Celia y su suegro

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Celia y su suegro

Categoría: Confesiones Comentarios: 0 Visto: 28929 veces
Ajustar texto: + - Publicado el 24/07/2009, por: Anónimo

Celia y su suegro

Celia chateaba conmigo de vez en cuando, éramos amigos desde hace ya unos tres años y habíamos hablado de miles de temas en nuestras charlas por Messenger.
Sobre todo el tema preferido por ambos era el sexo, teníamos plena confianza en contarnos nuestras perversiones y deseos sexuales y sobre todo el tema del incesto y del amor filial ocupaba un lugar preeminente en nuestras vidas.
Un día, excitados el uno con el otro Celia me reconoció que su suegro ocupaba a veces su mente en pensamientos más que obscenos y abordé con ella ese tema.
Hablamos del tema durante toda la tarde y conseguí que me confesara cosas alucinantes, por lo visto su suegro de vez en cuando la miraba a ella de reojo cuando Celia se encontraba en la cocina o haciendo algo en casa, se sentía observada por él, por ese pariente de 69 años que vivía en casa con toda la familia.
Celia confesó que a veces ella había dejado sus bragas tras la ducha en lugar visible en el baño y que si no le fallaba su apreciación él las había cogido al entrar y no las había dejado en el mismo lugar, además Celia creía haberlas recuperado mucho más húmedas de lo que estaban.
Quedamos ese día en ponerlo a prueba, así que le pedí que fuese por casa con falditas cortas, batitas, a veces sin sujetador dejando claro que sus pechos andaban libres, y que siguiese dejando sus bragas sucias a la vista para ver si él las cogía.
En efecto, a los tres o cuatro días Celia me confesó que él entraba en el baño y que estaba un buen rato, ella al salir había entrado y había descubierto que su suegro olía sus bragas sucias, las lamía y seguramente se pajeaba con ellas hasta correrse , por que olían a semen.
Además él se sentaba con ella en la cocina mientras ella preparaba algo y como ella había comenzado a exhibirse él no le quitaba ojo de encima.
Esa tarde mientras chateábamos planeé lo siguiente y le dije a Celia que fuese al baño como si fuese a quitarse las braguitas y que no lo hiciera, lo hizo y en efecto al momento él fue y cerró la puerta no tardando en salir malhumorado.
Ella se armó de valor y le dijo Juan, lo que buscas aun lo llevo puesto, venga usted aquí. El se quedó pálido pero avanzó hacia Celia y se puso junto a ella en silencio, Carmen sentada abrió sus piernas y le mostró sus nalgas y sus bragas negras mientras desabrochaba su pantalón y lo bajaba dejando su verga al aire, la miró fijamente y él se acordó de su hijo y se lo dijo a Celia a lo que ella respondió con un lógico requerimiento de discreción y con la obligación de guardar el secreto, ya que ella sabía desde hace tiempo que él olía sus bragas sucias y se pajeaba con ellas y para colmo dudaba si con las de la niña también lo haría y viendo su reacción supo que el pervertido de su suegro olía las bragas de la niña también.
Se levantó y lo guió a la cama que ocupaba normalmente con su hijo y al llegar y cerrar la puerta le pidió que ahora debería olérselas puestas, huélemelas viejo verde, huéleme con ellas puestas pervertido, sinverguenza, huéleme, y él se arrodilló en el suelo y hundió su cara en el sexo de Celia metiendo su nariz entre sus muslos y haciéndola delirar de gusto.
Mmmmmmmmmm, viejo verde, que bien lo haces cabrón, cómo me tienes, mmmmmmmmmmmm, sigue suegro, sigue lamiéndomelas degenerado, siiiiiiiiiiiiiii, sigue lamiendo a tu nuerita, ufffffffffffff cómo me pones, tan viejo y tan salido, siiiiii, me estás mojando toda guarro, ufffffffffffff, me pones cachonda de tanto mirarme y de espiarme en casa suegrito y ahora que sé que espias a la niña más aun, sigue, dime que le has visto viejo, mmmmmm, que le has visto a la niña, dímelo.
Entonces mi suegro llevó su mano al pantalón medio bajar que aun llevaba arrodillado y sacó de su bolsillo unas bragas de mi hija, blancas y con una leve mancha de menstruación casi negra y sobre un fondo amarillento lo cual quería decir que aparte de ser de sus últimos dias de regla ella se había meado un poquito en ellas.
Cuando las ví solté un gemido inmenso, carbón, llevas sus bragas en tu bolsillo y entonces le ví llevárselas a su boca y lamerlas ante mi con cara de vicio y le escuché pronunciar el nombre de la niña y ví como llevaba su mano a su polla la cual comenzó a mover ante mi.
Hijo de puta pervertido, cerdo viejo verde, ven aquí y quítame las bragas, obedeceme y tira de ellas hacia abajo y sigue comiéndome sin tocarte cerdo, eso ya lo harás sólo luego cuando te vayas a tu cuarto y echarás el semen en tus sábanas que mañana cambiaré yo misma como siempre, cómeme,,,,,, siiiiiiii, venga, siiiiiiiiiiiii, cerdo, uffffffffff,menudo lo que tengo en casa, sigue, sigue,,,así comete a tu nuera, humilla a tu hijo conmigo, mmmmmmmmmm, siiiiiiiiii, que malo eres, que malo eres con tu nuera, con la mujer de tu hijo, el carnudo de tu hijo, mmmmmmm, hazlo un cornudo, siiiiiiiiiiiiii, ufffffffffff, sigue que me corro suegro mio, sigue, mmmmmmm, coje las bragas de tu nieta y métemelas en mi sexo, venga obedece, siiiiii, venga métemelas, así, siiiiiiii, métemelas dentro, quiero tenerlas sucias de regla y meadas dentro de mi, mmmmmmmm, así, dentro del todo y no te toques cabrón, mmmmmmmmmmmmm, ufffffffff, siiiiiiiiiiii, me corro, metelas del todo hasta que no se vean, así, siiiiiii,mmmmmmmmmmmmmm, me corro, uffffffffff, lame, lameme, mmmmmmm, ahhhhhhhh, ahhhhhhhhh, ahhhhhhh, me corrrooooooooooooo, lámeme, siiiiiiiiii, tómalo, ahhhhhhhhhhhh, y sujetando su cabeza me corrí sobre su boca llenándole su cara de flujos completamente y así al recobrar la respiración y humillado él y penetrada yo con las bragas de la niña y corrida se levantó y se fue a su cuarto dejándome allí tendida.

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