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Mi esposa descubrió mi bisexualidad

Enviado por joe166 el 30/10/2009

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Mi esposa descubrió mi bisexualidad Publicado el 30/10/2009, por: joe166

Ya llevábamos casados once años y estábamos en una época que el ardor inicial había pasado pero había entre nosotros un amor verdadero que iba más allá que todas las demás cosas y sabíamos que siempre estaríamos juntos.

Desde hacía un tiempo yo notaba que mi deseo sexual estaba intacto mentalmente pero que mi cuerpo ya no respondía como antes, eso fue tema de conversación usual entre ambos y en nuestras noches lo intentábamos solucionar de diversas formas incluso acudiendo a...

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médicos especializados los cuales ayudaron poco.

Ella decía que no pasaba nada que podría vivir sin penetración pero yo sabía que eso no era normal ya que ella seguía manteniendo intacto su deseo y era una hembra muy sexual. Así que me hice un perfecto masturbador y un perfecto comedor de coños y era como conseguía satisfacerla mientras yo ni me empalmaba haciéndolo aunque me encantaba por que mi mente seguía siendo muy caliente.

Un día viendo una película porno vimos como una pareja metía en su casa y en su cama a otro tipo y eso encendió mi imaginación y se me apareció la solución a mi problema, ella se dio cuenta y me dijo que le excitaba mucho el tema pero que no era necesario, que podíamos seguir así. No dejé de pensarlo hasta que comencé a convencerla de que era lo mejor y así comencé a indagar en internet hasta que conseguí contactar con varios hombres de la zona.

Así un día organicé una cena en un restaurant y cuando estábamos los dos allí sentados llegó Juan y se presentó y le saludé levantándome e invitándole a sentarse. Ana le saludó sin entender nada al principio pero rápidamente comprendió lo que pasaba y se dejó llevar por la situación pero dejándome el mando a mi por completo.

Juan era un buen morenazo alto y bien parecido, de unos 55 años, bien cuidado y viudo desde hacía tres y sin pareja. Durante la cena hablamos de todo y fue maravillosa y a los postres saqué el tema y pregunté de repente: “Juan, ¿te gusta mi esposa?”-“Sí, Jose, me gusta mucho, es preciosa”. Ana al oir eso se ruborizó y no supo que decir pero aceptó el cumplido.

Sugerimos tomar una copa y fuimos a un pub cercano que ayudó a estar cómodos y a solas los tres en una mesa apartada y allí expusimos el tema en serio y acordamos probar a que Juan intentase satisfacer de manera amigable a mi esposa mientras yo los miraba o no depende y que eso sucedería siempre de mutuo acuerdo y con conocimiento de que éramos una pareja firme pero que deseábamos resolver ese tema sexual.

Juan tenía aspecto de varón ya que su pelo moreno y su esbeltez así lo conseguía y Ana se sintió rápidamente atraída por él y así sugerí irnos a casa los tres y pagué la cuenta y nos marchamos. Al llegar al coche pedí los abrigos y pospuse adelante y dije que se sentasen los dos detrás que yo haría de coger. Así salimos hacia casa y conté cosas de nuestra pareja tales como que había aprendido a comer bien ante mi impotencia y que era buen masturbador, Juan escuchaba atento y contaba cosas de su vida sexual supimos que desde la muerte de su esposa se hacía cientos de pajas y que a veces iba de putas para sofocar su hombría, lo que nos excitó aun más.

Subimos a casa y tras entrar y ponernos cómodos serví unas copas y nos sentamos, al momento cogí a mi esposa y la puse de pie desnudándola por copleto y mostrándosela a Juan que estaba encantado con ella y de la misma forma dije a Juan que se desnudase y así hizo mostrando un cuerpo fenomenal y un paquete bajo su slips enorme que no pasó inadvertido para nadie. A partir de aquí pasó lo que tenía que pasar, se enrollaron y terminaron follando delante de mí y observé como Ana jadeaba y disfrutaba como hacía tiempo y como Juan le daba toda su virilidad a ella y disfrutaba como un niño de un pastel. Estuvieron jodiendo ante mi parte de la noche y tras terminar extasiados nos fuimos a dormir los tres a la cama y ellos lo hicieron juntos y yo al lado feliz de lo que había visto.

Cuando terminamos de desayunar Juan de marchó agradeciendo lo sucedido y quedamos en vernos en futuras ocasiones. Al salir comentamos lo sucedido y estábamos los dos muy felices.

Pasaron los días y una noche mientras la comía me atreví a decirle a Ana que había sentido envidia de ella. “¿De mí?, ¿porqué Jose, será al revés, habrás sentido envidia de Juan, no?- me preguntó y contesté: “no Ana, la he sentido de ti cuando veía como te penetraba y como disfrutabas con ese trozo de carne dentro de ti, cuando te follaba encima de ti y disfrutabas como una loca”. Ana asimiló mi comentario y entendió bien lo que decía y me dijo que quería ayudarme y así lo hizo. Trajo los consoladores que teníamos en casa y los dejó en el sofá donde estábamos y habló de lo bien que follaba Juan y de lo que la hacía disfrutar cuando la penetraba. Me miró y dijo:”¿Te gustó cuando jugó con mi culo Jose?” –“Sí Ana, me gustó verlo”, ella me puso de pie y me giró y siguió hablando del tema y comenzó a engrasarse con saliva su dedo y lo llevó a mi culo. Me separó los glúteos y me comenzó a pasar el dedo por mi esfínter hasta que metió su yema dentro y vio como suspiré y como dije: “de eso siento envidia Ana”, ella comprendió mejor todo y me dijo: “yo te ayudaré a no sentirla Jose”, y comenzó a meter su dedo lentamente en mi culo hasta que lo tuvo dentro por completo y lo dejó quieto. “¿Te dio envidia de mi y de verme penetrada pues ahora lo estás tu Jose, así que disfrútalo maridito mío”. Ana buscaba dentro de mi ano puntos sensibles y los tocaba dándome mucho placer y vio como mi verga parecía despertar y entendió todo mucho más. Lo sacó y me sentó a su lado y me vio triste y cogió el consolador más fino y me miró y con mis ojos le dije que sí y cogió y lo llevó a mi boca y me dijo; “Chúpalo, y dime si te gustaría que fuese la de un hombre de verdad”, la comencé a chupar y al sacarla la miré y le dije:” sí Ana, deseo comerme una polla de verdad delante de ti amor mío”. Ana esa noche comenzó a dilatar mi ano con los consoladores y eso lo hizo de vez en cuando hasta conseguir volverlo bien elástico y a meter buenas pollas de plástico dentro y ver como caso me empalmaba con ello:

A los pocos días salimos a cenar y al sentarnos llegó Carlos y se presentó a ella y me dio la mano a mí y en ese momento entendí todo, ella había preparado lo mismo que yo le hice con Juan. Nos conocimos cenando e hicimos lo mismo y nos fuimos a casa los tres y nos sentamos en el sofá. Carlos era un hombre muy simpático que tendría unos 50 años y que reconocía que a los 30 se dio cuenta de que prefería a los hombres antes que a las mujeres y que por eso se divorció y comenzó una nueva vida.

Al rato nos desnudamos y nos sentamos de nuevo y vi el cuerpo de Carlos y tenía bastante bello por su cuerpo, su pecho estaba cubierto de bello negro y sus piernas eran fuertes y con bello también. No tenía barba pero venía si afeitar con ese look desenfadado que tanto se llevaba y al rato mi esposa dice: “Jose, quiero que beses a Carlos en la boca pero antes dinos si te gusta”, lo miré y dije: “Si Ana, me gusta Carlos, espero gustarle yo a él”, y su respuesta fue cogerme tras mi cuello y acercarme a su boca y besarme. Carlos me besaba con pasión y pronto sentí su lengua dentro de mi boca y sus labios me comían toda mi boca y me abrazaba con ardor.

Mi esposa me dijo:” Jose, bésale el cuello y el pecho a Carlos y lo hice sintiendo su bello moreno y sus pectorales grandes y llegando a sus pezones que lamí con deseo mientras él me abrazaba y se excitaba, apoyó mi cabeza en su pecho y me abrazó como a una novia y así me cogió de mi mano y mirando a Ana la llevó a su paquete y la puso encima. Noté un bulto gordo y caliente y aun no erecto del todo Carlos me dijo: “Tócamela Jose, tócame delante de Ana, enséñale a tu esposa como tocas mi verga”, lo hice y me excitaba sentir ese paquete en mi mano y tocaba también sus piernas con bello y fuertes y eso me ponía a cien y ellos lo notaban. “Lo haces genial Jose, nota como me estoy excitando con tus caricias, eres maravilloso” y escuchando eso comencé a besar su pecho de nuevo y a sentir su calor en mi boca y en mi mano.

Ana que estaba viendo todo se acercó y mirando a Carlos dijo:”creo que Carlos la tiene más grande que la tuya cielo, no hay duda de que es un hombre bien dotado, aunque veo que la tuya crece hoy de forma diferente y eso me gusta amor mío. Carlos al oir eso me sujetó del cuello y me dijo: “Quiero enseñártela Jose, así que bájame el boxer y mírame la polla cielo”, le miré y con la mano que le tocaba bajé su boxer hasta medio muslo y apareció su miembro erecto y duro ante todos y era de un tamaño considerable y sus huevos eran de esos gordos que hacen que los hombres tengan un paquete enorme, cosa que yo no tengo. La miré Carlos me cogió la mano y me dijo: “Tócame Jose hazme una paja y tócame amor.” Cogí su polla y comencé a masturbarlo despacio y a mirarlo con cara de gustarme como hombre mucho y se lo dije: “Carlos me gustas mucho, me encanta el regalo que me ha hecho mi esposa, soy muy feliz en tus brazos, espero gustarte yo también a ti”. Carlos me miró y sonrió dándome un beso en la cabeza y pellizcó mis pezones y mis brazos y me dijo que era un sueño para él.

Mi esposa miraba atenta y excitada desde el sillón de al lado y Carlos la miró y le sonrió diciéndole: “Ana vas a ver a tu esposo comerme la polla, estoy deseándolo por que me gusta mucho este hombre, es fenomenal.” Me dirigió la cabeza a su entrepierna y tuve su polla cerca de mi boca la cual abrí para comenzar a lamer su capullo gordo y brillante, y a meter poco a poco su miembro dentro de mi boca. Saqué de repente el miembro y metí mi dedo en ella buscando un pelo suyo que me ahogaba y me pidió disculpas y le dije:” me gusta tener pelos tuyos en mi boca Carlos, no te preocupes”, seguí comiéndole la verga y los huevos y besaba su vientre y sus muslos poderosos y seguía con su verga dura y erecta que estaba siendo chupada con deseo por mi y él exclamaba: “mi amor, mi amor, que gusto cielo, cómo me pones, sigue, mmmmm, sigue Jose, sigue comiéndome así cariño”. Mi esposa miraba lo maricón que era yo y disfrutaba tocándose el clítoris en el sillón y alabando mi pericia con la polla de Carlos en mi boca, la cual estaba siendo devorada por mi con pasión. “Sigue Jose, me estás matando, sigue cielo,mmmmmm, que mamada Ana, que gusto, mmmm, sigue, sigue, me gusta mucho Jose,mmm, sigue.”

Carlos sujetó mi cabeza con su mano y la balanceaba al ritmo que deseaba ser comido y de repente comenzó a gritar y a temblar y sentí un chorro de semen en mi garganta grandísimo seguido de otro y de otro y gritaba” siiiiiiii, siiiiiii, siiiiiii, ahhhhhhh, ahhhhhh, José”” Se corrió abundantemente y me sacó la polla de la boca y di una arcada enorme y me la tapó con su mano y me dijo,” traga Jose, mis amantes siempre comen y tragan mi semen, vete acostumbrando a ello” y tragué como pude su semen y me encantó hacerlo delante de Ana que miraba extasiada todo.

Ella en silencio se había corrido para no interferir en nuestra pasión y descansamos un momento hasta que Carlos pregunto: “Ana, me muestras el dormitorio, necesito irme a la cama con Jose, quiero tenerlo en tu cama, quiero acostarme con él, vente con nosotros” Me cogió de la mano y me llevó tras Ana al dormitorio y una vez allí se acostó en la cama y Ana sacó un camisón suyo diminuto y unas medias y me las puso y Carlos lo vio bien, le gustaba verme así vestido para él y me llamó y me dijo,” vente Jose, te estoy esperando.” Entré en la cama con él y me besó con pasión y me abrazaba rodeándome por completo mientras Ana veía todo desde la entrada del cuarto y Carlos me giró y se puso sobre mí y pegó su miembro a mi culo el cual seguía con mi boxer y Carlos al verme dijo: “Ana tráeme una braguitas tuyas, quiero vestirlo antes de tenerlo”.

Las trajo y me las puso y volvió a cubrirme con su cuerpo y al rato me baja las bragas y me pone un poco empinado y me acerca su verga a mi entrada y comienza a rozarse dejando sus flujos en mi ano el cual estaba caliente y deseoso. An atrajo lubricante y Carlos lo cogió y untó su verga con él y acercó su capullo a mi culo y empujó hacia adentro metiéndome los pelos un poco lo que me hizo quejarme y él no hizo caso y siguió empujando despacio pero decidido a la vez que tocaba mi verga con una de sus manos que estaba erecta como nunca. Carlos en un momento tenía media polla dentro y agradeció a mi esposa que le hubiese proporcionado un culo virgen como el mío.

Su verga entró en mi culo al completo y me sentí lleno y empalado, Carlos llamó a Ana y ella se acercó a nosotros y mientras me empujaba con una mano contra la cama y con otra me masturbaba y al ver a Ana dije: “Carlos, hazme tuyo, fóllame amor mío, fóllame bien que es lo que necesito para ser feliz, mmmm, Carlos, diossssss, mi hombre, mmmmm, fóllame macho mío, dame fuerte, fóllame, mmmmmmm”

Me dio la vuelta y subió mis piernas sobre sus hombros y metió de nuevo su verga dentro besándome en la boca y volviéndome loco por completo, miró a Ana y le pidió que trajese un vibrador y al llegar le rogó que lo metiese en su ano mientras él me follaba. Carlos al sentir eso dentro se excitó aun más y comenzó a follarme duramente por que ese trozo de plástico enorme le encendía y le ponía a mil.

Carlos comenzó a correrse dentro y su frote con mi verga propició que yo me corriese como hacía años que no conseguía y gritaba: “Jose amor mío, siiiiii, siiiiii, tómalo, tómalo, siiiiii, mmmmmmm” “Si Carlos córrete, fóllame amor mío, siiiiii, me corrooooo, me corrooooo, mmmmmm”.

Nos corrimos y caímos destrozados en la cama y jadeando y sudando como animales mientras Ana se corría viéndonos y gritaba en esta ocasión sin esconderse.

Carlos y yo dormimos juntos esa noche y Ana lo hizo en el sofá, al despertar preparé el desayuno para todos y Carlos se marchó dándome un beso enorme y deseando verme de nuevo pronto.

Desde ese día Ana me compra ropa interior fenmenina y me la guarda para cuando viene Carlos o me la pone en casa mientras me obliga a comer su coño así vestido y a satisfacerla mientras espera que su amante venga a verla y la posea como ella necesita, así somos felices los dos y estamos cada día más unidos y enamorados……..

Calificación: 5 | Votos: 1
Categoría: Confesiones | Comentarios: 3 | Visto: 5264 veces

Últimos Comentarios Agregados
Fotografia de luisito
luisito

es una de mis fantacias..pero con mi esposa una sola vez la pude cumplir ..ya que ella quiere hacerlo solo con mujeres ..me encanto tu relato sigan asi.. disfrutando y amandose asi...

Fotografia de zeus
Zeus

muy buen relato, que bueno que busques alternativas asi, para lograr un alto desempeño sexual y mental, en hora buena, y espero sigas viendo las fotos de mi pareja y gracias por tus comentarios tan acertivos y los invito a todos que las vean y comenten, gracias Joe... by Zeus

Fotografia de gatoseis
gatoseis

Un relato muy pasional, es una buena forma de hacer realidad tu sexualidad, me ha gustado, espero seguir leyendo algunas de vuestras aventuras.

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