Estamos por realizar nuestro primer encuentro, los nervios se manifiestan un poco, pero llego al lugar de la cita a tiempo, tal como acordamos previamente, me siento en una silla del café y espero con paciencia viendo a toda mujer que se acerque, tratando de descubrirla antes de que llegue.
Muchos interrogantes invaden mi mente, ¿como será?, ¿llenare sus expectativas?, ¿me comportare a la altura?, ¿le gustare?, en eso llega ella con su imponente figura, los nervios se me...
agudizan pero logro controlarlos, me pregunta mi nombre, yo se lo digo y le pregunto si es Eva, me dice que si, entonces me levanto de la silla, le tomo su suave mano y me acerco para besar su mejilla, la saludo y la invito a sentarse, ella accede y aunque visiblemente nerviosa empezamos a conversar.
Después de preguntarnos como estamos y todo aquello comenzamos a conversar sobres nuestros planes íntimos, ella que le gusta oír lo que va a vivir me pregunta sobre o que quiero hacer, me pregunta sobre mí, y yo naturalmente la interrogo a ella sobre las mismas cuestiones, y así, conversamos un rato, nos tomamos un café, contamos algunos chistes y la pasamos bien, en el transcurso de la conversación hablamos sobre la palabra clave, que es muy importante para detener la acción en caso de que me pase de sus limites, nos ponemos de acuerdo el respecto, nos estamos conociendo, ambos confesamos nuestras fantasías, le tomo las manos con ternura, pero aun no hay la suficiente confianza, por lo que quedamos en vernos otro día y avanzar mas al respecto.
En los siguientes días seguimos en comunicación por medio del Chat y del celular, seguimos contando fantasías, intercambiando fotos y videos eróticos, esperando con ansia el siguiente encuentro.
Al fin llego el día, nos encontramos en el mismo lugar, esta vez llego ella primero y me estaba esperando con ansia, me acerque y la salude, bese su mejilla y me senté en una silla a su lado. Esta vez no se veía nerviosa, yo tampoco lo estaba, me sentía con más confianza, tome su mano y le pregunte si estaba dispuesta, ella me contesto afirmativamente.
Entramos a la habitación del hotel, después de cerrar la puerta, paso mi mano por su cabello, suavemente, acariciando sus suaves trenzas, envuelvo todo su pelo en mi mano y en un golpe repentino, se lo halo con algo de fuerza hasta obligarla a mirar hacia el techo, así impongo mi voluntad, ella suelta un suave gemido, siente el dolor, acerco mi cara a su cara, ni boca a su oído, le beso la base de la oreja y le digo que va a caer bajo mi yugo, que mi yugo es fuerte y no se rompe, y que de aquí en adelante yo daré las ordenes, ella suspira, y da si afirmación, acercó mi boca a su boca y le doy un beso profundo largo lleno de pasion. Le pido que se desnude, poco a poco para observarla minuciosamente, ella comienza a hacer su tarea con detalle, lenta y suavemente se quita la ropa, me excita, se excita, deja desnudos sus senos y comienza a sobarse suavemente los pezones. Continúa con calma a un ritmo erótico, se quita los pantalones y poco a poco me muestra sus nalgas con un hermoso hilo dental atravesando y realzando su hermoso trasero, se mueve al son del momento quitándose poco a poca el resto de ropa. Sus nalgas desnudas, moviéndose, chocando entre ellas, me paralizan, no puedo dejar de observar esa hermosura, las abre y me muestra su ano, un hermoso punto oscuro que arropa todos mis deseo, me muestra su vagina, rasurada, brillante, hermosa, me enloquece.
Totalmente desnuda se echa a la cama abriendo sus piernas y provocando mi erotismo, yo me acerco, con lentitud, suave, despacio, rozo su pecho con mis labios, paso de uno a otro con un contacto mínimo, casi la hago reír, por las cosquillas que le produce, su pecho crece sus pezones se abultan esta comenzando a sentir una fuerte excitación. Me acerco mas a su pecho y lamo sus pezones, primero suave, con calma, paso de uno a otro mi lengua certera, luego la aprieto contra el pecho mas intensamente, ella gime, los ruidos que hace me excitan mas, meto su pezón en mi boca y aprieto con los labios, siento su estremecimiento, paso de un pezón a otro con animo insaciable, ahora aprieto uno de sus pezones con mis dientes, poco a poco, cada vez más fuerte, ella vuelve a gemir, esta vez mezclando sus gemidos de placer con grititos de dolor, esto sube mi nivel de excitación y aprieto mis dientes, suavemente procurando no dejar marcas, ella grita de dolor, yo aumento mis ganas de oír su gritos, aprieto, llego a su limite, ella grita, y dice la palabra clave, yo me detengo, abro la boca y dejo libre su pezón, ella jadea, suspira, esta complacida, yo tomo su otro pezón y vuelvo al mismo proceder, se repite la escena, entre gritos y jadeos nos excitamos, lo disfrutamos, subo el nivel, comienzo a lamer y muerdo suavemente pero con fuerza el resto de su seno, ella vuelve a gritar, yo vuelvo a morder una y otra vez, pequeños mordisco casi como pellizcos por todo sus dos senos, de vez en cuando vuelvo a tomar sus pezones y aprieto con firmeza, ya se cual es su limite, y hasta allí la llevo, lo se por la intensidad de sus gritos, ya no necesita decir la palabra clave, nos estamos compenetrando.
Comienzo a recorrer su cuerpo, poco a poco, paso mi lengua suave llenando su piel con mi saliva, la beso, tiernamente y luego muerdo con suavidad pero provocando sus gritos, calladitos muy bajitos pero muy excitantes. Bajo hasta su vientre, lo lamo y lo beso, chupo se ombligo, lo pellizco con mis dientes, muerdo sus costados, provocando que su cuerpo se contorsione, aprieto cada vez mas, suavemente, sin dejar marcas, y nunca en el mismo lugar, muchas veces ella me dice la palabra clave muchas veces yo me detengo y continuo en otro lugar.
Al fin llego a su vagina, ella abre mas sus piernas, pidiendo que haga lo pienso hacer, yo paso mi lengua por su vulva introduzco mi lengua con calma y comienzo a moverla primero suavemente, logrando hacer que se estremezca, luego subo la velocidad, ella dobla su cuerpo como si lo partiera en dos, ahora la muevo rápidamente, con fuerza, profundamente, paso mi lengua por su clítoris, ella vuelve a gemir, se estremece, lo aprieto con mis labios, ella siente la presión, trata de retirarse un poco, yo la detengo con fuerza y la pego a mis labios, ubico su clítoris con los dientes y aprieto suavemente, grita fuerte, yo aprieto mas fuerte, grita mas, pero no dice la palabra, yo aprieto, siente que muere pero no dice palabra alguna, solo grita de dolor y placer, aprieto otro poco, ella toma mi cabeza y la hunde con fuerza contra sus piernas, hace un lazo con las mismas y atrapa mi cabeza con fuerza hacia su vagina, aprieta mas firmemente y llego a su limite, dice la palabra, yo abro mi boca, ella se recupera entre jadeos y sudor, vuelve a jalar mi cara contra sus piernas y repetimos varias veces al misma acción, le encanta, es insaciable, me siento en el cielo.
La volteo sobre la cama, quedando con su trasero hacia el techo, yo me voy hacia sus pies, los sobo con mis manos y empiezo a besarlos, suavemente, voy subiendo poco a poco hacia su trasero besando sus piernas y mordiendo de a poquito suavemente, provocando nuevos grititos, nuevos gemidos, comienza a subir nuevamente su nivel de excitación y el mío también. Llego a sus nalgas y la obligo a abrir sus piernas al máximo, su trasero se levanta levemente, quedando en una posición hermosa, redonda, suave, provocadora. Comienzo a lamer sus nalgas, las beso, las muerdo, cada vez con más fuerza, recorro todo su lindo trasero causando estremecimientos y gemidos.
Tomo cada nalga entre mis manos y las obligo a abrirse hasta el limite se sus carnes, meto mi lengua en su ano, trato de hundirla por su hermoso hueco, la muevo suavemente, pero con fuerza, lo más profundo que puedo, pero mi lengua no es tan dura como para entrar, entonces hundo mi boca en su ano, lo tomo con mis dientes y aprieto. Ella lanza un rápido grito que la estremece, yo hundo más mi boca, agarro mejor, aprieto con fuerza, hay más gritos, más jadeos, más excitación, llego a sus límites, la palabra clave surge de sus labios, mezclada con gritos. Tardo en entenderla unos segundos, abro la boca y libero su ano, ella descansa jadeando y gritando suavemente, esta vez fue fuerte, pero le gusto, me pide más subiendo su trasero y poniéndolo frente a mi cara y empujándolo contra la misma, yo repito todo desde el principio, una y otra vez, ella pide mas, yo le doy mas, que éxtasis, que placer.
Hemos pasado un rato exquisito, repitiendo una y otra vez, estos placeres de la carne, ahora yo comienzo a quitar mi ropa, me quito mi camisa y muestro mi torso desnudo, tomo mi correa de cuero y la enrollo en mi mano, le paso la punta suavemente pos su nalgas, le rozó su cuerpo, casi haciéndole cosquillas, paso por su espalda, ella se retuerce, sabe lo que viene o al menos lo presiente, se la acerco a su cara y la paso por sus mejillas, suavemente, sin apuro, para que sienta lo rustica que es, la acerco a su nariz, permito que huela el cuero, ese olor fuerte que mezclado con mi propio esencia le deja sentir quien es el que manda, luego le doy golpecitos por el cuerpo, suaves, casi no causan dolor, ella se prepara para el castigo, se tensa, yo continuo, suave muy suave, cada vez un poco mas duro, pero sacar un gemido, llego a sus nalgas, la paso por su raja, la hago vibrar, eso la excita, se coloca en cuatro patas y abre las piernas. Entonces yo le doy un pequeño golpe con la punta en una de sus nalgas, ella suelta un gritito, yo continuo por un ratos sin aumentar la intensidad, quiero que se acostumbre, le doy mas fuerte, ella pide mas, subo la intensidad una y otra vez ya sus nalgas enrojecen, aplico mas fuerza, ella aumenta sus gritos, ya estoy casi en su limite, pero estoy muy excitado, mi pene esta que revienta, a crecido mucho, sigo golpeando mas fuerte, mas fuerte, llego a su limite me dice la palabra clave, me detengo, ella jadea yo estoy que reviento, vuelvo a golpearla ella vuelve a gritar, ahora le sobo las nalgas, lo hago con cariño como para que le baje el dolor, luego vuelvo a golpearla, ella grita, pide mas golpes, yo la complazco, vuelvo a llegar, rápidamente a su limite, me detengo, miro sus nalgas enrojecidas, redondas, hermosas, ya se cuando detenerme.
Ahora me acerco a su cara y la tomo suavemente por los pelos, se los tenso, vuelve a gritar y cede a mi fuerza, paso mi pene por su cara, ella lo disfruta, entonces le ordeno abrir la boca, y meto mi pene adentro, le ordeno que chupe y ella comienza a mover su boca succionando a veces, otras mete y saca mi pene suavemente, lo introduce hasta la puerta de su garganta pero aun no logra tomarlo todo, por el contrario queda mucho espacio por abarcar, agarra mi miembro con su mano y me masturba mientras chupa, poco a poco me provoca espasmos, jadeo, siento que acabo, pero me contengo, aun queda mucha fruta por disfrutar, entonces la empujo suave hacia mi, mi pene entra poco a poco, hago que su boca se acerque y se aleje de mi cuerpo, de repente le ordeno abrir todo lo que pueda su boca y la empujo hacia mi con fuerza, introduzco todo mi miembro muy profundo en su garganta, ella se ahoga, yo la someto con fuerza, pero no puede decir la palabra clave, no puede decir palabra alguna, yo saco mi pene, ella tose y recupera el aliento, vuelvo a ordenarle que habrá la boca, ya soy su amo, me obedece, le empujo de nuevo mi pene con fuerza, y lo saco una y otra vez, ella siente que vomita, se retuerce su cuerpo pero se controla, yo le digo que aguante la respiración mientras hacemos eso, así contiene las ganas de vomitar, ahora volvemos a empezar, de nuevo a repetir una y otra vez, la misma escena, ella suelta baba sobre mi cuerpo, yo disfruto su garganta.
Después de un rato, la pongo de espalda en la cama, meto mi mano entre sus piernas, y ahora mis dedos se convierten en el tesoro mas apreciado por ella, se mueven con destreza, haciendo que su cuerpo se retuerza de placer, hago que mi mano vibre con rapidez, ella gime, cierra sus piernas y se estira, se retuerce y se estira, esta en un alto goce, el orgasmo se acerca, yo lo noto y profundizo el masaje, mas rápido, mas fuerte, ella se estira mas, grita de placer, los orgasmos se repiten, una y otra vez. Ahora la obligo a abrir sus piernas e introduzco uno de mis dedos en su vagina, apunto con el hacia su frente y ubico su punto G, ella siente la sensación, no se si sabe lo que se aproxima, y dentro de mi digo, -te va a encantar-. Ahora con mi dedo apuntando a su punto G, comienzo a darle el masaje de los dioses, casi inmediatamente que comienzo, ella siente la intensidad de ese punto en especial, se retuerce sin control, el placer es intenso, yo aumento la velocidad de mi dedo, y la fuerza de la presión, ella gime y grita de puro placer, no hay dolor, es el placer puro, el mas intenso, se le acerca un nuevo orgasmo, yo lo siento venir, y afirmo mi proceder, el mismo le llega casi de inmediato, ahora que ha tenido algunos orgasmos es mas fácil hacer que le lleguen continuamente, viene otro, yo le doy con furia, explota en su cuerpo, y se convulsiona como loca.
Ahora la dejo descansar un poco, ella se deja dominar por la fatiga y se tira largo sobre la cama, yo quiero introducir mi pene en su mojada vagina, le digo que me ponga el condón, ella se voltea y lo toma de la mesita que esta al lado de la cama, lo abre con sus dientes, toma mi pene con su mano y lo coloca en la punta, lo desenrolla suavemente, luego se meta la cabeza de mi pene en la boca y empuja el condón con suavidad hasta dejar mi pene totalmente cubierto por el mismo. Se acuesta nuevamente y yo la tomo por las piernas y se las empuja hacia adelante, su pierna se extiende delante de mí y se posan sobre mis hombros, expone su sexo al mío, le pasó suavemente mi miembro en sus labios vaginales, rozo su clítoris con mi pene, ella se estremece una vez más, sigo haciendo lo mismo por un rato y ella sube su nivel de excitación. Ahora apunto mi pene a su vagina y presiono un poco con mi cuerpo, la atraigo hacia mi, la cabeza e mi pene penetra un poco en su vagina, ya esta en posición, ahora la jalo con fuerza y la penetro hasta el fondo, ella gime, se estremece, en esa posición la penetración es profunda, yo me inclino hacia delante, sus piernas también se doblan y se acercan a sus hombros, su sexo queda expuesto en toda su amplitud y yo le provoca una máxima penetración, ella vuelve a gemir, comienza a mover su pelvis quiere mas, yo también la muevo le doy duro, con fuerza quiero hacerla sentir, quiero que lo disfrute, quiero que no me olvide, siempre voy a estar en sus sueños, voy a darle lo mejor de mi, con energía, saco mi pene y lo vuelvo a meter, repito esta acción una y otra vez, ella lo siente en lo profundo, lo goza, lo ama, esta extasiada, le doy con rapidez con violencia, me concentro para no terminar antes que ella, tengo que hacer un gran esfuerzo, pero se como hacerlo, se como hacerla estremecer, y lo hago, ella gime, gime sin parar.
Ahora tomo sus senos y los aprietos con fuerza, ella sienta esa sensación y se estremece aun mas, de repente le doy un fuerte golpe con mi dedo en uno de sus pezones, explota el éxtasis dentro de ella, otro orgasmo, un tren de ellos, yo no paro estoy a punto de explotar, pero no puedo, aun queda una fruta hermosa que deseo saborear, saco mi pene, y espero, jadeante, extasiado, complacido.
Le ordeno que se coloque en cuatro patas, busco mi pantalón, y saco un tubo de lubricante íntimo, coloco un poco en mi pene y otro tanto en aro de su ano, me acerco a ella, coloco mi pene en su culito lindo, la jalo violentamente contra mi, la penetración es rápida, profunda, salvaje, grita con fuerza, el dolor es intenso, yo la penetro al máximo, todo mi pene esta dentro de su cuerpo, es la parte que mas me gusta, allí se establece claramente mi dominio, mi yugo se hace efectivo, la tomo por los pelos y la jalo contra mi, con fuerza, soy su Amo, su esclavizador, ella se rinde, gime, llora, el dolor es intenso, el placer aun mas, muevo mi pelvis, para adelante para atrás, casi lo saco y se lo vuelvo a meter, eso le produce mucho dolor y mucho placer. Entre llantos y gritos de placer otro tren de orgasmos, me muevo con fuerza, adelante y atrás, ya estoy incontrolable, no habrá palabra clave que me detenga, la obligo a tenderse boca abajo en la cama hace un esfuerzo par mantener su trasero parado, eso me excita mas, dejo caer mi peso sobre ella, la inmovilizo con mi cuerpo y muevo mi pelvis rápidamente, eso le produce un gran placer.
Yo estoy como loco, paso mi brazo por su cuello y la jalo contra mi, la obligo a abrir con sus manos sus hermosas nalga, para que se produzca una mejor penetración, empujo fuerte, siento una explosión dentro de mi, grito una y otra vez empujo mas, mas mucho mas, aprieto su cuello, un gran orgasmo ha estallado dentro de mi, ella siente que se ahoga, pero sigue exponiendo su trasero con firmeza, gozando, gozando como nunca, ahora estoy seguro, nunca me olvidara.
Ahora me aflojo, suelto la presión sobre su cuello, me caigo sobre ella, por un rato mantengo mi pene dentro de su ano, luego lo saco con cuidado, ya no quiero producirle mas dolor, me echo a un lado, boca arriba, ella se voltea también, queda su cabeza sobre mi brazo, yo me recupero poco a poco, ella también, ahora estamos calmados, felices, la jalo hacia mi, despacio con cariño, la coloco sobre mi cuerpo, mi pecho contra su pecho, mi cara cerca de su cara, cerquita muy cerquita, beso su labios con ternura, un beso largo, tierno, lleno de romanticismo, acaricio su pelo, beso su frente y llevo su mejilla contra mi pecho, ella accede complacida, esta dispuesta a cumplir mis mínimos deseos, nos quedamos inmóviles, dormitamos un poco, hay que recuperarse, pues aun no termino mi trabajo.
Debes ser un usuario registrado para poder comentar y votar
Registrate Aquí





© RelatosEroticos.com 2010 Relatos Eroticos no tiene vinculación alguna con los links exteriores , y se exime de toda responsabilidad respecto a sus contenidos. Web para uso exclusivo de adultos. Todos los relatos de RelatosEroticos.com son enviados por los navegantes y usuarios de la web.