Hola, soy Carolina y les quiero contar mi vivencia en mi nuevo barrio al que nos mudamos hace podo tiempo.- Como dije anteriormente me llamo Carolina, tengo 42 años, rubia de ojos verdes y la verdad es que me destaco por mi cuerpo; generalmente todos los hombres que me cruzan se dan vuelta para mirarme, tengo muy buenas tetas, unas bien torneadas piernas y un culo que es la envidia de muchas mujeres de mi edad y también de mas jóvenes: estoy felizmente casado con Alberto hace más de 10 años y...
por esas cosas del destino no tenemos hijos.-
Soy muy comunicativa y enseguida trato de tomar conversación con las personas que me rodean y logro entablar buena relación gracias a mi simpatía.- Hace poco nos mudamos a un nuevo barrio porque la casa que vivíamos ya se estaba poniendo muy vieja y pensamos que mejor nos sería venderla y comprar en otro barrio ya que arreglar la antigua nos saldría un platal y no dejaría de ser una casa muy vieja.-
Nos instalamos en el nuevo barrio y comencé a conocer gente, y gracias a mi actitud, enseguida de hice de muchas amigas con las que siempre conversaba; un día en un pequeño negocio del barrio vi un cartel que decía “se dan clases de computación”, me interesó el anuncio por que en realidad no sabía absolutamente nada del tema y como en la tarde tenía mis ratos libres, lo comenté con mi esposo Alberto quien enseguida me alentó para que me anotara en dichas clases.-
Averigue la dirección y hacia allí me dirigí, cuando llegué me enteré que el profesor era un chico de 17 años que hace muchos años se dedicaba a estudiar computación y como ya era un estudiante avanzado muy cerca de recibirse de profesor, se había instalado y tenía ya varios alumnos, aunque todos chicos ya que se trataba de niños y niñas de entre 8 y 13 añitos; le pregunté si me podía anotar en su curso y él, demostrando mucha timidez ya que se puso rojo como un tomate me dijo que pensaba que no habría problemas, me dijo sus honorarios y pactamos que mis clases serían los lunes, martes y jueves de 16 a 18 horas, con lo cual me quedaban libres los demás días de la semana para realizar las tareas que se me ocurrieran.-
Comencé el curso y la verdad que las clases me interesaron, el profesor (Carlitos) se desvivían para enseñarme las mas elementales cosas, pero siempre se lo veía muy tímido; además me di cuenta que era muy controlado por sus padres, especialmente por su madre, que muy seguido interrumpía la clase para darle consejos o alguna reprimenda y Carlitos siempre agachaba la cabeza y asentía; esto me provocó un poco de rabia, entonces me dispuse a hablar con la madre acerca de ese tema; una de las veces que vino a interrumpir la clase, la llamé, le dije que estaba encantada con Carlitos, que era un amor como enseñaba, pero que me fastidiaba que ella viniera en cualquier momento a interrumpir la clase; entonces me dijo que la disculpara que no era su intención molestar y después de eso, nunca más apareció a interrumpir una clase.-
Carlitos me lo agradeció y yo entonces le dije que no era necesario, y le dí un besito en la mejilla, el se puso rojo como un tomate y durante un rato largo, no pudo llevar la clase adelante; yo al verlo tan vergonzoso me dispuse a hacer de ese muchachito un profesor de calidad, lleno de orgullo; el me empezó a mirar con otros ojos, me pareció con algo de cariño o quizás era algo más que no se atrevía a manifestar.-
Para corroborar si era cierta mi apreciación, empecé a vestirme más llamativa, en lugar de pantalones usaba minifaldas, me ponía blusas mas apretadas lo que hacia lucir mis grandes tetas y mas de una vez lo ví mirándome las piernas embobado.-
Entonces un día le pregunté si me podía quedar después de hora por que tenía algo que preguntarle; me dijo que no habría problema pero enseguida le fue a avisar a su mamá que yo iba a estar más tiempo para que ella no se asomara
Cuando se fueron todos los alumnos, me preguntó que me sucedía; le conteste que estaba encantada con sus enseñanzas, pero que yo quería ir más allá, que deseaba que me enseñara el uso de internet.- Me dijo que no había ningún problema, conectó con internet y me dijo que quería ver; yo enseguida le dije que me gustaría ver una pagina porno; el volvió a ponerse colorado, entonces le dije que no tuviera vergüenza, que él seguramente estaría acostumbrado a verlas, pero yo nunca había visto una.- Ante mi insistencia el me dijo que conectaría una pagina, pidiéndome absoluta discreción; le aseguré la discreción más absoluta, entonces el me dijo que tenía una página especial para mostrarme: conectó una que tenía como título Sexo con maduras y puso en marcha un video; la empezamos a ver y en el video aparecía una señora mayor con un muchachito acariciándolo y chupándole la pija; el se revolvió inquieto y en su pantalón apareció un bulto muy significativo señal de su calentura; cuando transcurrió un rato viendo, sorpresivamente le dije: Carlitos, te gustaría que te haga una pajita?, el muy avergonzado me dijo; Carolina, me encantaría, pero no creo que usted quiera.- Estabamos los dos sentados delante de la computadora, entonces balé la mano y le fui tocando la pija que ya se había puesto muy dura, le abríla bragueta, se la saqué, le dije que fuera a buscar una toalla que el fue corriendo y con su pija afuera, vino y se sentó otra vez al lado mío, entonces le agarré la pija y despacito le fui haciendo una paja; en un instante acabó largando una barbaridad de leche, la que junté con la toalla con lo cual quedo muy agradecido.-
Yo le dije que me había gustado mucho y que fuera conociendo otras páginas porno por que en otras clases la íbamos a ver; el volvió a ponerse colorado y me dijo que haría lo posible para no defraudarme ya que a el también le había encantado.-
Pasaron varias clases sin novedad, sin embargo Carlitos seguía mirándome las piernas todo el tiempo hasta a veces descuidaba a los otros alumnos, entonces yo trataba de cubrirme y el se daba cuenta y volvía a las clases normales; ahora yo no me miraba solo las piernas por que yo me desabrochaba los botones de la blusa, dejando a la vista el nacimiento de mis tetas y se alcanzaba a ver mis aureolas, con lo que se notaba siempre el bulto en su pantalón.- Luego de varias clases, le dije nuevamente que deseaba quedarme un rato para preguntarle, le avisó a la madre y entonces fue nuestra segunda clase particular; lo puso nuevamente en un video de sexo con maduras y estas ves había una madura con las tetas al aire, mientras un chiquilín se las chupaba; le pregunté a Carlitos si le gustaban esas tetas y me dijo que era un sueño que el tenía; le dije si quería tocarme las tetas y alegremente me dijo que sí, yo saque una por el escote, y le dije que la tocara y chupara, mientras yo le sacaba la pija y le hacia otra paja, con lo que de inmediato me lleno la mano de semen, lo que pude limpiar con la toalla que él había tenido la idea de traer.- El hacía solamente lo que yo le decía, toco y chupó de esa teta, hasta que yo le dije que por el momento había terminado el juego y el se quedó con la pija dura, pero tratando de tranquilizarse.-
Fueron pasando las clases y yo iba incrementando sus goces, una vez le dije que había ido sin corpiño para que el metiera las manos y jugara con mis tetas mientras yo lo pajeaba, otra vez le dije que había ido sin bombachas para que el metiera las manos y tocara mi culo y mi concha y siempre terminábamos haciéndole una buena paja y llenándome la manos con su lechecita.-
Cuando se estaba acercando su cumpleaños 18, un día estando los dos solos, le pregunté: Carlitos, que te gustaría que te regale por cumplir la mayoría de edad?, el, no se si estaba esperando esa poregunta, por que enseguida me contesto: Carolina, no se enoje pero el mejor regalo que usted me podría hacer, en homenaje a mi mayoría de edad, sería que yo me la pueda coger, que usted me enseñe.- La verdad que su sinceridad me conmovió, y esa noche hablando en casa con Alberto mi esposo, se lo comenté; el me dijo que si todo era como yo le había comentado, que hiciera un esfuerzo y me dejara coger por Carlitos, que seguramente lo agradecería y mucho.-
Pero se presentaba un nuevo problema; la custodia que le hacían los padres que no lo dejaban salir bajo ningún aspecto; entonces yo llamé a la madre y le dije que quería comprar una computadora para mi uso personal y que pretendía llevar a Carlitos para que me asesorara en la compra; la madre chocha de la vida por haber pensado en su hijo, y además tranquila por ser yo una persona madura me dijo que no había ningún inconveniente.-
Quedamos para el siguiente jueves y enseguida después del almuerzo fui a buscar a Carlitos, que se había vestido con sus mejores galas mientras yo me había un aire mas bien putona; tomamos un taxi y le pedi que me llevara a un hotel que a veces íbamos con mi esposo; cuando llegamos Carlitos era un manojo de nervios; temblaba como una hoja, quiso pagar la habitación pero no lo dejé; entramos a la habitación y le dí un abrazo y le dije: Carlitos, esta es tu oportunidad de hacerte hombres, espero que lo disfrutes y que te quede como un recuerdo imborrable, desnúdate y besame por primera vez que no lo vas a olvidar.- Y era verdad, nunca nos habíamos besado, yo lo pajeaba pero ante su pasividad, nunca lo había besado.- Empezó a desnudarse y le costaba horrores, yo le fui insistiendo y de a poco se iba sacando cada prenda, hasta que quedo el calzoncillos; ahí se quedó firme y se puso colorado, mientras el bulto dentro de los calzoncillos no dejaba lugar a dudas que su pija estaba bien dura; me fui desnudando y cuando estuve completamente desnuda, me acerque a el, le baje los calzoncillos y el lo primero que intento fue taparse con las manos.- Yole agarré la pija que ya conocía por haberlo pajeado varias veces, entonces el fue agarrando confianza y le pedí que me besara; el apoyósus labios en los mios, pero ahí se quedó, yo le fui enseñando a abrir la boca y a meter la lengua hasta que nos fundimos en un beso de lengua interminable; con ese beso y sus manos que empezaban a tocarme todo el cuerpo, me fui calentando y mis pezones se pusieron bien duros; le dije que me los chupara y se prendió como un becerro un rato largo mientras su pija me golpeaba por todo el cuerpo y ya empezaba a largar liquido preseminal; entonces me acosté en la cama y le dije que me cogiera; era tanta su alegría y su nerviosismo que no acertaba con mi agujero, le dije que se tranquilizara y cuando lo logró, me ensartó su pija y quede prácticamente clavada con su pija hasta el fondo; esto duró unos pocos segundos, ya que, caliente como estaba, el me lleno de leche la concha y parte de mi cuerpo, pero no se le bajó para nada; enseguida volvió a la carga y ya mas pausado, tardó un rato más en su segundo polvo volviendo a llenarme la concha con su leche; me dijo que era mucho mejor de lo que el se imaginaba, pero que por ser su primera vez le gustaría seguir cogiéndome; nuevamente abrí bien las piernas y el como un desesperado me clavo nuevamente; esta vez lo pude acompañar en sus movimientos y al tardar un poco más, yo aproveché para tener mi primer orgasmo; el siguió bombiando hasta que logro su tercer acabada en menos de una hora.-Muy agradecido, me dijo: Carolina, sos la mujer de mi vida, jamás me voy a olvidar de este día, cogerte a vos fue lo mejor que me paso, espero que se vuelva a repetir, gracias.- Yo le pregunte si quería seguir y el me dijo que le diera permiso para tocarme toda. Yo le dije que me tenia a su disposición, y entonces el me empezó a acariciar la concha, jugaba con mis pelitos que son bastante tupidos, me metía u dedo, después dos y se le empezó a parar otra vez la pija. Dichosa juventud¡¡.- Entonces me fue acariciando el culo, le gustó, lo beso y lo empezó a lamer y me dijo si lo dejaba entrar por ese lado; yo, ya deseosa de cualquier cosa de su parte le dije que si, y el entonces sin ningún cuidado, me puso su pija justo en mi agujerito, hizo fuerza y pese al esfuerzo, muy despacio fue entrando; una vez que la tuvo toda adentro se empezó a mover como loco, llenándome en poco rato el culo de leche.-
Me volvió a agradecer, me siguió toqueteando y diciendo que eso era lo mas lindo que le había pasado en la vida, pero a mi me quedaba algo pendiente; no había chupado todavía esa pija que me parecía tan rica: la hice poner dura nuevamente y me la puse en la boca y se la chupe hasta que largó la poca leche que le quedaba y me la tragué todita.-
Despues de eso fuimos a bañarnos los dos juntos, haciendo planes para volver a coger nuevamente y por su parte mas tranquilo.- Nos fuimos los dos muy contentos; cuando le comente a Alberto mi esposo, me dijo que yo había hecho una buena obra, pero que no me calentara demasiado con el chiquilín por que el quería seguir siendo mi marido y poder seguir cogiéndome como siempre.-
Continue con mis clases de computación, ya Carlitos se recibió, tiene su diploma y ya menos tímido, fue cambiando su alumnado, ahora la mayoría de sus alumnos mujeres y dentro de la edad de 15 a 18 años, donde Carlitos se siente más feliz, porque muy seguidos a sus alumnas se le ocurre comprar computadoras y Carlitos las lleva al mismo lugar que fue conmigo.- Yo sigo siendo su alumna y alguna vez recordamos con placer mi “compra” de computadora y lo volvemos a revivir, siendo muy felices
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