Mi Esposa y su apuesta con el vecino

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Ajustar texto: + - Publicado el 18/04/2010, por: Anónimo

Su nombre es Ingrid es una cleopatra de piel blanca pelo negro y corto con flequillo, mide 1.71mts, un cuerpo hermoso, voluptuoso, ojos color esmeralda, caderas impresionantes, unos senos turgentes y firmes con unos finos pezones, unas piernas largas tonificadas con muy buen chamorro, le encanta bailar salsa, merengue, banda o lo que este de moda es muy alegre, por eso tiene muy buenas piernas; somos un matrimonio joven ella de 25 y yo Marco de 27 años. La historia comienza cuando nos cambiamos a nuestra nueva casa hace 3 años, en la que

enfrente vive Gustavo el vecino de 42 años, su esposa Silvia de 38 años con 3 hijas todas mujeres, el es moreno con bigote, tonificado ya que hace algo de ejercicio. Desde hace tiempo veo como se le queda viendo a mi mujer y también he notado como mi mujer se ha dado cuenta de esa situación y ha aprovechado para coquetear un poco con él como toda mujer vanidosa por tener en la baba a los hombres, lo saluda con el clásico buenos días con una sonrisita de niña traviesa hasta donde he escuchado el vecino le contesta con un “muy buenos”, con lo que mi esposa responde con una sonrisa aun mayor y un contoneo de caderas algo más de un coqueteo normal; también me he dado cuenta que en ocasiones Ingrid se pone a regar la calle con unos sexies shorts y blusa de tirantes, por supuesto para provocar más la atención del vecino.

Dos de las hijas del vecino Laura y Elizabeth están empezando una amistad con mi mujer, a tal grado que se pasa las tardes conviviendo con ellas y también con el vecino; Ingrid cuando me comenta algo de él vecino le llama el “Morenote”, le he reclamado en juego diciéndole a que “confiancitas”, Ingrid se molesta y me cambia de tema, otras simplemente se sonríe; también me contó que le esta dando “raid” de vez en cuando, de hecho así le empezó ha hablar, un día se la encontró y la abordo en el supermercado cuando a mi esposa se le hizo fácil y no se llevó su auto, la esperó a la salida y se ofreció a darle raid y así empezaron a tratarse, de hecho Gustavo fue el quién le presento a sus hijas cuando la llevo a la casa.

Ingrid es muy liberal en el tema sexual, a tal grado que me ha propuesto hacer tríos o intercambio de parejas, eso si de mucha confianza, ya que no le gusta “quemarse”, me propone busquemos alguna pareja o amigos, yo le comento que a mi no me interesa por el momento que me de tiempo de pensarlo; en cierta ocasión que hacíamos el amor fantaseamos con estar cogiendo con otras personas, entre el jugueteo me llamó “Morenote” y me decía “métemela toda Tabo”, hazme tuya moreno, quiero que me poseas papi, quiero tu verga bien adentro, estaba muy excitada; cuando terminamos le pregunté que quién era el tal Tabo, Ingrid me confiesa que es el vecino de enfrente, se pone a la defensiva y dice no hay reglas podemos fantasear con quién queramos y se nos antoje mientras no sea real no hay problema, ponte “chuky” cuando sea verdad y me tire al vecino.

Aprovechando la situación me recuerda nuevamente los de los tríos y el intercambio de parejas, entre una risa y mirada de cachonda me propone a Gustavo y su esposa Silvia como un ejemplo de con quién podríamos hacerlo, que tiene la curiosidad de cambiar parejas con ellos y saber que se siente hacer canchis con el Morenote; que se lo preguntó a Elizabeth su hija en broma de que pensaría si se diera esa situación, ella le responde: porque te gusta mi papá?, pues propónselo a él ustedes saben lo que hacen, ya son adultos y saben como se divierten dando su aceptación; yo me quede en blanco, le pregunte si se lo propuso al vecino ya que no me gustaba esa situación, ella me contesto no directamente; así quedo ya no se habló más del tema dejando en mí un ataque tremendo de celos de solo imaginar al Gustavo dándole duro a mi esposa pero a la vez con sentimientos encontrados de impotencia, celos y a la vez muy excitado al imaginar a mi esposa siendo cogida por el vecino.

En una ocasión que regrese temprano a la casa no la encontré, por lo que la llame al celular, me contesto que estaba con los vecinos que fueron a ver una quinta que tiene Gustavo; cuando regresaron ella venia en la parte delantera de la camioneta de él y las hijas atrás, lo peor fue verla en sus pantalones de mezclilla ajustados y una blusa top ajustada blanca que dejaba a la vista la mitad de sus pechos y su cintura, con zapatos de tacón abiertos, nuevamente me atacan los celos; los escucho platicar cerca de nuestra puerta y el Gustavo se la pasaba tirando piropos a mi mujer, ella solo se sonreía y se acariciaba el pelo, Ingrid le solicita su número de celular y así se los intercambian; al entrar Ingrid me confeso que se paso todo el día con Gustavo y sus hijas, que lo tratará para que viera lo simpático que era, le reclamo el porque se intercambian sus números de celular, solo se defiende por si se ofrece y aparte me cambio la conversación.

Todo comenzó cuando en una reunión en la casa de Gustavo, ya que es algo fiestero organiza reuniones de amigos y familiares seguido, ya que tiene en el tercer piso una terraza muy buena; Ingrid me dice que nos invitaron a esa reunión para ver un juego de La Copa América, yo no pude asistir tenía junta en el trabajo y salía tarde, mi esposa se va sola; ese día Ingrid fue a esa reunión con unos leggings blancos ajustados pesqueros algo transparentes y una blusita top blanca ajustada llevando lencería bastante chica lo que dejaba ver su muy buena anatomía, se le notaban los labios de su concha y sus caderas delineadas, zapatos de tacón alto que resaltaban mas sus chamorros; por lo que me comentaron desde que Ingrid llegó Gustavo no le quitó los ojos de encima le valió madres que estuviera su esposa presente, de hecho todos se la comían con la ojos.

En lo que transcurre la fiesta Gustavo se sienta al lado de Ingrid que estaba con las piernas cruzadas y en eso Laura una de sus hijas le pregunta a mi esposa si se depila las piernas o se las rasura ya que tiene una piel muy tersa, con ese comentario Gustavo aprovecha para agasajarse a mi mujer y le toma de unos de sus chamorros diciendo “a ver si se sienten como se ven”, Ingrid con algo de pena y gusto pone sus manos encima de las de Gustavo intentando apartarlas, pero no se las pudo quitar de encima, el la acaricio desde el pie hasta el inicio de la rodilla en varias ocasiones y le apretaba con mucha fuerza su chamorro, según me contó después Elizabeth, Ingrid entre risas y grititos solicitaba le soltara su pierna, con algo de pena pero con una mirada de gusto hacia Gustavo; el hace un comentario “ya logré lo que quería” y se quedan mirando fijamente uno al otro por un rato sonriendo gustosamente ambos.

Pues empezó la música y que Gustavo saca a bailar a Ingrid, según me contó Elizabeth bailaron cumbias, merengue, banda, salsa y hasta reggueaton muy pegados y dándose unos rosones y apretones muy bien intencionados, todos comentaban de el agasajo que se traían Gustavo y mi esposa pues les valió madres que todos los vieran, eran muy atrevidos sus movimientos al bailar, vigorosamente juntaban sus cuerpos, sus pelvis se juntaban cada vez que se daba la oportunidad, con cada ritmo; cuando terminaron Gustavo la invita a ver como les quedo la terraza y se van los dos hacia el piso de arriba, todos murmuraban el Tabo se va a agasajar a la vecina no se le va ir viva, ya andan bien calientes; y así se pasean por toda la terraza y por último se sientan en la salita del segundo piso, Laura llevaba una cámara de video y los grabo estando escondida; se observa como Ingrid le coquetea muy sonriente jugando con su pelo y acariciando sus piernas, ella sentada sin zapatos sobre el sillón y el Gustavo al lado de ella, ahí los dos platicando de todo tipo de temas.

Ya con más confianza Gustavo le tira piropos todo el tiempo, que esta bien buena y empiezan a conversar sobre temas picantes de sexo, le pregunta sobre que posición sexual le gusta más, si le gusta el sexo oral y si me había sido infiel o si estaba pensando en ponerme el cuerno, le hace el comentario:“yo quiero ser el primero o el siguiente tómame en cuenta”, Ingrid le contesta “el primero no lo creo, si tienes suerte tal vez el siguiente”; y me gusta de “chivito” y me fascina el sexo oral; Gustavo sonriente se levanta y le invita unas cervezas, al regreso el vecino se quita la camisa y los dos se miran con fuego en la sangre, al darle la botella se acarician con los dedos y nuevamente risitas, Ingrid le toca con un pie la cara a Gustavo, el lo toma y comienza a hacerle cosquillas agasajando las piernas de Ingrid y juguetean así por un rato; nuevamente se ponen a bailar pero ahora en la salita, nuevamente sus bailes son muy calientes y atrevidos, por agasajos y arrimones no pararon, al terminar de bailar bajan y cada quién por su lado, muy sonrientes ambos se sientan con los demás invitados a ver el partido.

El día siguiente jugarán Brasil vs. México con lo que se calientan los ánimos y salen comentarios de quién ganara; a mi esposa le gusta Brasil y entre el calor de tanta discusión y apuestas de cartones de cerveza Ingrid hace el cometario “si México le gana a Brasil me mocho”, Gustavo aprovecha la situación y le pregunta a Laura “lo grabaste” ella afirma esta grabado y vuelve a la carga hacia Ingrid con lo del comentario de su apuesta haciéndola enojar aun más retándola diciendo que la selección de México es mejor y va a ganar; conociendo a mi mujer de que peca del dicho de que por la boca muere el pez, vuelve a recalcar ya muy alterada “me mocho si México le gana a Brasil” y todavía afirma por cada gol es una cogida, todos exclaman como? y explica por cada gol con el que supuestamente México le gane a Brasil será una cogida, que se va a mochar, que hará canchis por cada gol, pero si Brasil gana le pagaría un viaje a una playa, Gustavo dice de inmediato “acepto” pero con la condición va sin condón, naturalito, exclama así me gusta más verdad Silvia; Ingrid vacila pero ante la presión de los demás acepta esa condición, ya que todos le decían “pelona, pelona, pelona,…”; Silvia le advierte a mi esposa, a Gustavo le gusta sin condón es bien macho, te lo voy a prestar si pierdes para que tengas la experiencia de estar con un verdadero hombre, bien dotado, solo no te lo quedes no soy celosa, te aseguro se va correr varias veces dentro de ti y te va a gustar mucho que no vas a querer que te la saque, solo atente a las consecuencias; dando así su aprobación a la apuesta; ya todo grabado en video y casi notariado quedo la cosa.

Ya muy noche Ingrid regresó a la casa y no comento nada de la apuesta, eso si se le veía muy alegre yo me di cuenta de cómo se fue arreglada y me imagine de cómo estaría de cachondo el Gustavo de ver así a mi mujer, aunque me dieron celos de saber que se dio un taco de ojo con ella todo el rato que duro la fiesta y más me dieron cuando me dijo que se paso todo el tiempo con el vecino, platicaron todo tipo de temas, viendo el juego y además bailo toda la noche con el “Morenote”, que se divirtió mucho, que el Gustavo era un tipazo, súper simpático, que es excelente bailarín todo un torbellino; yo solamente me quede callado pues no paraba de hablar de lo bien que se la paso con el “Morenote”, los celos me mataban. El resultado del juego al día siguiente ya lo sabemos todos México derrota a Brasil 3 – 2 sorprendiendo a todos e Ingrid pierde su apuesta, yo en ese rato no sabía el porque de que mi esposa estuviera al pendiente de ese juego.

El cumple de Gustavo es por esos días y organiza su fiesta el fin de semana, Ingrid me vuelve a invitar que es necesario ir y se va vestida con un vestido blanco pequeño de tirantes con holanes, le llegaba arriba de las rodillas, zapatos de tacón alto resaltando sus piernas, usando lencería muy pequeña se veía bien buena; pues apenas llegamos a la fiesta empieza el ataque por parte de las hijas de Gustavo; “cumple la apuesta”, “que onda no has soltado prenda, papa cumple años dale su regalote”; en eso Gustavo se presenta todo un anfitrión le da besos en cada mejilla de Ingrid, noto la atención que le da a mi esposa y ella con mucha confianza le corresponde y lo felicita con un largo y fuerte abrazo por su cumple; ahí me enteré de que la boca se le fue a Ingrid ya que el vecino le recuerda perdiste la apuesta cuando me vas a cumplir, Ingrid le cambia el tema pero Gustavo me cuenta todo sobre la apuesta, yo me quedo sin palabras; nuevamente se pone a la defensiva al encararla y comenta no dije cuando, solo que lo haría más no en que momento, que estaba algo tomada y no pensó claramente, se sale de la situación y me mira muy molesta ya no la cuestiono solo le comento en la casa hablamos; la saco a bailar para calmar las cosas pues pusieron salsa y merengue; después de un rato ya cansado de bailar la dejó con las demás mujeres invitadas y me siento en el porche a beber y convivir con los demás invitados.

Gustavo al cabo de un rato aprovecha y saca a bailar a mi mujer, ella acepta de inmediato, se ve que platican mucho no paran, para acabarla ponen banda y ambos saben bailar banda extrema, ahí me di cuenta que Gustavo es buen bailarín ya que sabe mover muy bien a mi mujer, y se la pasa por todos lados al ritmo de banda, ni hablar del agasajo que le estaba dando, en uno de esos movimientos veo que Gustavo de inca para cargar a mi mujer e Ingrid le sube una de su piernas al hombro de Gustavo para que la levante en el aire, él se queda con la cara entre las piernas debajo de su falda al levantarla, prácticamente le ve toda su concha, al bajarla siguen como si nada, con cada voltereta su falda se levantaba mostrando su trasero solo tapado por esa diminuta tanguita todos la observaban, ya sea por el buen ritmo y otra por el espectáculo que estaba dando, a ella le gustó ese bailoteo se le notaba la calentura.

Mi colmo que ponen merengue con la “nalgadita de los ilegales”, al entrar a la sala veo como Ingrid le esta dando unas nalgaditas a Gustavo y que la canción dice ahora le toca a ellos y que Ingrid se voltea dando la espalda a el vecino y medio inclinada, Gustavo le deja caer toda la mano dando de nalgadas a Ingrid se escuchaban bien fuertes, ella encantada a cada nalgada daba grititos pero no se quitaba y seguían bailando, cambia la nota y que dice “ahora sóbala, ahora sóbala” y veo como mi esposa se voltea y pega su cuerpo al él, Gustavo le pasa las manos por las caderas agasajando a más no poder y se arriman sus pubis al bailar, Ingrid no pone nada de resistencia le pega toda su concha al bulto de Gustavo, ambos con movimientos muy intensos, aprovechando el ritmo de merengue para darse esos arrimones cachondos, que estaban calentando el ambiente; ni siquiera se percatan que estoy ahí y los estoy viendo además de todos los invitados, están concentrados en su baile caliente con vigorosos y frenéticos movimientos de sus pelvis al juntarse.

Al terminar Ingrid vuelve conmigo como si nada hubiera pasado y se soba los pies ya los tenía hinchados de tanto bailar y el vecino le comenta a Elizabeth sobre una crema para desinflamar que la busque arriba, ella le pregunta algo, se mueven un poco como para que no escuche nada, me las ingenio y me acerco, el vecino le presume a su hija: le vi todo trae una mini tanguita, se le transparenta todo el coño, le pude distinguir la concha y esta bien depiladita, se le notan los labios de su concha, están bien ricos, además huele riquísima a pura hembra, le di sus buenos arrimones, me la agasaje toda, ya sintió “todo lo macho” que soy, ya la puse caliente, es toda una hembra me arrimo su concha y sus caderas a placer; Elizabeth lo felicita y lo alienta más diciendo: échatela papa, si le traes ganas, pónganse a jugar; Gustavo se dirige hacia mi y me alaba por tener una esposa tan guapa y hermosa, que no le puede quitar los ojos de encima y me agradece por dejarla bailar con él ya que no me solicito permiso, que no me moleste por verlos bailar pegados, así se bailan esas piezas, que lo disculpe por lo de la apuesta pero que salió de ella y que respetará lo que decida hacer Ingrid, espero estés de acuerdo y no te molestes si me cumple, que tiene la condición que va “pelona”, “naturalito” se ríe y dice nada malo le va a pasar al contrario, te la voy a cuidar muy bien; yo me enojé el muy cabrón se puso pedante y me estaba haciendo a un lado con lo de la apuesta, además de venirme a decir que le gusta mi mujer y que se la va a follar sin protección, pero mi esposa interrumpe con lo de la crema para calmar las cosas y se van los tres a buscarla al piso de arriba; al rato baja Elizabeth dejando a mi mujer con el vecino, yo voy a buscarla.

Observo que la tiene en la salita dando masaje a sus pies, ella sentada en uno de los sillones y el en el suelo, los escucho y le esta tirando todo tipo de piropos: “hermosa de los pies a la cabeza”, “estas bien buena”, ”que hermosas piernas”, “me gustas mucho”,”ya quiero que me cumplas hermosa”,”que hermosos ojos”; Ingrid solo se ríe y dice en son de juego pero me huelen mal los pies; pero Gustavo levanta el pie que esta masajeando y lo comienza a besar y a acariciar el chamorro, Ingrid solo lo mira pero no hace nada, solo se miran a los ojos fijamente, Ingrid rompe el trance y le invita a tomar una cerveza en la terraza y se van juntos hacia arriba, mi mujer coqueteando con un contoneo de caderas impresionante y el vecino comiéndose con los ojos a mi mujer y yo ahí escondido con unos tremendos celos e impotencia, pero al mismo tiempo con sentidos encontrados de la experiencia de ver a mi mujer cachondear con Gustavo, seduciéndolo, se notaba que si quería hacer canchis canchis con él, había mucha lujuria en ambos, sus respiraciones, movimientos y miradas estaban llenas de deseo y calentura; de verla así y al vecino queriendo cogerse a mi mujer me despierta una excitación tremenda.

Por alguna razón ya no los sigo y bajo al porche y de ahí los veo que andan por la terraza, ya que se asoman desde arriba y nos saludan a todos, hasta donde se ve solo están platicando y tomado cervezas, eso si duraron un buen rato ahí arriba, les valió que les gritaran ya cúmplele al tabo; a mi me preguntan de que pienso de la apuesta de mi mujer con Gustavo y si no me incomoda dejarlos allá arriba solitos poniéndose de acuerdo y para acabarla Laura me muestra el video de ese día y que me doy cuenta de todo el bailoteo, de los arrimones de ellos al bailar, el manoseo de la salita del segundo piso, las platicas de temas calientes que se aventaron y como se dio “la apuesta”; yo solo les digo lo voy a discutir con ella mañana, ellos responden el Gustavo es muy cabrón con las viejas, se la va aventar naturalito, te la va a llenar de lechita, además salio de tu vieja, ella solita se las ofreció y todos somos testigos.

Las hijas también lo defienden me dicen: no le vayas a hacer nada a papi si le mata la araña a tu mujer, ella perdió su apuesta le tiene que cumplir, déjalos ser, ella anda de caliente apostando las nalgas, es cachonda ya la debes de conocer, le aposto a papi matarle el gusano por andar de caliente y ahora que le cumpla; además ya los viste bailar se traen ganas, andan bien cachondos; Silvia también lo defiende mi hombre no va aceptar condón es bien macho y lo que te puedo adelantar es que se va correr dentro de tu mujer todo el tiempo, te la va a llenar de su leche, haber si no deja premio, eso si Ingrid lo va a disfrutar mucho; eso dalo por un hecho y no te hagas tonto Ingrid anda de caliente con mi marido, acéptalo como yo ya lo hice y déjalos ser, de todas formas es una situación que se va a dar tarde o temprano ya que mi macho también le trae ganas a tu mujer, esos dos van a acabar cogiendo con o sin nuestro consentimiento, mejor hazte a la idea y compréndelos, acepta que tu mujer va ser poseída por un macho, no te has dado cuenta o no te has querido hacer a la idea que ellos se gustan; madura y déjalos disfrutar de su calentura y que choquen sus carritos cuando quieran, es más fácil para ti, yo les di mi permiso, compórtate como adulto, y déjalos coger.

Laura vuelve al ataque con su cámara y ahí me entero que sucedió al estar yo tomando y discutiendo en el porche, aprovechando esa situación, Ingrid y Gustavo bajan de la terraza al segundo piso, el la toma por la fuerza y le deja caer tremendo beso de lenguas, agasajando todo lo que puede del cuerpo de mi esposa, Ingrid solo opone resistencia un segundo más no se quita, el vecino se pone de rodillas y levanta la falda de mi esposa y empieza a mamarle la concha, mi esposa trata de quitarse de esa situación, pero Gustavo le levanta una de sus piernas y la sostiene fuertemente con su hombro y haciendo al lado la diminuta tanga de Ingrid y vuelve al ataque de su clítoris, se puede apreciar lo bien depilado que lo tiene esta preparado para la ocasión; Gustavo está fascinado por tremendo regalo y le da unas fuertes palmaditas a su concha, calentando más a Ingrid, le empieza a dar unas mamadas muy vigorosas a mi mujer, le comía todo el coño, le chupaba el clítoris que parecía se lo quería arrancar con la boca haciendo tremendos ruidos a cada succión, le chupa los labios de su concha vigorosamente, solo se escucha la respiración agitada de mi mujer más los ruidos intensos del sexo oral que le hacia Gustavo y los gemidos de ambos; con esta tremenda comida de coño Ingrid da jadeos cada vez más fuertes, así tiene un orgasmo tremendo que le escurre por la entrepierna, al terminar nuevamente le da fuertes palmaditas a su concha, Ingrid solo da grititos.

Juntos se van a uno de los sillones tomados de la mano, Gustavo se quita la camisa y se le va encima a Ingrid no se desnudan pero se están dando una tremenda agasajada, Gustavo le estaba dando unos arrimones a Ingrid y ambos se besan frenéticamente; están haciendo petting, pelvis con pelvis pareciera que están cogiendo pero no hay penetración, tremendos empellones de ambos, hacen varias posiciones, el vecino arriba con mi esposa de espaldas con su bulto entre sus nalgas, de cucharita, de misionero, de chivito, Ingrid ahora arriba ambos acostados horizontalmente le pega su concha a su bulto, mi esposa también corresponde y arremete vigorosamente empujando fuertemente al bulto de Gustavo con su pelvis, solo se escucha el fuerte rechinido del sillón, la respiración agitada y jadeos de ambos, nuevamente cambian mi mujer lo empieza a cabalgar con unos contoneos de cadera tremendos, ella le restriega en círculos y empujones su concha directamente a el bulto de Gustavo que gustoso también se lo arrimaba, los embates de ambos eran bien fuertes casi destrozan el sillón que inevitablemente rechinó más fuerte, ya muy excitados se levantan, Gustavo le da unas nalgadas a Ingrid que solo se ríe y se van a una de las recamaras.

Laura los sigue y filma todo el agasajo que le da Gustavo a mi esposa y como la va desnudando; ambos de pie le quita el vestido, arrancando el sostén y la pequeña tanguita, se la come a besos de los pies a la cabeza, mi esposa solo jadea de placer, terminando en un beso de lengua, levanta a mi esposa y la tira a la cama con fuerza, el se empieza a quitar el pantalón dejando libre su pene y hasta donde se ve mucho más grueso y largo que el mío como 29cms de largo y unos 7cms de ancho muy obscura y curva hacia arriba toda una obra de arte, todo erecto con una cabeza grande y muy colorada; Ingrid esta como en trance viendo esa tremenda herramienta, solo exclama ¡madre santa! y empieza a acariciar su panocha ya bien húmeda, Gustavo le dice ahora te toca probar el ébano ven con tu macho, mi mujer se le lanza directo a esa enorme verga negra y le empieza a dar unas tremendas mamadas, la boca de mi mujer no se daba abasto con tremendo pene lo chupa de arriba hacia abajo como loca y también se comía los testículos se los metía en la boca, le daba tremendos besos muy ruidosos a la punta de ese animal y se comía la cabeza de ese pene dando tremenda succión con su boca, pero de tanto agasajo paso lo inevitable, cuando el vecino sin avisar y sin poder contenerse se “viene” y digo quién hubiera podido soportar, nunca había visto a mi mujer dar esas tremendas mamadas; baña de semen la cara de Ingrid, algo de esa corrida entro en su boca, se lo bebió todo sin decir nada, lo limpio con su lengua muy bien; lo malo para ella fue que Gustavo ya andaba bastante tomado se queda sin aire al recibir tremenda mamada y no puede más con el paquete se queda dormido y cansado, el muy cabrón calentó el agua y no se metió a bañar, deja a mi mujer toda caliente y no se la chinga; no le cumplió por andar muy borracho, se quedo con las ganas de que se la cogieran, se viste y lo deja ahí acostado(lo supe hasta que vi el video).

Con razón veo bajar a mi mujer súper encabronada le pregunto que paso, me dice nada y se queda con las hijas del vecino platicando, al rato baja Gustavo y pero noto que ya no se hablan y cada uno por su lado, como si no hubiera pasado nada y se evitan, pero se miran con complicidad de vez en cuando, hasta ahí nos despedimos para irnos a nuestra casa, antes de retirarnos mi esposa le hace la seña de “llámame” a el vecino, Gustavo solo asienta con la cabeza.

Ingrid se queda muy callada al regresar; al desvestirnos para dormir noto que no trae ropa interior y estando ya en la cama nos dimos una cogida muy intensa, yo excitado por recordar la imagen de mi vecino agasajando la pierna de Ingrid, de las nalgadas que se dieron, el agasajo de ambos al bailar y lo cachondo que estaba mi mujer cuando lo estaba seduciendo; solo de fantasear con Gustavo cogiendo vigorosamente a mi mujer me calentaba mucho mas, como mi esposa no traía ropa interior y bajo encabronada me imaginaba mil cosas de lo que pudo haber pasado en la terraza cuando ya no los seguí; ella estaba muy caliente como nunca muy frenética y húmeda, lo que no me gusto es que me llamó en varias ocasiones Gustavo, no le reclame, recordé la plática de lo de cambio de parejas y que ella quería canchis con el Morenote, la deje seguir con su fantasía y su enorme calentura de la noche; al terminar de coger intensamente en varias ocasiones se levanta según para ir por una cerveza y así toda desnuda se va hacia la recamara que da a la calle y se pasea por la ventana, me imagino esperando ver al vecino o que la vea toda desnuda, después regresa a la cama frustrada, enojada y sin cerveza.

Le pregunto por lo de la apuesta y el bailoteo que se armaron, porque se asoma desnuda a la calle a quién quiere ver; se altera y me empieza a reclamar de que no le cuestione sus acciones, que es dueña de su cuerpo y lo muestra u ofrece a quién le de su gana que si continúo chingando me va hacer realidad lo de la apuesta y que se va a tirar al Tabo, que no le pertenecía; le reclamo que estuvo haciendo con el vecino arriba en la palapa, porque bajo tan disgustada, eso la enfureció más me dijo: que te importa ese es asunto mío, nunca la vi tan molesta, se voltea a dormir y me ignora.

El Domingo ni nos hablamos se le veía muy molesta, eso si contesto el celular en varias ocasiones; ya en la noche más relajada se disculpa conmigo por lo de la apuesta que se le salio de las manos, que Gustavo la seducía desde hace rato y la a invitado a salir en varias ocasiones y a ella ha aceptado ya que le agradaba, me confiesa que se pusieron muy cachondos la noche anterior, que se desnudaron, por eso no traía ropa interior pero que solo se agasajaron y no llegaron a nada ya que Gustavo se quedo dormido, ahí me di cuenta porque bajo Ingrid tan enojada la pusieron caliente y no se la chingaron; me dijo que le había propuesto a Gustavo lo del cambio de parejas así sería más justo conmigo y a el le pareció buena idea, diciéndole: sirve que así pagas lo que me debes; me trato de convencer de dejarla organizar una reunión de las 2 parejas para ver si se daba la situación, yo me quede sin palabras mi mujer ya estaba organizando mi puesta de cuernos, bueno ya tenía unos pequeños y que a ella le gustaba el vecino, además que la desnudo en esa salita y que habían estado agasajado en mis narices; que le tenía confianza a ese matrimonio para intercambiar parejas así cumpliríamos esa inquietud, yo cogiendo con Silvia y ella con Tabo, que de favor lo considere además tengo una deuda que pagar y no te quiero hacer aun lado; le dije lo voy a considerar, ella insiste si quieres una orgía todos juntos en una cama o si me daba pena ella con Tabo y Silvia conmigo en un cuarto o casa distinta, con esa propuesta nos fuimos a dormir; me sentía impotente de saber los cachos que me pusieron y me los iban a seguir poniendo cooperara o no, pero al mismo tiempo me hice una tremenda paja de excitación de ver más real y cercana la cogida de Ingrid con Gustavo, imaginarlos haciendo canchis me ponía a mil, me imagine todo el agasajo en el piso de arriba y yo bebiendo en el porche, los dos estaban desnudos comiéndose a besos y agasajos dando rienda a su lujuria.

El Lunes me voy a trabajar, pero por cosas del destino me regreso a la casa porque olvidé que no llevaba un informe para la junta de la noche; en eso veo desde la esquina esta Ingrid con una de las hijas de el vecino con unos shorts ajustados, esos llamados cacheteros y un top rojo sin nada abajo se le veían todas las tetas y zapatos negros con tacón alto, en eso regresa el vecino de trabajar siempre se desocupa temprano regresa como a las 10:00am a comer; observo como mi esposa le coquetea a más no poder, yo dejo el auto en la otra calle y me regreso a la casa, ya no están ni mi mujer ni el vecino ni la hija de el, me meto en la casa y me escondo en la recamara de enfrente para ver la situación, en eso mi esposa llega a la casa y trae unas cervezas e invita a Gustavo si quiere pasar a ver unas pelis y a beber, se mete a la casa con un contoneo tremendo le valió madres que la viera la hija del vecino y una que otra vecina, dejando la reja abierta y la puerta de la entrada semiabierta, el vecino al rato regresa y toca la puerta, ella le dice pásate, se sientan en la sala y ponen una película, yo escondido en la recamara de enfrente solo escucho la TV pero no distingo su platica, desesperado me doy una asomada porque no los escucho, al abrir un poco la puerta los veo muy juntos en la sala, están conversando de lo sucedido la noche anterior, el Gustavo solo se ríe y presume que se quedo con su tanga de trofeo, mirándose ambos de arriba abajo.

Ingrid le ofrece otra cerveza, se levanta sugestivamente caminando hacia la cocina, Gustavo también se levanta y la alcanza, ahí veo que esta todo excitado tiene tremendo bulto, va apuntando directo al trasero de mi mujer, la toma por detrás con mucha fuerza apresándola contra la cocineta y le empieza a dar arrimones con su tremenda verga entre las nalgas de mi esposa, Ingrid esta parada de puntitas apachurrada con la cocineta y con el Gustavo arrempujando vigorosamente entre sus caderas y le empieza sobar las tetas le levanta el top liberando sus senos, Ingrid no opone resistencia solo soporta el tremendo y vigoroso embate del vecino; mi esposa al liberarse ahora es la que se arrodilla y le destapa el pene a Gustavo que solo venia en unos shorts, ahí aprecie el tremendo pene que tenía, liberando a ese enorme animal negro que le pego con fuerza en la cara y le empieza a chupar toda esa verga negra, le chupaba las bolas, la besaba y se la metía hasta donde le alcanzaba la boca, se la pone entre sus senos, mi esposa lo toma de las caderas y el empieza el embate, mi esposa besa o chupa la punta del pene cada vez que sube, le escucho decir ahora no me vas a dejar cachonda; así con esa cubana combinada con mamada Ingrid logra que Gustavo se venga en su boca y cara, nuevamente raudales de semen que se los comió todos, lo que le resbalaba por el pene se lo chupo poco a poco lo dejó muy limpio.

Ingrid se levanta y le dice es hora de pagar mi apuesta se quita el top y se tapa con sus brazos, se dirige a la recamara de nosotros contoneando su culo; mi sorpresa es ver que al abrir la puerta estaba la recamara llena de velas, se terminó de desnudar, coloco un CD de merengue y se acuesta desnuda en la cama, Gustavo como en trance entre cierra la puerta principal pero la deja abierta y se dirige con Ingrid a mi recamara, ahí con mi esposa acostada en la cama desnuda por completo, le come a besos todo el cuerpo y agasaja todo lo que puede, Ingrid corresponde de igual manera, ambos jadeando fuertemente, Gustavo empieza a dar una tremenda mamada en su coño se lo chupaba de arriba abajo llegaba hasta el culito, ahora Ingrid gritaba a más no poder de puro placer, se arquea toda, en eso Gustavo le dice ha llegado la hora de pagar la apuesta recordándole que va sin condón y se coloca arriba de mi esposa y le empieza a tallar su pene en los labios del coño de mi mujer, jugando al monorriel los dos en tremendo trance erótico, con fuertes jadeos y unos movimientos que nunca había experimentado con ella, en eso veo como Gustavo todo un experto levanta un poco la cadera y abre más las piernas de mi esposa y con muy buena precisión empieza a clavar el tremendo pene en su coño, con lo que Ingrid da un grito de dolor y placer, lo toma con fuerza de la espalda y lo abraza con sus piernas, grita como loca de placer, diciendo metemelo todo, soy tuya, mi morenote que rica verga tienes.

Gustavo empuja un poco más metiendo toda la verga de un solo golpe, se detiene y se besan hablando en voz muy baja en una vaivén hipnótico, cambian de posición con las piernas de mi esposa arriba de los hombros de Gustavo y empieza de nuevo el frenético ataque ahora se podía apreciar el tremendo pene de el vecino taladrando la conchita de mi hembra con vigoroso ritmo, tremendas empaladas y a cada arremetida Ingrid gritaba, la tremenda verga del vecino entraba y salía de su concha, se quedaban afuera solo los testículos que golpeaban el culo de mi esposa, la verga del Gustavo muy oscura entrando en el coño rosa me mi Ingrid; el le gira una de sus piernas y la coloca empinada de chivito nunca saco su herramienta de mi mujer y continuo el ataque contra ese culo tremendo, solo se escuchaba como cuando se da de nalgadas a cada arrimón frenético, la verga del Gustavo salía casi toda y la empujaba con mucha fuerza, Ingrid no para de gritar y de gemir de placer, si no es que la toma por las caderas sale volando por la vigorosa cogida que le estaba dando; ambos como si fueran amantes de años se entendían a la perfección ya que no se decían nada a cada cambio de posiciones, solo cambiaban mirando fijamente uno al otro a los ojos y como amantes de años y supieran lo que les da placer, se acoplaban a la perfección, como anillo al dedo, nunca vi que el pene de Gustavo saliera todo del coño de Ingrid, eso si se escucha tremendo chapoteo.

Cambian de posición ahora mi esposa se monta a Gustavo y con el ritmo de “la banda chula – el cacho” se lo esta montando al ritmo de merengue, se ve como se come la enorme verga con tremendos círculos y brincos de sus caderas, que se desaparece al entrar todo a su coño, se pone ahora de puntillas sin sacar esa verga de su coño y le aplico un arriba-abajo rítmico se saca casi toda la verga y se dejaba caer con mucho vigor, solo se asoman su testículos; yo de ver esa vigorosa cogida me vine sin remedio; vuelve Gustavo al ataque y levanta a mi esposa en el aire, se ponen a coger de pie le levanta de las caderas con las piernas sobre los brazos así duran unos minutos y se tiran ambos a la cama el ahora arriba de Ingrid, así se besan como locos se dicen palabras muy bajas solo se escuchan murmullos y risitas, los jadeos aumentan Gustavo le dice a Ingrid que se va a correr dentro de ella que la quiere hacer completamente suya, mi esposa en vez de negarle le da su aprobación entre jadeos diciendo hazme toda tuya, quiero que seas mi macho, Tabo que rica verga tienes me vale que quede embarazada y que estemos casados.

Gustavo le contesta como es posible que en cuatro años no te embarazó tu esposo yo te voy a coger muy rico a diario hasta que tengas un hijo mío para que veas lo que es un macho de verdad, quiero un niño no lo pude tener con Silvia, lo quiero tener contigo y yo lo que quiero lo consigo a cualquier precio quieras o no, me vale madres que estés casada y que nos vea Silvia o se entere tu esposo ya vera el muy pendejo lo que le hace un verdadero macho a una hembra como tu; Ingrid entre jadeos le dice tu me gustas desde hace rato, te deseo, vamos a ser amantes termine donde termine y se entere quién se entere, póseme hazme toda tuya de una vez, en eso los jadeo aumentan en ritmo y empiezan a subir cada vez más fuertes, la verga de Gustavo taladra tremendamente la panocha de Ingrid, hasta que Gustavo levanta su espalda y se arquea a todo lo que da, se escucha un chapoteo como cuando se pisa agua, aun y todo el ruido del estereo y la TV, ambos en un griterío frenético, en eso se ve como fluyen tremendos raudales de semen del coño de mi esposa aun y que la verga sigue toda adentro y Gustavo con los ojos bien cerrados sin sacar la verga de mi Ingrid la rempuja hasta donde topa, los dos totalmente disfrutando el fin de su coito y así se quedan dormidos cansados de tremenda faena, yo irremediablemente también me vine por segunda vez de ser testigo de mi puesta de cachos tan vigorosos, y a como pude me fui sin ser visto, por lo que me entere después ellos estuvieron toda la tarde duro y duro haciendo canchis, saciando su frenético deseo, lo hicieron en el baño, en la cocina, en la sala, se la empalo por el culo varías veces, haciendo todas las posiciones sexuales que les daba su lujuria y así me enteré como mi esposa pago su apuesta y de más ya que según era una cogida por gol no por minuto; al llegar en la noche me recibe como si nada hubiera pasado y ya no me recuerda nada de lo platicado la noche anterior, como si lo hubiera olvidado.

Hasta donde se empezó una relación con mi vecino, Gustavo se coge a diario Ingrid, hacen canchis en mi casa o en la de él, pero eso es otra historia……

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