Como recordarán en mi anterior relato, soy trigueña, mido 1.50 mts, delgadita, tetas medianas talla 34 copa B, soy bonita y extremadamente cachonda, pelo rizado, tengo 40 años y vivo en México.
Ya en la facultad conocí a mi primer esposo, me gusto porque era mas grande que yo, un año y me sentía protegida en la escuela, con el me aguante de no tener sexo, solo caricias superficiales y besos, hasta que nos casamos, nos fuimos de luna de miel a las Vegas y mas que salir a pasear...
nos dedicamos al sexo que era lo único que a mi me interesaba, cuando me cogió por primera vez, me rompió el himen y sangré abundantemente a tal grado que nos espantamos y le hablamos al médico del hotel y el nos calmó diciéndonos por teléfono que no nos preocupáramos que era normal en algunos casos y que pronto se detendría la sangre, por lo que me calme y le pedí mas verga, creo que me salió como medio litro por seguir coge y coge, pero al fin paró se salir y seguimos en nuestra labor, recibí muuucha verga por delante por primera vez y no iba a parar de hacerlo por el simple hecho de estar sangrando del coño no creen? sentí que me iba al cielo de tan rico que se siente tenerla adentro, entrando y saliendo continuamente sin parar.
Con él tuve un hijo, pero estaba continuamente de viaje y yo que también trabajaba, viajaba los fines de semana a buscar verga, a él le gustaba mucho el trago y sus amigos me decían que andaba con mujeres, así que cuando lo iba a ver lo encontraba en cantinas y me iba al hotel sola y me conformaba con masturbarme toda la noche hasta que llegaba él y algunas veces me cogía y otras se quedaba dormido.
Me regresaba los lunes temprano a mi ciudad y esperanzada en el próximo fin de semana compraba revistas y películas porno para aprender mas del sexo, me volví una experta, pero en la masturbación sin pareja ya que la situación con el no variaba todo el tiempo.
En un lunes que me dirigía a mi trabajo, estando en el estacionamiento, rompí a llorar por mi situación de ese fin de semana y un compañero de trabajo me vio y me consoló, me desahogue contándole mi triste historia y así empezó una amistad sincera (según yo) mi amigo se llamaba Eduardo, él era casado, me buscaba continuamente con el pretexto de preguntarme como me sentía y me empezó a invitar a comer, al principio me negué por mi condición de casada pero él a tanto insistir cada que me veía, poco a poco me convenció y fui tomando confianza, al fin un día acepté su invitación a comer, pensando que no tenia nada de malo, seguimos saliendo algunas veces a comer y un día en su coche al despedirnos, me besó ligeramente en la boca, yo no me esperaba ese beso, pero me excitó, mi cuerpo y alma de condición de mujer sola y desatendida en el plano sexual deseaban sentir caricias para hacerme sentir viva y deseable, él siguió cautelosamente adelante con su caricia y como yo lo deseaba también no puse objeción.
Hasta que un día también en su coche, busco mis labios y apasionadamente me besó, yo correspondí al beso, recordando el placer de esa caricia tan lejana de mi desde hacia ya tiempo, seguimos saliendo y de nuevo en su coche al estarnos besando, empezó a acariciar mis pechos sobre la ropa, al principio reaccioné y lo detuve, pero al transcurrir los días, el siguió intentándolo y cada vez me calentaba mas y mas hasta que termine por no poner objeción, lo dejé tocarlos y mi calentura me empezó a inhibir todo intento por no llegar a mas por nuestra condición de casados con otras personas y por la educación de mis padres y en la escuela de monjas, él siguió adelante, en sus intentos por tocarme, era obvio lo que pretendía conmigo, yo lo sabía y me resistía, hasta que un día que fuimos a cenar, al terminar nos metimos a su coche y empezó nuevamente a besarme y tocarme los pechos, me calentó por un buen rato y no pude mas, mi temperamento caliente me empujó a pedirle que nos saliéramos del coche y recargarnos en la portezuela, yo necesitaba sentir su verga parada cerca de mi vagina ya que nos besábamos apasionadamente y no pudiendo mas, me voltee dándole la espalda y empecé a restregar mis nalgas con su verga que de inmediato sentí bien parada y dura, el aprovecho mi atrevimiento y calentura y me tocó por primera vez el coño sobre el pantalón y notó desde luego que estaba empapado de mis jugos, me apretaba las chiches fuertemente por primera vez y no tarde mucho en venirme y pegar un grito de placer que se oyó por toda la calle, pasada un poco mi calentura, me dio vergüenza lo que hice y le pedí disculpas, a lo que él mas que contestarme otra cosa me dio las gracias.
El en agradecimiento y para seguir en la labor de convencimiento, me empezó a hacer regalitos costosos, como un collar de perlas, otro de oro florentino, perfumes muy caros, anillos de oro con piedras preciosas, en fin muchos mas, al principio yo no quería aceptarlos porque sabía que eso me comprometería mas con él, pero al fin de cuentas eso era lo que yo deseaba y necesitaba .… "sexo" nada mas y si además me regalaba cosas bonitas pues mas que contenta estaba.
Un día me invitó a salir de vacaciones para el próximo fin de semana a un lugar lejano yo intuí de que se trataba y mi calentura empezó a subir pensando lo que eso significaba … el inicio de continuas sesiones sexuales con él y al estar mi cuerpo tan necesitado de sexo no pude negarme, así que inventé un viaje de trabajo y le encargue mi hijo a mi mama, puse una maleta pequeña sabiendo que casi no iba a necesitar ropa, un traje de baño tipo bikini pequeñito con tanguita de hilo dental para excitarlo y que no se me fuera a arrepentir en sus intenciones de cogerme y nos fuimos y pasamos un día maravilloso e inocente día tomando aperitivos, comiendo, divirtiéndonos en la piscina, al llegar la noche yo estaba nerviosa porque él no había intentado nada conmigo por lo que tomé la iniciativa y cuando nos fuimos a bañar para cambiarnos e ir a cenar, lo abracé y le di un largo beso en la boca para agradecerle la diversión que habíamos tenido hasta el momento, dándose cuenta él de mi entera disposición a lo que viniera después, nos bañamos por turno y encendimos la tv y nos recostamos en la cama, me empezó a besar y a tocar sobre la escasa ropa que me había puesto sin ropa interior, que constaba de un pequeño top muy escotado y que me cubría apenas los pezones por la parte de abajo y un short pequeñito de mezclilla que no casi no dejaba nada a la imaginación ya que era de media cintura muy apretado y se me marcaba la rayita de la vagina y me llegaba a media nalga por lo que me veía super como para levantar a un muerto , me calenté y me pare recargándolo en una pared y nuevamente repetí lo hecho la vez anterior, restregué mis nalgas en su verga parada y después que me vine y dí mi acostumbrado grito de placer que retumbó por las paredes del cuarto del hotel, nos fuimos de nuevo a la cama a seguir viendo la tv, cosa que desde luego no hicimos, me siguió besando, se bajo el cierre del short y sacó su enorme verga y me jaló suavemente la mano para que la empuñara, sentí como descargas eléctricas en todo mi cuerpo el sentir nuevamente una verga parada en mis manos y como él no se había venido, lo empecé a ayudar haciéndole una deliciosa chaqueta que disfrutó al máximo culminando en una venida esplendida.
Nos fuimos a cenar y cuando volvimos al cuarto inicié de nuevo mi acción de untarme su verga en las nalgas, pero con la variante que se la saque del short y yo me baje también el mío hasta las rodillas quedándome con mi tanga de hilo dental y empecé el movimiento de nalgas, pero se me ocurrió preguntarle si no le lastimaba la verga con la tela de la tanga que antes de salir a cenar me había puesto (pregunta inocente y tonta no creen?) a lo que obviamente me contestó que si (jajajaja ¡nada tonto!) por lo que me la baje hasta donde estaba mi shortcito y me dedique a sentir su verga restregándome las nalgas, nos venimos al mismo tiempo y me baño la espalda y nalgas con su caliente leche, cosa que a mi me volvió a poner súper caliente y no dudando mas nos fuimos a la cama y me acosté sobre su cuerpo de frente a él poniendo su verga entre mis piernas para sentir el rose en los labios de mi coño y nos empezamos a mover como si estuviéramos cogiendo, cosa que de nueva cuenta me provocó otro orgasmo, primero yo y luego él que baño de nuevo mis dos nalgas con su caliente leche.
De aquí en adelante con el objeto de no aburrirlos, omitiré las múltiples argucias que hacía para estar con él a solas y gozar de mi cuerpo y del de él.
Mi temperamento caliente me empujaba a hacer todo eso para calmar mis deseos sexuales, pero no quería entregarme por las razones ya antes comentadas, otro día nos bajamos los pantalones hasta las rodillas, parados y recargados en la pared yo de espaldas a él y me la metía solo entre las piernas y estando limándome los labios de la vagina, en una de esas embestidas, me entró la cabeza de su verga por el coño, nalgueé y salió de inmediato, pero me encantó el segundo que la tuve dentro, pero no me animaba aún a ser penetrada.
En otra ocasión viendo la tv en un sillón en lo oscuro del cuarto donde estábamos (es tonto, pero me seguía dando vergüenza que me viera desnuda) ya calientes, nos desnudamos completamente y el se puso en medio de mis piernas y yo no quería, pero insistió diciéndome que lo único que deseaba era sentir mis piernas abiertas abrazándolo por la espalda con ellas y que no me penetraría si yo no quería, por lo que acepté y me empezó a acariciar los labios de la vagina con la cabeza de su enorme tronco y yo ya súper caliente no puse objeción, solo me dedicaba a sentir, luego me empezó a penetrar solo con la cabeza y la metía y la sacaba hasta que poco a poco me metió su verga hasta la mitad, yo de pronto reaccioné y me moví para que no siguiera metiéndomela, nos cambiamos de posición y nos continuamos besando y acariciando, el se embelesaba con mi cuerpo desnudo y aunque no lo podía ver en la oscuridad, se daba el gusto de tocarme por todos lados sin que yo pusiera objeción, disfrutaba de sus caricias, me sobaba las chiches que parecía que iban a reventarse de tan hinchadas que estaban por el placer que sentía cuando el pellizcaba delicadamente mis pezones y seguía acariciándome mis curvas, la espalda, las nalgas, me metía hasta tres dedos en la vagina y me besaba continuamente en el cuello, en la boca y lamía todo mi cuerpo que vibraba de placer, disfrutábamos del sexo tántrico que consiste en lamer, tocar, disfrutar el cuerpo sin llegar a la penetración, yo me retorcía de placer y me venía continuamente sin parar ya que siempre fui multiorgásmica y a él lo masturbaba para que también se viniera, cuando quedamos satisfechos terminamos así ese día.
Yo me pasaba los días recordando esa posición tan deliciosa y cachonda, por lo que cuando tuvimos la oportunidad de estar en las mismas condiciones le pedí que repitiéramos la posición, que me había gustado mucho y sin esperar mas me desnude, lo desnude a él y empezamos repetimos la acción de meterme solo hasta la mitad de su verga mmm que rico sentía tener cuando menos la mitad adentro del coño, luego nos recostamos en la cama y completamente decidida a seguir sintiendo el enorme placer que me causa el sexo y deseando consumarlo de una vez por todas, lo atraje hacia mi abriendo las piernas para que me poseyera completamente, el se extraño de mi petición pero de inmediato procedió a metérmelo lentamente, cuando lo tuve completamente adentro, volví a sentirme mujer recordando lo hermoso que es tener una verga dentro del coño, cogimos como locos esa noche.
Y así en poco tiempo, nos convertimos en amantes, ya con este antecedente, cada que tenía oportunidad, le pedía que me llevara a un hotel de paso para que me cogiera y gozar al máximo cada vez mas tiempo con él pude satisfacer todas mis fantasías sexuales contenidas y desarrollar todo lo que había aprendido en las revistas y películas, que sensación tan deliciosa era sentirme nuevamente mujer, sentirme penetrada una y otra vez sin cansarme, a mi hijo siempre lo dejaba al cuidado de mi mamá mientras yo me entregaba al placer, al hombre que le daba a mi cuerpo todo lo que necesitaba, aprendí nuevas formas de gozar a sentir nuevamente la gloria de coger y coger desesperadamente, le gustaba mucho mamarme la rajita, me mordía los pezones, los labios de la vagina, me lamía y besaba las piernas, me chupaba los dedos de los pies y subía de nuevo a lamerme los labios del coño, yo lubricaba como poseída y me venia una y otra vez hasta 5 veces en una misma posición (mi record era hasta 15 venidas en una noche completa o todo un día) , compré el libro Kamasutra y practique todas las posiciones con mi amante, me encantaba mamarle la verga, lamerla como si fuera un helado y chuparle los huevos, me la metía toda en la boca gozando de su dureza y me extasiaba viéndola de cerquita, desnuda, sintiéndola con mi lengua, saboreando su olor y sabor a macho, como que no me lo podía creer que en esos momentos era toda mía y nada mas para mi y estaba a mi entera disposición para que yo hiciera lo que quisiera y mas se me antojaba con ella hasta que no aguantaba mas tanto placer que lo hacia vibrar y explotaba con chorros de leche que yo inteligentemente me tomaba para nutrirme de tantas proteínas que contiene el semen y me dieran fuerzas de seguir gozando del sexo, lo dejaba reponerse lamiéndole ahora yo el cuerpo y acariciándole la verga para hacerla reaccionar y que se le parara de nuevo (su record era de unos 15 minutos de reposición y cuatro venidas en cada sesión de sexo de todo un día o una noche completa) para después nuevamente, empezar a coger otra vez y otra, por delante por detrás, por todos lados, hasta que pasaban unas 5 horas continuas de sexo y se agotaba la resistencia de él y no podía darme mas a mi, desgraciadamente no podía coger diario porque mi mama ya se las olía que no estaba haciendo cosas del trabajo, además de que en mi trabajo no podía faltar.
Nos veíamos una o dos veces cada quince días, nunca use ningún condón ni medio para evitar el embarazo, el me cuidaba mucho y se venia fuera de mi, el tenía una casita de verano en el puerto y ahí nos íbamos cada que podíamos, lejos de miradas indiscretas porque yo no quería que me viera nadie con otro hombre para cuidar mi reputación.
Al cabo de un año (je je je) fui perdiendo la vergüenza de que me viera desnuda, ¿recuerdan que yo soy muy penosa verdad? Siempre que cogíamos era en lo oscurito y poco a poco me fui dejando que me viera, antes siempre le pedía que bajara las cortinas, primero me dejé que me quitara por completo el brassier en la luz del día y con las cortinas abiertas, me mamara las chiches sin él, luego que me quitara la tanguita a el le encanto que yo ya no mostrara vergüenza y no dejaba de ver mi cuerpo y echarme piropos que me calentaban y motivaban mi libido, era para mi como si empezara de nuevo con otro hombre ya que el solo hecho de estar desnuda a su vista me excitaba doblemente, esa ves supere mi record y me alcance a venir hasta ocho veces con el primer palito que nos echamos, fue delicioso mostrarme ante el en la luz, me sentí mas desinhibida que nunca y gocé del sexo como nunca.
En otras ocasiones cuando me invitaba a comer primero nos íbamos al estacionamiento subterráneo de algún centro comercial, me subía el vestido, le bajaba a él la truza y el pantalón y nos echábamos uno rapidín como dicen los chistes y ya satisfechos y vacíos de leche, nos íbamos a comer algo a algún restaurante lejano a las afueras de la ciudad.
De vez en cuando, le inventaba a mi mamá un viaje de trabajo los fines de semana y nos íbamos de paseo a algún hotel lejos de la ciudad, y disfrutábamos al máximo del sexo todo el viernes, el sábado y regresábamos el domingo temprano, yo regresaba con dolor en las ingles por tanto abrir las piernas y en el culo y tenía que caminar con las piernas un poco abiertas para evitar el rose de la ropa en mis hinchados labios de la vagina de tanto coger, me gustaba pararme sobre la cama desnuda con las piernas abiertas arriba de él, agacharme y untarle un aceitito afrodisíaco en todo su cuerpo, me escurría de los labios de la vagina hilitos de lubricante en forma continua, uno tras otro y en una ocasión él puso un vasito desechable debajo de mi y lo llene hasta la mitad de lubricante jejejeje soy súper cachonda, me excitaba mucho cachondearlo con mis manos y desde arriba ver su cuerpo desnudo, esas piernotas, esa verga parada y palpitando de deseo por penetrarme y sacando gotitas de lubricante por la enorme cabeza por verme parada sobre él desnuda con las piernas abiertas con mis pezones hinchados y bien parados en la punta de mis chiches colgando al estar agachada, dejándole ver mi coño como escurría el lubricante de tan caliente que estaba yo, de vez en cuando me sentaba y me clavaba su enorme verga en el coño, solo unos cuantos sentones y me volvía a parar para continuar con ese masaje tan erótico del que los dos disfrutábamos tanto.
En uno de esos viajes nos fuimos en un autobús foráneo y nos tocó en el penúltimo asiento porque estaba lleno de gente, era de noche y el me empezó a calentar cachondeándome las chiches encima de la ropa, me calentó demasiado y le saque la verga del pantalón y lo empecé a masturbar, calentándome al máximo por lo que me baje un poquito el pantalón de mezclilla y me puse de ladito, el me la clavó en el coño y ante el peligro de que alguien nos viera y estar en un autobús, me excite mucho y me vine casi de inmediato, peroooo jajajaja al venirme pegue mi acostumbrado grito de placer y en seguida varios pasajeros en asientos de adelante encendieron su luz de mesa para averiguar que había pasado, quien había gritado y yo … calladita jejeje, al bajar del autobús toda la gente se nos quedaba viendo imaginando que había pasado jajaja.
En el hotel me gusto también una vez pararme en la terracita que daba al jardín con un andador, con sólo una batita puesta que se abría por delante, el me llegó por detrás, me levanto la batita y me lo metió por el coño, al estar cogiendo, me calenté mucho y abrí de golpe por delante la batita dejando al descubierto mis dos chiches y mi peludo coño con el evidente peligro que alguien pasara caminando y me viera desnuda mmm me vine de inmediato emitiendo mi acostumbrado grito de placer que podían escuchar todos los que estuvieran cerca.
Les he de decir que me calienta mucho correr peligro que alguien me vea desnuda, imagino que por ser tan penosa eso me motiva y me excita sobremanera.
Otra vez me metí al baño de mujeres de un restaurante y como no había nadie, salí y desde lejos le hice señas a mi macho para que se acercara, lo jale de la mano y lo metí al baño, me subí el vestido, me baje la tanga, le bajé los pantalones y me clave de espaldas a él su rica verga, pobre fue tan rápido que el no se alcanzó ni a reaccionar y mucho menos a venirse, sólo yo jajaja.
En una ocasión, me regaló una minifalda de mezclilla y una blusa con un escote escandaloso, yo no quería ponérmelas porque me daba pena que alguien conocido me viera, pero el me convenció y me la puse, me llevó a una disco repleta de gente, yo le pedí dar una vuelta para cerciorarme que no había nadie que me conociera y ya que estaba segura que no conocía a nadie, le habló a un mesero y nos dieron una mesita chiquita con un mantel largo, yo llevaba una tanguita chiquitita debajo de la minifalda y ya que tome una copa, sentí que la calentura se me subía y fui al baño para quitarme la tanguita, dándosela a él en la mano para que supiera que ya no la traía, el metió la mano por debajo del mantel, me levanto hasta la cintura la faldita y me empezó a masturbar el clítoris, me sobaba toda la rajita y yo lubricaba en demasía por lo que le pedí al mesero que me llevara muchas servilletas para secarme continuamente, obviamente tuve orgasmo tras orgasmo y "creo" que nadie se dio cuenta jajaja, en esa ocasión no quise bailar por el mismo temor a que alguien conocido me viera vestida así, por lo que nos retiramos temprano y nos fuimos a un hotel de paso a gozar nuevamente del sexo.
Me gusta también ir a una avenida principal donde haya mucha gente y pasen muchos coches y con los cristales polarizados de su coche nos ponemos a coger, mmm que rico, (deberían probar lo que se siente) vemos incluso que a nuestro lado pasan patrullas sin que se den cuenta de lo que estamos haciendo.
También cuando vamos en el coche de noche, me gusta quitarme la blusa y el brassier con la ventanilla abierta y tener el peligro que alguien me vea jejeje.
También me gusta hacer eso mismo en la noche y tomar una avenida y mientras el conduce el coche, yo me paso a la parte de atrás y me desnudo completamente, masturbándome el clítoris y él me va viendo por el retrovisor hasta que ya no aguanta, detiene el coche, se pasa para atrás conmigo, se quita toda la ropa y me mete la verga en el coño riquísimo.
En otras ocasiones en el asiento de lado del conductor, llevando de preferencia vestido, me quito la tanga y abro las piernas para que el mientras maneja me masturbe el coño, me sabe eso súper y me vengo hasta tres veces así.
A pesar de sentir riquísimas sensaciones del sexo, no me sentía muy bien ya después de coger y gozar al máximo de cada encuentro porque me llegan los remordimientos por mi familia y mi educación y me arrepentía de ser tan débil y tan cachonda, pero me aguantaba y seguía gozando de mi macho, hasta que un día en mi oficina me fue a ver uno de los muchachos que trabaja en la misma compañía pero en otras oficinas para un asunto de trabajo y después de atenderlo, se despidió y me dijo que me felicitaba por ser tan bonita, para no hacerla de mucho cuento, empezamos a salir en buen plan y viendo que me gustaba bastante y ante la posibilidad de llegar a algo serio con el, un buen día terminé con mi amante, el no podía creerlo y nunca lo acepto.
Seguí saliendo con mi nuevo amigo Gerardo y nos fuimos conociendo, nos enamoramos y fuimos novios durante diez meses, en ese lapso, sucedió algo muy similar que con mi ex amante, poco a poco me fue tocando y convenciendo hasta que terminamos en la cama, con él volví a hacer todas las posiciones y fantasías que había hecho antes con mis anteriores experiencias sexuales y otras que se me iban ocurriendo, era delicioso coger con él, mas que con mis anteriores hombres porque con mi ex novio no tenía la experiencia sexual que ahora ni lo hacia por delante, con mi ex marido porque con el no llegué a coger tantas veces y con mi ex amante porque con el sólo era sexo, nunca lo amé, en cambio a Gerardo si lo amaba.
Pero… sucedió algo imprevisto, Eduardo me seguía a todos lados en su coche y me empezó a molestar al ver que yo no le hacía caso, incluso me aventaba refresco en mi coche y me hacia señas obscenas, no me dejaba ni un momento ya que conocía mis rutas de mi trabajo a mi casa.
Un día que me seguía de mi trabajo a mi casa y como ya era costumbre me molestaba, no pude mas y le hable por teléfono a mi novio a su oficina y le tuve que confesar que tuve un amante, el puso el grito en el cielo y me dijo que me había caído del pedestal en que me tenía, yo me puse a llorar y le colgué el teléfono (¿que delicado no creen?) él me amaba demasiado y corrió a verme a mi oficina para decirme que no importaba mi pasado, que era ya asunto concluido y le creí.
Después Eduardo me seguía molestando siguiéndome en su coche y un día le hable a mi novio y corrió a buscarme, nos quedamos de ver en un lugar y cuando llegó, vio a Eduardo que venía tras de mi y cuando este vio a mi novio, aceleró y mi novio le pateo su carro enfrentándolo cuando pasó cerca de nosotros, mas tarde lo fue a ver a su trabajo y ya en persona lo amenazó para que dejara de molestarme y el muy cobarde negó todo, en fin ya no me molesta en persona pero no deja de enviarme correos amenazadores e insultantes que les va a decir a todos lo putita que soy, que le va a contar a mi novio todo lo que nos hacíamos, en fin, creo que le dolió mucho que mi novio le quitara el manjar tan delicioso que le representaba mi cuerpo.
Cuando teníamos nueve meses de novios, al regresar de una disco no aventamos un rapidín y que creen … me embarazoooo … y al yo decírselo, aceptó la responsabilidad y me propuso matrimonio, cosa que no se podía porque él era divorciado pero yo aún era casada, así que se movió rápido, contrato un abogado, localizamos a mi marido y el abogado le pidió el divorcio voluntario a lo que mi marido le espanto tener problemas y aceptó, así que en menos de 10 días ya estaba yo divorciada, nos la ingeniamos para hacer un documento falso de "no embarazo" pedimos permiso a un juez y nos casamos.
Y ya en el siguiente relato les platicaré todas las aventuras sesiones de sexo que tuve con mi nuevo marido, si es que les sigue interesando leerme, espero sus comentarios.
P.D. les pongo otras fotitos mías para que me sigan animando a seguirles contando.
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