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Con mi primo, una vez mas...

Enviado por Bian_16 el 13/1/2012

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Con mi primo, una vez mas... Publicado el 13/01/2012, por: Bian_16

Esto que les contaré a continuación sucedió hace menos de un par de horas. Todavía estoy desnuda. Él ya se ha ido a dormir y yo decid´escribirles este relato ahora ya que lo tengo bien fresquito.
Mi primo y yo tenemos 16 años los dos y somos muy unidos. Ya lo habíamos hecho antes, no fue nuestra primera vez. Yo me fui a quedar a su casa la semana pasada, y cuando me vine hace dos días, él se vino conmigo a casa, a quedarse. Esta es la segunda noche que se queda.
Mi casa tiene dos...

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cuerpos techados: uno principal, por donde se entra desde la calle y se accede a la cocina, living, cuartos, etc, y otro que queda cruzando nuestro jardín de poco más de 10 metros, en donde yo tengo mi lugar de estudio y una tele para mirar películas, mi computadora, etc. La cuestión es que hoy a la tarde estábamos los dos en mi lugar del fondo, yo mirando tele y él utilizando la computadora. En eso él me pide si yo le podría alcanzar un vaso de agua, lo cual implicaba cruzar el jardín, ir a la cocina y volver. Yo podía notar que su paquete estaba un poco más grande de lo normal, y me di cuenta de que lo que en realidad quería era que yo me fuera para que él pudiera masturbarse. Yo no dije nada y me fui a buscarle su vaso. Me hice la tonta y tardé un poco, dándole tiempo suficiente para que terminara su trabajito. Cuando vuelvo, veo por la ventana del cuartito que él se apresuró a guardar su paquete dentro del pantalón. Disimulé y entré como si nada. Le doy su vaso de agua, y cuando me siento para seguir mirando la tele, él me dice que recién había estado tratando de masturbarse, pero que no estaba lo suficientemente excitado, y que si yo podía ayudarle. Yo lo miré con cara de "Que me estas diciendo?", pero él insistió que con cualquier cosa que ayudara estaría bien. Le pregunté si estaba bien con mostrarle los pechos, y el respondió que sí. Me quité la remera que llevaba puesta y el corpiño. En el instante en que cayeron mis pechos, su mirada se clavó en ellos, y después reaccionó rápidamente sacando su pene del pantalón y comenzando a masturbarlo rápidamente. Yo veía su cara de esfuerzo que empeñaba en la tarea, pero pasaba el tiempo y nada venía. Me pidió que le practicara sexo oral. Yo me había puesto bastante excitada, así que accedí. Comencé acariciándole su pene con la punta de mi lengua, luego descendí hasta sus huevos, volví a subir y me la metí entera en la boca. Yo lo disfrutaba, aunque no tanto como él. Me pidió que mientras se la mamaba le masajeara los huevos, así que los tomé con la punta de mis dedos y comencé. Él se echó para atrás, disfrutando de mi trabajo. Luego, él me dijo de hacerlo, pero le dije que ya era mucho. No dijo nada. Después de un rato, me avisó que ya estaba por acabar, y yo me levanté y volví a ver la tele.
Todo estuvo normal. Mi madre salió a la tarde, así que habíamos quedado solos. A la noche, dormimos en el mismo cuarto: yo en mi cama (que es de dos plazas) y él en un colchón en el piso.
Luego de cenar, nos vinimos para mi cuarto a ver la tele. Estábamos ablando también. A eso de las 12, le dije que sentía lo de hoy a la tarde, pero que no me sentía como para hacerlo. Él me dijo que estaba todo bien, que no había problema, que sólamente me había ofrecido y que no pasaba nada. Yo le dije que ahora sí estaba lista para hacerlo, si él quería. Él me dijo que no tenía que sentir ningún compromiso ni obligación, que como había dicho, me lo había ofrecido por si yo quería. Le dije que igual me sentía muy caliente en ese momento y con ganas de hacerlo. Entonces él se quitó el pijama y la ropa interior y se vino para mi cama. Yo comencé a acariciarle el pene con mis manos, a masajeárselo suavemente (le encanta). Luego me lo fui metiendo en mi boca. Mientras, él me tocaba mis pechos amablemente con una mano, los amasaba, y con la otra me frotaba el chocho, por arriba de mi pijama. Yo me excitaba cada vez más. Me quité toda la ropa y me abalancé sobre él (a veces nos besamos para agregarle esa chispa extra de pasión). Me hizo unas caricias y me preguntó si estaba lista. Le respondí que sí, y él me preguntó cómo quería que me lo hiciera. Respondí que mientras que fuera suave y despacio, de cualquier manera me vendría bien. Me acosté boca arriba en la cama y abrí mis piernas. Tenía todo el chocho mojado. Él también estaba re excitado, se le notaba. Se acercó a mi y puso sus brazos uno a cada lado de mi cuerpo. Apoyó la cabeza de su pene en mi chocho y comenzó lentamente a moverlo. Yo sentía ese roce y me ponía cada vez más húmeda y excitada. En un momento ya no aguantaba más, así que tomé su pene con mi mano y me metí la cabeza dentro. Ya estaba que explotaba. Le dije que me la diera toda, despacio, pero toda. Él me hizo caso, y al instante, sin darme cuenta, ya tenía todo su pene dentro de mí. Le dije que no sentía absolutamente nada, que podía seguir perfectamente. Le dije que probara de hacérmelo un poco mas rápido de lo normal. él lo hizo, y comencé a sentir ese roce veloz dentro de mí que me ponía cada vez más y más excitada. Estaba toda transpirada, y le dije que podía probar un poco más duro. Me estaba dando con todo, y yo estaba disfrutando a tope, como él. Luego me la sacó y yo me sentí vacía, la necesitaba dentro. Me tomó por la cola y me puso en 4. Metió su pene instantáneamente y el placer volvió a mí. Así estuvimos largo rato. Podía sentir sus manos en las distintas partes de mi cuerpo: masajeando mis pechos, frotando mi chocho, tomándome firmemente por la cintura, por los hombros. Luego se acostó boca arriba y yo me senté encima suyo. Tomé nuevamente su pene y volví a meterlo dentro de mi. Comencé a saltar y a moverme para poder sentir su pene. Ya estaba por venirme yo, así que él me dijo que parara y que me pusiera firme. Me tomó por la cintura y comenzó a mover su pelvis de arriba hacia abajo, a una velocidad inmensa. Yo estaba tocando las nubes del placer que sentía. Le pedía que parara, pero él ya no hacía caso. Cuando me la quitó, acabé en la cama. Nos miramos y nos reímos. Luego le ayudé a acabar masturbándolo, y después nos quedamos acostados un rato en la cama, juntos, abrazados. Quedé encantada. Ahora él se volvió a su colchón y yo decidí venir a escribir esta anécdota. Espero que les haya gustado. Espero sus comentarios.

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Categoría: Hetero | Comentarios: 1 | Visto: 2485 veces

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Fotografia de juanxd
juanXD

tu historia estuvo genial nadamas que te quiero preguntar que si quieres sentir otra polla

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