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Como culea la abuela de mi mujer

Enviado por zioalesa el 6/3/2010

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Como culea la abuela de mi mujer Publicado el 06/03/2010, por: zioalesa

80 años reciencumplidos, restos de haber sido toda una mujer con clase, casi 20 años de viudez, su cuerpo aunque anciano sostenido por las ganas de vivir y un genio dominante son las características de la abuela de mi mujer. Una señora a la cual respetaba como lo que aparentaba.
Vivíamos en un conjunto familiar de 5 casas que estaban separados por grandes árboles y muchos jardines, eramos independientes aunque compartíamos algunos espacios con la familia de mi esposa.
Todo...

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sucedió un día en que la abuela llamó a la casa pidiendo ayuda porque no podía manejar la televisión y le pedía a mi mujer que bajase a su casa a ayudarle con el control remoto. Mi mujer me pidió si yo podía hacerlo ya que ella estaba aún en pijamas y la abuela era demasiado insistente y si no le ayudabas insistía al cansancio. Yo medio remordido le dije que bueno. Yo me preparaba para un delicioso sol de sábado, así que estaba con mis shorts de tennis para ir al club a jugar. Como ya había desayunado, bajé inmediatamente a verle el contro a la vieja esa!! Cuando llegué estaba ella desayunando frente al televisor en salida de cama sobre la pijama. Más bien modernosos diría yo. De seda cortos que caían suavemente, un poco abierto con los que se le veía la unión del gran par de tetas -por lo grandes- y se dibujaban sus pesones en la tela. Saludamos de beso en la mejilla pero ella más bien giró levemente la cara con lo que mis labios quedaron justo al costado de los suyos. me pareció algo casual, pero si me sorprendió.

Le ayudé con la tele, mostrandole como hacerlo, era el típico daño de TV/VIDEO que los de su edad no captan ni así les expliques con fuete. Muy agradecida comensó a elogiarme con frases típicas y normales. Ahh y ya que estás aquí aprovecho para pedirte que me des bajando las maletas de arriba del closet que están muy altas y no puedo sola, me dijo. Mierda pensé entre mí, voy a pasar la mañana entera en estas huevadas! Me tragué mis pensamientos y le dije claro. Entramos a su dormitorio, había aún el calor de la noche, aunque olía muy bien. Cuando iba a coger la silla para treparme a bajarle sus maletas, veo que en esta estaban entre colgadas las ropas del día anterior, un gran sostén y un calzón tipo panty triangular medio modernoso. Cuando los iba a coger para ponerlos en la cama saltó y me dijo que uyy que vergüenza que encima de que la ayudo tenga que verle todos sus trapos sucios y sudados de toda la noche, comentando también que había pasado una noche muy calurosa.Yo tengo una fijación con el sudor y me la imaginé sudando en la cama acostada como cuando tienes una noche ardiente. El ambiente iba cambiando, al menos en mi mente. El morbo comenzó a apoderarse de mí, pero nada muy grave como para no controlarlo. Cuando estaba trepándo a la silla, ella estaba muy preocupada con que tenga cuidado y no me vaya a caer, yo por supuesto le dije que como cree que para eso tiene un nieto postizo deportista. Ella insistía. La verdad el closet estaba bien alto, ya que era una casa di techo inclinado y el closet medía más de un piso y medio. Tuve que poner mi pie en uno de los cajones y estaba un poco flojo y parecía inseguro. Fué cuando ella hecha la comedida me tomó de la pierna diciéndome que me sostendría por si acaso me caía. Colocó su suave y cálida mano encima de mi rodilla, yo estaba preocupado de encontrar la maleta azul grande con líneas rojas de lona americana que se compró en su último viaje a Nueva York cuando siento que poco a poco comezó a moverla, subía y bajaba lenta pero sostenidamente. Yo disimulaba hecho el que no sentía nada, y ella iba tomando confianza y subiéndola cada vez más. La metía por la pantaloneta llegando a los muslos y trataba con leves giros de llegar a la entrepierna. Esta de piedra no es y las caricias con el sudor del contacto de la piel y la cercanía de su mano en mis huevos comenzaron a calentarme horriblemente. Yo traté de subirme un poco pero su mano seguía ahí. Para colmo la maldita maleta no asomaba y yo ya estaba perdiendo el control.
Cada que veía hacia abajo, estaban sus teta cada vez más expuestas y regresaba a ver la maleta, y trataba de esquibar su mano y cuando ya estaba en problemas, comentó que lindas piernas tienes. Mierda! pensé otra vez, ahora qué querrá la mayor! si se que mis piernas son medias musculadas, con una cantidad sostenida de bellos, pero yo mas bien flaco sabía que no eran de exhibición. Ya cuando la vieja se lanza de frente y se acercaba cada vez más a mi pene me pregunta que si me gusta! To hecho el cojudo le digo, no sé, todavía no la encuentro. Ni corta ni peresosa llego a topar mis huevos. Yo trataba de bajarme, pero obviamente no podía hacerlo de golpe porque caería encima de ella. Además que bajaba un poco y ella me agarraba más arriba. En ese momento comencé a bajarme diciéndole que sí, que si me gustaba pero que no era muy apropiado lo que estaba haciendo. Cuando bajé de la silla, ella se arrodilló sin soltarme la pierna derecha sostenida por los dos lados por sus dos manos. Ya para ese momento la veterana era un fogón, subía sus manos por abajo de mi short y repetía déjame que te agarre, hace mucho tiempo que no he podido tener algo así entre mis manos. Yo trataba de sostenerla y hacerle que me soltase hasta que me agarró firmemente del pene y ya era casi imposible hacerla soltar. Así que si estás exitado me dijo. Claro con semejante set de caricias le dije. Entre eeyyss y cien mil exclamaciones más trataba de tranquilizarla pero era inutil. Como la silla quedó atrás mío, perdí el equilibio y me senté en ella. Inmediatamente cogío el botón del short y bajó el cierre, cogió mi pene y como tenía una tremenda parada se aferró a él y se lo llevó a la boca.
Y ahí si que empezó todo, yo ya no podía más. Su húmeda boca chupaba como aspiradora a toda máquina y recorría todo. Yo alcanzaba a cogerle de la cabeza para tratar de separarla, pero más bien ella ganaba más fuerza y velocidad. De pronto paró de golpe y con voz de mando me dijo, ya pues mierda, si no te gusta avísame! me quedé congelado y ella tomó el short con ambas manos y me lo jaló en un solo envión hasta las rodillas. Y no me quedó de otra que disfrutar del momento. Una mamada monumental como en las más acaloradas noches de pasión con cualquier quinceañera loca, pero esta no era quinceañera.

Yo miraba a la ventana, por si alguien pasaba mientras comencé a realmente gozarla. Fuí aflojándome y acomodándome para que ella pudiera hacerlo con facilidad, ya para ese momento estaba yo a mil. El tiempo era nuestro enemigo en ese momento. Ya el susto, la culpa y el que ya no la veía como la vieja esa, sino como cualquier mujer arrecha de pasión que lo único que quería era violarme, no importaban. Ella se incorporó sin soltarme y se abrió la salida de cama y expuso sus tetas. Yo no atiné sino a cogerlas frmemente con mism manos y ella las llevó hacia mi cara. Mamé de esas monumentales tetas como un naufrago en busca de agua. El calor era intenso, y mi boca llena liberó mis manos que se fueron hacia sis nalgas, ella me sacó la camiseta y dejó caer sus pijamas quedando totalmente desnuda. Yo seguí con mi mamada y caricias por todos lados cuando retrocedió, yo me incorporé y me jaló sutilmente a la cama. No lo hubiera imaginado que frente a un leve empujón con su mano, yo cayera con mi boca abierta y con la lengua afuera en su caliente, semi pelada, carnosa y húmeda chucha y comenzara a lamerme todo lo que podía.

De ahí ya fue todo fluido, subí a sus tetas pasando por sus pliegues, lamía todo cuanto pasaba por mi boca, un pequeño recorderis por sus tetas y me fuí ahasta su cuello. Ella exclamó ya casi sin aire, tirame como nunca has tirado a nadie. Abrió sus puernas y mi pene solo se dirigió a su destino. Comencé a darle fuelle como dice un amigo de infancia, su chucha como encogida por los años pero humedecida por la pasión me acogía firme y calientemente. Entraba y salía dandome un placer infernal. Giramos y quedé acostado de espaldas y ella sentada con toda mi verga dentro moviendose encima mío. Yo abría sus nalgas y ella ardía como fuego. Dejó de ser la tiena viejecita y pasó a ser la más puta de las mujeres con la que he estado. Yo ya no la veía más, solo veía a una fogosa mujer que me estaba dando el placer de la vida. Por momentos y como la humedad era una locura en su entrepierna, mis dedos ingresaban por su ano y ella no decía nada, fueron uno a uno entrando mis dedos, cuando entraron tres yo me dije esta es mi oportunidad, ya que hasta ahora ninguna de las mujeres con la que estuve se dejó tanto, iba a ser la primera vez que podía experimentar el sexo anal. Cuando ella se hizo para adelante y como si fuera un experto le coloqué la punta de mi verga en el culo y esta entró hasta el fondo. Ella como que sintió la estocada, paró, pasaron unos segundos y comenzó a moverse lentamente al tiempo que me miraba y me preguntaba qué es esto? Yo el dije lo más rico que me ha pasado, ella comenzó a menearse, yo no podía más, cuando fue aflojándose poco a poco comencé yo también a moverme.

No se si mi cuerpo o mi mente estaban más exitados, comencé un fuerte envión sería un minuto o una hora, pero empujé con toda mi pasión hasta que exploté dentro de ella, ella se ahogaba de placer, fuimos un solo cuerpo ardiente. Cayó encima mío y sus carnes me envolvieron. Yo casi tocía de placer. Y como todo tiene que acabar y después del gusto, nos fuimos acordando de quienes eramos y nos fuimos separando mientras buscaba mi ropa para vestirme y salir disparado a mi casa. Como ladrón cogí mis cosas, entré al baño abrí la llave y con bastante jabón me lavé manos y cara, me vestí completamente, porque alguien podría verme saliendo de la casa de la abuelita vistiéndome. Cuando salí ella estaba exhausta tirada en la cama, con una sonrisa que le llenaba la cara, y entre jadeos me dijo esto tenemos que repetilo.
Ahora cada que llama me hago el rogado, pero sé que por lo menos una culiadita de pasada le pego a la vieja. Como culea la vieja!!

Calificación: 5 | Votos: 1
Categoría: Amor Filial | Comentarios: 7 | Visto: 27436 veces

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Fotografia de dia123
dia123

exitante... de verda que una mujer en celo a uno como hombre joven... que toches a culiar...je ja je

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salome

increible mi amor pobre vieja tu msn por fa ete es el mio salome123@yahoo.cl

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