Tu web de Relatos Eroticos de Infidelidad

Relatos Eroticos

Descubriendo el orgasmo con mi vecino

Enviado por Anis_567 el 17/1/2012

Ingreso de Usuarios Disfruta del mejor contenido erótico ahora mismo !!

REGISTRARME !!
Buscar Relatos

Búsqueda Avanzada
Leer Relato Erótico
Descubriendo el orgasmo con mi vecino Publicado el 17/01/2012, por: Anis_567

El tiempo paso y antes de lo pensado llego mi cumpleaños, ya había pasado un año y algo desde que había perdido mi virginidad y varios meses desde mi primera vez teniendo sexo con mi primo, en ese entonces el sexo para mi seguía siendo como una droga, me masturbaba diariamente y aunque me moría de ganas por coger con alguien me controlaba en público para no dar rienda suelta a mi deseo.

En la escuela tenia algunos amigos ya que no era muy popular, en el cole se platicaban mucho...

Cams XXX Reales Online

sobre sexo, sobre todo los chavos que presumían que ya habían tenido sexo con quien sabe cuántas chavas y que eran todos unos sementales, yo me reía internamente imaginándome quien diría la verdad y quien mentiría.

Yo siempre eh sido muy delgadita, mis pechitos a diferencia de los de otras chavas aunque se desarrollaban no crecían mucho, esto me desilusionó al principio, yo quería unos pechos grandes y llenos que atrajeran a los hombres en masas pero mis pechitos siempre fueron de tamaño normal, ni muy grandes ni muy pequeños, y tardaron un poco en desarrollarse.

Lo que si se me desarrollo bien fueron mis pompis, eran firmes y de buen tamaño, entre amigas escuche que la mejor manera de mantener un buen cuerpo era haciendo ejercicio así que le pedí a mi madre que me inscribiera a un gimnasio, iba siempre que podía y no tarde mucho en ver resultados.

En pocos meses mi cuerpo se torneo, mis piernitas y pompis se moldearon y no tarde en notar que los chavos se me quedaban viendo no solo por mis firmes pompis sino también por mi abdomen plano, pero de eso no trata esta historia. El día de mi cumpleaños se acercaba rápido pero en mi mente solo iba creciendo el descontento de no sentirme plenamente satisfecha con el sexo y no sabía porque a pesar de que me masturbaba casi diario.

En ese tiempo me daba miedo que los demás me criticaran por ser así, además sabia que pocos de mis amigos podrían satisfacerme. Claro siempre estaba Omar mi primo para compensar, pero siempre se corría muy rápido dejándome solo con ganas de más, ese era mi problema, ocupaba a alguien que tuviera la duración necesaria.

El deseo me quemaba por dentro a diario y un día que estaba en mi cuarto sentí ese calorcito en mi vientre emerger, sabía muy bien como apaciguarlo y no dude en subir a mi cuarto, tan pronto cerré mi puerta mi manita se poso bajo mi falda y sobre mi calzoncillo que ya estaba mojándose, mis deditos comenzaron a subir y a bajar sobando mi rajita como solo yo sé, mi otra manita masajeando mi pechito y pellizcando mi pezón, me recosté sobre la cama y separe las piernitas.

No note cuando timbraron ni cuando mi madre me llamaba casi a gritos, estaba tan concentrada mientras mis deditos entraban y salían de mi rajita y de esa sensación de tensión justo antes de la explosión de placer que casi brinque del susto cuando escuche a alguien tocar mi puerta.

-Ana, sal que llegaron visitas- Reprimí soltar un grito y a los pocos segundos respondí –Si madre ahorita salgo- Mi corazón latía aceleradamente y note mi manita empapada en mis jugos así como mi ropa, rápidamente me cambie a una camisa sin mangas y una falda a la rodilla, cuando baje cual no fue mi sorpresa cuando vi que eran los vecinos.

-Hola, Ana cuanto tiempo sin verte- No pude reprimir una sonrisa cuando lo vi, el hijo único de nuestros vecinos al que llamare Joel, el es unos 5 años más grande que yo y salió de la ciudad para ir a estudiar la universidad, hacía mucho tiempo que no lo veía pero ahora me sorprendió, en esos 3 años que no lo había visto el había cambiado bastante, antes era un adolescente demasiado delgado y bastante reprimido, usaba unos lentes de montura y cabello despeinado, siempre habíamos sido buenos amigos ya que desde pequeños él jugaba conmigo.

Pero si que cambio, ya no usaba los lentes, luego me dijo que había comenzado a usar pupilentes desde hace unos años, se dejo crecer el cabello y comenzó a jugar tenis así que paso de ser flaco y comenzó a marcarse, estuvimos platicando un buen rato y me conto que la vida en la ciudades grandes es muy diferente, también me conto que tenía una novia con la que llevaba ya más de 2 años, mientras, yo estaba hipnotizada con él, no podía dejar de verlo y escucharlo, y poco a poco me empecé a imaginar cómo me tocaba, sus firmes músculos presionados contra mi cuerpito, su aliento con el mío.

Mi madre y los vecinos pasaron a la cocina para seguir platicando y Joel y yo nos quedamos en la sala, hablamos sobre sus estudios en la ciudad, el estudia diseño grafico y me comento que le encantaba dibujar y tomar fotos. Sus padres aparecieron no mucho después y todos se despidieron, Joel me comento que solo estaría una semana y que nos viéramos de nuevo, cuando todos se fueron subí a mi cuarto y con la imagen de Joel aun en mi cabeza me acosté en mi camita, mis deditos se movieron lentamente hacia la entrada de mi rajita que estaba completamente empapada.

Pasaron dos días hasta que volví a ver a Joel, lo visite en su casa, su padre estaba trabajando y su madre había salido con una amiga así que nos encontramos solos cuando llegue, comenzamos a platicar y el tema se desvió hacia la fotografía.

-Oye puedo ser la modelo de algunas de tus fotos?- Le pregunte quitada de la pena, el rio ligeramente y asintió , tomo la cámara rápidamente y comenzó a tomarme fotos en su patio, a mi me daba mucha pena pero poco a poco iba soltándome, el tomaba foto tras foto y yo posaba cada vez más relajada, para ese momento mi vientre comenzaba a palpitar y me volví mas animada, me mostraba más intima mostrándole más pierna y de vez en cuando levantándome un poco la camisa, le coqueteaba ligeramente y vi como nos empezamos a acercar.

El ambiente se volvió tenso mientras sentía su mirada recorrer mi cuerpo dándome ligeros escalofríos, fue entonces cuando por fin pidió lo que estaba esperando –Anita porque no subimos a mi cuarto… ya sabes, para cambiar la iluminación- le di mi sonrisa mas picara y asentí, al llegar a su cuarto seguimos tomando fotos, esta vez posaba descaradamente, levantaba mi falda para que viera mi ropita interior y me ponía en poses donde pudiera verlo todo.

Me recosté en su cama mientras el caminaba de un lado a otro tomando diferentes ángulos –¿Así está bien Joel?- Si Anita, un poco a la derecha, ahí- Me quite lentamente la blusa dejando mis pechitos al aire, me había ido sin sostén especialmente para una ocasión como esa, fue entonces cuando note el bulto en el pantalón de Joel, sentí mi vientre palpitar mientras daba rienda suelta a mi imaginación.

Cuando me di cuenta ya tenía ambas piernitas abiertas y mis deditos masajeaban mi calzoncillo blanco por encima, Joel mientras no dejaba de tomar fotos de mi masturbándome, me levante completamente la falda y moví al lado mi calzoncillo mientras metía mis dos deditos en mi rajita, gemía mientras me retorcí en su cama.

Había cerrado los ojos y no tarde en sentir su mano acariciando mi vientre, sus dedos iban de arriba abajo desde el nacimiento de mis pechitos hasta mi ombligito mientras respiraba fuertemente, en ese momento mi cabeza daba vueltas y apenas podía concentrarme, cuando abrí los ojos arquee mi espaldita mostrándole mi rajita e invitándolo a tomarme, el soltó la cámara y me tomo de las caderitas con ambas manos juntando su pelvis con la mía, se agacho sobre mi posando su boca sobre uno de mis pezoncitos succionándolo rápidamente, el aun tenia puesto su pantalón pero sentía su miembro presionar contra mi rajita.

En mi cara se dibujo una sonrisa de victoria mientras acariciaba su cabello pero el rápidamente me empujo separándose de mi –No puedo hacerlo, no debo… Tienes que entender- Pero Joel, si tu lo quieres puedes hacerlo, soy toda tuya- Joel me volteo a ver aun con las piernitas abiertas esperando, por un segundo creí que me tomaría salvajemente entre sus brazos y me penetraría, estaba acostumbrada a esa reacción, no me entraba en la cabeza que pudiera terminar diferente.

-No puedo, tengo una novia y además ¿cuántos años tienes? ¿15? Esto no está bien- Dentro de dos días cumpliré 16- fue todo lo que atine a decir, en ese momento me sentí avergonzada de mi desnudes, me cubrí con las sabanas de su cama y desvié la mirada, era la primera vez que un hombre me rechazaba tan abiertamente y sentí como mi orgullo salía herido, rápidamente me puse mi ropa y salí de allí casi corriendo.

Pasaron otros 2 días y no vi ni hable con Joel, mi fiesta no fue nada del otro mundo, me comporté como si nada hubiera sucedido y me divertí con mis amigos y familiares. Ya entrada la tarde decidí ir a disculparme con Joel y despedirme después de todo me había comportado como una verdadera zorra y no era su culpa ser alguien correcto y no ponerle el cuerno a su novia conmigo.

Cuando toque a su puerta me abrió su padre, el tendría unos 45 años en ese tiempo, de esos típicos trabajadores de oficina resentidos con su jefe, tenía un físico muy normal, de alguien que en su juventud había sido delgado y sin llegar a estar pasado de peso tenía una barriguita por la edad, usaba unos lentes de montura y ese día se veía cansado.

-Hola señor ¿se encuentra Joel?- Salió hace a un rato- Esa respuesta me desilusionó un poco, sabía que no tenía mucho tiempo para estar fuera ya que mi madre se preocuparía –Bueno muchas gracias- Me disponía a irme cuando el, al que llamare Jorge, me interrumpió –Pero no creo que tarde, si quieres pásate a esperarlo- Fue entonces cuando me di cuenta que Jorge me estaba checando las piernitas y su mirada me recorrió de arriba abajo, era de esas miradas que te dan los viejos pervertidos y me dio un poco de asco, de haber sabido que iba a estar así ese día no me habría llevado una faldita.

Estaba a punto de negarme y salirme de esa pero algo dentro de mi me susurro lo contrario, estaba urgida desde el día que había pasado todo con Joel y ahora se me presentaba una buena oportunidad además sabía que Jorge no sabría qué hacer si la oportunidad se le daba de estar con una chavita como yo, así que pensé que podría resultar divertido ver que hacía.

Pase y me senté en la sala, el me ofreció agua y me negué, luego se sentó junto a mi no demasiado lejos, sin embargo estaba girado hacia mí con el brazo extendido sobre el sillón de manera que casi posaba su mano sobre mi cuello.

-¿Y ya cuantos años cumples Anna? Ya te estás convirtiendo en toda una mujercita ¿no?- Si supongo- Me mostraba cortante y nerviosa, no quería darle mucha ventaja – Y que tal se siente ¿eh? Ya sabes, eso de la pubertad- ¿A qué se refiere?- bueno ya sabes los cambios en el cuerpo y todo… esas cosas, ¿ya sabes?- su voz se quebraba, estaba más nervioso del o que imagine, pero no lo culpo.

Jorge comenzó a desvariar, hasta ahí se le habían acabado las ideas, el ya no sabía cómo proseguir y comencé a perder interés –Pues normal creo, no entiendo muy bien de que me está hablando- Creo que si sabes de que hablo- Se acercó mas a mí, ya estaba a poca distancia de mí, yo me apretujaba contra el otro lado del sillón pero aun sentía su mano detrás de mi hombro, comenzó a hacer ligero contacto con mi cuello y acariciaba mi cabello, yo solo volteaba hacia el otro lado ignorándolo.

-Sabes, el otro día entre al cuarto de Joel y ¿sabes la sorpresa que me lleve?- Debí haberme sorprendido mucho porque vi una sonrisa en su rostro –Quede bastante sorprendido cuando encontré ciertas fotos- Poso una de sus manos en mi muslo un poco por debajo del dobladillo de mi faldita, yo le retire la mano con rápido movimiento de la mía y al momento me arrepentí ya que vi como él se ponía más nervioso.

Sentía su presión sobre mí, mi respiración se hizo pesada mientras me apretujaba más hacia el sillón, él ya estaba casi sobre de mi su brazo alrededor de mis hombros acariciando mi hombro, yo sentía ese calorcito en mi vientre y estaba usando todo mi control para no retorcer las piernitas, aun no pensaba, el tenia que creer que tenía el control, tenía que creer que yo me encontraba con la espaldita contra la pared, solo entonces podría disfrutar de todo eso sin que quedara mi reputación manchada.

Con su mano libre comenzó a acariciar mi piernita pero yo la retire lentamente, la presión de el aumento y mi respiración se agito de manera que sentía mi cuerpo hervir, mi pechito estaba por explotar, lo único que quería era aferrar mi cuerpito al de él y fundirme, sentir como su cuerpo y el mío se juntaban y sentir su miembro dentro de mí pero tenía que resistir, solo un poco más.

-Eres una niña sucia y lo sabes, imagina que pensaría tu mamita si viera estas fotos- MI respiración se agito dentro de mi pechito, faltaba solo un poco mas – ¿Que pensará ella de su hermosa Anita?¿ Que pasaría si supiera que su hijita es igual de putita que la mujer que le robo a su esposo? – Comencé a jadear y sentí su mano acariciar mi muslito lentamente, la presión de mis manitas sobre su mano comenzó a ceder dejando que esta entrara cada vez mas entre mis piernitas –Quedaría devastada, y tu no quieres eso ¿verdad Anita?- Me mordí el labio y cerré los ojos mientras negaba con la cabeza –Entonces hay que guardarlo en secreto, yo puedo guardar un secreto pero ocupo un pago a cambio, y creo que sabes lo que quiero-

Sentía su aliento en mi carita y esto me excito de sobremanera, la mano que tenia alrededor mio sobre mi hombro comenzó a bajar acariciando mi piel sacándome escalofríos de placer, mi piel ardía con cada rose del suyo, mis piernitas estaban en llamas mientras su mano intrusa se metía en mi entre piernita.

Puso sus dedos sobre mi calzoncillo y solté un gemido, rosaba mi rajita con la punta de sus dedos –Pero mira que mojadita estas, eres toda una putita, es aquí donde te gusta tocarte ¿verdad?- Gemí en asentimiento mientras el posaba su otra mano sobre uno de mis pechos, comenzó a masajearlo y yo me dejaba hacer como abnegada, aun me resistía un poco pero solo para que el sintiera que tenia el control total.

Quiso pasar su dedo por detrás de mi calzoncillo y solté un gritito cerrando mis piernas como asustada –No pasa nada, solo voy a jugar con tu chochito un poco, vas a ver como te gusta- Me abrió las piernas lentamente y metió su dedo por detrás del calzoncillo sobando mi rajita lentamente –Verdad que se siente rico- Asentí con la cabeza aun girada hacia otro lado –Vamos dilo- gemí cuando sentí su dedo lentamente penetrar mi rajita –Se siente rico….uhm…. muy rico- En ese momento ya no me pude aguantar mas.

Gire mi cara hacia él y nos comenzamos a besar apasionadamente, mi lengüita se fusionaba con la suya, su boca tenia un sabor delicioso y con mis manos jale su cabello hacia mi para que no se despegara, sus dedos entraban y salían de mi arrancándome gemidos de placer entre los besos. Su mano que estaba en mi pechito se movía con pericia rozando mi pezón durito por encima de la blusa, por fin sentía unas manos sobre mi cuerpecito, ese calorcito en mi vientre se expandía por mi cuerpo y me hacia temblar con cada roce y caricia.

Me senté sobre sus piernas sintiendo su paquete por debajo del pantalón rozar sobre mi calzoncillo, movía mi cadera de adelante para atrás mientras el seguía metiendo sus dedos en mi rajita, besaba mi cuellito con ardor y su mano subió mi blusa liberando el bra que escondía mis pechitos.

-Ah…ah…si…- Gemía mientras sentía sus dedos en mi interior, esa destreza que no había sentido antes, ese rose de unas manos experimentadas sobre mi, su mano ahuecaba mi pechito y jugaba con mi pezoncito apretándolo y amasándolo.

Saco sus dedos de mi y antes de que pudiera quejarme se levanto empujándome contra la mesita de la sala –Ya no puedo aguantar mas- Se levanto y se comenzó a desabrochar el pantalón, yo me quite la blusa por encima de mi cabeza y mis calzoncillos rápidamente aun de espaldas a él, vi su miembro abultar su calzón completamente erecto y se me antojo sacarlo de su encierro y acariciarlo con mis manitas, consolándolo por haber esperado tanto.

Sin embargo Jorge tenia otros planes, puso sus manos en mi cadera y me giro de manera que quede frente al sillón, me subí arrodillándome en el y recargada en el respaldo. Sus manos recorrieron mis piernas lentamente y yo suspire de emoción, abrió mis piernas y escuche como se bajaba el calzoncillo, en ese momento apoye mi cabeza en el sillón cerrando mis ojos, esos segundos de misterio mientras el recorría mi espalda con las manos cubriendo cada centímetro de mi cuerpo hicieron que se levantaran los cabellitos de mi nuca.

Me desabrochó el bra y lo dejó caer en el sillón debajo de mi, luego sus manos fueron hacia mis nalguitas, las amasaron lentamente abriéndolas para ver mejor mi rajita, en ese momento chiflo –Vaya, nunca había tenido algo tan tiernito para mi, no eres nada como mi mujer- paso sus dedos sobre mi rajita empapada y la acaricio unos segundos –Tu chochito aun rosadito y apretado, que delicia y pensar que había una delicia de niña tan cerca de mi, y que decir que tan putita, apuesto a que esta no es tu primera vez ¿verdad zorrita?-

Me reí ligeramente y el también –Oh así me gustan, honestas y calientes, pues aquí tienes tu premio ¿perrita?- Me dio una nalgadita y puso una mano en mi caderita, yo seguía sin verlo y sentí como la cabeza de su miembro sobaba la entrada de mi rajita, en esos momentos no podía pensar en nada mas que su miembro en mi rajita, el recuerdo de un miembro dentro de mi y de esa sensación de placer me embargaba mientras sentía como el me penetraba lentamente.

Ahogue un grito de placer y mordí el sillón, cada centímetro se sentía tan rico, me pareció que duró una eternidad hasta que entró toda y fue entonces cuando recordé respirar, ese sentimiento dentro de mi me hizo gemir mientras me temblaban las piernitas, mi vientre se convulsionaba en movimientos para apretar y sostener ese miembro.

-Oh dios mio, que rico, ¿Cómo haces eso?- Apenas si escuche sus palabras por encima del zumbido en mis oídos –Tu chochito apretadito presiona mi verga con desesperación- Se rio pero yo no podía concentrarme, estaba jadeando y apretaba el sillón con mis manitas tan fuerte que me dolieron.

El me agarro de la caderita y comenzó a bombearme lentamente acelerando el ritmo, yo gemía sin pena y mi cuerpito se tensaba y relajaba con cada embestida, él fue tomando confianza y cada vez me penetraba mas fuerte y rápido, yo solo podía jadear y sentir su miembro entrar y salir, mi mente estaba completamente en blanco y me perdí en ese sentimiento.

Luego me agarro del cabello y me jalo hacia el sin soltar mi cadera con la otra mano ni detenerse, gire mi cabeza y nos comenzamos a besar, fue un beso húmedo yo apenas si me acordaba de tragar saliva, me sentía sin preocupaciones y solo con ese calor en mi interior creciendo cada vez mas. En algún punto nos separamos y me senté en el sillón de frente a él con las piernitas abiertas, él se acomodó entre estas y su miembro entro en mi rajita de nuevo, lo rodee con mis piernitas y agarre sus nalgas para jalarlo mas hacia mi, quería que me llenara toda, el golpeteo de su pelvis contra la mía me aturdía y mis jadeos se me antojaron gritos pero mi mente estaba a la deriva.

El me besaba y succionaba mis pezoncitos, el calorcito en mi vientre se expandió y lleno todo mi cuerpo, me sentía ardiendo y mí en mi cabeza todo se volvía borroso excepto ese placer que me daba el tener su miembro dentro de mí. Me regresó a la realidad el frio del suelo contra mi espalda, él estaba de rodillas frente a mi, mis piernas sobre sus muslos y el jalándome fuertemente de la cadera, solo la parte alta de mi espaldita tocaba el frio suelo pero se me antojo delicioso en mi cuerpito en llamas.

Fue cuando algo diferente nació en mi vientre, me recorrió como una corriente eléctrica desde la base de la espaldita justo en medio de mis nalguitas hasta la base de la cabeza, fue un relámpago de placer tan fuerte y profundo que me sentí desconectada del cuerpo, creo que grite de placer mientras mi piernitas temblaban, en ese momento sentí esa familiar calidez de cuando mi interior era cubierto de fluidos y tarde unos segundos en darme cuenta que Jorge se había corrido dentro de mi, pero no me importo, en ese momento estaba en mi propio mundo disfrutando de ese placer tan fugaz que se evaporaba rápidamente.

Arqué la espalda sintiendo como ese rico placer se desvanecía y pude sentir mi entrepierna empapada en liquido, abrí lentamente las manitas que no sabia había vuelto puños y me estire como si liberara mi cuerpito después de mucho tiempo sin moverme, me sentía fresca y libre. No fue sino hasta después que supe ese había sido mi primer orgasmo pero en el momento no quería nada más que tener otro.

Cuando Jorge saco su miembro flácido de mi no pude sino reprimir una queja, estaba exhausta pero quería volver a sentir ese placer, ese rico relámpago de placer recorrer mi cuerpo. Jorge se levante dejándome jadeando en el suelo y se retiro, yo me hice un ovillo ahí mismo sintiendo como el frio del suelo enfriaba mi cuerpo hirviendo, no se cuanto tiempo dure así pero cuando regrese en mi Jorge estaba de rodillas a la altura de mis pelvis, tenia un rollo de papel en una mano y con la otra limpiaba mi entrepierna.

-Vamos Anita levántate, tienes que regresar a casa antes de que alguien se dé cuenta- El áspero contacto del papel sobre mi rajita me resulto tranquilizador, sus movimientos eran lentos y cariñosos – Vamos… ¿vamos a repetir esto?- En cuanto respondí el giro con una sonrisa maliciosa en la boca.

-Cuantas veces quieres preciosa- Yo también le sonreí, no podía esperar a volver a tener otro orgasmo, de solo pensarlo mi cuerpecito se estremecía de placer.

Calificación: 5 | Votos: 1
Categoría: Infidelidad | Comentarios: 3 | Visto: 6205 veces

Últimos Comentarios Agregados
Fotografia de nanovale
NANOVALE

ME GUSTARIA SER TU VECINO O VIVIR CERCA DE TI PARA CADAQ TUVIESES GANAS DE UN ORGASMO LO SOLUCIONES CONMIGO Y TERMINES PROBANDO MILECHITA CALIDA

Fotografia de nanovale
NANOVALE

ME GUSTARIA SER TU VECINO O VIVIR CERCA DE TI PARA CADAQ TUVIESES GANAS DE UN ORGASMO LO SOLUCIONES CONMIGO Y TERMINES PROBANDO MILECHITA CALIDA

Fotografia de nanovale
NANOVALE

ME GUSTARIA SER TU VECINO O VIVIR CERCA DE TI PARA CADAQ TUVIESES GANAS DE UN ORGASMO LO SOLUCIONES CONMIGO Y TERMINES PROBANDO MILECHITA CALIDA

1

Debes ser un usuario registrado para poder comentar y votar
Registrate Aquí