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Abusando de Ana delante de su esposo y más.......

Enviado por joe166 el 30/10/2009

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Abusando de Ana delante de su esposo y más....... Publicado el 30/10/2009, por: joe166

Seguí a Ana hasta la puerta del restaurant sin que ellos se diesen cuenta de nada. Entraron los tres y ahí les perdí de vista pero sabía que a partir de ahora tenía un par de horas para preparar todo. Me dirigí a su casa y entré por una ventana no sin antes asegurarme que nadie me veía hacerlo y me escondí en el armario a esperarles.

A las dos horas oí como abrían la puerta y como entraban en casa ella y su marido y la pequeña así que esperé a que la acostasen y a que ellos...

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volviesen al salón. Una vez allí los dos salí de mi escondite rápidamente me dirigí hacia ellos y apunté a su marido con mi pistola en su cabeza y le obligué a tirarse al suelo. Ella intentó pedir ayuda asustada pero la ordené callar y sentarse amenazándola con hacerle daño a su esposo si intentaba hacer algo. El marido intentó forcejear y tuve que darle con mi pistola en la cabeza y así conseguí reducirlo y dominarlo.

Cogí y esposé a su esposo y lo senté en una silla amordazándolo para que no gritase y me dirigí hacia ella sujetándola del pelo y sentándola en el sofá de forma brusca y con mi arma en su cabeza y ahí empecé a tener todo controlado ya que ella dejó de intentar nada y él estaba atado en esa silla. Metí un pañuelo en la boca de Ana y me aseguré de que no habría gritos inesperados. Una vez así me senté y llamé desde mi móvil a mis dos amigos los cuales estaban esperando mi orden de venir a su casa. Llegaron rápidamente y entraron con sigilo tras abrirle la puerta yo. Al entrar el marido comenzó a intentar desatarse y me acerqué propinándole un puñetazo que le calmó de momento y le dije que sería mejor estarse quieto que así no pasaría nada más de lo que tenía que pasar. Levanté a Ana del sofá y les dije a ellos que se sentasen cómodamente en él. Ella se asustó mucho más al vernos a los tres allí y comprendió que todo estaba preparado con antelación.

Una vez así me senté en una silla en la cual controlaba toda la escena y ordené a Ana que se pusiese de pie enfrente de ellos a una distancia de dos metros y a otros dos metros del marido que la veía perfectamente desde un lado de la sala mientras la apuntaba con mi arma. En ese momento intentó escapar y la retuve casi en la puerta y le asesté un bofetón enorme que la hizo sangrar por sus labios y así conseguí retenerla y calmarla.

Ella venía vestida de noche y su vestido era impresionante, sus piernas estaban cubiertas con unas medias negras y calzaba tacones negros de aguja. Le ordené estarse quieta y mostrarse a mis invitados los cuales la miraban con deseo mientras bebían de sus petacas sorbos de ron y comenzaban a disfrutar del momento. Me levanté y le di otra bofetada en la cara y cuando se repuso le saqué el pañuelo de la boca ensangrentado y le dije que si intentaba algo su marido lo pagaría. Les dije a mis amigos que sacaran sus vergas y que las mostrasen y así hicieron abriendo sus braguetas y sacando sus herramientas mientras me dirigí al esposo y le quité los zapatos y los pantalones y le quité los slips dejándole su verga flácida a la vista. Su cara era todo un poema al verse así.
Así en esa situación y riéndome pregunté a Ana que cual verga le gustaba más y ella miró a su marido y no contestó hasta que me vio asestarle otro puñetazo al esposo y llorando y apenadísima dijo en voz baja: “la que me gusta es la de mi esposo” a lo que respondí levantándome y asestando otro puñetazo en la cara del marido y ella respondió rogando que no le pegase más, que parase por favor.

Me quedé junto al esposo mientras ella miraba las vergas y decidí que el marido repitiera la pregunta apuntándole a la cabeza, él se negó en principio pero al ver mi puño cerca levantó su cabeza y resignado dijo” Ana, amor mío ¿cual te gusta más? Ella tardó en contestar y viendo la situación dijo: “La del moreno” y siguió llorando. Yo iba diciéndole al marido al oído lo que debería decirle a su esposa y el comenzó a hacerlo sin rechistar. Volví a pedirle algo y se oyó: “Ana, súbete la falda y muéstrale las piernas a estos señores”, le dijo y ella tras mirrarle comenzó a subir su falda y a mostrar sus piernas. Los tres miramos sus piernas maravillosas mientras ella subía su faldita para nosotros. El esposo al momento y tras mi orden siguió diciendo:“Quítate los zapatos cielo y date la vuelta”, le dijo tras susurrárselo yo y ella lo hizo sin rechistar. “Ahora levántate la falda y muestra tu culito a estos señores”, ella miró a su esposo y lo vio con mi arma en su cabeza y repitiendo mis órdenes y lo vio atado y con su verga fuera la cual estaba encogida del todo y así lo hizo excitándonos cada vez más.

Una vez así el marido ordenó a su esposa que eligiese a uno y se acercase a él y le rogase que le quitase las medias. Ana lo hizo y eligió a mi otro amigo y se le puso delante y obligada exclamó: “Por favor, quíteme las medias señor”. Él le subió su vestido y tiró de las medias hacia abajo sacándolas por sus pies y dejando sus muslos al aire, entonces el esposo la ordenó que se acercase y que me las diese a oler a mi, lo cual hizo en silencio y mientras me las acercaba a mi cara oyó a su esposo pedirle que fuese a que le quitasen sus bragas lo cual hizo poniéndose ante su preferido y diciéndole,” por favor señor, quíteme las bragas”. Mi amigo se las bajó despacio subiendo su falda con ella delante mirando al cielo y sabiendo que ese era el último paso antes de la pronta violación. Las bragas fueron bajadas lentamente y eso nos excitó a todos.

Una vez así le ordené desnudarse y al terminar apreciamos el bello cuerpo que poseía y así oyó a su esposo pedirle lo siguiente: “Ana acércate y se arrodíllate ante mí”. Ana lo hizo y tras oir a su esposo se arrodilló y se quedó quieta así y tras oir la ordn del esposo comenzó a comerle su polla ante nosotros. Al momento advirtió que su esposo se empalmaba y su verga dejaba de estas flácida y lo escuchó llorar y tras susurrarle en su oido nuevamente le oímos decir,” cielo, siempre la has chupado fenomenalmente, no sabéis lo bien que mi esposa la chupa, mirad cómo me está poniendo”. Ana no daba crédito, su esposo estaba empalmándose y decía cosas que ella no podía nunca imaginar.

Así una vez empalmado la ordené subir y ponerse sobre él, como se negó la cogí del pelo y la levanté obligándola a sentarse en su verga. Una vez dentro ella se dio cuenta de lo duro que seguía su esposo comenzó a cabalgarle metiéndosela hasta dentro y ella también comenzó a sentir cierto placer que quería disimular como fuese. Cuando llevaba un rato cabalgándole susurrré algo a su humillado esposo entre lágrimas y jadeos oyó llamar a uno de los hombres para que se le acercaran a ella por detrás y una vez allí el moreno de la polla gorda le pidió lo siguiente: “fóllate por favor a mi señora por el culo”. Ella no daba crédito a sus palabras y sintió como ese hombre se desnudaba y se le acercaba. Volví a hablarle al marido al oido y él pidió a ese hombre que comenzara a follarse a su esposa por el culito, que le metiese su polla que era más grande que la suya y así hizo mi amigo. Tardó un buen rato en estar dentro por que Ana estaba seca y su verga era enorme. Ana sentía entrar esa verga enorme en su culo mientras cabalgaba a su esposo y cuando notó que estaba toda dentro comenzó a llorar y escuchó a su esposo decir: “Ana, ¿es grande?” y ella contestó: “es enorme, me está destrozando”. “¿Es más grande que la mía Ana”?, le dijo él, a lo que ella contestó entre lágrimas, “si, es más grande que la tuya” cuando el esposo escuchó eso comenzó a correrse dentro de su esposa llenándole la vagina de semen caliente y ella no creía lo que pasaba. Su esposo a pesar de la situación no pudo evitar correrse dentro de su esposa lo cual nos asombró a todos. Mi amigo al notar eso comenzó a apretar fuerte su verga dentro de su culo y no tardó en llenarle el culo de leche que ella engulló por completo y como vio a su esposo correrse no pudo impedir que le llegase un orgasmo que soportó en silencio, pero todos vimos como sus piernas temblaban y supimos que se había corrido así violada y humillada.

Una vez fuera de ella y tras recuperar el aliento mi otro amigo que era bisexual se dirigió a ella y la cogió tendiéndola en el sofá y comenzó a comerle su culo y su coño y a lamer esa enorme cantidad de semen que salía de su cuerpo y así estuvo comiéndoselo todo con enorme excitación por su parte y con incredulidad por parte de ella y de su esposo que se recuperaba de ese trance como podía.

Ana se comenzó a excitar de nuevo en silencio y entendió que si ese hombre comía ese semen era por que su condición sexual era distinta a la nuestra y mirando a su esposo me oyó decir:, “mira como se come la leche de tu esposo y la de ese hombre que le ha violado el culo como nunca le habías hecho tú antes” El esposo no daba crédito a mis palabras y enfadado intentó soltarse y volví a asestarle otro golpe que le dejó medio noqueado.

Los dos se habían excitado y corrido aunque sabían que estaban siendo violados pero no habían podido resistirlo y estaban un poco enfadados el uno con el otro y entonces aproveché la situación y pedí a mi amigo el bisexual una cosa y él se levantó dejando a Ana tumbada y limpia y se dirigió al marido y le desató de la silla y lo puso sobre la mesa bocabajo atándole de nuevo de manos y pies y amordazándole.

Ana al verlo así a su esposo se excitó de nuevo en secreto y observó como mi amigo se dirigía a su espalda y como comenzaba a meterle un dedo en el ano dilatándolo. El esposo lloraba pidiendo clemencia como podía cuando oyó a su esposa decir obligada por mí;”fóllatelo duramente, hazle saber lo que es un verga”. Mientras mi amigo comenzaba a sodomizar a su esposo Ana fue puesta de pie y tras sentarnos nosotros comenzó a comernos la polla a nosotros dos en el sofá arrodillada y nos puso a cien con su boca y su lengua. Así estuvimos disfrutando hasta que la montamos sobre uno de nosotros mientras otro la sodomizaba. Así estuvimos un rato cambiándonos de posición mientras Ana se corría sin parar en silencio llenándonos de flujos nuestros vientres y nuestras pollas. Ana tras ser obligada por mí pedía más y más y le dijo al esposo mirándole: “tienen dos pollas maravillosas, mejores que la tuya y que por fin estaba siendo bien follada en su vida, mírame lo bien que me follan estúpido! El marido oyó eso mientras era follado de forma soez tal y como te hacen en la cárcel y de eso mi amigo tenía experiencia. Cuando terminamos los tres amigos de corrernos y recuperamos el aliento nos sentamos los tres en el sofá y al rrato el más fuerte desató al marido y le trajo hacia acá, lo arrodilló y lo puso ante mi verga y le obligó a comérmela.

El esposo arrodillado comenzó a chupar mi verga ante la atenta mirada de todos y me estaba encantando, mientras ella miraba fíjamente a todos sintió como el moreno la cogió y se la montó encima y comenzó a follarla dándole cachetes en el culo y en las nalgas. Mi amigo el moreno siguió follando a Ana delante nuestra y nosotros tres nos sentamos a verlos en el sofá y comenzamos a hacernos una paja mutuamente, mi amigo me masturbaba a mi y yo al esposo, mientras el esposo masturbaba a mi amigo y Ana gritaba siendo violada brutalmente por el grandullón, gritaba y jadeaba como una loca cuando tras estar así un rato y ver como nos tocábamos los tres vio como mi amigo se levantó quitándole la mano de su polla al esposo me dio la vuelta en el sofá y empezó a follar mi culo despacio y así estuvo hasta que me la metió entera dentro mientras yo gritaba de dolor y de placer y ordené al esposo acercarse y empecé a comerle la polla a su esposo que rápidamente eyaculó en mi boca y tragué todo. Ana se quedó asombrada viendo eso y viendo como me follaba el culo mi amigo con su verga dura y así se corrió de nuevo con la verga del moreno partiéndola en dos. Mi amigo me asestaba buenos pollazos en mi culito y así estuvo hasta que se corrió dentro de mí y me dejó destrozado el agujero de atrás. Yo estaba follado pero caliente y me dirigí a la mesa donde follaban a Ana y me traje al esposo y lo tendí a mi lado de espaldas y me puse entre él y Ana y los tres estábamos con nuestro trasero al aire y ofrecido. Así pedí a mis dos amigos lo siguiente: “folladnos a los tres el culo”. El que follaba a Ana se salió de ella aun sin correrse y se puso tras de mí y me preguntó y respondí afirmativamente y comenzó a meter su verga enorme dentro de mi y tras superar el dolor inicial me encantó ser violado por él. Mi otro amigo alternaba entrando en Ana y en su esposo. Me gustaba sentir esa verga enorme en mi ano, sentía sus huevos golpear contra mí y así volví mi cara hacia el esposo y le dije: “bésame en la boca, dame tu lengua”, así lo besé sintiendo su barba de dos días y su aliento que olía a polla de hombre. El que me follaba me dijo que no podía terminarme atrás y salió de mi y le dije que no pasaba nada que deseaba que otro me lo hiciese y me levanté y cogí al esposo atado y me lo llevé al dormitorio y me acosté con él obligándole a follarme y a darme su verga en mi boca hasta que caí rendido y mis amigos terminaron igual follándose a Ana en el salón hasta casi el amanecer y cuando despertamos los atamos juntos en su cama y nos fuimos corriendo de allí.

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Categoría: Bisexual | Comentarios: 1 | Visto: 22663 veces

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LECHERONALD

waw, eso estuvo fantastico.

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