Hace ya un tiempo que escribí mi último relato, desde entonces muchas cosas han sucedido que me han impedido volver a escribir, en resumidas cuentas mi novia (ahora ex novia) se dio cuenta de que le era infiel con algunas otras chicas de la prepa, se armo un gran lio donde casi salí expulsado de la prepa pero lo que más me golpeo fue el hecho de perderla.
Sé que me escuchare como un completo idiota pero la quiera de verdad, para mí lo demás era puro sexo y diversión pero ella era...
a la que amaba, o eso pensaba en su momento. Después de todo el lio mi vida se volvió muy difícil, me apenaba salir a la calle y que me vieran y me juzgaran, mi familia me apoyo hasta cierto punto pero sabía que aun así les había dolido lo que hice.
Mis dos hermanas con las que también tenía relaciones se distanciaron, ellas sabían que yo engañaba a mi novia (con ellas obviamente) pero siempre pensaron que eran las únicas, por suerte no causaron un gran alboroto con tal de que nuestro secreto no se difundiera tampoco, pero en unas pocas semanas me quede solo.
Volví a ser ese chavo medio raro y tímido del que todos hablan a espaldas, la poca autoestima que había ganado la perdí de golpe y no me podía acostumbrar, llego a tal punto que mi madre pensó seriamente en lo que debíamos hacer. Y porque les cuento todo esto? Porque de ahí vino la idea de mandarme fuera de la ciudad por un tiempo, iba a dejar la escuela otra vez con lo cual me retrasaría otro semestre pero mi madre concluyo que mi bienestar era preferible a mi estancia en la escuela.
Tenemos unos parientes en otra ciudad (no diré nombres para no implicar a nadie) no es tan grande como en la ciudad que vivimos pero era un retiro bastante conveniente, mi madre les pidió de favor que si me podrían ayudar durante un mes o dos y prometió que trabajaría para pagar mis gastos.
Y así fue como empezó esta historia, lejos de mi familia y la gente que conocía me sentí un extraño, no veíamos a mis familiares desde hace años, por lo que me explico mi mama a la tía que iba a visitar era la hija de la prima de su madre, se que suena raro y falso pero así era, al parecer ellas habían sido buenas amigas cuando jóvenes hasta que ella se mudo cuando se caso, así que eso la hacía una tía lejana mía.
Cuando llegue a la estación encontré a mis familiares esperándome, mi primera impresión debió ser horrible, en esos momentos no estaba en mi mejor estado siendo que seguía bastante decaído, eso combinado con mi timidez natural no dan mucho que desear. Ellos por otro lado me dieron una impresión sorprendente, mi tío al que llamare Federico, era un hombre mayor, yo diría que alrededor de 60 o 70 años, sus mejores tiempos ya pasados, delgado casi famélico con una cabellera gris.
Luego me entere que en sus buenos tiempos había sido alguien con mucho dinero, y que mi actual tía era su 4ta esposa, después de muchos años perdió la gran mayoría de lo que tenia y casi al final fue cuando se caso con mi tía que era mucho menor que él.
Mi tía, que llamare Julieta, era totalmente diferente, rasguñando los 40 años se mantenía delgada pero su cuerpo comenzaba a decaer, tenía unas cuantas arrugas en los ojos, me sorprendió su busto que aunque no enorme bastante bien proporcionado, ella fue la primera en saludarme y darme la bienvenida.
Mi tía y mi tío tenían dos hijas, la mayor de 26 años que se había casado hace poco y vivía con su esposo, a ella la conocí después, muy agradable y muy linda. La otra con 17, Clarisa, ella estaba ahí mas por obligación que nada, se notaba en su expresión de fastidio, ella es de esas que se visten punk y que detestan todo, estaba vestida provocativamente y me sorprendió que pese a su edad su cuerpo estaba bastante desarrollado. Tenía unos cuantos kilos de más pero eso le daba mucho volumen a sus pechos, su carita de niña aun se mantenía y tapaba su rostro con su cabello largo.
Los primeros días pasaron lentamente, me explicaron lo que cada quien hacía y comente cosas de mi familia y eso, cosas normales, como llegue un sábado no fue sino hasta el lunes que empezó la verdadera rutina. Mis tíos tenían un café donde mi tía servía y mi tío administraba, o al menos antes ya que ahora solo se sienta todo el día en el café mientras mi tía y los demás empleados trabajan.
Yo comencé trabajando ahí pero solo era temporal en lo que encontraba algo más que hacer, aun así mi turno no comenzaba sino hasta eso de las 4 de la tarde así que tenía toda la mañana para mi, el primer lunes me levante tarde ya que todos habían salido, me duche en el baño de la casa y salí solo con la toalla en mi cadera mas por pudor que porque alguien me fuera a ver.
Entre en mi cuarto y cerré la puerta detrás de mi antes de darme cuenta que alguien estaba tendiendo la cama, me sorprendí tanto como ella cuando grito –Que demonios? Quien eres tú?!- Le grite, ella se tapo la boca y se quedo viéndome semi desnudo, yo reacciones saliendo del cuarto lo más rápido que pude.
Me estaba muriendo de pena, seguramente era una empleada que hacia el aseo y yo había entrado ahí medio desnudo cerrando la puerta, sentía el corazón latiendo fuerte mientras recordaba cómo era. Su tez morena, sus ropas desgastadas, no podía ser mayor de 25 años, tenía un cuerpo delgado sin nada de curvas pero aun así muy bonita de cara, unos ojos grandes y claros. Me sorprendí recordándola y sentí como mi pene crecía levemente debajo de la toalla, vaya que llevaba bastante sin tener sexo.
Después de un rato salió del cuarto casi sin hablar y yo entre a vestirme, ya con ropa salí y me presente, me dijo su nombre y un silencio incomodo siguió, esa fue nuestra primera impresión. Los días pasaron y poco a poco hablamos más, después de todo ella siempre estaba ahí cuando me despertaba, llegaba muy temprano a trabajar.
Mi primera semana paso desde que llegue y ella y yo ya hablábamos mucho, me comento que tenia un hijo de un hombre que la había violado hace mucho y que desde entonces había tenido que salirse del cole para trabajar, yo le platique que también estaba bastante retrasado en el cole por situaciones familiares aunque no le conté mas.
Un día que me desperté tenía mucha sed, vi el reloj y pensé que aun era muy temprano para que ella llegara así que salí en bóxers a servirme un vaso con agua, pero para mi sorpresa ella ya estaba ahí, nos topamos en la sala y nos quedamos quieto mientras ella me veía así de nuevo. Pero esa vez en vez de importarme seguí mi curso saludándola, ella me regreso el saludo y tome mi vaso con agua, luego regrese a hablar con ella aun así, normalmente me hubiera muerto de vergüenza pero en ese momento me pareció totalmente excitante.
Ella trabajaba sacudiendo los estantes mientras platicábamos sin decirme nada sobre mi falta de ropa pero se veía bastante incómoda, una vez ella no podía alcanzar uno de los estantes y me levante para ayudarle. Me puse detrás de ella tomándola con una mano en la cadera y la otra en su mano ayudándola y pegando mi cuerpo al suyo, ella trato de zafarse pero la mantuve con mi mano en su cadera.
-Tranquila, déjame ayudarte- Ella trato de zafarse con lo cual aplique más fuerza y baje su mano, olí su perfume como a chocolate y comencé a besarle el cuello, ella trataba de quitarme de encima inútilmente.
-Por favor, no por favor- Me suplicaba pero no le hice caso, solté su mano y comencé a tocarle sus pechos pequeños por encima de la ropa, ella forcejeaba pero yo era más fuete y la mantuve en su lugar, comencé a escuchar unos sollozos y eso me prendió mas, mi miembro ya estaba presionando contra su culito y seguramente ella lo sentía.
-Tranquilízate, te va a gustar- Le decía mientras mi mano masajeaba su pecho y mis labios besaban su cuello, ella seguía tratando de alejarme y mi otra mano se movió hasta su entrepierna, sentí como cerraba sus muslos tratando de evitarme tocarla pero metí mi mano a la fuerza por debajo de su pantalón.
Me costó trabajo abrirme paso ya que ella me rasguñaba y me empujaba pero logre pasar por debajo de sus bragas y sentir su rajita con la punta de mi dedo, ella ya lloraba y eso me emociono, le jale y la tire sobre el sillón jalándole sus pantalones, ella sollozaba mientras yo trataba de bajarle los pantalones a la fuerza. Vi como ella se resistía y me dio un ataque de conciencia, estaba tan desesperado que iba a violar a una pobre mujer solo para satisfacer mis necesidades.
En ese momento la solté y me senté en otro sillón, no podía creer lo que había hecho, me sentí devastado y culpable, le comencé a pedir perdón mientras ella se hacía pequeña en una de las esquinas del sillón, comencé a llorar y a excusarme contando que me dejo mi novia y que me sentía muy mal, me sentía como un cobarde.
No vi cuando ella se acerco a mi hasta que me levanto la cara con las manos, sus ojos vidriosos me vieron y vi como sentía lastima por mí, me sentí miserable mientras se acercaba a mí y me besaba, sus labios eran suaves, nos besamos un rato y luego yo me atreví a usar mi lengua pero ella se sorprendió al principio.
Luego se dejo llevar y dejo mi lengua entrar en su boca, así estuvimos un rato hasta que me separo de ella –Desde que te conocí sentí algo aquí- Llevo mi mano hasta su pecho indicando su corazón –No es que no quisiera entregarme a ti, simplemente no quería que fuera así, no quería que fuera forzado, quería dártelo libremente- Se tomo la camisa y en un movimiento se la quito por encima de su cabeza, su cabello negro largo cayó sobre su piel desnuda y luego desabrocho su bra dejando sus pechos sueltos.
Su piel cobriza hacia sus pezones oscuros resaltar, sus pechos eran chicos y algo caídos, yo los tome con ambas manos y comencé a masajearlos, ella me miraba con ternura mientras jugaba con sus pechos, luego me acerque y metí uno de sus pezones en mi boca succionándolo ligeramente, ella resoplaba arqueando su cuerpo hacia mí para facilitarme el trabajo.
Me acariciaba el cabello mientras le chupaba y lamia los pezones, nos levantamos y la guie a mi cuarto, ahí la empuje la cama donde cayó de espaldas, se desabrocho el pantalón y la ayude a quitárselo, vi sus bragas blancas contrastar con lo oscuro de su piel, tome sus piernas y las acaricie lentamente.
Vi como sus bragas estaban mojadas y con los dedos se las quite lentamente, las lance detrás de mí cuando dejaron sus pies y vi su vagina esperándome, fue la primera vez que vi una vagina sin rasurar pero no me dio asco, sus bellos negros cubrían la entrada pero no me importo, me hinque frente a ella y comencé a masajearla con la punta de mis dedo. –Que haces?- Me pregunto, en ese momento abrí sus labios con mis dedos y comencé a chupársela -¿Qué? No, ahí está sucio por ahí voy al baño, oh… wow… ah…. Ah…- Por su reacción era la primera vez que le hacían un oral.
Jugaba con mi lengua en su clítoris y alrededor usando también mis dedos de vez en cuando metiéndole uno y explorando su interior, ella gemía con fuerza y agarraba las sabanas mientras yo exploraba cada sensación, olor y sabor de ella. –Eres tan hermosa Xochitl, y eres toda mía- me levante y la gire en la cama poniéndola boca abajo.
Ella se sorprendió de momento hasta que la moví al borde de la cama, entonces la agarre de las caderas y bajándome el bóxer para liberar mi pene lo comencé a sobar en la entrada de su vagina. Ella gemía mientras la punta de mi pene se frotaba contra sus labios, vi como agarraba fuertemente las sabanas anticipando mi metida, su espalda curvándose para posicionar su cadera, sus pies abriéndose y cerrando en espasmos de placer, y luego vi su trasero, la piel tersa y oscura en sus redonditos y perfectos glúteos.
Los amase con mis manos dándole pequeñas nalgadas abriéndolos y cerrándolos para ver su vagina y ano esperándome, moví mi miembro y lo rose sobre su ano –Oh…. Por favor, ahí no, aun no- La moleste un poco poniendo la punta en la entrada del ano y empujando levemente sin meterlo, solo haciendo un poco de presión, ella gemía y se retorcía de excitación, si hubiera querido penetrarle y desvirgarle el ano ahí mismo no creo que se hubiera quejado pero no aun.
Seguí frotando mi pene en la raya que se crea entre los dos muslos, haciéndome una paja con ellos –Ha…ha… ya… por favor… no aguanto más…- En ese momento la tome de las caderas y puse la punta en la entrada de su vagina, lentamente empuje y sentí como su vagina se cerraba alrededor de mi pene, ella a pesar del parto estaba bastante apretada, sentía como forzaba a sus muslos haciendo fuerza ya que era nuevo para ella el tener a alguien dentro.
La penetre lentamente mientras ella jadeaba y se retorcía entre las sabanas, vi como apretaba todos sus músculos mientras mi pene entraba hasta el fondo, una vez llegado hasta el tope la deje relajarse, yo también estaba jadeando y vi como su piel se perlaba de sudor. La comencé a sacar lentamente y luego la volví a meter, las embestidas eran lentas pero profundas y comencé a acelerar el ritmo.
Ella jadeaba fuertemente soltando gritos y gemidos –No pares, mas! Mas! Ah….ah… si! Si! Oh dios! Si! Aaaaaah!- Comencé a sincronizar mis embestidas con sus jadeos, cada grito de ella me llevaba mas y mas al éxtasis y no pude contenerme mucho cuando sentí la presión en mi, acelere rápidamente viendo su cuerpo temblar delante mío y en una última penetrada la mantuve lo más profundo posible mientras ella daba un grito de placer y yo me venía dentro de ella.
Sentí como su interior se apretaba y relajaba en espasmos junto con mi pene, llene su interior de mi semen mientras ella se desplomaba en la cama jadeando. Estaba jadeando, llevaba un buen tiempo sin coger y no había recuperado mi condición, mi erección se rindió aun dentro de ella, me Salí y ella se tiro en la cama.
-Oh que rico… hace mucho que no me daban una buena cogida- Estaba sonriendo, yo la vi así completamente desnuda y sudada, froto un poco sus piernas mientras estiraba su cuerpo, la muy zorra lo había disfrutado como nunca. Yo por otro lado me quede mudo, ese momento me recordó tanto a mi ex novia que me puso melancólico.
-Vístete, tengo que irme e unas horas y nadie debe sospechar nada- Ella se levanto viéndome con despecho, yo no la podía ver a los ojos, para mi había sido una cogida y ya, algo físico y nada más.
-Eres un cerdo- Se levanto tomando su pantalón y ropa interior y salió rápidamente, esperaba que no le dijera a nadie, aun así no podía negar que había sido un excelente sexo, por su puesto esa no fue la última vez que cogí con Xochitl pero dejare eso para otro día.
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