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Dos hermanas culo y sexo oral

Enviado por Edgard el 27/10/2009

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Dos hermanas culo y sexo oral Publicado el 27/10/2009, por: Edgard

Estaba sentado en una banca en al parque, mi mente divagaba sobre la situación en la que me había visto involucrado un mes antes, en la habitación de un motel acostado fumándome un cigarro disfrutaba de una de las mejores mamadas de Ana, una chica con la que desde hacía 6 meses venia teniendo una relación, su forma golosa de mamar siempre me hacía sentir lo glorioso del sexo oral, mientras engullía mi verga sentía como contraía su cara y unas lagrimas brotaban de sus ojos, le encantaba sacarla...

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y lamer el semen que se desprendía de su lengua, decía que era una fanática del semen.

Continuo con la felación cada vez con más ansias introduciéndosela toda y gimiendo cada vez, mi placer era grande, comencé a deslizarme hasta quedar en la posición del 69, explore su coñito depilado, un aroma a sexo me hiso excitar mas y mi lengua comenzó a introducirse en aquel túnel jugoso al mismo tiempo mis dedos comenzaron a buscar el orificio de las maravillas, comencé a introducírselo en el ano el cual estaba apretado, poco a poco mi esfuerzo se vio recompensado ya que su culito comenzó a dilatarse, apreté sus nalgas y subí mi boca para besar su culo, eso hizo que Ana comenzara a suspirar entre cortado y a dar quejidos de placer, su mamada ahora era más profunda no había delicadeza en sus movimientos ni en sus palabras, ¡dame duro maldito perro! ¡mordeme el culo! Aaaggg maldito me estás haciendo acabar, cuando introduje nuevamente mi dedo en su culito Ana no pudo más y grito como perra endemoniada en un mar de contracciones anales y a lo lejos escuche papitoooo que ricoooo y comenzó nuevamente a mamarme, dame tu lechita papi me repetía mientras se introducía mi verga con lujuria, sentí el fondo de sus garganta esa sensación me produjo una oleada de placer y en el momento en que se la introducía hasta el fondo un incontenible chorro de semen broto de mi verga inundándole su boca, disfrute aquella acaba con sumo placer, cuidadosamente Ana limpiaba aquel trozo de verga para no dejar escapar ninguna gota de aquel preciado semen.

Nos recostamos y comencé a besar sus pechos cuyos pezones rosados completamente erectos parecían pequeños volcanes en erupción, al besarla sentí el inigualable sabor de mi semen, se separo de mi encendió un cigarro y me dijo dentro de un mes me caso, te quiero pero no puedo seguir contigo, Jorge me quiere y no es justo que le ponga los cuernos, se hizo un silencio mortal en la habitación, no sabía que responder quería a Ana, el sexo con aquella muchacha era de maravilla tenia magia en su boca pero no podía hacer nada o intentar algo para detenerla, ella tiene 25 años y es una joven abogada, por mi parte tengo 33 años y hago trabajos de investigación lo que me permite viajar y conocer ciudades y gente interesante, no se me cruzaba por la mente dejar esa vida por el matrimonio, de pronto sentí un golpe de su mano en mi cara, se levanto de la cama y se dirigió al baño, yo aun no me recuperaba de esa acción quise decir algo pero la puerta se cerraba con un fuerte golpe, por espacio de media hora espere que saliera y cuando lo hizo note que sus ojos estaban rojos de llorar, me dijo sollozando creí que me querías y que dirías algo para detenerme pero veo que lo único que te interesa es cogerme y salió de la habitación.

Sentí nostalgia y un raro sentimiento de soledad me invadió en ese momento, me levante y me dirige al hotel el cual se encontraba a pocas cuadras, cuando llegue fui directo a la recepción y pedí la llave de mi habitación de pronto mi vista se oscureció y una vos me decía a que no sabes quién soy, toque sus manos pero no sabía quién era, rápidamente las aparto y me di la vuelta, era Cecilia la hermana menor de Ana, una chiquilla muy juguetona tiene 21 años y una cara angelical, que haces aquí en los Cabos, Jorge no me digas que vienes a la boda de Ana, sorprendido le dije que no me encontraba realizando un trabajo de monitoreo de hoteles de lujo en Baja California y que el fin de semana lo estaba pasando de turista, bueno te creo pero no intentes ver a Ana ya que esta noche se casa, esa noticia me atónito pero reacciones para no mostrar mis sentimientos, ven te invito a “El Arco” dicen mis amigos que es fabuloso y tiene una playa fantástica, la dulzura de Cecilia siempre me han convencido de hacer locuras, como la vez que me pidió que la llevara a una Discoteca y llegamos tarde me costó una bronca con su hermana, bien le dije solo esperamos unos minutos iré por algunas cosas, no vente así que nos dejas y me tomo de las manos nos subimos a un Jeep y nos alejamos rápidamente, llegamos a un pequeño atracadero y nos subimos a un pequeño yate de uno de los amigos de Cecilia, al parecer todos llevaban parejas, solamente Ceci y yo, no teníamos parejas llegamos a la famosa playa y la verdad es que pase unos momentos agradables con Ceci, bañamos yo lo hice en pantalones ya que no me había quedado tiempo de llevar traje de baño, la verdad me sentí incomodo pero ni modo.

A las dos de la tarde decidimos regresar, habíamos tomado cervezas y licor, ya que la despensa estaba llena de estos líquidos de placer, note como Ceci me mostraba más de lo debido con su diminuta tanga y un sostén que solo le cubría sus pezones, Mario le metía mano a su novia y se miraba que su verga quería salir de sus calzoneta, de pronto Mario nos dijo que nos detendríamos un rato en una isla que estaba a nuestro paso y que ahí podíamos continuar la fiesta, llegamos hasta la playa bonita por cierto, bajamos el cesto de la comida y las bebidas luego decidimos darnos un chapuzón, éramos 6 Mario y Elena, Gerson y Carmen, Ceci y yo, de pronto Ceci impone una regla que nadie puede bañar en ropa si no que solo en traje de baño y el que no lleve, pues bañara desnudo, me quedo viendo de forma picara, aunque tiene una cara angelical cuando se lo propone es una diablillo, acepte con una condición de que todos nos bañáramos desnudos y todos excepto Ceci, aceptaron la propuesta ella se retiro hacia unas rocas, le pregunte que le pasaba y me dijo que mi propuesta no era justa le reproche que la de ella tampoco, se recostó en la roca mostrando sus pechos exuberantes, sus pezones sobresalían como pequeños volcanes a punto de reventar, sus manos comenzaron a deslizarse por sus piernas y llegaron hasta la ataduras de su bikini, mismas que fue desatando lentamente mientras me miraba, en ese momento escuche algunos gritos y eran los amigos de Ceci que ya se habían desnudados y comenzaban a corretear por las olas, Elena tiene un culo fenomenal y trataba de que todos la miráramos, volví a dirigir mi mirada sobre Ceci pero ya no se encontraba en la roca, si no que se había metido al mar pero su diminutas ropas habían quedado en la playa, mientras Mario y Elena llegaban en una carrera hacia donde me encontraba y me agarraron hasta desnudarme, quise resistirme ya que mi verga se encontraba en todo su esplendor ya que Ceci me había puesto a mil, Elena se quedo viendo aquella verga parada, por un momento sentí vergüenza pero todos volvimos en si Elena sonriendo se retiro junto con Mario y yo quede tirado en la playa, a lo largo escuche a Ceci decir y que tú no te metes, me levante tapándome con las manos y me dirigí al agua, Cuando me encontraba dentro del mar decidí nadar un poco hacia donde se encontraba Ceci, de repente salió del agua y me dijo vas a pagarme por esto y se arrojo sobre mi sentí su calor corporal, se subió en mi espalda y juntos caímos al fondo del agua trate de zafarme y lo único que logre fue aferrarme a sus pechos, cuando de repente sentí como sus manos se aferraban también a mi verga, en ese momento los dos salimos a flote, ella asustada me soltó y yo hice otro tanto, me zambullí para alejarme, cuando sentí nuevamente sus manos sujetando mis pies me arrastro hacia ella, la tome de sus caderas y la arrime hacia mi no opuso resistencia, nos acercamos y nos besamos, nuestros cuerpo temblaban de placer, mis manos se deslizaban suavemente hacia sus pechos, mientras ella manoseaba mi verga fuertemente, fue un beso de largo metraje, yo quería que no terminara por qué no sabía que iba a ocurrir, nos separamos suavemente comencé a introducir mis dedos en su coñito ella solo suspiraba, sus manos no soltaban mi verga, se sumergió y se metió la cabeza de aquella verga que mostraba ganas insaciables de ser acariciada, luego salió a tomar aire, se dio vuelta agarrando mis manos para que la abrazara, mis manos se aferraron a aquellos pechos lujuriosos, roce mi verga en sus nalgas mientras ella apretaba mi verga con sus nalgas.

Salimos a la playa y apenas comenzábamos a acariciarnos cuando escuchamos que ya nos teníamos que ir, el sol se estaba ocultando, camino al puerto Ceci y yo nos continuamos acariciando, comenzaba a sentir cierto dolor por las ganas de coger que tenia y creo que algo igual ocurría con Ceci, cuando llegamos Ceci le dijo a Mario que ella se cambiaria en el yate y que luego los alcanzaríamos, Mario entendió el mensaje y se fue junto con Elena y los otros.

El camarote era pequeño pero agradable, Ceci me empujo sobre la cama y comenzó una mamada de lujuria, engullía mi verga de forma esplendorosa luego la sacaba para saborear aquel semen ligoso que manaba de su boca, poco a poco fue girando para poner su coño en mi boca, el cual comencé a mamar de forma desesperada, una fiebre sexual se apodero de mi abrí sus piernas para alcanzar su culito rosado que invitaba a comérselo, lo comencé a lamer y mordérselo mientras ella se tragaba toda mi verga lo cual hacia que oleadas de placer me inundaran sentí contracciones al atorarse la cabeza en su garganta, ella quería tragársela toda no importaba las arcadas de vomito que estaba a punto de tener, se separo de mi y se puso en cuclillas y comenzó a metérsela y suavemente se la introdujo toda ambos suspiramos de placer y ella empezó a moverse de forma exquisita introduciéndosela toda, mis manos acariciaban sus pechos de pronto comencé a acariciar sus nalgas y encontró el camino hacia su culito el cual comencé a acariciar e introducirle mis dedos eso produjo el primer orgasmo de Ceci que como perra desesperada gritaba y maldecía, al sentir sus contracciones no pude contenerme y un chorro de semen caliente inundo sus entrañas, exhaustos nos dejamos caer en la cama quise descansar pero al parecer Ceci quería seguir, comenzó nuevamente a acariciar mi verga con su legua y a mamármela suavemente en un par de segundos la tenia parada y lista para un nuevo juego sexual, me la exprimió con fuerza para sacarme semen, unto sus dedos y comenzó a acariciarse el ano, luego adopto la posición de perrito abrió sus nalgas y me mostro aquel esplendoroso culito rosado no me hice rogar y comencé a acariciárselo con la punta de mi verga la oía gemir de placer trate de introducírsela, pero su culito se negaba a recibir aquel pedazo de verga, hice lo mismo que ella me exprimí la verga y las gotas de semen que brotaban se lo regaba en su culo, poco a poco este se fue dilatando introduciendo suavemente la cabeza, ella pego un leve quejido me detuve sin embargo ella retrocedió tratando de introducírsela mas hasta que la tuvo todo, aunque se quejaba también lo disfrutaba y sus contorsiones demostraban que le gustaba metió sus dedos en su boca y luego comenzó a acariciarse su coñito, me sentía en la gloria metiendo aquella verga en ese culito apretado y lo hacía con tanto placer que comencé a sentir esa oleada de placer que predice el comienzo de una acabada, su masturbación y la trabada de culo que tenia Ceci le comenzaron a provocar esas ricas contracciones que me brindaba con su culo, eso hizo que explotara nuevamente y pegamos una de las mejores acabadas que he dado en mi vida, mantuve mi verga escondida en esa cueva maravillosa, hasta que la saque flácida, nos quedamos dormidos un par de horas, Ceci se levanto como loca ya que era una de las damas de honor y chorreando semen salió a la carrera con su short hacia la boda, otro día les contare sobre lo que ocurrió esa noche de la boda a la cual asiste por un llamado telefónico.

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Categoría: Confesiones | Comentarios: 0 | Visto: 5313 veces

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