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Carnaval en Familia

Enviado por sexduke el 22/7/2010

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Carnaval en Familia Publicado el 22/07/2010, por: sexduke

La verdad es que siempre he sido como una especie de modelo a seguir para mi familia; por ejemplo, fui el primero en lograr dos carreras universitarias y dos postgrados, también me destaque en los deportes (y practiqué varios), fui campeón de una disciplina de artes marciales en representación de mi país durante tres años consecutivos a finales de los años 80’s e impuse record para un latino en anotaciones en un partido de hockey sobre hielo universitario para esos años, hablo 3 idiomas con...

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fluidez y he sido bastante exitoso en el ámbito empresarial...me he mantenido en buena forma física; ya que después de tantos años de entrenamiento es un hábito bien arraigado y siempre hago algo de ejercicio, moreno claro de 1.85mts y 91 Kg., de contextura fuerte con muy poca grasa en mi cuerpo; ah! y además soy completamente calvo. Disculpe el eventual lector, por lo que podría parecer yoista; pero se hace necesario este prefacio; ya que como se enterarán mas adelante; todos tenemos un lado oscuro.

El siguiente relato, narra el primero de una serie de eventos acaecidos durante los carnavales del año pasado en la finca de la familia de mi esposa localizada a unos 380 kilómetros de la capital.

Luego de una piscinada mañanera nos dispusimos a montar la parrillera para asar varios kilos de carne, pollo y embutidos con la intención de comenzar la juerga; sin embargo, hacia falta comprar las cervezas, refrescos, golosinas para los muchachos y otros víveres, ya que hasta ese momento, había en la finca 57 personas incluyendo 34 menores de edad y faltaban por llegar mas invitados, todos de la familia; por lo tanto se hacia urgente realizar las dichas compras, elegimos por votación el comprador y por azares de la misma resulté electo para ir al pueblo y realizarlas; para salir de la finca, es preciso cruzar dos pasos en bajíos del río y a unos pocos minutos de travesía en carro, se llega al centro poblado; al llegar al pueblo me dirijo al bodegón con la intención de de adquirir los insumos necesarios y por coincidencias de la vida me tropiezo con una primita de mi esposa; que dicho sea de paso está de un buenísimo impresionante, que compraba varias botellas de vino, quesos y otros pasapalos para luego reunirse con todos en la finca.

Se trata de una morena clara de ojos verdes aceitunados, cabello castaño oscuro poco mas arriba de los hombros de 23 años de edad, soltera y recién graduada en ciencias actuariales, 1.75 m de estatura mas o menos, nariz perfilada y labios carnosos, los cuales siempre me hicieron fantasear con metérselo en la boca; además, por su espectacular parecido con la Loren en sus mejores tiempos, unas tetas abundantes, creo que de talla 38 “C”, cinturita de avispa, vientre completamente plano y un culo respingón acompañado de caderas anchas cual el mas claro ejemplo de un perfecto derriere de brasilera…ella vestía para el momento, una franela sin mangas y pantalones tipo pescador que delineaba perfectamente sus hermosas piernas largas, algo gruesas, pero muy bien contorneadas, dibujando además ese carnoso, dividido y bien marcado “bollo” entre las piernas y ni hablar de cómo lucían ese par de tetas que harían pecar al mas decididamente célibe de los frailes; aunado a tal espectáculo, ese color de llanera Venezolana que asemeja poseer un perfecto bronceado permanente …la verdad es que prácticamente yo la vi nacer; pero, desde que esa niña cumplió los 17 años se convirtió en el monumento que indignamente les acabo de describir ya que me faltan palabras para hacer justicia a semejante exótica belleza y sabrosura…en honor a la verdad; desde hace cierto tiempo hemos flirteado jocosamente entre nosotros con juegos de palabras de doble sentido “sin ir mas allá” pero con la picardía de lograr extremos excitantes para ambos, por lo que tácitamente los dos entendíamos; sin detalles claro está, que algún día eventualmente podríamos llegar mas “allá”; sin embargo, nunca se me había dado la oportunidad de estar a solas con ella, por lo que al encontrarnos fuera del ambiente familiar y por demás sin compañía, inmediatamente supe que esa era la ocasión de pasar la barrera “del dicho al hecho”… es ahora o nunca, dije para mis adentros…

Nos saludamos con la sincera sorpresa que proporcionaba el azar y la fuerza que aportaba el hecho de que no nos habíamos visto desde diciembre del año anterior; ello excusaba perfectamente un fuerte abrazo y besos en ambas mejillas, muy cerca por cierto de la comisura de sus labios, acción que avivó mis deseos, provocando que le arrimara el paquete con desparpajo mas arriba de su ombligo causando que mi pene diese uno de esos sobresaltos de pene cuando actúan como si los hubiesen llamado de emergencia, cosa que sintió de principio a fin ya que la cara que puso mi querida prima política fue todo un poema, pasando del asombro, a una pícara sonrisa, acompañada con una mirada que asomaba en la lascivia sin llegar a ser de lujuria.

Adoptando ella, una actitud casi de complicidad se tomó de gancho a mi brazo izquierdo invitándome a seguir con las compras para cumplir con el mandado; de allí en adelante nos pusimos al día con los detalles familiares de rigor y salimos del establecimiento.

Fraguando ya en mi mente un plan que incluyera la posibilidad de pasar más tiempo a solas junto a ella, le pedí que me acompañase a buscar una farmacia con la excusa de reponer el botiquín de primeros auxilios de la finca que se encontraba bastante mermado; dicho establecimiento queda relativamente cerca de donde nos encontrábamos, pero so justificación del calor reinante le sugerí irnos en mi camioneta para refrescarnos con el aire acondicionado; sabiendo que el tránsito se hace pesado por la cantidad de temporadistas, tenia claro que ello se convertiría en una oportunidad que me ayudaría en el logro de mi objetivo; que no era otro, sino poder disfrutar con toda la lujuria posible de esa hermosa mujer, que si bien no se había declarado abiertamente de acuerdo en tener sexo conmigo, tampoco dejaba de seguirme la corriente en ese juego de palabras al filo de ser participe de una eventual infidelidad.

Ya con rumbo a la farmacia me preguntó si la piscina de la finca estaba apta o teníamos planeado ir a la represa ya que la había comprado unos tangas mínimos especialmente para la ocasión, a lo que contesté que me encantaría ver como se tragarían el hilo ese par de nalgas y que cuente con que yo sería el mejor espectador y admirador de su escultural cuerpo en tales prendas, me miró con una expresión que mezclaba desconcierto y deseo a la vez lo; cual interpreté como una invitación a besar eso riquísimos y carnosos labios, me acerqué y la besé suavemente sin obtener ninguna reacción, pero tampoco hubo rechazo alguno; sin embargo, noté que había cerrado los ojos, me separé busqué alguna respuesta en su expresión y cuando abrió los ojos me acerqué poco a poco nuevamente y esta vez ninguno de los dos cerró los ojos sino que mantuvimos la vista hasta que junté mis labios a los suyos y nos abandonamos en un beso que al principio estaba lleno de una calma ternura, pero que al contacto de nuestras lenguas fuimos aumentando el ritmo hasta chuparnos los labios, la lengua, mordernos, comernos mutuamente, bebernos esa rica mezcla de salivas que siendo nueva y prohibida la hace mas excitante; pasé a besar sus mejillas, sus ojos, busqué su cuello, subí pasando la punta de mi lengua por el lóbulo de su oreja, lo mordí suavemente para luego bajar nuevamente al cuello y de vuelta a la boca, había logrado asir uno de sus suaves senos plenos de esa firmeza que tienen la mujeres que todavía no han parido ni amamantado arrancándole gimoteos de placer; estábamos dispuestos a seguir adelante camuflado por lo polarizado de los vidrios del vehiculo, cuando un escándalo de bocinas y cornetas de los conductores que hacían fila detrás nos sacaron del rico trance en que nos encontrábamos; riendo como un par de chamos, nos incorporamos en nuestros asientos y dispuesto a seguir con lo que se había interrumpido, inmediatamente giré en “U” regresando a la vía principal en busca del camino rural de vuelta a la finca a sabiendas que era transitado solo por los propietarios y finqueros del lugar y de que seguramente encontraríamos un sitio seguro para parquearnos y seguir con nuestros retozos.

Al llegar a la trilla sin pavimento recorrimos un par de kilómetros, tomé una trocha que evidenciaba ser poco transitada por la cantidad de maleza que presentaba, rodamos unos doscientos metros dentro de una especie de túnel formado por los árboles y nos detuvimos en una pequeña explanada bien escondida cercana al río.

Por causa del calor reinante no apagamos el motor de la camioneta sino que nos cambiamos al asiento trasero para contar con mayor espacio y seguir disfrutando del aire acondicionado del vehiculo, allí comenzamos con un poco mas de calma, deseaba aprovechar cada segundo que el tiempo y las condiciones nos permitían, debía disfrutar al máximo de semejante Hembra y hacer que ella disfrutara al igual que yo y propinarle el mayor placer posible; a los pocos segundos comenzamos a besarnos como posesos por los demonios de la lujuria, nos comíamos los labios, la lengua, chupando la saliva que en ocasiones chorreaba por la comisura de nuestros labios, al poco tiempo, levanté la blusa y solté el sujetador haciendo saltar un par de hermosos globos de carne suave y firme, coronadas de unos pezones color pardo deliciosamente erectos que se tensaban cada vez más con las caricias que les propinaba con toda mi boca, luego comencé a frotar sus pezones a mis dientes como si los estuviera cepillando para luego aprisionarlos suavemente entre mis incisivos y mi lengua e incrementando la presión poco a poco sin causar daño alguno hasta que me pedía que me detuviera, llegando así al umbral de dolor que podía soportar; ella misma se desabotonó los pantalones para luego hacer lo mismo con los míos y sacar mi herramienta, nos separamos un poco para terminar de desnudarnos en función de seguir con lo previsto; ya desnudos, comenzamos a abrazarnos para sentir el mayor contacto de piel, comencé nuevamente a mamar sus tetas y a subirlas alternativamente hasta ponerlas al alcance de su boca; ella colaboró entendiendo mis intenciones bajando su cabeza para juntar nuestras lenguas en el mismo pezón, bajo su mano izquierda y comenzó a masturbarse lentamente, para entonces yo sostenía con los dientes el pezón como podía desde abajo mientras ella lo lamía y pasaba su lengua entre mis dientes para alcanzar su propio pezón, al parecer esta practica le pareció sumamente excitante ya que no dejaba de gemir y comenzó masturbarse frenéticamente a la vez que lo hacíamos, así con cada seno y después comencé a bajar el caminito que se forma entre las tetas y el abdomen, hundí mi lengua en su ombligo a lo que ella respondió con un gemido, me regodeé allí para seguir la ruta del placer húmedo que proporcionaría su vulva, anunciando con la tensión expectante que provocaba esa acción en su abdomen, se abrió completamente montando su pierna derecha sobre el respaldo del asiento y la izquierda sobre el asiento del copiloto, permitiéndome alcanzar mayores profundidades; sumergí mi nariz dentro de sus labios menores rozando su rígido clítoris con la punta, el olor a hembra ligado con un ligero toque de perfume francés hacía enervar mis sentidos, luego de hacer ese tierno trabajo con la punta de mi nariz, comencé pasar mi lengua delicadamente por el espacio que deja los labios mayores entre los menores para subir hasta el clítoris y pasar al otro lado para terminar succionando el labio mayor en cada caso; luego saqué la lengua pasándola ancha sobre todo el conjunto con movimientos circulares lentos y suaves aumentando la presión hasta que mi lengua entraba con fuerza en su vagina y presionaba su hueso púbico desde abajo, subía a lo largo de sus labios menores para concentrarse en su clítoris con movimientos rápidos, sus manos tomaron mi calva cabeza tratando de hundir lo mas que podía mi lengua en su sabrosa raja, sus jugos fluían abundantemente, las piernas le temblaban y luego comenzó a dibujar círculos como podía alrededor de boca; en ese instante, comencé a presionarle clítoris con la lengua entre mis dientes a la vez que succionaba todo esa carne en mi boca, comenzó a jadear anunciando el inminente orgasmo y a profesar frases entrecortadas; fue entonces cuando me separé rápidamente para montarla como un sátiro y penetrarla sin contemplación; mis 19 cm entraron como el metro en un túnel haciendo que profiera palabras obscenas diciendo que sentía que le llegaba al estomago y la reventaba por dentro y le iba a sacar la mierda, después de unas cuantas embestidas, me arrodillé frente a ella levantándola en vilo y le metí el palo hasta que sus nalgas toparon con mis bolas para comenzar luego un frenético mete y saca, la presión de su vagina hacia mas placentera la penetración; sin embargo, por la cantidad de flujo que copiosamente segregaba su vagina todo se hacía mas fácil, seguí bombeando como pude mientras ella trataba a la vez de hacer girar sus caderas, en un momento dado mi pene se salió y lo metí bruscamente provocando sonoridades como de un peo y una vibración agradable creo que para los dos, ella había logrado tres potentes orgasmos para entonces, cuando le anuncié que estaba a punto de acabar y que ya casi no podía aguantarlo mas, ella misma se volteo dándome la espalda, al hacerlo le pegó la cabeza al vidrio de la ventana; pero creo que ni siquiera lo sintió; me pidió que le llenara el culo con mi leche, hundí nuevamente mi instrumento desde atrás en su vagina cuando sus espasmos por un nuevo orgasmo asieron mi palo como una mano invisible propinándome un placer indescriptible; sintiendo como hervían mis bolas con el inminente orgasmo, lo saqué de ese apretado guante de terciopelo y apuntando a su hueco de culo descargué profusamente varios chorros de lefa mientras ella con sus propias manos abría y cerraba sus nalgas repetidamente, dilatando de esa manera su ano y permitiendo que la leche entrara en su agujero; cuando estaba a punto de soltar el ultimo chorrito presioné mi glande en la entrada de su hueco e’ culo y lo sostuve con fuerza para asegurarme que sintiera la lechita caliente y recién batida dentro de ella.

Caímos desfallecidos casi acalambrados por el poco espacio y la posición, sintiendo como las pulsaciones de nuestros corazones y sexos entre el agitado ritmo de las respiraciones iban amainando.

Nos quedamos en esa posición por un corto espacio de tiempo, nos reincorporamos y comenzamos a besarnos tiernamente como novios de secundaria; al rato, nos separamos para asearnos; yo lo hice con una toalla que siempre guardo en mi vehiculo, pero ella estaba tan embadurnada que se vio en la necesidad de meterse al río para completar sus abluciones intimas; luego nos dirigimos al bodegón donde nos habíamos encontrado, para que cada quien llegase a la finca como si nada hubiera ocurrido.

Nos despedimos aun dentro de mi vehiculo y con una risita picara me prometió que tendríamos mas y que para la próxima vez seria ella quien comenzaría con las caricias; además, me hizo prometerle que no desperdiciaríamos la más mínima oportunidad para dedicarnos a estas practicas, ya que ambos teníamos mucho que aportar en nuestros futuros encuentros furtivos, me tomó de la mano y al separarse de mi echó una fugaz mirada a mi bulto como despidiéndose de él, luego girando sobre sus talones fue en busca de su vehiculo.
Conduje de regreso a la finca pensando en las aventuras que podrían suceder, todavía restaban ocho noches y siete días.
Continuará…

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Categoría: Amor Filial | Comentarios: 2 | Visto: 9669 veces

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tinguiley

muy bueno, espero seguir leyendote

Fotografia de caliente1711
caliente1711

Tu relato fue excitante!Diossssss

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