No comenzaré con las tìpicas frases de que esto ocurriò en realidad ni ninguna de esas cosas. Tengo 20 años, soy más bien bajita, delgadita, pero todo bien puesto, no me quejo. Me gusta vestir de forma sensual y atrevida, ropa apretada y escotes bien pronunciados.
Cierto día conocì a un chico muy guapo, con el cual comenzamos una linda amistad virtual, conversàbamos todos los días y poco a poco nuestro lazo se fue estrechando. Intercambiamos numeros de telefono y asi podiamos hablar no...
tan solo por el msn. Hasta que un día planeamos nuestra salida. Sería la primera vez que nos veríamos en persona... Los nervios??? a mil jajaja. Nos juntamos en un lugar X y nos fuimos a beber unas cervezas puesto que era verano andabamos ambos con ropa muy ligera y yo como siempre con un escote infartante. Pude notar que cuando nos saludamos su mirada fue directamente a mi pechos, cosa que me fascino. Desde entonces comenzo el coqueteo yo caminaba un poco más adelante que él de manera sensual para que mirara todos mis atributos. Ni tonta ni perezosa. LLegamos a un pub y comenzamos a conversar, a reirnos y hacernos cariño... Todo muy lindo, parecía un sueño, empezaron a pasar las horas y el efecto del alcohol ya hacia estragos en ambos, de pronto nuestras miradas se acercaron y surgio una complicidad única, algo que solamente él y yo entendíamos, fue en ese instante en que nos besamos de manera apasionada, tierna y por no decirlo menos bastante caliente...
Nuestra cita dio un vuelco impensado, salimos rapidamente de aquel bar y comenzamos a caminar por calles sin rumbos riendonos, besandonos, felices por la vida. No existía nada más que nosotros.
De pronto llegamos a una calle y decidimos doblar en aquella esquina, llegamos a un motel y nuevamente nuestras miradas complices se unieron y decidimos entrar a aquel lugar. Era una habitación amplia, con poca luz y un espejo gigante en todo el techo y una pared. Era el ambiente ideal para soltar aquella pasión que nos inundaba a los dos. Me recosté en la cama y el se avalanzó sobre mi, a estas alturas cual de los dos se encontraba más excitado, sentía mis palpitos cada vez más fuerte, podía sentir su pene a través de la ropa, nuestra respiración era agitada y comenzó con unos besos asfixiantes y poco a poco descendió por mi cuello, hasta mis senos los cuales acariciaba de manera frenética, me sacó la polera y luego el sostén quedando a libre disposición aquellos pechos que yo le exhibí durante toda la jornada, entonces de un brinco me senté en la cama y le saqué la polera de manera salvaje, luego desate su cinturón y baje el pantalón. No necesite llevármelo a la boca porque aquel miembro estaba listo para la batalla, comencé a acariciarlo de manera suave, viendo en su cara como lo disfrutaba, mientras tanto él bajaba mi pantalón quedando yo solamente en un pequeño calzoncito tipo colaless, comenzamos con su típico jueguito sexual de frotarnos, pero que cosa más rica, estaba mojadísima y eso él lo pudo sentir en ese momento me tomó por las caderas y me subió sobre él introduciéndome su gran y ancho pene en mi vagina, debo reconocer que no me costó mucho llegar al orgasmo puesto que la previa fue extensa, mientras estaba dentro de mi me acariciaba, besaba y lamía mis pechos, era demasiado excitante todo esto, de pronto pude sentir como empezó a tiritar su cuerpo, y a sentir como su pene se inflaba dentro de mi, fue ahi su primer orgasmo, me lleno de su semen caliente y en gran cantidad. Nos miramos y una risa nos inundó, un abrazo selló aquel acto. Nos acomodamos y prendimos un cigarrillo, mientras analizabamos aquel encuentro, era demasiado loco lo que nos estaba ocurriendo y lo mejor que aún no pensaba siquiera en terminar...
Al terminar de fumar nos fuimos juntos al baño a darnos una rica ducha, comenzamos nuevamente las caricias, me pasaba el jabón por todo mi cuerpo haciendo énfasis en mis pechos y nalgas, fue ahi cuando comencé a besarlo y mis manos en forma desesperada agarraron aquel miembro que estaba nuevamente rígido, esperando la segunda patita como se dice... Bajé con mi boca y comencé a lamerlo, chuparlo y succionando hasta más no poder mientras con mi manos acariciaba sus testículos. De pronto el corto el agua de la ducha, me levantó de un brazo y me tomo en sus brazos. Me llevó nuevamente a la cama y me puso en cuatro patitas, y de un sopletón se sumergió en mi vagina, me sujetaba con una mano el pelo y con la otra tiraba mi colita hacia atrás para que la penetración fuese aún más profunda, estaba vuelta loca, gemía y gritaba como una yegua, ese mezcla de sensaciones eran espectacular mi cuerpo entero sentía los espasmos de un orgasmo. Y fue así como llego el primer orgasmo, mientras me daba unas palmaditas en mi trasero. Me incorporé rapidamente y se sefe de aquella posición, lo tiré de forma abrupta sobre la cama, y me subí encima de él cabalgando como loca, mientras el gemía y me pedía más y más rápido, movía mis caderas de forma incontrolable, en ese momento me dijo ¡Por favor no pares!!!! que ahi voy yo y nuevamente se corrio dentro de mi, dejándome toda mojada...ha sido sin duda una de las mejores experiencias sexuales que he tenido... y con él??? han sido muchas más jajajaja ojalá les guste y espero nuevamente escribir nuestra aventura en la vía pública :O
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