-Doctor Olivares, ya estamos listos para comenzar.
El doctor Olivares miró a Sofía.
Sofía era una pasante de medicina que fungía como su asistente personal en su consultorio médico. Tenía 20 años y un cuerpo de infarto! Tanto así que no había día en que el doctor no diera gracias al cielo por haberle enviado aquella bendición a pedirle trabajo.
Ganas de follársela no le faltaban al doctor pero había siempre algo que lo detenía a la hora de intentar...
cualquier movimiento con la chica: el hecho de que tenía la misma edad que su hija!
Sofía tenía un par de tetas inigualables que parecían empujar desesperadamente contra sus blusas en busca de un escapa urgente.
Mientras la miraba, el doctor Olivares, sintió como su pene comenzaba a presentar síntomas de una próxima erección y decidió despejar su mente con una sacudida de cabeza ligera para que la chica no fuera a darse cuenta de sus pensamientos perversos al ver que se le paraba la verga debajo del pantalón mientras la miraba con aquellos ojos de completo embobado.
Si tan solo no estuviera casado…- se decía a sí mismo el doctor.- si tan solo no tuviera una hija de su edad…
Aún así, el doctor no tenía de que quejarse pues su esposa era muy hermosa también.
-Doctor Olivares? Se encuentra bien?- le preguntó la chica al ver que el doctor no daba respuesta alguna.
-Lo siento mucho Sofía.- respondió el doctor retirando su mirada de los senos de la chica.- En verdad lo siento, estaba pensando en lo mucho que tengo por hacer esta semana y en los problemas familiares… en verdad lo siento.
Sofía sonrió.
-No le caerían nada mal unas vacaciones doctor. Ha estado trabajando demasiado duro durante los últimos meses y el cuerpo también necesita descanso…
Mi cuerpo lo que necesita es a una hembra como tú preciosa…- seguía pensando el doctor mientras escuchaba a la chica.
-Doctor?- Volvió a preguntar la chica al ver que el doctor se había vuelto a perder en su extraño mundo personal.
- Lo siento, si, eso de las vacaciones también me lo había comentado mi mujer. De hecho ha estado insistiendo mucho en ello. Creo que esta muy preocupada por mí. Tenemos una cabaña en un lugar extraordinariamente hermoso y quiere que nos vayamos a pasar unos días allá. Deberías conocer algún día la casa de campo, es muy lindo estar allí. Quizá algún día te invitemos a pasar unos días con nosotros Sofía…
Lo más seguro es que no, mi esposa es extremadamente celosa y si viera el mujerón que tengo de asistente segurísimo que me la corre. – Pensó el doctor.
-Eso sería genial doctor. A mi me encantaría mucho…
-Que te encantaría?
La chica se rió: "usted si que no se puede concentrar hoy doctor. Usted me acaba de decir que algún día me invitara a su casa de campo, yo le he respondido que me encantaría aunque dudo que eso pase."
-Porque? Acaso tienes planes para el siguiente fin de semana?
-No, no es eso doctor. Lo que pasa es que en este momento ya esta listo todo para la reexaminación de la sustancia que nos han enviado.
-Tienes razón. Ya se me había olvidado.
El doctor y la bella chica fueron al laboratorio.
La sustancia a examinar había sido enviada a un granjero que aseguraba haberla encontrado en el agua justo antes de que su ganado muriera.
Tras varios minutos de estar examinando la sustancia, el doctor pensó que lo mejor sería continuar examinándola después de sus vacaciones ya que se sentía muy cansado y la tarea no era nada fácil.
-La examinará durante el fin de semana doctor?
El doctor le sonrió y le dijo:
-lo siento pero le prometí a mi esposa que el fin de semana no trabajaría Sofía. Pero prometo que entre los dos la examinaremos a detalle en cuanto regrese.
-Esta bien doctor, me parece una buena idea que decida tomarse un tiempo libre. Yo mientras tanto yo la estudiare para tenerle un reporte cuando regrese.
-No tienes porque hacerlo chica. Es fin de semana, además hay puente, son 4 días de vacaciones así que disfrútalas.
-No hay nada más divertido que esto doctor. Para mí esto es mi pasión.
Terminaron de ponerse de acuerdo y luego, al despedirse, el doctor Olivares fijo su mirada en el encantador trasero de Sofía que se meneaba deliciosamente de un lado al otro mientras se alejaba.
La familia Olivares arribó a la casa de campo la mañana del viernes. La casa de campo del doctor en verdad que era muy lujosa; tenía desde cuartos de servicio hasta una enorme y elegante piscina; estaba rodeada de un enorme jardín y a lo lejos podía verse un lago divino.
La familia estaba encantada de pasar unos días libres en su preciosa y enorme casa.
Además, era verano y el clima no podía ser mejor.
Lo primero que hicieron fue desempacar sus pertenencias y explorar la casa. El doctor encontró correspondencia ya muy atrasada que iba dirigida a él. Se trataba de tarjetas de felicitación de sus amigos y una que otra postal que le habían enviado.
Después de leer la correspondencia, caminó por toda la casa inspeccionándola a detalle. En la cocina se encontró a su mujer.
-Mira!
-Que sucede querida?
-Mira ven…- le dijo su mujer abriendo el refrigerador.
Al acercarse el doctor se percató de que el refrigerador estaba vacío.
-Como se supone que haré de cenar esta noche? No hay nada en el refrigerador, dijiste que habías enviado al empleado a que dejara comida suficiente para el fin de semana.
-Tranquila mujer, se le ha de haber atravesado algo en el camino. Rogelio no suele ser incumplido.
-Aún así tenemos que comer Roberto…
-No hay problema. Hazme una lista de lo que necesitas y yo iré a traer las cosas.
-Esta bien pero llévate a Jesús contigo, tal vez necesites ayuda ya que serán muchas cosas.
El doctor Roberto Olivares continuó con la inspección de la casa y unos 30 minutos después, cuando volvió a la cocina, su mujer ya lo esperaba con la enorme lista.
-No estas exagerando mujer? Solo estaremos aquí durante 4 días no durante meses…
-Quieres que nuestros hijos coman bien o no?
-Esta bien, iré por Jesús para que vaya conmigo a traer las cosas.
20 minutos después, poco después de las 11:
Romina, la esposa del doctor, se encontraba ocupada lavando los trastes.
Romina era una mujer de extraordinaria belleza. Aún cuando rondaba por los 40’s, tenía un cuerpo que la hacía parecer 10 años más joven. En ese momento vestía un vestido azul que terminaba centímetros abajo de su precioso trasero; exponiendo con ello sus bien formadas piernas.
El vestido, en la parte de arriba era sexy también ya que tenía un pronunciado escote que hacía daba una visión excitante de sus senos que, aún cuando se trataba de una mujer madura, eran enormes y firmes como los de cualquier jovencita.
Su cara ni que decir, preciosa! Su pelo rubio y sus ojos azules la hacían ver elegante; como toda una mujer de clase alta. Pero en ese momento lo tenía amarrado en una cola de caballo.
Su esposo y su hijo se habían ido hacía unos minutos a comprar el mandado y su hija Nadia se encontraba en su habitación, la cual estaba en el tercer piso de la casa, por lo que Romina, que se sentía sola, se sobresaltó al sentir la presencia de alguien en la cocina. Lentamente giró su cabeza y no fue hasta que vio a su hijo que se sintió aliviada.
- Me has dado un enorme susto hijo!
Jesús permaneció de pie en medio de la cocina sin moverse. Era un chico de 18 años muy guapo. Tenía un cuerpo musculoso y atlético debido al deporte que practicaba a diario en su escuela.
Romina sintió raro el que no se hubiera percatado de su presencia antes y se preguntó como era que no lo había oído entrar.
-Creí que habías acompañado a tu padre al supermercado en el pueblo hijo. Acaso no han ido?
Jesús no contestó. De hecho ni si quiera se movió, simplemente permanecía allí de pie como si fuera una estatua. Era muy extraño todo lo que estaba pasando así que Romina decidió averiguar que era lo que su hijo tenía:
-Te sucede algo hijo?
Jesús no respondía.
De inmediato Romina creyó que se trataba de una broma de su padre y de él y sin querer seguirles el juego se volteó para seguir lavando los trastes como si su hijo no estuviera allí. Hasta que de repente, sin razón alguna, comenzó a sentirse increíblemente excitada sin saber porque si lo único que estaba haciendo era lavara los trastes y eso no tenía nada de excitante!
Sus pezones comenzaron a endurecer al grado de que casi le dolían y, dado que no traía brassier, de inmediato se hicieron visibles en la tela de su vestido; su vagina se mojó y comenzó a emanar jugos hasta sentir que su pantaleta se empapaba.
Romina no entendía lo que estaba sucediendo. Estaba muy espantada pero a la vez sentía una enorme necesidad de ir a su habitación a masturbarse en lo que llegaba su esposo. Después de todo, sólo un orgasmo la haría regresar a la normalidad.
De pronto, sintió como Jesús se paraba detrás de ella…
Cómo su hijo había logrado llegar allí tan rápido sin que ella lo oyera?
La presencia del hombre, aunque fuera su hijo, tan cerca de ella la hizo sentirse más excitada aún.
Romina sintió como la mano de su hijo tocaba su hombro desnudo y con ello electrizaba su cuerpo deliciosamente. Ya era demasiado! Romina sentía la necesidad urgente de irse a su habitación a meterse los dedos bien dentro antes de que pasara algo más…
-Hijo, tengo que…- se detuvo a medio enunciado para voltear a ver a su hijo y su sorpresa vino cuando se topo con su hijo totalmente desnudo!
Cómo se había quitado la ropa tan rápido?
El mundo de Romina era tan confuso en ese momento que no sabía ni que hacer ni que pensar.
Lo único que hizo fue buscar rápidamente con la mirada la ropa de su hijo pero por más que la busco nunca la pudo encontrar. De pronto, una parte de sus ser sintió la necesidad de coger con el hombre tan joven, guapo y varonil que estaba frente de ella. Romina casi en estado de shock dijo:
-Hijo… no se que me pa… oh por dios!- se cubrió la boca en un gesto de admiración después de mirar hacia abajo.- Hijo… lo tienes enorme!
En verdad que su hijo tenía un pene infernal. Ese chico tenía un pene que no debía medir menos de 20 cm’s pero tan ancho que Romina hubiera jurado que era más ancho y grande que un pepino.
El pene de Jesús se tambaleaba de un lado a otro como invitando a la hembra que tenía en frente a tocarlo; al tiempo en que una gota de líquido pre seminal se comenzaba a formar en la cabeza de su verga.
Jesús alzó una mano y sin decir nada la metió en medio del escote de su madre la cual no hizo nada para detenerlo pues aún seguía asombrada con el enorme pedazo de carne de su hijo que ni tiempo le dio de darse cuenta de sus intenciones.
La mano de Jesús se metió debajo del vestido de su madre y comenzó a sobarle la teta izquierda provocando que Romina gimiera ligeramente:
-Hmm… hijo…- susurró Romina como queriendo por una parte que se detuviera pero por otra que continuara.
Sus dedos comenzaron a juguetear con el pezón de Romina, apretándolo y acariciándolo con maestría. Romina cerró sus ojos y comenzó a gemir. Sabía que estaba mal pero se sentía tan bien que no pudo detenerlo.
-no debemos hijo… nosotros no podemos… hmm
En un momento de consciencia, Romina tomo la mano de su hijo y trato de quitarla pero él era demasiado fuerte y sus intentos en vano.
Jesús tomo la mano de su madre con su otra mano que estaba libre y la llevo hasta su verga. Ella no se resistió mucho así que fue fácil para Jesús hacer que su mamá le acariciara la verga.
Romina estaba como hipnotizada con aquel pene tan grande y gordo. Su mano casi envolvió todo el pene de su hijo con dificultades y la gota de pre semen cayó al piso. Romina se lamio los labios y sintió lástima por aquella gota que había caído al suelo.
Es una lastima que algo tan rico se haya desperdiciado- pensó.- Pero lo siento más por el hecho de que soy tu madre pues de otra forma estaría ya de rodillas gustando de esa cosa tan deliciosa que tienes allí abajo…
Al ver su inactividad, Jesús tomo la mano de su madre e hizo que lo masturbara. Después retiró su mano y su madre continuó solita haciéndolo.
-Aaahhhh hijo…
Jesús tomo las tetas de su madre con ambas manos y comenzó a acariciarla de una manera que nunca antes lo habían hecho. Romina estaba al filo de perder la cordura, al filo de tener su primer orgasmo del día cuando de pronto…
-Hmmm Aaahhhhh Hijo!! Hmmm
El cuerpo de Romina tembló por completo. Nunca antes le habían hecho llegar a un orgasmo con tan solo juguetear con sus tetas. Y si bien no había sido el mejor orgasmo de su vida, si había sido bastante placentero.
Apenas se recuperaba del orgasmo Romina cuando Jesús abandonó sus melones y la tomo de la cabeza para después decididamente hacerla arrodillarse en frente de él.
Ella inmediatamente comenzó a lamer la verga de su hijo; su lengua recogió gustosa las primeras gotas del líquido pre seminal y cerró los ojos para saborear al máximo el momento.
-Sabes delicioso chuy…
Lamió la cabeza de la verga de su hijo unos minutos más y después comenzó a mamarle la verga como toda una experta. Comía gran parte de la verga de su hijo con enorme maestría pero por más que lo intentaba siempre dejaba una buena parte afuera. Con la mano izquierda le agarró las bolas y con la derecha comenzó a masturbarlo mientras mamaba efusivamente.
- Te gusta hijo? Te gusta? Hmmm te gusta que mami te chupe la verga? Quieres darle tu lechita a mamá? Hmmm
Jesús gruño y echando su cabeza hacia atrás explotó en la boca de su madre quien trato de tragar todo pero era demasiado para su boca.
De hecho, hubo un momento en que tuvo que echarse para atrás y cerrar los ojos ya que su hijo soltaba una gran cantidad de leche y con gran potencia que hasta el pelo, el piso y sus tetas fue a dar.
Al terminar Romina le masturbo un poco más hasta que salieron las últimas gotas y después las bebió saboreando una vez más aquella leche prohibida.
-Sabes riquísimo hijo… harás a cualquier mujer feliz en todos los aspectos…
Romina se puso de pie y fue entonces cuando se percató de que su vestido estaba lleno de semen.
Sin decir nada, Jesús le sacó el vestido a su madre que temiendo lo peor le dijo:
-Que estas haciendo amor?
El no le contestó, su cara no parecía tener ningún gesto que le indicara lo que estaba por venir pero ella sabía bien lo que venía.
-Es que acaso te vas a coger a tu mami? – Le dijo Romina a su hija con una enorme sonrisa en su rostro y deseosa de no equivocarse.- le vas a meter esa verga tan rica y grande a mamá?
Como pudo, Jesús colocó a su madre encima de la mesa de la cocina y tras ponerla en posición, apuntó su enorme pedazo de carne y ayudado de lo mojada que estaba la concha de su madre, se la fue metiendo poco a poco…
-Aaahhhhh siiiii siii hijo! Hmmm méteme tu vergota!
Sus embestidas se hicieron cada vez más rápidas y fuertes. Los senos de Romina brincoteaban al ritmo de las duras embestidas de su hijo a tal grado que tuvo que agarrarse de las orillas de la mesa para no caerse.
-Aaahhhh siiii sisiiiiii hmmm mami esta a punto de venirse bebé…. Hmmm asíii échamela toda! Hmmm
Así lo hizo. Jesús se chorreó y chorreó adentro de su madre. Su semilla se plantaba perfectamente en la concha de mamá que en ese momento se revolvía deliciosamente en la mesa indicando que ella también estaba en medio de un rico orgasmo.
Romina cerró sus ojos y sintió como todo el semen de su hijo corría en su interior para después gran parte del mismo salirse y chorrearle por todos los muslos y las nalgas.
-Hijo…- Romina al sentir que su hijo retiraba su pene, abrió los ojos dispuesta a besarlo en los labios y decirle lo mucho que lo amaba pero cuando lo hizo su hijo había desaparecido.
ME ESTOY VOLVIENDO LOCA!- pensó Romina.- En verdad mi hijo acaba de follarme o son alucinaciones mías?
Miro hacia abajo y de su concha aún seguía saliendo semen. Definitivamente no había sido una alucinación. Pero de donde había venido todo este semen?
Miró a su alrededor y no encontró nada más que un enorme desastre.
-Será mejor que limpie todo esto antes de que alguien venga.
Minutos después:
En ese momento, el doctor estacionaba el auto frente a su casa. Se bajo junto a su hijo y abrieron la cajuela para sacar el mandado. Mientras lo hacían Romina salió a recibirlos ya cambiada y bañada.
-Hola cariño- le dijo su esposo al verla.
-que tal?- le respondió Romina sin dejar de mirar extrañada a su hijo.- Roberto…- le hablo a su esposo justo cuando este pasaba a su lado.
-Que sucede?
-Cuanto tiene que se fueron?
-Por las cosas del mandado?
Ella asintió con la cabeza.
- No recuerdo amor…
-Intenta recordarlo por favor. Es muy importante para mí.- le dijo con una voz tensa.
-Es que acaso algo malo sucedió?
-No, solo trata de recordar a que hora se fueron por favor…
-Nos fuimos entre 10:40 y 10:50…
-Estas seguro?
-Por supuesto, más que seguro amor.
-Chuy estuvo contigo todo el tiempo?
-Por supuesto, tu misma me dijiste que me lo llevara recuerdas?
-No volvió para nada a la casa?
-No…
-Siempre estuvo a lado tuyo?
-Si, porque haces tantas preguntas? Algo malo paso?
-No, claro que no. – Romina le regaló una sonrisa nada convincente a su esposo y le dijo- Vamos a meter las cosas adentro para ir preparando la comida.
Minutos después, mientras Chuy se encontraba en la sala jugando un videojuego:
Romina se puso a un lado suyo y le dijo:
-Necesitamos hablar hijo…
-De que mamá?
-De lo que paso entre nosotros amor…
-Cómo?
-Si, lo que paso en la cocina hijo… sabes perfectamente de lo que estoy hablando.
- Lo siento mamá… no tengo ni la menor idea.
Romina lo miró cuidadosamente a los ojos. Conocía perfectamente a su hijo. Sabía que era un mentiroso profesional pero en ese momento parecía el ser más inocente del mundo.
Había de dos, o su hijo se había convertido en un súper actor o en realidad no tenía idea de lo que pasaba.
-Mira… olvídalo hijo… mejor ve a ayudar a tu padre a juntar leña para la noche anda.
Romina dio media vuelta y regresó a la cocina confundida. Es que acaso se estaba volviendo loca?
Acaso aquella sesión de sexo tan placentera de la cocina había sido una alucinación? Pero entonces como se explicaba todo el semen de su vestido y el aún reciente sabor que tenía en su boca?
CONTINUARÁ…
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