Tu web de Relatos Eroticos de Erotismo y Amor

Relatos Eroticos

Ardor a Dúo

Enviado por FuturoRelatista el 9/12/2009

Ingreso de Usuarios Disfruta del mejor contenido erótico ahora mismo !!

REGISTRARME !!
Buscar Relatos

Búsqueda Avanzada
Leer Relato Erótico
Ardor a Dúo Publicado el 09/12/2009, por: FuturoRelatista

¿Cuánto hace que la conocí?, ¿días, meses?, desde el primer momento, mi corazón latió con más fuerza, desbocado, desordenado, disparatado, tenía ese algo especial para mí, esa belleza natural y salvaje, en ocasiones primitiva.... pero a la vez dulce y cariñosa.

Recuperé el deseo y la lujuria, si Dios existe, ya estaré condenado para toda la eternidad, por disfrutarte como lo hicimos, ayer noche, no se describir lo que pasó entre las sábanas, tal vez fueran las copas que nos...

Cams XXX Reales Online

tomamos, o el paseo bajo la tenue y pálida luz selenita a la orilla de un mar, que mojaba nuestros pies, haciendo de ese modo, aún más evidente el calor de nuestros cuerpos en contraste con su gélido elemento.

No había un reloj capaz de marcar las horas junto a ti. Fue una experiencia atemporal, nunca unos dedos ajenos, recorriendo mi mano, mi brazo o mi mejilla me hicieron sentir esa tentación, era capaz de notar el rubor que ascendía por mi cuerpo al son del movimiento de tus yemas. Parecíamos dos colegiales exaltados por una travesura a punto de realizar, acelerando el paso hacia tu casa, conscientes de lo que hacíamos, precipitándonos hacia el pecado.

Cuando pestañeé, ya estábamos en tu apartamento, eramos dos animales seducidos por el deseo. Aún recuerdo esos ojos azabache mirándome fijamente, notando como se clavan en cada pellizco de mi piel, recuerdo la brisa que penetraba la ventana abierta y besaba tu cabello alborotado, y allí en la semioscuridad podía admirar tu esbelta figura.

Mi mano tiembla cuando por fin roza la suave piel de tu espalda, siento como el escalofrío recorre tú cuerpo, y notas como ello evidencia, tu pasión, tu deseo por aplacar esa libidinosa sed que ahora mismo te corroe, comienzas por desnudarme, y yo me encuentro allí, nervioso como un adolescente que se enfrenta a su primera vez.

Veo tu pelo revuelto y como sus bucles descienden serpenteando la piel de tu cara, intentando ocultar ese brillo en tus ojos capaz de atravesarme el corazón.
Tú lengua humedece tus labios con pasión desmedida....son carnosos..... son dulces....puedo saborearlos mientras siento el calor del deseo de tus ahora acaloradas mejillas.

No puedo, y no quiero, evitarlo, mis labios se unen a los tuyos, mi lengua los atraviesa, juega con la tuya, siento el calor que desprende tu respiración, la humedad ardiente de tu lengua, incitando a la mía a seguir su ritmo.

Nuestros cuerpos se rozan desnudos, caemos en la cama y nos rendimos a la pasión, no existe la noche ni el frío invierno, no existe nada que no sea tú y yo, solo existe el nosotros.

Mis manos comienzan a navegar en el mar en el que estoy naufragando, en esos muslos, de tersa piel, que se abren, dejando que las yemas de mis dedos, comiencen a acariciar tú intimidad, no hace falta más que un suave movimiento y ya podía notar la humedad en ti, estabas empapada, y nosotros no podíamos parar, tus manos se pasean por mi espalda y mi pecho, y mi cuerpo no puede más que gozar con ese roce, mientras mi lengua juguetea con tu cuerpo y mi mano mantiene esos movimientos dulces y constantes sobre ti.

Comienza a surgir de tu garganta un gemido tras otro, lo que acrecenta aún más mi deseo, mientras con mi otra mano, acaricio el cuello, por donde surgen esos pequeños gemidos, y los siento vibrar en la palma de mi mano mientras el ambiente se sigue caldeando y nuestra respiración comienza a volverse anárquica.....

No tardas en tomar el mando, en sujetarme las manos, inmovilizarme, mientras te acomodas encima de mí, como una sábana de seda que va recorriendo todo mi cuerpo, es cálido y reconfortante, te balanceas suavemente hacia delante y hacia atrás, la presión de tu mano sobre mi pecho, es cada vez más notable y tus movimientos más rápidos, hasta siento la gota de sudor que recorre lentamente mi hombro y se cae suavemente hacia las sábanas, creo que estoy perdiendo la razón.....

No puedo pensar en nada más, el placer comienza a llenar todo mi cuerpo a medida que te mueves encima de mí. Pero no puedo evitarlo, necesito saborearte más, ahí tumbada en la cama tus muslos vuelven a abrirse, siento como me llaman, y es irrefrenable, mi lengua también saborea ahora, tus labios inferiores, húmedos, palpitantes en mi boca. Intentas ahogar un pequeño grito, mezcla de sorpresa y placer pero no eres capaz de callarlo, y se hace oír por encima de los jadeos, mostrando su presencia, mientras agarras fuertemente las sábanas bajo tus manos, levemente avergonzada por lo que estas sintiendo, por dejarte llevar por la escandalosa pasión del momento.

Me miras, y no necesitas hablar, ahora es mi cuerpo quien comienza a marcar el ritmo al que juegan tus caderas y las mías.

Tus nalgas se aprietan y tus senos se ponen al alcance de mi boca, mientras nuestros cuerpos vibran con la emoción del momento, el roce de nuestros órganos empieza a ser completo, me abrazas con tus piernas fuertemente la cintura, para que puedas sentir aún más la estimulación, ahora ni tú ni yo reprimimos los gritos de placer que nos nublan la mente.

Nuestros cuerpos sólo son conscientes de lo que pasa bajo nuestras cinturas, el corazón palpita sangre en una única dirección, entre todos esos jadeos, siento la liberación en mi interior, noto como el semen recorre el tronco de mi pene y explota la eyaculación, mientras en ese escaso centímetro de tú piel parecen concentrarse todos los nervios de tu cuerpo aumentando infinitamente su sensibilidad por momentos. Abres la boca pero solo eres capaz de emitir un jadeo mudo, así lentamente cierras los ojos y tus labios se cierran formando una leve mueca de felicidad.

El corazón quiere volver a recuperar su ritmo, y nuestros saciados y sudorosos cuerpos llegan al momento del ansiado reposo, yaciendo el uno junto al otro entre tus sábanas blancas, que ahora son, cómplices del pecado cometido por estos dos animales en celo.

Calificación: 0 | Votos: 0
Categoría: Erotismo y Amor | Comentarios: 0 | Visto: 2746 veces

Últimos Comentarios Agregados
No hay comentarios para este relato

Debes ser un usuario registrado para poder comentar y votar
Registrate Aquí