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En busca de sexo

Enviado por camilitarod el 16/7/2010

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En busca de sexo Publicado el 16/07/2010, por: camilitarod

Yo iba en el auto de Felipe después de que me hubiera llevado a un motel a tener sexo con él. Felipe me lleva una vez por mes y su rutina siempre es la misma: una mamada bastante profunda y prolongada de casi 20 minutos follándome por mi boca y sosteniéndome la cabeza con sus manos hasta quitarme la respiración y hacerme toser, lo que lo excita mucho, mientras él me mira a través de un espejo y me ordena mirarlo a los ojos mientras me folla, él estando de pie y yo de rodillas.

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/> Luego me acuesto sobre la cama y Felipe con sus propias manos abre mis piernas y empieza a morbosear mi clítoris y meter sus dedos en mi vagina mientras me mira con mucho morbo. Luego me chupa el clítoris sin sacar sus dedos haciéndome gemir de placer aunque muchas veces no siento orgasmo, pero a Felipe le gusta mucho oírme y verme tendida y excitada por él.

Después se coloca un condón y se monta sobre mi y práctica infinitas veces su mete y saca, al comienzo despacio y luego mucho más fuerte, escuchando mis gemidos, hasta que tiene que parar y muchas veces sacar su verga de mi para descansar y evitar eyacular, y así prolongar su placer de macho.

Cuando se relaja un poco me hace poner en cuatro, lame mi ano y lo humedece suficientemente con su propia saliva y lo dilata con sus dedos mientras me oye gemir y mira cómo me agarro de la almohada por el placer que me causa. De pronto Felipe se quita el condón y me dice que se lo mame un poco más, quedándose de rodillas sobre la cama y yo debo agacharme para chupárselo sin detenerme hasta cuándo me indica y él se coloca otro condón haciéndome poner de nuevo en cuatro. Después me penetra lentamente pero sin parar hasta que lo mete todo y agarrándome fuertemente por mis caderas me sostiene y poco a poco hace muchas veces su mete y saca, al comienzo lento y poco a poco va aumentando su fuerza y velocidad hasta hacerme gemir cada vez más fuerte. Casi siempre eyacula practicando sexo anal y deja bastante semen en el condón.

Casi siempre descansa y recupera su erección unos minutos después mientras me tiene abrazada y me acaricia las tetas y la vagina para excitarse. Una vez que recupera su erección me hace inclinar sobre él para que se lo mame de nuevo y volver a repetir la rutina del sexo por mi conchita y luego por mi ano hasta que vuelve a eyacular dejando poco semen en el condón.

Una de esas noches cuando me llevaba en su auto para dejarme cerca de mi casa recibe una llamada de un amigo. Felipe habla sólo con monosílabos y le dice a su amigo que en cinco minutos le devuelve la llamada. Al terminar la llamada Felipe estaciona el auto a un lado de la vía y me dice que quien lo llamó es un amigo suyo llamado Diego que el día anterior llegó a la ciudad por asuntos de negocios y que lo llamó para que le recomendara un buen bar con putas porque quiere conseguir una para esa noche. Felipe me pregunta si yo quiero conocer a su amigo para que sea yo la “elegida”. Yo le digo que si él me recomienda a su amigo yo no tengo inconveniente. Felipe me dice que a su amigo le gusta mucho el sexo y que acostumbra a ser muy generoso, además me advierte que su amigo tiene varios amigos a quienes también les gusta demasiado el sexo y que si atiendo muy bien a Diego me podría ir muy bien con los amigos de Diego. Le pregunté a Felipe que si a él le excita la idea de que yo tenga sexo con Diego y sus amigos y riéndose me responde: "claro que sí, por eso te lo digo, tú serías la hembrita perfecta para ellos, les gustan las nenas así como tú, jóvenes y extrovertidas en la cama, sin inhibiciones y dispuestas a sentirse lo que son, unas putas…" y seguía sonriéndose mientras metía su mano derecha en la mitad de mis piernas sobre mi jean y me acariciaba hasta llegar a mi vagina. Felipe me preguntó: "entonces aceptas?". Coloqué mi mano sobre su mano y le dije que si.

Felipe llamó a Diego y le preguntó dónde estaba y le dijo que le iba a llevar a una hembrita joven y rica para presentársela. Felipe me llevó a un restaurante cercano al hotel donde estaba alojado Diego. Al llegar Felipe me presentó como "esta es la hembrita rica que te dije". Diego estaba tomando whisky y nos invitó a sentarnos con él pero Felipe le propuso que mejor fuéramos a su hotel para poder hablar más tranquilos. Diego aceptó y al llegar a su habitación pidió que le subieran una botella de whisky con hielo. Me preguntó si yo quería beber algo diferente pero le dije que whisky estaría bien para mi pero con soda. Entonces pidió además soda y vasos. Mientras llegaba el servicio a la habitación, Felipe le insistió a Diego: "esta es la hembrita rica que te dije" y abrazándome por la cintura me acercó hacia Diego que mirándome con ojos de lujuria me agarró por la cintura y me apretó contra él diciéndome: "eres una nenita bonita y a mí me gustan así como tú", mientras bajaba su mano hasta mi trasero y me lo acariciaba sobre el jean. Delante de Felipe, Diego me empezó a besar el cuello y con su otra mano manoseaba mis tetas y dijo: "me gustan tus teticas". Yo me dejaba acariciar por Diego y me excitaba pensar que Felipe estaba detrás de mi mirándonos. Me abracé a Diego para demostrarle que aceptaba la situación. Diego no soltaba mi trasero y su otra mano la retiró de manosear mis tetas y la colocó por delante sobre mi pantalón manoseando mi pubis y seguía besándome en el cuello lo que me excitaba.

Pronto llegó el servicio a la habitación y mientras Diego abría la puerta, Felipe se acercó a mí y me dijo: "le gustaste a mi amigo, recuerda lo que te dije, él te puede conseguir más hombres, pero debes ser muy cariñosa con él, pero dile que tú estudias en la Universidad, porque a él y a sus amigos les gustan las hembritas universitarias pero puticas". Le dije que seguiría sus indicaciones pero que me dijera si él (Felipe) me pediría algo a cambio por conseguirme a Diego y sus amigos, y me dijo que si, que era lógico que quería algo a cambio, que la próxima vez que me llamara para la cita yo le debería contar mis travesuras con Diego y sus amigos y que quería que le recibiera el semen en mi boca, algo que hasta ese día yo siempre había rechazado hacer. Le dije que si pero que no sabría si me lo comería, y Felipe sonriendo y acariciando mis mejillas me dijo: "ya lo veremos, ya lo veremos…".

Diego destapó la botella de whisky y le ofreció whisky con hielo a Felipe y a mi whisky con soda y un poco de hielo y nos invitó a sentarnos. A mí junto a él en un sillón cerca a la cama y a Felipe en una silla al frente de nosotros. Bebimos un poco y Diego abrazándome y apretándome contra él, le preguntó a Felipe por sus negocios y su familia y le preguntó cómo me había conocido. Felipe le dijo que me conoció por Ernesto, a quien Diego no conocía. Diego me preguntó si yo había tenido sexo con Ernesto y le dije que si, entonces me pregunto qué tanto sexo había tenido con Felipe mientras me miraba con lujuria y yo miraba Felipe que sólo sonreía maliciosamente y bebía whisky. Le respondí que varias veces. Diego sonrió y besándome en las mejillas me apretaba más hacia él y me dijo que a él le gustaban las nenitas como yo, bonitas y puticas. Lo miré a los ojos sin decir nada y dejándome abrazar por él. Felipe dijo que nos dejaría solos, terminó de beber su whisky de un sorbo y se levantó. Diego me dijo que lo esperara allí sentada mientras despedía a su amigo a la puerta. Ellos se fueron a la puerta y salieron de la habitación para hablar algo que no querían que yo escuchara. Mientras tanto me quedé sentada en aquel sillón sintiéndome prostituta al pensar que un tipo al que acababa de conocer tendría sexo conmigo sólo porque su amigo me presentó y me recomendó para la cama.

Dos minutos después regresó Diego cerró la puerta con seguro dejó la habitación a media luz, y colocó música en un canal de cable y me dijo que me desnudara bailando para él y le demostrara qué tan buena puta era yo, mientras servía más whisky para él y para mi. Le dije que yo no era una buena bailarina pero me dijo que a él no le importaba qué tan buena bailarina fuera yo sino qué tan buena puta fuera yo. Me excitaba mucho oír sus palabras especialmente porque las decía con un tono de mucha lujuria y un acento imperativo. Empecé a moverme lentamente mientras imaginaba que Felipe ya iba en su auto hacia su casa y que yo había tenido sexo con él apenas una hora antes y que ahora estaba frente al amigo de Felipe para tener sexo por el resto de la noche. Mientras bailaba lentamente le pregunté a Diego si me podía decir lo que Felipe le había dicho de mi. Diego sentado en el sillón y mirándome bailar frente a él bebió más whisky y restregándose su bulto con una mano me dijo: "me dijo que te gusta mucho el sexo y que eres una nenita deliciosa".

Mientras bailaba poco a poco me desnudé hasta quedar sin ropa bailando frente a él durante varios minutos. Diego se abrió el pantalón y sacando su pene erecto me miró sin decir nada pero sosteniéndola, como si me la estuviera ofreciendo. Me arrodillé en medio de sus piernas, agarré su verga con una mano y lo acaricié y empecé lamiéndolo un poco y luego le di una buena mamada, que le gustaba porque cuando lo miraba veía su cara de satisfacción y su mirada de lujuria. Me dijo que a él le gustaban las mamadas profundas, entonces lo complací durante unos minutos hasta atragantarme un poco porque su verga era un poquito gruesa aunque no tan larga lo que me favorecía para complacerlo.

Unos minutos después me dijo que me sentara sobre él pero le dije que habría que colocar un condón y Diego dijo: "si es mejor, con nenitas como tú hay que tener precaución, jajajaja…" y me dijo que sacara una caja de condones que tenía en su maleta de viaje. Luego me pidió que yo misma se lo pusiera. Me dijo que lo hacía muy bien, que veía que yo tenía práctica. Me sonreí y lo miré a los ojos que me miraban con lujuria y ya se le notaba un poco ebrio por el whisky que había bebido y yo también empezaba a sentirme un poco mareada. Cuando me iba a sentar sobre él me pidió que me esperara un momento mientras él se quitaba la ropa para quedar totalmente desnudo sentado sobre el sillón con su pene erecto esperando que me sentara sobre él. Me senté sobre él mirándolo de frente y me moví arriba y abajo lentamente, pero Diego me dio varias palmadas en las nalgas con ambas manos diciéndome que me moviera más rápido: "muévete mas, muévete como puta". Me moví arriba y abajo más rápido y empecé a gemir mientras que Diego manoseaba mis tetas a veces y a veces me daba palmadas en las nalgas mientras mis tetas saltaban frente a su cara. "Estás rica, estás rica, tienes rica tu rajita y me gustan tus teticas", decía varias veces mientras me miraba morbosamente. De pronto me dijo que me levantara, y que me acostara sobre la cama.

Me acosté sobre la cama a lo largo de ella, pero Diego agarrándome por los tobillos me arrastró sobre la cama hacia la orilla hasta dejar mis nalgas en el borde y abriendo mis piernas me dijo que las mantuviera allí, en el aire y bien abiertas, mientras se arrodillaba para morbosearme la vagina y el ano con sus dedos y luego lamer y meter su lengua por mis dos hoyitos. Yo gemía bastante y me excitaba al sentir su lengua, y pensar que esa misma noche su amigo Felipe también me había acariciado así. Me acarició bastante hasta cuando le dije que estaba cansada de mantener las piernas abiertas en el aire. Entonces Diego me permitió bajarlas y me dijo entonces que me sentara sobre su cara para seguirme chupando. Se acostó sobre la cama y yo hice lo que me dijo, mientras que Diego agarrándome por las caderas me ayudaba a moverme para darse gusto y yo gemía bastante.

Un momento después me pidió que se lo volviera a mamar unos minutos más, pero se quitó el condón para que se lo mamara al natural. Luego de unos minutos de practicarle una mamada profunda y un poco rápida me dijo que le pusiera otro condón y que me colocara en cuatro porque quería clavarme por mi culito. Escupió mi ano un par de veces para lubricarme y me penetró con un poco de fuerza haciéndome gemir un poco más fuerte aunque no me dolió mucho porque ya Felipe me había dilatado antes y ahora Diego con sus dedos y su lengua también me habían dilatado. Diego me agarró de mis caderas y me daba sus mete y saca fuerte y rápido y de vez en cuando me daba palmadas en mis nalgas, mientras yo no paraba de gemir y Diego empezaba a gemir cada vez más fuerte hasta que sentí que estaba eyaculando porque sus movimientos y sus gemidos así lo indicaban.

Cuando Diego terminó se fue para el baño y alcancé a ver qué había eyaculado bastante. Me acosté sobre la cama boca abajo y toqué mi ano dilatado por Diego y me excité y me gustó sentirme así. Cuando Diego regresó a la cama me dijo que yo le había gustado mucho y que quería que amaneciera con él dándole sexo dos o tres veces más. Le dije que lo haría pero que tenía hambre, entonces Diego pidió al restaurante del hotel una cena para mí. Cuando llegó la cena a la habitación yo estaba en el baño orinando y cuando salí me hizo sentar a cenar en una pequeña mesita cerca a la ventana, desnuda mientras él miraba televisión desnudo sobre la cama y cada rato me miraba. Cuando terminé de cenar fui a la cama le di un beso en cada una de sus mejillas y le dije: "gracias papito". Diego me dijo que le diera varios besos en su verga y varios besos en sus bolas, y que me quedara allí mamándoselo de nuevo para que se le volviera a parar. En pocos minutos volvió a tener su verga dura y esta vez me dijo que lamiera y chupara bien sus bolas porque ellas eran mi postre. Cuando estaba lamiendo sus bolas alguien lo llamó, era un hombre que le pedía conectarse al Messenger, por algo de negocios. Me pidió que lo esperara en la cama mientras ellos chateaban.

Diego chateó varios minutos con el otro hombre y de pronto me dijo que me acercara porque el otro hombre quería conocerme. Diego había puesto la cámara y me presentó a su amigo Guillermo. Al otro lado había un hombre más o menos de la edad de Diego y Felipe, ellos creo que doblaban mi edad. Diego movió la cámara para que Guillermo me viera desnuda por delante y por detrás. Diego le había escrito que yo era la putica que él se estaba comiendo esa noche y que cuando Guillermo viniera a la ciudad me podría llamar para que yo lo atendiera igual. Guillermo dijo que vendría a la ciudad en dos semanas y yo le prometí "consentirlo como a Diego".

Diego y Guillermo se despidieron. Volví a la cama con Diego para practicar nuevamente sexo oral, vaginal y anal una vez más antes de dormir. A las seis de la mañana me desperté cuando soñé que una verga dura atravesaba mi vagina muchas veces, pero realmente era Diego que ya estaba montado sobre mi y me estaba dando duro y rápido, yo solo me abracé a él y gemí bastante hasta que Diego empezó a gemir y a moverse de la forma en que lo hace cuando está eyaculando. Cuando terminó me dijo: "me gustaste muchísimo mamacita, ya eres mi putica". Diego se acostó junto a mi y vi con sorpresa que no tenía puesto el condón. "No usaste condón", le dije con asombro. Me dijo: "yo confío en ti, no te asustes por mi porque yo estoy sano". Le dije: "y qué tal que me hayas dejado preñada". Diego sonrió y me dijo: "Felipe me dijo que no tienes problema por eso, así que no me trates de asustar". Yo sonreí y le pregunté: "es cierto que tú me puedes presentar varios amigos tuyos, como me dijo Felipe?". Diego me dijo que ya me había presentado a Guillermo y que me presentaría a dos o tres más. Diego me invitó a desayunar y luego me fui a casa recordando la noche con Felipe y con Diego, e imaginando lo que ocurriría cuando estuviera con Guillermo y con los otros amigos de Diego.

Unas horas más tarde cuando revisé mi correo encontré un mensaje de Guillermo que me decía que cuando llegara a la ciudad me llamaría porque a él le gustaban así como yo, delgadas y bonitas.
Tres días después recibí una llamada de un hombre que no conocía. Me dijo que se llamaba Jorge y que era amigo de Diego, que estaba en la ciudad y que quería conocerme esa noche porque Diego le había hablado muy bien de mí. Acepté y me preparé para ir a su hotel.

FIN

Nota: Pueden escribir a mi correo y enviarme sus comentarios morbosos.

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