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fantasias de un loco minusbalida

Enviado por rubonho el 2/9/2011

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fantasias de un loco minusbalida Publicado el 02/09/2011, por: rubonho

Hola soy Antonio Olmedo, minusválido físico y tengo 33 años, no hablo así que me comunico a través de un abecedario, vivo en un pueblo de la provincia de Sevilla llamado El Rubio. Cada año por las fechas veraniegas mi pueblo se llena de catalanes y de catalanas que viene a visitar a su familiares, la casa que pega a la mía es de una familia de allí y cada año vienen, pues este año no faltaron a su cita, ellos son 4, el matrimonio y dos hijo, pero este año llegaron 5, se había unido una amiga...

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llamada Jessy, grandes pechos, yo cuando la vi por primera vez quedé alucinado. Hola me llamo Jessy ¿y tú cómo te llamas? me preguntó y se quedó un rato callada ¿no puedes hablar?

Mi madre que la estaba oyendo le dijo no, ah bueno ya estaba pensando que eras un mal educado jajaja, su cara me sonaba de algo, pero no sabía de qué, mi madre se acercó a mí y sacó mi tabla de comunicación, anda mira que curioso como te comunicas tú, si le respondí, dime ¿cómo te llamas? Antonio le deletreé yo, creo que vamos a ser buenos amigos, me dio un beso en la mejilla, pero el destino es muy curioso y aquella noche me senté frente al ordenador, no podía dejar de pensar en aquella cara, tenía la sensación de haberla visto en alguna parte y abrí el Messenger y busqué en una carpeta, vi un mensaje que ponía Jessy efectivamente era ella increíble coincidencia la mujer que conseguía ponerme a mil con sus relatos, en esos momentos era mi vecina, pero había algo más que me sacaba de mis casillas, era muy joven, por qué escribía aquellos relatos de madre e hijo, algún día se lo tendría que preguntar, jeje que tonto soy, a lo mejor ni me mira más.

Con una sensación de vacío me acosté y me masturbé pensando en ella, tuve mi orgasmo y me dormí, a la mañana siguiente me levanté, para ir a hacer la compra con mi madre y me crucé con ella, me dijo: hola y yo le saludé con una sonrisa, llevaba un vestido muy escotado de color azul. Hola guapo ¿dónde vas, con la mamá a hacer las compras? Y yo asentí con la cabeza sin poder dejar de mirar los pechos, bueno yo sigo mi camino, y vosotros el vuestro ¿no?, yo me quedé un poco rezagado para admirar su espectacular trasero con su bamboleo, yo seguí mi camino aún ella no sabía quien era yo.

Aquella tarde salí a dar un vuelta al parque, llevaba un buen rato allí cuando llegaron Jessy con su compañía, las vi desde lejos, me acerqué despacio, ella me vio y sonrió yo le devolví la sonrisa y llegué a ella. Hola guapo ¿tienes tu tabla detrás?, le hice un gesto de afirmación, se levantó abrió la mochila y sacó la tabla, dime algo, me dijo, y yo le dije que era preciosa, umm muchas gracias guapo, las personas que la acompañaban le preguntaron que te ha dicho, y ella respondió nada son cosas nuestras, ella me preguntó que si tenía Internet , y yo le respondí que si, ¡ah si!, pero no entrarás en páginas guarras, bueno de vez en cuando le contesté, jajaja que bueno eres tío algún día te contaré un secreto, cuando quieras, yo dejé caer la mano fuera de carro para rozar sus piernas, ella se dio cuenta y acercó su pierna a mi mano colgando fuera del brazo de la silla, me guiñó uno de sus hermosos ojos y me preguntó usando mi abecedario ¿te excito?, si le dije yo.

Mi hora de irme para casa estaba llegando y le dije que me iba y me marché dejando atrás a mi fetiche sexual. En el trayecto desde el parque hacia mi casa me iba oliendo la mano impregnada con el perfume de su piel y con mi verga erecta. Cuando llegué a mi casa tenía ganas de orinar, pero me daba vergüenza que mi padre me la viese tan erecta. El me la había visto erecta muchísima veces, pero de aquella manera no y a decir verdad yo tampoco. En mi pueblo tenemos una costumbre que consiste que después de cenar salimos a la puerta de nuestra casa, al fresco, bueno a veces nos vamos a la puerta de un vecino, amigo o familiar para pasar un rato de charla, yo no suelo salir, pero aquella noche me apeteció.

Me senté

en una mecedora y ella también salió y se vino a mi puerta y se sentó en mi regazo y empezó acariciarme el muslo suavemente, volví a tener otra erección descomunal la cual trataba de ocultar con mi brazo, oye Antonio al venir del parque a casa he visto la cartelera de cine y hay anunciada una película muy buena ¿quieres venirte? Bueno si te acompañaré. Yo me voy dormir ¿tú dónde duermes? En esta habitación de abajo anda si duermes pegado dijo mi madre ¡ah si!, pues mira que bien, dame un beso dijo ella yo creía que sería en la mejilla, me sorprendió con un pico en los labios. Mi madre rió sorpresa, se le quedo mirando, creo que le gustas, ¡ah si!, yo guardé silencio no quise contestar a semejante observación, bueno cariño hasta mañana, mi madre rió, Antonio creo que tienes un ligue de verano y bien hermosa que es si señor, huy me voy a callar que se va a enrojecer.

Cuando pasó un momento me fui a acostar y no me podía quedar dormido, en mi mente la imagen de ella y yo, haciendo sexo no se borraba. Su hermoso cuerpo desnudo encima de mí, dándonos placer mutuamente. A la mañana siguiente me despertó un portazo, eran los vecinos que salían a hacer la compra. El tabique que separa las casas es muy fino y pude escuchar su jadeo, se estaba masturbando, podía reconocer su voz, era Jessy, se la estaba pasando muy bien. Comencé a masturbarme yo también, escuchando su voz jadeante me corrí enseguida y dejé de oír su voz. Vino mi padre a levantarme, me levanto y como cada mañana fui a la compra con mi madre. Cuando regresamos Jessy estaba sentada en el escalón de su puerta apenada, mi madre le preguntó que le pasaba, que esta gente se van mañana a la playa y no me apetece ir, pues no vaya, es que si no voy me quedo sola aquí, no señorita tiene amigos, nos tienes a nosotros, te propongo un plan, esta noche te acuestas con nosotros que tenemos dos camas vacías. Eres amiga de mi hijo, si, pues entonces ya esta solucionado y esta noche al cine, intercambiamos miradas ella y yo de complicidad, y ella añadió y después de almorzar si quieres, tú te vienes aquí conmigo, al ordenador portátil que tengo, fíjate en dos minutos hemos planeado un día entero.

La noche llegó rápido y ya estaba vestido, el timbre de la entrada sonó y mi padre salió a abrir, oí su voz preguntarle a mi padre ¿está su hijo?, y él le contestó: si claro, pasa. Ella pasó y se dirigió al salón donde estaba yo. Hola guapo ¿cómo estás? Lo que más gusta de su hijo aparte de sus ojos, es que siempre está con una sonrisa en los labios, si es muy sonriente, ¿qué guapo nos vamos o no? Salimos de mi casa, señora tenga esta bolsa y póngala por ahí, ¿qué es? Un vestido, ah bueno lo pondré por ahí. Salimos de mi casa y nos dirigimos al cine, entramos en él, antes compramos las entradas lógicamente, buscamos unos asientos que no estuvieran ni muy delante ni muy atrás y nos sentamos. Mientras empezaba la película estuvimos hablando, la luz se apagó, un silencio impresionante se hizo en la sala, en la pantalla empezaron a salir las primeras letras, en la mitad de la película noto una mano acariciarme la bragueta, yo acaricio esa mano, pero esa mano no se conforma con acaríciame por encima del pantalón quiere entrar en él y me desabrocha un botón e introduce la mano por dentro de mi bragueta y coge mi vega y la frota convirtiéndose en una deliciosa masturbación.

Mientras me masturbaba me decía: esto es solo un adelanto de lo que te voy a hacer mañana cuando estemos solos, no necesito tus palabras para saber que estás gozando mucho, córrete cariño, córrete, dame tu lechecita me decía en voz susurrante, yo con mi mano metida entre sus piernas disfrutando del tacto suave de sus nalgas y de su mano en mi verga. Nuestras respiraciones iban a mil yo notaba que me venía un orgasmo descomunal, cogí su mano y la deslicé por mi verga hasta que deja mi glande dentro de su mano, el orgasmo inició, comencé a expulsar esperma dentro de su mano, ella después del orgasmo comenzó a jugar con mi glande, el glande después de un orgasmo se vuelve muy sensible y solo con un simple roce te produce una sensación muy placentera. Ella me estuvo acariciando algunos segundos, yo creí morir de placer. Trascurridos unos instantes me la guardó y me tocó en el brazo par

a que la mirase a la cara, yo la miro y mientras yo la miraba, ella se chupaba los dedos manchados con mi esperma, después de unos minutos la película llegó a su final y salimos del cine.

Dando un paseo llegamos a mi casa y mi madre nos preguntó que si la habíamos pasado bien, y le dijimos que estupendamente, nos acostamos. Ella se acostó en una habitación que pega a la mía, en el silencio de la noche podía oír su respiración y con esa música me dormí. A la mañana siguiente se levantó antes que yo, a mí me despertó su voz, entró en mi habitación: buenos días guapo, ¿qué has tenido sueños bonitos? Asentí. Yo estaba tapado con una sábana, mi padre entró y ella salió para que pudiera vestirme y salir de la habitación. Ella preguntó: ¿me deja que le dé yo el desayuno? si claro, ponle esta servilleta, la cogió y me la puso. Mi madre salió al patio, se acercó a mi oído y me dice: ¿te lo pasaste bien anoche?, si le dije yo con la cabeza, pues prepárate para esta tarde, yo cogí mi tabla. ¿Me quieres decir algo? Pues venga.

Yo le dije que le quería enseñar una cosa de mi correo, vale cuando vayamos esta tarde a casa te conecto mi ordenador al Internet y tú entras en tu correo y me enseñas lo que quieras. La mañana transcurrió con normalidad y llegó la hora de comer, comimos y nos fuimos a casa de ella. Me llevó mi padre y me entró, él se fue y nos quedamos solo ella y yo. Ella fue por el portátil y por el móvil y volvió y conectó el Internet, me acerca a la mesa ¿qué quieres enseñarme? Le di mi dirección de Hotmail para que entrara, cuando se la di se quedó pensativa, esa dirección me resulta familiar, entró en mi correo, ¿qué busco? Una carpeta llamada mis correos favoritos, ya la veo, y mientras ya comencé a acariciarle su hermoso trasero, ya estoy dentro, busca algo que te sea familiar, vale, oye yo te he escrito correos. Aja, y tú a mí, he leído todos tus relatos, ¿sabías que era yo desde el primer momento que me vistes? No tu cara me sonaba, pero tuve que mirar esa foto para confirmarlo.

Te puedo hacer una pregunta, si, ¿por qué siendo tan joven escribes relatos como si fueses madre y te lo hicieses con tu hijo? me da morbo, ¿serías capaz de hacerlo con tu hijo? si, si él también lo deseara, empecé a tocarme la bragueta, ¿te has excitado?, me quitó la mano de la bragueta y comenzó a acaríciamela ella, nuestros labios se unieron en un beso eterno y maravilloso, mi verga iba en aumento, dejó de besarme y me llevó a su habitación, me tendió en la cama, se retiró un poco de la cama y empezó a desnudarse lentamente y bailando, haciéndome un streptease me miraba con ojos de picardía. Cuando estaba completamente desnuda vino hacia mí y se acostó a mi lado, empezó a besarme en la frente y comenzó a bajar por mis ojos, mi nariz, mi boca… hasta llegar a mi pene, el cual me lo cogió, miró y murmuró: hola guapo y sonrió, se lo introdujo en la boca.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo aquellos labios tan sexuales me estaba haciendo disfrutar como nadie lo había hecho antes. Sus manos me acarician los testículos, dejó de chupar un momento para decirme: cariño que rica está, papi dame tu lechecita. Yo estallé e inundé toda su boca con mi lechecita. Mientras tenía el orgasmo, ella me apretaba mis testículos, cuando se pasó la tormenta, se tendió a mi lado y exclamó ¡Huy papi, que rico ha estado!, con enorme sonrisa en sus hermosos labios. Pasaron unos minutos y empecé a acariciarle los senos, me miró y se sonrió y me preguntó: ¿quieres más marcha? Automáticamente yo me puse boca arriba y me agarré a la cabecera de la cama, ella lo entiendo como un si y se puso encima de mí y empezó a besarme apasionadamente, cogió mi vega y se la introdujo con un pequeño gritito, me cogió las manos y se las puso en sus pechos y empezó a moverse. Una sensación maravillosa notaba su humedad y su calor en mi verga, que fuerte la tienes cariño.

Cuando llevábamos un rato haciéndolo, ella se quedó a media altura y yo empecé a moverme, se mordió el labio inferior como signo de el enorme placer que sentía y entre gemidos me pedía que siguiese, de pronto noté co

mo mi verga estaba a punto y cerré los ojos, ¿te vas a venir? me preguntó ella, si te vas a venir mantén los ojos cerrados, yo los mantuve cerrados, ¡Oh si te vas a venir dentro de mí!, mi primer espasmo fue tan bestial, tan fuerte, que me hizo gritar ahhhhhh.

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Categoría: Fantasias | Comentarios: 0 | Visto: 458 veces

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