En un principio me negaba a la idea de ser homosexual, pero cierto día no pude reprimir más mis instintos. Alejandro y yo éramos amigos y compañeros de cuso en la universidad, nunca me sentí atraído por él, pero ese día tras haber estado celebrando con unos amigos, nos quedamos solos en mi departamento y continuamos bebiendo. Él era moreno, de la misma estatura que yo, pero un poco más delgado, ojos cafés y pelo oscuro. Yo quería saber que se sentía estar con un hombre y le pedí que se quedara...
a dormir, ya que había otro dormitorio y él tal vez
intuyendo mis intenciones acepto. Solo faltaba un motivo para acercarnos más y recurrimos a las luchas, cosa que siendo amigos habíamos realizado varias veces. Luego de esto nos quedamos abrazados, tendidos en el suelo de la sala casi frente a frente. Por un momento reprimí las ganas de besarlo pero finalmente no pude más, era lo que yo quería. Lo bese suavemente y él respondió a mi beso. Así estuvimos un buen rato hasta que estando yo de espaldas, él se puso sobre mi entrepierna y pude sentir como su cuerpo me aprisionaba. Me sentía en el
éxtasis, solo quería disfrutar ese momento y así lo hice. Lentamente comencé a acariciarlo sobre la ropa, mientras sentía como su verga crecía entre mis piernas presionando mi miembro. Necesitaba saber como era, así que lentamente comencé a meter mis manos bajo su pantalón hasta encontrar su verga y tenerla en mis manos, en eso él reacciono y me pregunta: ¿que estamos haciendo? y yo solo atine a decirle disfruta solamente. Luego de eso quedo claro que no habría restricciones entre nosotros y fue la señal para irnos al cuarto.
Una vez allí, nos tendimos en la cama y nuestras manos comenzaron a desnudarnos. Él se encontraba tendido en la cama y yo sobre él. Buscaba esos besos que tanto me había gustado, deslice mis piernas hacia adelante quedando sentado sobre su verga. Sentía aquella verga cerca de mi hoyito y eso me hacia estremecer, estaba muy dura y caliente y yo solo quería tenerla dentro de mi culo. Él tal vez adivinando mis deseos tomo su verga y ubico la cabeza en mi hoyito, a lo que yo me levante para ayudarlo. Al instante siento como iba entrando en mi culo lentamente, abriéndome poco a poco el hoyo y haciéndome delirar de placer. Me imagino que por estar bebimos y la excitación del momento, no sentí dolor mientras él me culiaba, así que eso lo hizo placentero desde un inicio. Lo fue metiendo de a poco hasta que se encontraba toda dentro de mí y comenzó a meterla y sacarla suavemente y después con movimiento mas rápidos y fuertes, yo solo gritaba y le pedía que siguiera, y que me encantaba. Así sentado sobre el recibiendo su verga en mi culito hasta esa noche virgen, comencé a masturbarme, mientras miraba su cara de placer. Él reacciono ante esto y se levanto un poco para meterse mi verga en su boca sin dejar de culiarme, estaba en el cielo.
Luego de eso nos recostamos ambos en la cama, el tras de mí y continuo lo que estaba haciendo. Luego de un rato de estar recibiendo su verga, se corrió dentro de mí llenando mi culo con su caliente semen. Yo continuaba masturbándome y sus gemidos en mi oído hicieron que me corriera finalmente. Luego de estos nos quedamos dormidos juntos y a la mañana siguiente le pedí que se fuera, tal vez negando lo que había pasado, pero eso duraría muy poco ya que la historia continuo en el tiempo.
queasinanteesoadeserdelomaslindosentircomobaentrandoirgosandomilimitroamilmitrovienportialgundiaboyasetilomismoqueyasipoderlorelatar>besitos
Oye que buen relato yo soy casado quiero tambien algun dia sentirme asi
zhido!.. alwuna vez pazo por mi mnt estar con un gay.. jxjxj... ii obvio zoii mujer.
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