Teníamos en ese entonces unos trece y catorce años, éramos amigos inseparables, vivíamos prácticamente juntos todo el día.
El despertar adolescente a la sexualidad, llevó a que nos hiciéramos juntos pajas, mientras veíamos como Francisco, siendo menor que yo, se desarrolló antes.
Yo veía con admiración esos pelos que le salían y esa verga que día a día estaba mas grande, veía como el ya empezaba a acabar, mientras que yo, tenía orgasmos fuertes, pero no salía nada de mi pijita.
/>
Las conversaciones mientras nos pajeabamos siempre eran sobre chicas, que le habíamos visto el nacimiento de las tetas a fulana o las piernas hasta casi la bombacha a otra.
Un día de verano, que andábamos con las hormonas muy alborotadas, mientras charlábamos de chicas y nos calentábamos, por alguna razón que ahora no recuerdo nos pusimos a luchar. A pesar de que yo soy mas alto y mas fuerte, en un momento quedé boca abajo y con él encima.
Con su cuerpo apretaba el mío y sus manos tomaban mis muñecas, de modo que yo estaba casi inmóvil.
En eso siento que su pija iba tomando un tamaño mas grande del normal y que trataba de acomodarla en la raja de mi culo. Nunca en mi vida había tenido ningún tipo de pensamiento homosexual, pero no me desagradó para nada ese contacto, y tratando de que no fuera muy notorio, mientras forcejeaba, acomodé mi culito para que la pija de Juanchi quedara bien acomodada allí.
También él, mientras forcejeábamos iba haciendo movimientos que sin ser descarados parecía como que me iba a coger
Cuando ya la erección era muy notoria, no podíamos disimular mas y le dije: Que te pasa Francisco? Se te paró, ahora lo que te falta es que me quieras coger.
- No, Juan, que decís?
- Nada , pero la tenés bien parada, la estoy sintiendo
- Y te gusta?
- No Fran, soltame y nos hacemos una paja, si?
- Espera Juan, dejame un ratito asi, mientras me soltaba una mano y trataba de bajarme el short que tenía puesto
- Yo me movía como tratando de resistirme aunque en realidad, me había calentado mucho ese contacto con ese trozo de carne dura y palpitante y lo que quería era facilitarle la bajada del pantaloncito, pero sin que fuera evidente
Cuando pudo bajarlo y acomodó su verga ya bien dura en la raja de mi culo, ya solo pensaba en que la quería dentro de mi, pero … no quería que Fran pensara que yo era puto, cosa que tal vez rompiera nuestra relación.
- Está bien Fran, pero luego dejás que yo haga lo mismo?
- Claro que si, dejame a mi un ratito y luego lo hacés vos
Viendo que tenía vía libre, empezó a acomodar la cabeza en mi hoyito y a empujar.
A pesar de la excitación y de las ganas que tenía de recibir esa pija, me dolía mucho. Se me saltaban las lágrimas y le pedí que parara.
- Vos dijiste que solo la ibas a pasar por ahí y ahora me la queres poner, no. Fran , duele, duele mucho
- Solo dejame un poquito, solo la cabecita, ya estoy por acabar
- No, no, no quiero que me la pongas. Que pensás que soy? Pero poné algo para que no duela tanto, ponele saliva.
Mojó sus dedos con saliva y los pasó bien por mi culo, mientras yo asumía una actitud totalmente pasiva, ya sin disimular que sabía que él me iba a coger. Levanté la colita y esperé-
Ya lubricado con saliva, y con una erección como solo se puede tener a esa edad, empezó a forzar y cuando pudo meter la cabeza, me pareció que se me desgarraba el culo, sentí un dolor tan fuerte, que grité y las lágrimas corrían por mis mejillas. Se asustó un poco y estuvo a punto de sacármela pero, por suerte, la dejó y mi culo se acostumbró en un ratito.
Cuando vio que ya dejé de llorar, empezó de a poquito a ponérmela mas adentro y yo a gozar, a gozar tanto que creo que por primera vez acabé. Que salió semen de mi pijita. Me sentí pleno, me sentí dichoso de poder gozar asi, y de poder dar tanto gozo a Fran.
Cuando lo sentí acabar, sentí todo el semen en mi culo, fue otra sensación que no puedo describir, algo maravilloso. Después se fue poniendo flácida y salió con algo de suciedad y gotas de sangre, nos asustamos mucho.
- Me rompiste el culo, yo no quería, me dijiste que solo jugarías con ella fuera, que la refregarías hasta acabar nada mas
- No se lo que pasó Juan, te juro que no lo hice a propósito
Por un tiempo no muy corto seguimos con esos juegos, siempre que le tocaba a Fran, me penetraba y me hacía gozar cada vez mas, cuando me tocaba a mi, se la pasaba un poquito por la raja y le decía que ya estaba, que ya había acabado, lo que me gustaba mas era sentirlo dentro mio.
Al cabo de un tiempo nos pusimos de novios con chicas y ya no lo volvimos a hacer, ahora es solo un recuerdo que me quedó y que guardo con mucho cariño
Debes ser un usuario registrado para poder comentar y votar
Registrate Aquí





© RelatosEroticos.com 2010 Relatos Eroticos no tiene vinculación alguna con los links exteriores , y se exime de toda responsabilidad respecto a sus contenidos. Web para uso exclusivo de adultos. Todos los relatos de RelatosEroticos.com son enviados por los navegantes y usuarios de la web.