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FANTASIA PENDIENTE

Enviado por cachonda27 el 12/1/2011

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FANTASIA PENDIENTE Publicado el 12/01/2011, por: cachonda27

Este era un día viernes, en los que normalmente recibía a mi paciente L, todos los viernes a las 3 de la tarde, le daba terapia psicológica para sobrellevar el estrés al que estaba sometido, debido a su ambiente laboral.

Mi actitud empezaba a cambiar desde los jueves, mi ansiedad por saber que al día siguiente lo vería, me causaba cierta incertidumbre, L era un hombre bastante bien parecido, tenía una sonrisa que sin poder evitarlo, hacia que uno también sonriera, pero lo más...

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atractivo de este hombre era su personalidad, su inteligencia, su poder de convencimiento; yo sabía bien que no era ético, que lo siguiera tratando, porque despertaba en mi muchas sensaciones, sentimientos que no deben existir entre psicólogo y paciente, pero el simple hecho de imaginar que ya no lo podría ver con ese pretexto, dominaba sobre mi ser, y me hacia olvidar de toda ética.

Se dieron las 2 de la tarde y le pedí a mi asistente que no pasara mas citas, que no me interrumpiera, solo hasta que llegara L, tenía que repasar lo de la sesión anterior, para llevar la terapia en buen camino, y al escuchar de nuevo las cintas de la conversación, mi rostro tomo la decisión de sonreir casi inmediatamente en cuanto le escuche, no podía ser que este chico causara en mi esa impresión, por más que me resistía, no podía evitarlo, tenía que reconocerlo, me atraía de sobremanera. Al correr del casete, pude darme cuenta de que mi tono de voz cambiaba, ¿le estaba coqueteando? Eso es lo que parecía, en realidad me desconocía, algo dentro de mi insistía con que debía parar con todo esto, pero quería posponerlo, quería alargar estos momentos con él.

Faltaban 15 minutos para las tres de la tarde, cuando mi teléfono suena, era Patti, mi asistente, la cual me informaba que L acababa de llegar, le dije que esperara cinco minutos y le hiciera pasar, inmediatamente me levanté de mi asiento y me dirigí al espejo, tome un cepillo y lo deslice por mi cabello, tomé algo de maquillaje, quería estar perfecta, impecable, tomé una pastilla de menta y le lleve a mi boca, regrese a mi asiento, trate de respirar hondo, de relajarme, de pensar seriamente en lo que podría suceder, en eso escucho que tocan a la puerta y con voz fuerte, digo:

- adelante...
- Buenas tardes saluda mi tan añorado L.
- buenas tardes respondo de una manera más seria. -toma asiento por favor le indico.

Se acerca hacia mi escritorio, y toma asiento en la silla que está al frente del mismo, alcanzó a percibir una sonrisa suya, la cual contesto de la misma manera, inmediatamente me dedico a observarlo para grabar en mi mente esa imagen, percibo un pantalón de vestir color gris oscuro, una camisa blanca abotonada en su totalidad, una corbata que hace juego con el pantalón, luce impecable, a pesar de ser un hombre joven, su actitud demuestra mucha madurez, es un hombre que se impone con su presencia.

- Como estas el día de hoy, L?
- Mas estresado de lo normal, de hecho, había pensado en solo llamarte para cancelar la cita, ya que el trabajo me está volviendo loco, también estoy pensando en cancelar la terapia, ya que este tiempo que uso en venir para acá, me afecta un poco en mis horas laborales.
- Se supone que la terapia te ayuda y te relaja...
- Si, no me quejo de que me ayude, sino del tiempo que ello implica.
En eso, me dispongo a caminar hacia detrás de el, me pongo a sus espaldas y poso mis manos sobre sus hombros y empiezo un suave masaje.
- Vaya que estas tenso, porque no te recuestas en el diván un momento?
- Si, claro.

Camina unos pasos dirigiéndose al diván color café que está en la esquina de mi consultorio, aprovecho la proximidad que tengo hacia la puerta y sin que él se dé cuenta, le pongo seguro.

- Necesito que cierres los ojos, y que por ningún motivo los vayas a abrir, voy a emplear una nueva técnica de relajación.
- De acuerdo
Se acomoda en el diván y pone sus manos entrecruzadas sobre su vientre y cierra sus ojos.
- Ahora necesito que respires profundo y que te imagines que estas en el lugar más tranquilo que te puedas imaginar, solo vas a escuchar nuestra respiración
Nuestra respiración? Esa no era yo la que estaba hablando, de mi, había salido otra personalidad que empezaba a desconocer, pero no quise detenerla y la deje que hiciera lo que quisiera.

Empecé a desabotonarle la camisa para descubrir su pecho, así que tuve que mover sus manos de lugar hacia sus costados. Desabroche su cinturón y su pantalón, si, no podía creer lo que estaba haciendo, enseguida note su miembro, se veía un bulto enorme, y en cuanto le baje sus bóxer, su erección se hizo presente; me sorprendió mucho, que su actitud siguiera igual, el permanecía ahí, con sus ojos cerrados y sin moverse.

Abrace su pene con mi mano derecha y empecé a masturbarlo, para después llevarme ese manjar a mi boca, lo saboree, lo disfrute, deslizaba mi lengua desde la punta hasta el tronco, lamia sus huevos, y seguía degustando como si fuera un dulce, en ese momento, nuestras respiraciones fueron más notorias, así que lo que hice fue quitarme mis bragas y me senté encima de su miembro, sin penetración, solo quería que sintiera mi calor, mi humedad, e instintivamente me recosté sobre su pecho y bese su cuello, toque a mi gusto su pectoral, sus brazos, tantas veces había deseado poder tocarlo de esa manera, que esta era mi oportunidad y tenía que aprovecharla al máximo.

Quise besarlo... pero no me atreví, sin embargo mi actitud me permitió otro atrevimiento, si, coloque su miembro en mi entrada, yo estaba demasiado mojada, así que la penetración fue fácil, bueno, se sintió, un poco de dolor, porque si que era un pene grueso, me dispuse a cabalgar encima de el, brincaba clavándome su polla lo mas dentro de mí, el placer que sentía era indescriptible, no tarde ni cinco minutos, cuando mi cuerpo empezó a estremecerse, y el orgasmo se hizo presente, termine agotada y mi cuerpo tendido sobre su pecho, y el sin moverse.

Me incorpore y me puse de pie, su miembro seguía erecto y brillaba mucho por los restos de mis flujos que quedaron en el, camine unos pasos y me gire dándole la espalda, cuando de repente escucho en mi oído un susurro:

- Esto no ha terminado.

Me pone frente a el, y me lleva hacia el diván, donde posteriormente me recostó, no tardo ni un minuto en quitarme el resto de la ropa, se dispuso a besar mis senos, e inmediatamente me levanto las piernas y me atravesó con su falo, me estaba dando muchísimo mas placer, que el que ya había recibido, sus manos me tomaban de la cintura y al mismo tiempo que sentía sus embestidas, empujaba mi cuerpo hacia el suyo.

De pronto, se detuvo me tomo de la mano y me hizo que me diera la vuelta, mis rodillas y mis manos estaban apoyadas sobre el diván y mi sexo quedaba expuesto, nuevamente sentí sus manos sobre mi cintura y me penetro rudamente, sus movimientos eran muy rápidos y de vez en cuando, sus manos bajaban hacia mis caderas y nalgas, mi respiración era cada vez mayor, sentía que un nuevo orgasmo se acercaba a mí, y así fue, esta vez, no pude callar mis gemidos, los cuales ayudaron a que su orgasmo también se hiciera presente, sentí como me llenaba con su semen.

Después de eso, estábamos ahí, los dos sentados en ese diván café, recuperando el aliento.

Me levante y me dirigí al baño a limpiar mis excesos de fluidos, y cuando volví, el ya se estaba vistiendo, le di la espalda para empezar a hacer lo mismo, me estaba abrochando mi sujetador, cuando siento su mano, levantarme el tirante del sostén y coloco ahí un billete doblado.

- Esta ha sido la mejor terapia que he tenido, vendré la próxima semana, a la misma hora, por otra sesión.

Yo estaba confundida, me sentía como fuera de mi mente, e instintivamente termine de vestirme y cuando lo hice, el salió del consultorio.
En ese momento, me di cuenta en lo que me convertí, me pago por tener sexo.
Desde esa ocasión, L viene cada viernes, a las 3 de la tarde, siempre esta puntual, y siempre me paga por su terapia, es con el único paciente con el que llevo este terapia, que va ! dejemos de llamarlo así, deje de ser su psicóloga para ser su puta.



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Categoría: Fantasias | Comentarios: 1 | Visto: 3171 veces

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