Tu web de Relatos Eroticos de Confesiones

Relatos Eroticos

EL CUIDANDERO III... Por: Apasionada.

Enviado por Apasionada el 17/11/2011

Ingreso de Usuarios Disfruta del mejor contenido erótico ahora mismo !!

REGISTRARME !!
Buscar Relatos

Búsqueda Avanzada
Leer Relato Erótico
EL CUIDANDERO III... Por: Apasionada. Publicado el 17/11/2011, por: Apasionada

EL CUIDANDERO III... Por: Apasionada.
Pasaron algo mas de tres meses sin que yo fuera a la propiedad campestre; tenia temor de que el anciano Domingo hubiera hecho algún comentario a Antonio de mi infidelidad o a alguien mas de la aldea. Mi curiosidad por saberlo no me dejaba tranquila y entonces decidí acompañar a mi pareja en su visita acostumbrada a la propiedad.
Llegamos ese día muy temprano por la mañana y lo primero que hice fue observar la reacción que ...

Cams XXX Reales Online

mi presencia causaría en Domingo. Creía que al verme después de tanto tiempo no ocultaría su emoción, además de que podía tener la oportunidad de que hiciéramos el amor otra vez, o que yo accediera a su deseo de cogerme por detrás, que ya me lo había pedido anteriormente. Peeero… me sorprendió su acostumbrada indiferencia y timidez. Me saludo con mucho respeto, como si entre nosotros no hubiera pasado nada; actitud que me desubico y me intrigo de sobremanera y luego se dedico a dar a Antonio información de los trabajos que venia haciendo en los cultivos, ignorándome prácticamente.
Durante el día, solo pensé en lo que pasaba, acaso ya no le interesaba? que estaba sucediendo? Opte que para saberlo debía intentar nuevamente seducir a Domingo. Lo intentaría la mañana siguiente y para hacerlo volvería vestir mi suave y casi trasparente bata de algodón sin llevar puesto nada debajo de ella e ir con él a los cultivos, igual a como lo hice en la ocasión anterior. Sabía que esta provocación seria definitiva.
A la mañana siguiente y llegado el momento, le dije a Domingo que iría con él a los cultivos a buscar algunas hortalizas, y me respondió con un lacónico “esta bien niña” y de inmediato salimos por el estrecho camino. Iba detrás de él, el rose de mis pezones con la tela los mantenía erguidos, estaba ansiosa, me sentía húmeda, no hablábamos, y ya en el cultivo iniciamos la recolección de algunas hortalizas. Domingo permanecía muy cerca a mi, atento a mis insinuantes movimientos que dejaban ver cada vez mas parte de mis gruesos muslos y grandes tetas y marcaban la redondez de mis robustas nalgas, que le fueron produciendo una fuerte erección a su guebo que no podía disimular.
Así por largo rato estuve provocándolo hasta que rompí el silencio pidiéndole que me indicara un sitio adecuado para satisfacer mis inaguantables ganas de orinar. Rápida y diligentemente me indico que lo hiciera sobre una amplia roca cercana, oculta por unos arbustos a donde me llevo y una vez allí me pidió, casi suplicante, que le permitiera verme orinar y sin darme tiempo a responderle; sorprendida veía como Domingo se ubicaba agachado frente a mi en sitio que cómodamente le permitía verme.
No me negué, ¡había logrado mi objetivo de seducirlo!... Me subí toda la bata hasta la cintura, y a propósito con la aparente excusa de seleccionar el mejor sitio di una vueltita para que viera mis robustas y blancas nalgas y me fui acurrucando frente a él abriendo mis piernas y gruesos muslos que le permitía ver mi cuca bien abierta y la apertura de mi vagina, dispuesta a orinar ante sus ávidos ojos. Domingo impaciente y excitado casi metía su cara entre mis muslos esperando el momento de verme orinar prácticamente en su cara y poco a poco fui dejando salir un sonoro, abundante, largo y prolongado chorro de orines que salpicaban sobre la roca, alcanzando algunas gotas la cara de Domingo, lamiendo las que caían cerca de su bocas.
Al terminar, me pidió que me quedara allí acurrucada frente a él viendo extasiado caer las pequeñas gotas que todavía salían de mi cuca y haciéndome echar hacia atrás apoyándome en mis manos y manteniendo mis piernas abiertas me pidió cerrar los ojos e inicio una delicada y magistral lamia por entre mis muslos hasta llegar a mi cuca mojada por los orines y liquido vaginal que ya me salía. Chupaba suavemente mis labios menores y luego lo hacia en mi gallito haciéndome estremecer de placer… hummm!!!… que riiico papi lo haces… Con su lengua, como lo haría un perrito, lamia toda mi cuca y mis muslos insistentemente.
La excitación nos invadía; abrí mis ojos y con prisa me quite la bata quedando totalmente desnuda ante sus ávidos ojos y poniéndose de pie soltó su cinturón y se bajo el pantalón, saltando de entre sus piernas aquel venoso y rígido guebo de recrecida y brillante cabeza humedecida por su liquido preseminal; termino de desvestirse y se ubico sobre mi y empezó a mamar con desespero mis tetas mientras que las acariciaba con fuerza causándome un placentero dolor hummm!!!… Busque agarrar su grueso guebo y con fuerza se lo oprimía, así seguimos, luego me volteo y abriéndome las piernas me lamió las nalgas hasta pasar su lengua entre ellas y separándomelas me lamia la entrada de mi vagina y el culito… hummm!!!... que riiico!!!... De repente sentí como pasaba su ardiente guebo por entre mis nalgas con la intención de penetrarme por detrás… mientras decia: “que rico y hermoso culazo tienes “perra mia”… dame ese culo lindo mi amor”!!!.. y con su guebo ardiente presionaba para meterlo en mi culo hasta causarme un dolor que hacia que instintivamente apretara mis nalgas resistiéndome a ser penetrada.
Fue el mismo Domingo que al verme adolorida convino en dejar para luego cogerme por alli y su gesto me agrado permitiéndole que con su dedo pulgar me lo acariciara y lo metiera suavemente, causándome una sensación súper agradable que deseaba no terminara. La excitación aumentaba, Domingo ahora coloco sobre la amplia roca la pequeña manta que siempre cargaba y me pidió me acostara sobre ella; me puse de pie totalmente desnuda para pasarme a la manta y Domingo igualmente desnudo me abrazo y puso su guebo entre mis muslos entre abiertos y se lo aprisionaba entre ellos, mientras me agarraba con fuerza mis tetas acariciándolas y chapándolas y luego tomo con sus grandes manos mis nalgas atrayéndome con firmeza hacia él besando mi cuello.
Me fui bajando lentamente, agarre su guebo y empecé a lamerle su recrecida cabeza mientras acariciaba sus largas, flácidas y grandes bolas. De su venosa y gruesa verga salía abundante líquido preseminal, me acariciaba pasándomelo por mi cara, mis ojos y mis tetas haciendo presión con él sobre mis pezones untándolas con su liquido. En mi cuca sentía un excitante cosquilleo y estaba súper lubricada de liquido vaginal, termine de acostarme sobre la manta mientras Domingo de pie, veía extasiado y deseoso como yo lo esperaba con mis piernas medio recogidas y bien abiertas, mostrándole totalmente mi recrecida cuca que ofrecía mi vagina también bien abierta y súper lubricada, dispuesta a recibir su retadora tranca, mientras él con su guebo rígido, hacia movimientos seguidos apuntando con él hacia el cielo y luego bajaba hasta quedar en posición apuntando hacia el horizonte.
Se inclino entre mis piernas y nuevamente me pidió que cerrara los ojos, y se coloco de forma de que iniciamos un excitante 69. yo lamia y metía con dificultad nuevamente su grueso guebo en mi boca mientras sus bolas rozaban mi cara y una a una metía a mi boca acariciándoselas suavemente, mi lengua recorría todo su guebo y su ardiente cabeza, y con mis manos no dejaba de acariciar sus flácidas bolas, mientras él abriendo con sus manos mi cuca la lamia metiendo su lengua en mi vagina y luego chupaba mis labios y mi gallito aumentando mi excitación, yo no quería que Domingo se viniera todavía y evitaba que mis caricias lo llevara a ese momento, pero yo no pude aguantar y en momentos en que me lamia la cuca como un perrito y metía dos dedos de una mano en mi vagina y de la otra metía en mi culo lubricado parte de su dedo medio, me vino un intenso orgasmo que hacia retorcer mi cuerpo de excitación y deseo de ser poseída por aquel diestro anciano, hummm... que riiico!!!
Domingo se separo y se coloco de rodillas entre mis piernas, y satisfecho me veía mientras suavemente acariciaba mis tetas y todo mi cuerpo. Mi cuca estaba súper sensible, no permitía caricia alguna, la sentía abierta y mi vagina se contraía internamente dejando salir abundante liquido vaginal. Lentamente Domingo fue acercando su rostro al mío, y con una de sus manos cerro nuevamente mis ojos y me beso suavemente los labios y así lo fue haciendo hasta llegar a mi cuca que ya permitió sus suaves y delicados besos en toda ella. Que riiico papi… sigue por favor… Asi iniciaba su faena definitiva, de nuevo empezó a besar mi cuello y acariciaba mis tetas, las lamia y chupaba hasta hacerme sentir ese cosquilleo en mi cuca propio de la excitación que empezaba de nuevo a experimentar hummm…!!! Busque agarrar su guebo que húmedo con el liquido preseminal se deslizaba entre mi mano mientras hacia movimientos con su cadera como para masturbarse. Estaba ansioso por cogerme y entonces fui dirigiendo su guebo para pasármelo de arriba abajo por entre la raja de mi cuca, abriéndola mas y disponiéndome para que me penetrara. Finalmente lo puse en mi entrada y tomándolo por la cintura lo fui atrayendo hacia mi mientras sentía que lenta y firmemente su cabeza se abría paso triunfadora por mi vagina hasta llegar hasta el fondo tocándome todo en mi interior y haciéndome sentir llena por aquel trozo de carne ardiente que ocupaba totalmente mi vagina que lo acogía gozosa. Riiico… papi…
Empezó un suave metí y saque que fue incrementando su ritmo, mientras acariciaba y besaba mi cara y mis tetas. Jadeante de placer y con fuerza embestía dentro de mi su rígida tranca hasta causarme dolor. Abrí mas mis piernas para facilitarle la penetración y luego las cruce por su espalda abrazándolo fuertemente y él con movimientos circulares y pegados a mi cuca estimulaba mas y mas mi gallito recrecito por la excitación. Fuertes rugidos de placer salían de su garganta mientras con fuerza me dada cada vez mas fuerte.. si asi… dame asi… papi… dame duro… no me lo saques por favor… Te gusta mi perra como te cojo?... si papi, dame asi… Te la quiero partir en dos… perra mía… La excitación nublaba mi mente, ambos empezamos a disfrutar de un intenso orgasmo que hacia que involuntariamente arqueara mi cuerpo para que me penetrara mas profundamente, mientras él tomándome por mis hombros con firmeza impulsaba su cadera con fuerza hacia mi cuca que recibía su ardiente y rígido guebo hasta lo mas profundo de mi vagina, hummm…. Que riiico..!!!, De mi vagina salía abundante agua como orines y grite pidiéndole que me diera duro… mas durooo… mas… mas…. Dame tu lechita papi…. dámela yaaaaa!!! y senti como con unas últimas y profundas embestidas, su ardiente guebo empezaba a descargar su abundante y caliente leche que llenaba y quemaba mi vagina diciendo: tómala perra mia… toma mi leche… asiiii… asi… te gusta? Siiii dámela todita asiii… riiiico… papi… asiii... hmm...
Nos mantuvimos abrazados y sentíamos ambos como su espesa leche unida con mi liquido orgásmico salía caliente de mi vagina y mojaba nuestros sexos y piernas. Nos mantuvimos así por unos momentos y luego Domingo se fue bajando sacando lentamente de mi vagina su todavía grueso pero flácido guebo que recostado a uno de mis muslos iba dejando sobre él su amarillenta leche que aun salía de su interior. Olíamos a sexo!!!...
Nos dispusimos regresar a casa, mis piernas temblaban y con su pañuelo me limpiaba su leche que constantemente salía de mi cuca. Le pregunte de su actitud indiferente cuando llegue y me contesto: “Niña le dije que yo estaría aquí siempre para complacerla, que lo nuestro era un lindo y hermoso secreto que nadie debía conocer ni sospechar siquiera de su existencia.” Le dije: “pensé que ya no te interesaba” y respondió: “Eres lo mejor que he tenido en mi larga vida y no puedo arriesgar a perderte, quiero que te sientas bien, segura y cómoda conmigo. Nunca te reprochare nada, te agradezco esta felicidad que me das al final de mis días. Si hoy muriera, moriría feliz!!! Gracias a mi Dios y a ti niña mía!!!…” Inconscientemente le dije de manera muy sentida: Te adoro!!! Y con picardía respondió: gracias “perrita mia”, me debes tu blanco y hermoso culito de rosadita entrada; y en serio le dije: en la próxima lo intentaremos, pero de a poquito porque duele mucho y nunca me lo han hecho por ahí… Aceptas?... si ACEPTOOOO… pero que sea muy pero muy pronto mi perrita!!!. Respondió

Calificación: 5 | Votos: 1
Categoría: Confesiones | Comentarios: 1 | Visto: 1069 veces

Últimos Comentarios Agregados
Fotografia de cockhard41
cockhard41

cada vez mas caliente

1

Debes ser un usuario registrado para poder comentar y votar
Registrate Aquí