La música de los bares se mezclaba unas con otras, era un poco molesto, ocasionalmente se escuchaba algún buen tema que animaba los oídos. Son las consecuencias de salir a tomar algo, pasártelo bien con los amigos, ver a las chicas pasar…
Aquella noche salimos Leo, Mikel, Manu y mi amigo Tarque que vendría más tarde, más o menos los colegas de siempre, con la diferencia habitual de que aquella noche nos acompañaban un grupito de americanas que habíamos conocido con una especie de...
programa de estudio.
La forma de conocerlas fue curiosa, mi amigo Leo estuvo un año en el extranjero de beca Erasmus, una conocida beca a nivel europeo que permite a los estudiantes universitarios cursar durante un tiempo sus estudios en un país de la Unión Europea. Desde ese momento Leo estuvo muy relacionado con todo ese mundillo de estudiantes de intercambios y procedentes de otros países. Un día llegó diciendo que porque no nos hacíamos cargo de un grupo de estudiantes americanos que venían a España a estudiar el idioma 3 meses. Cuando nos lo comentó en un principio fuimos reticentes con la idea, sin embargo nos convenció de que sería algo bueno, que cambiaría la rutina de nuestras salidas, conoceríamos gente nueva y mejoraríamos nuestro inglés (algunos más que otros). Recuerdo que el primer día, cuando Leo me comentó que fuese con él, no tenía muchas ganas, me quería echar para atrás, pero me dio un argumento demoledor:
Pues que sepas que del grupo de 25 personas que vienen, 17 son tías
¿Cómo?
Lo que oyes Juanjito, que habrá mercado donde elegir
En ese momento me convenció de que fuese con él y que por un momento me olvidase de todas las manías que pudiese tenerle al pueblo americano, al fin y al cabo, no son tan malos, a todos nos gustan sus películas, sus músicos, sus series de televisión, sus mujeres…
Llegamos 10 minutos tarde al punto de reunión (tenemos la feo costumbre de no llegar nunca los primeros a los sitios, que esperar es muy malo) y vimos al inconfundible grupo de americanos (los guiris en España son inconfundibles) y nos acercamos. Al principio fue un poco decepcionante. Habían llegado todos los chicos y 12 de las 17 chicas, ninguna llamaba especialmente la atención, salvo 2 ó 3, (que por estadística dedujimos que tendrían con novio) además de que parecían todos muy cortados.
El problema de ser cortados lo solucionamos Leo y yo rápido, en seguida nos presentamos y les dimos nuestros correos y nuestros datos para que nos pudiesen encontrar en facebook. Pronto se animaron y nos fuimos todos a dar un paseo por Madrid, a enseñarles los sitios más significativos durante la mañana, hasta el mediodía más o menos.
Ya después de dar un paseo por el Retiro, (al final decidimos acortar un poco el paseo y los sitios importantes de Madrid) decidimos quedar unos pocos para salir a tomar algo por la noche, posiblemente por Alonso Martínez y Malasaña. Nos fuimos cada uno por nuestro lado, hasta la noche. De momento la impresión que me lleve conmigo fue un poco de decepción, me imaginaba que esto de juntarnos con americanos iba a ser más salvaje, con fiestas como las que salen en la tele y en las películas. Supongo que en la realidad esas cosas no pasan.
Ya de noche, Leo y yo nos llevamos una grata sorpresa al ver que habían venido las 5 chicas que faltaron por la mañana, que por cierto subieron el nivel medio de nuestras expectativas creadas por la primera impresión. Parecía que esto mejoraba. Mientras tomábamos nuestras copas, pronto descubrimos como eran y les hicimos la radiografía a cada uno, los chicos eran gente muy maja y con poca vergüenza, ni mucho menos tan cortados como aparentaban por la mañana y las chicas, por lo general, daban la impresión de que les iba la movida madrileña. Hablando con unos y con otros, conseguimos recopilar información de nuestros objetivos creados por la noche. Nos enteramos que lejos de lo que pensábamos, sólo 3 chicas tenían novios y ninguna de ellas habían entrado en nuestros planes iniciales. También nos llevamos una tremenda decepción al comprobar que posiblemente las 2 chicas más apetecibles eran unas estrechas y no querían llegar con una imagen diferente a su país. Sin embargo Leo, que es un lince estuvo rápido y pronto se fijo en una chica rubita, con la carita rosácea y con un poco de timidez hasta el momento. La chica se llamaba Alice, bebía cerveza y parecía no separarse de dos amigas, una chica de tez trigueña y muy aparente (Marisa) y de otra un poco menos agraciada, alta, con la cara picada y algo difícil de mirar (Dennise).
Leo no tardó en llamarme par hacerle la cobertura:
Mira la rubia esa de ahí
¿Cuál de ellas chico listo? Que específico eres coño, a un grupo de guiris y va y me dice que mire a la rubia
Si hombre, a la que se está bebiendo una cervecita, lleva un vestido púrpura y está al lado de una que está muy buena y otra que es más fea
Entonces ya me fije en quienes me estaba hablando. La verdad es que no me extraña que se fijase en ella, era bastante aparente, unos labios gruesos y carnosos unos preciosos ojos, un vestido púrpura vaporoso que lo que dejaba a la imaginación hacía soñar. Su amiga la chica morena, Marisa, no tenía nada que envidiar a Alice, era otra belleza, de tez morena (café con leche), con unos labios finos, vaqueros ajustados y una blusa estampada de esas que enseñan los hombros. Decidí probar para ver hasta donde podía llegar con ella. El problema es que había una tercera chica a la que nadie parecía dispuesto a acercarse, Dennise. No era nada agraciada físicamente, pero es que además es una chica alta, con espaldas anchas, como si jugase a baloncesto, vamos, un murciélago.
Cuando me acerque a hablar con ellas enseguida me di cuenta de cómo funcionaban Leo se aproximó a Alice y yo a Marisa, pero parecían no hacernos mucho caso, nos seguían un poco el juego pero como el que le da la razón a un tonto, intentábamos ser divertidos y se reían falsamente, buscamos alguna excusa para sacarlas a bailar y se hacían las tímidas, hasta que comprendimos cuales eran sus intenciones. Buscaban algo para Dennise. Tanto Alice como Marisa eran 2 chicas guapas que podían conseguir por su cuenta lo que quisiesen, se sabían atractivas, guapas, son de esas chicas que podían elegir, podían decidir con quien irse o con quien no. Sin embargo ese no era el caso de Dennise, era el animal débil de la manada, a la que sus compañeras ayudaban encontrar la presa. Más o menos nos estaban dando a entender por su forma de actuar y por algún comentario del tipo: ¿No bailas también con Dennise?, que si queríamos algo primero habría que hacer un sacrificio. Buscar a alguien que se preste para irse con ella.
Leo me empezó a hablar:
Vamos a ver, esta claro que alguno se tiene que quedar con Dennise, yo veo que tengo posibilidades con Alice, además Marisa no te hace ni puto caso, así que creo que deberías ser tú quien se trabaje a Dennise
¡Y una mierda! además yo con Marisa tengo grandes posibilidades, lo que pasa es que no te das cuentas, además, tú eres más alto que yo, te pegaría más a ti, una chica NBA como esa
Lo siento pero no, además es un favor que te pido. Tienes la oportunidad de sacrificarte en nombre del "bien común"
¿Por el bien común? Querrás decir por tu propio bien, que aquí sólo estamos nosotros 2. Anda y que te den, yo me voy a hablar con Marisa y tu apáñate como puedas
Pero esa estrategia no nos sirvió de mucho, las chicas reían nuestras gracias, nos daban algunas palmaditas, pero viendo que nadie hacia caso a su amiga menos agraciada, pasaban de nosotros. Me acerqué a Leo:
Oye tío esto no avanza, estamos estancados, cada vez que quiero acercarme más… íntimamente, me gira la cara y empieza a hablar con Dennise, yo creo que indicándome que o busco algo a su amiga, o no hay nada
Eso significa claramente que no quiere nada contigo, que pienses más en su amiga. Mira, con Alice no tengo ese problema, dame unos minutos y 2 copas y la tengo en el bote. Tú mientras deberías conformarte con Dennise.
Joder si tan bien te va la cosa, ¿Por qué te preocupas tanto de con quien me vaya? A ti también te están haciendo la rosca. Pues yo tengo una idea que seguro que te gusta
A ver de que se trata
Había pensado en llamar a Manu, para que se encargue de Dennise
Acabas de tener una idea cojonuda
No tardé ni medio segundo en llamara a nuestro amigo Manu, de quien esperaba que esa noche hubiese salido, porque conociéndole, ni aunque le prometiésemos el harén del mismísimo rey Fahd de Arabia vendría. Marque su número y empezó a dar tono. Buena señal:
Oye Manu, que soy Juanjo, ¿Dónde estás?
Eyy Juanjo, ¿Qué pasa? Pues estoy en Alonso Martínez tomando unas copas con unos compañeros, pero vamos, que me voy a ir ya a casa
Ni se te ocurra, vente con nosotros, que estamos en Malasaña, con un grupo de americanas calientes dispuestas a conocerte
¿Qué? Es verdad, se me había olvidado que esta mañana fuisteis Leo y tú a por el grupo de estudiantes americanos, ¿Y dices que hay tías calientes?
Y dispuestas a dártelo todo Manu, venga quedamos en un rato contigo, que estamos haciendo aquí botellón, así de paso te veo hombre, que llevo sin verte un buen tiempo
De acuerdo, en media hora estoy en frente de la estatua
Venga, allí nos vemos
En veinte minutos estaba donde acordamos, además nos traía una sorpresa, nuestros amigos Tarque y Mikel iban con ellos. No se si decir que fue un contratiempo, con Tarque tenía una gran relación y de mi pandilla de amigos era de los que más confiaba, últimamente nos veíamos menos porque Tarque se había apuntado a un módulo de finanzas al que no podía faltar, por lo que me alegraba de verle al fin y al cabo. Con Mikel la cosa cambiaba. Nos conocíamos desde la secundaria y desde que le conozco nunca ha tenido una idea buena. Era sin duda el gamberro del grupo, un macarra sin de pandilla con el que siempre liamos alguna y con el que estoy convencido será la persona que me lleve algún día al calabozo. A parte de todas estas virtudes, Mikel se caracteriza por el hecho de no salir nunca en la foto del crimen y por parecer un santo barón a ojos de los que les rodean, excepto para nosotros que ya lo conocemos de sobra. Estudió en Salamanca hasta el año pasado, donde dejó a su novia, una pobre infeliz que no ve todo lo que su "cariñito" (como ella le llamaba) le demuestra como la ama y como la echa de menos (amor que demuestra con la primera chica que se cruce y que esté dispuesta a bajarse las bragas).
No tardaron nuestros amigos a presentarse al nuevo producto traído desde América. Lo primero que hizo Manu fue preguntar por Dennise. Cuando les presentamos estuvimos expectantes, observadores de una situación tensa, para nosotros y que podía dar al traste nuestras sátiras intenciones nocturnas. Sin embargo el éxito fue rotundo, no se si Manu había bebido alguna copa de más o verdaderamente había perdido el norte, pero las palabras que me dijo después de presentársela me dejaron descolocado:
Juanjo esta tía es la hostia, ¿tú crees qué querrá probar del producto nacional que le ofrezco?
Pues yo creo que está deseando, por eso te he llamado. Es el primer día que salen, pero no creo que te ponga mucha resistencia
No sabes la alegría que me acabas de dar
Bueno Manu, para eso estamos los amigos
Parece que el ambiente iba mejorando, ahora por fin podría centrar mi atención en Marisa. Pero cual fue mi sorpresa (ó no tan sorpresa), cuando compruebo con desagrado que el baboso de Mikel está agarrado a ella por la cintura y susurrando cosas al oído, mientras ella en gesto de aprobación pasaba sus brazos por su nuca. Me quería cargar al cabrón de Mikel, toda la puta vida igual, siempre dispuesto a pisar a sus amigos para sacar su único beneficio. Lo que más me jodía de todo es que lo que yo había conseguido en unas horas el doblaba mis logros en tan solo 10 minutos.
Me retire de aquella escena dándome por perdido, cuando otros consiguen con tanta facilidad lo que a mi tanto trabajo me cuesta es mejor abandonar. Mientras tanto, Leo ya estaba empezando a comerse la boca con Alice, lo que significaba una doble derrota para mí, o incluso triple si Manu conseguía enrollarse con Dennise la primera noche.
Traté de olvidarme de todo y de disfrutar de lo que quedaba de noche, si los demás se lo pasaban bien, por qué iba a ser menos. Me pedí una cerveza y me acerque al amigo Tarque para que me pusiese al día de su vida:
Bueno Tarque, ¿Cómo va todo? Las clases, el curro, la novia
Dime una cosa, ¿Hace cuánto no nos vemos tú y yo?
Pues unas semanitas…
Entonces me puso al día de todo lo que había pasado en su vida, en su curro la cosa andaba un poco mal. La empresa en la que trabajaba andaba al borde de un ERE, del que sospechaba que no se iba a salvar. La cosa con su novia no andaba mucho mejor, hace tiempo Tarque tuvo un escarceo con una chica que conoció por ahí una noche. La cosa no hubiese llegado a más si mi colega hubiese cortado de raíz, pero cometió la estupidez de seguir quedando con ella y tener ciertos descuidos. Pero lo que falló no fue un descuido, o quizá sí, cometer el descuido de darle la oportunidad a un pretendiente de su novio darle el chivatazo de la aventura que estaba teniendo. Inés, la novia de Tarque, le pregunto si eso era cierto, si era cierto que después de tanto tiempo estaba teniendo una aventura con otra. Mi amigo Tarque le contó toda la verdad, por lo que después de romper la relación con su amante y jurar que no volvería, Inés y Tarque siguieron adelante. Pero parece que la cosa no está perdonada del todo y que esas cosas desgastan irremediablemente una relación. La verdad es que estaba tan interesado en mi conversación con mi amigo que no me di cuenta de lo que estaba pasando con lo demás. Manu se estaba dando un beso de esos que te dejan sin respiración con Dennise (en aquel momento sentí un poco de dentera) y Leo con Alice en un sofá del bar, donde no había mucha visibilidad, pero donde si se miraba con un poco de atención se podía deducir la increíble paja que le estaban haciendo. Pero cual fue mi sorpresa cuando veo que la preciosa Marisa no está en los brazos del mayor baboso del bar (cualquiera diría que hablo de mi amigo), sino recogiendo sus cosas, con un cierto aire de despecho. Aproveché la ocasión para irme a hablar con ella:
Marisa ¿Qué te pasa? Pareces enfadada, ¿Ha pasado algo?
Sí, tu amigo Mikel es muy… he is a pervert
Ok, ok but why do you go? (¿Por qué te vas?)
Because I don´t want to be here no more time (Porque no quiero estar aquí más tiempo) and of course my friends come with me
Ah no, eso si que no podía permitirlo, una cosa es que se vaya y nos deje tanto a Mikel como a mí con el cabreo de habernos calentado toda la noche, pero lo que no podíamos permitir es que le fastidiase la noche a los otros, que se lo estaban pasando mejor que ella. En ese momento Marisa me pareció un poco niñata, pero lo que no sabía era el poder de convocatoria que tenía con sus amigas, con las que no se cortó a la hora de llamarlas. El pobre Manu se llevó un chasco tremendo, cuando después de un buen rato besándose como 2 adolescentes con Dennise, esta le dice que su amiga se encuentra mal y que se tiene que ir. Sin embargo su plan de marcharse con sus amiguitas no le iba a resultar tan fácil. Marisa buscó a Alice por todo bar, pero no encontraba su amiga, hasta que Dennise, con un poco de desgana (más tarde confesó que no le apetecía irse aquella noche) le contó que Alice había ido a los baños con Leo.
Ipso facto se fue corriendo, Mikel aprovechó ese momento para pararse a hablar con ella. Entonces yo corrí raudo a los baños para ver que estaba pasando, no había cola, por lo que entré rápidamente. Un trasnochado de avanzada edad y con síntomas de haber tomado algo más que alcohol, que se lavaba las manos en el retrete se empezó a reír cuando me vio subido a la taza del inodoro para poder ver que estaba pasando en el baño contiguo. El chico me dijo discretamente:
Le están haciendo una mamada de lujo, se ve que la chica es guiri, que envidia, si fuera más joven…
No me cabe ninguna duda
Entonces vi la escena. Mi colega Leo estaba apoyado en la pared del baño, tenía una pierna apoyada en la taza y la polla por fuera. Nuestra amiguita la yankee le estaba comiendo la verga con glotonería, avanzaba y retrocedía por el duro falo de Leo, que con la respiración entrecortada no se había dado cuenta de que le estaba apuntando con mi móvil mientras grababa toda la escena. Alice se había bajado la camiseta y se había desbrochado el sujetador, sin embargo al estar doblada tragándose la polla del cabrón de Leo, no podía verle sus tetas. Yo estaba a punto de sacarme la polla y empezar a meneármela ahí mismo. Entonces Leo empezó a hablar:
Oh, I´m gonna cum (me voy a correr)
Cual fue mi sorpresa cuando veo que Alice se va a retirar, pero Leo la fuerza a seguir ahí. Ella empieza a gemir, pero sus gritos no se escuchan apenas, amortiguados por el rabo que tenía en la boca. Entonces se corrío y ahí si que se pudo escuchar el grito de Alice. Por la respiración entrecortada deduje que estaba llorando, Leo soltó su cabeza y Alice en seguida la metió en el water para vomitar o para escupir sus arcadas. Corté la grabación del móvil y me baje de mi puesto de observador. Abrí la puerta y ahí estaba Leo, con una sonrisa de oreja a oreja, abrochándose los pantalones después de una mamada terrible. ¡Qué envidia! Al momento salió Alice, un poco sofocada, con la camisa mal puesta con el sujetador en el sucio suelo del baño. Ella le agarró en ese momento de la mano y le acercó para darle un beso, pero Leo al acercarse y oler su aliento a vómito le giro la cara.
See you tomorrow Alice.
Fuck you
Entonces la americanita se largó dando un portazo que no sonó como un signo de interrogación, más bien a un rotundo fuck you. Leo se giró y me vio allí plantado
¿Hace cuanto llevás ahí?
Pues nada, 5 minutos aproximadamente
¿Y qué has visto?
Pues lo más interesante, cuando se tragaba tu nabo
Cojonudo, espero que lo hayas grabado porque mañana lo quiero colgar en internet
No te quepa duda. Anda vámonos que menuda la has liado
¿Quién yo?
Si tú, venga que el resto nos están esperando y la todavía queda noche
Continuará…
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