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Intercambando mi tesoro

Enviado por aminadabxxx el 6/3/2011

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Intercambando mi tesoro Publicado el 06/03/2011, por: aminadabxxx

Siempre he sido amigo de Miguel, prácticamente se podría decir que crecimos juntos, con el intercambiaba mis primeras revistas porno, y hasta habíamos compartido una que otra chica de por ahí, ósea éramos muy amigos casi como hermanos, y así fue pasando el tiempo cada vez poniéndonos más viejos y más calientes, a los 40 y tantos, seguíamos igual de calientes que cuando éramos niños.

Ambos ya teníamos familia, yo era viudo ya que mi esposa Tere había fallecido por el cáncer de...

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mamas hace 4 años, lo cual me dejo desecho, así que tuve que cuidar a mis hijos solo yo, a la Katy de 16, a la Naty de 14, al Benja de 13 y a la Karina de 11.

Por el lado de Miguel, el estaba casado con la Alejandra, una guapa mujer de 37 años, y tenían 3 niños, la mayor Susana de 17, la Estefania de 14 y los mellizos el Alexis y el Fredi ambos de 12 años.

No sé si entienden nuestra relación, pero quiero contarles que siempre fuimos muy pervertidos, con decirles de que habíamos practicado swinger muchas veces con nuestras mujeres, hasta el fallecimiento de la Tere, pero pese a eso, yo de vez en cuando llegaba con una chiquilla nueva, solo para poder follarme de nuevo el gran culo de la Alejandra la esposa de miguel, y esto el bien lo sabía y me lo echaba en cara en cierto modo burlándose, aunque el bien sabia que solo me gustaba follarme de vez en cuando a su mujer, pero nada más, yo aun amaba a la Tere, ella siempre fue el gran amor de mi vida.

Nuestra familia era practicante bien unida, de hecho era común que viajáramos juntos, en las vacaciones, así que por lo mismo, en la época de verano fui viendo como se iba desarrollando la Susanita la hija mayor de Miguel, ya era toda una mujer.

Y como entre miguel y yo no había secretos le comentaba como hallaba de rica a su hija, sus grandes pechos me volvían loco, era delgada, y muy bien acinturadita, y tenía una colita que si bien no era grande era muy redondita y paradita, su pelo negro, su rostro bonito y con ojos medios orientales me ponían muy cachondo, el miguel se cagaba de la risa mientras le contaba y decía, si compadre wn, en todo caso está bien rica la susi wn no lo había notado, jajajaja.

El me dijo que pensándolo bien varias veces se había calentado al ver a mi hija la katy, en bikini, mi hija es un poco más pequeña que la susi, pero claramente su trasero es mucho más grande y sus tetas son bien proporcionadas con su cuerpo ni muy grandes ni muy chicas, me recordó el verano pasado que las chicas comenzaron a usar unos bikinis tipo colales que últimamente se usan mucho, y como le ponía cachondo verle el inmenso culo adolecente de mi hija, así pasamos la tarde piropeando a nuestras hijas, y lo muy ricas que estaban y riéndonos como lo estábamos acostumbrado.

Ambos estuvimos pensando el tema durante la semana siguiente, para cuando nos encontramos teníamos en la mente lo que queríamos hacer, habíamos crecido juntos así que no era muy difícil que se nos cruzaran las mismas cosas en la mente, y acordamos un plan.

Sería prácticamente hacer swinger, pero en vez de con las respectivas esposas, las reemplazaríamos con nuestras hijas, follar a la hija del otro era lo que más quería cada uno, y pensándolo bien ya tenían edad de hacerse mujer, de hecho con la tere a los 17 fue nuestra primera vez, y el mundo actualmente está más moderno en ese tema., y como antes habíamos compartido casi todo, incluyendo nuestras esposas, no sería nada malo que compartiéramos nuestras hijas, puesto que la persona que me impartía más confianza era mi amigo Miguel y viceversa.

Teníamos todo preparado seria en un viaje a la playa, en donde nos habíamos preocupado exquisitamente de que nadie aparte de nosotros 4 pudiera ir, la Alejandra tendría trabajo los demás niño clases, visitas con sus abuelos, etc… y habíamos entusiasmado bastante a las chicas para que deseasen ir con muchas ganas.

Y el día llego, alistamos todo y comenzó nuestra travesía, en el camino haciendo alusión a que solo viajábamos los cuatro la susi le dijo a la katy, que al no estar su madre, significaría que ellas serian las amas de casa, miguel rápidamente demostró su acuerdo diciendo que por supuesto ellas deberían hacerse cargo de los que aceres de la casa, sin alegar, en donde mi hija, dijo shshshs bueno no queda otra, y ambas rieron…

Al llegar a la cabaña en la playa, proseguimos con el plan, y les dije,

-chiquillas aquí lo vamos a pasar genial, pero olvídense de que somos sus padres, pueden hacer lo que quieran, total ya son mayores, muerden fumar o tomar, en serio quiero que sean ustedes como si no fuéramos familiares, sino amigos.

Ambas me quedaron mirando con cara de asombro y en ese instante, miguel les ofreció un cigarro y les dijo relájense, ellas de inmediato lo cogieron y una tierna sonrisa esbozaron sus caras.

En ese momento nuestro trato cambio las tratábamos como mujer, no como niñas, sino que echábamos tallas doble sentido, ellas reían a cada rato, y las piropeábamos haciendo que ellas se sintieran muy a gusto de la situación.

Esa misma tarde fuimos a la playa, en especial con miguel nos preocupamos de que él se sentara con mi hija katy y yo con su Susanita, para fortalecer las relaciones, tratándolas como ya he dicho como amigas, hablábamos de todo, incluyendo de sexo donde ellas solo escuchaban, no se atrevían a emitir juicio, y llegamos a una playa que estaba con muy poca gente.

Antes de bañárseles dijimos que le echaríamos bronceador, a lo cual no se opusieron ya que era algo necesario, y como pueden adivinar yo le eche bronceador a la susi, en donde aparentando echar la talla esparcía muy bien el bloqueador solar, repitiendo lo importante que era este proceso, ella solo reía, y por su lado miguel hacia de las suyas, esparciendo el bronceador por el culo de mi hija.

Echamos la talla de lo bien que se veían, miguel le decía sin preámbulos, que lo ponía loco, la katy, y ella tímidamente reía, y yo le decía las ganas que quería tomar leche y miraba las ubres de la susi mientras ella ruborizada se reía, mientras se bañaban miguel mirándolas me dijo, oiga compadre me va a perdonar pero el culito de la katy debe ser mío….. jajajajaj dele nomas compadre, le dije yo, porque la Susanita no se va a poder ni sentar, jajajaja y reíamos con semejantes tallas, lo pasamos muy bien hasta que llegamos a la casa.

Ya de noche preparamos un coctel de Pisco sour, con malicia, femigra se llamaba la pastillita que nos ayudaría un poco para nuestra operación, ellas sorprendidas al ofrecerles el trago aceptaron gustosamente, y comenzamos a charlar, y a reírnos de nuestras payasadas, las chiquillas estaban de lo mejor, no podían creer el grado de libertad y entretenimiento que estaban teniendo, la noche estaba fría y sin intención de prender la calefacción, me apegue al lado de la susi para pasar el frio, mientras la abrasaba por la cintura.

Ya la conversación estaba subida de tono y ellas ya con alcohol en la sangre estaban mas dispuestas a hablar, conversamos e todo, y supimos que no eran virgen, que ambas ya habían perdido su virginidad con un noviazgo de por ahí, y que no fue muy buena la experiencia, miguel como que se molesto y les dijo que faltaba alguien que se los pusiera como dios manda, y mi hija dijo que si que por eso estaban en búsqueda de una pareja, mientras miguel le ponía una mano, en la pierna le decía, pero para que están los amigos, sino para ayudarse mutuamente, y tu sabi katy que siempre me ay gustado mucho…

Todos rieron, y yo dije, sipo katy (ya nos tuteábamos), si fuera tu me gustaría probar lo que me estoy perdiendo, como la susi ella me quiere puro dar, la mire y se asombro y posteriormente rio, y el resto rio.

Seguimos en ese juego y tomando un buen rato, hasta que miguel dijo

-mira katy, si la susi le da un beso a mi compadre, tú me dai uno a mi ok???

Quedo expectante aunque ligeramente incrédula.

-yapo susi si te gusta pa que te así de rogar, le dijo miguel.

Y yo salte y dije pero hombre somos nosotros, los que tenemos que llevar la iniciativa, y me acerque y le di un beso en la boca a la susi, el cual ella tímidamente correspondió, duro unos pocos segundos y me despegue y dije de lo más normal, listo ahora ustedes.

Y en ese momento mientras miguel se dirigía a la boca de mi hija ella se le acerco y comenzaron a besarse, sin mirarlos, mas yo volvía a besar a la susi, a sentir su joven aroma, y a explorar su cuerpo por sobre la ropa.

De reojo miraba a miguel encima de mi hija besándola apasionadamente, y masajeándole las nalgas por encima del pantalón, sin pensarlo más me despegue del rico beso que me estaba dando con la susi, la tome de una mano y la lleve al dormitorio, no camino muy recto (debido al alcohol), pero llego sin ni un problema.

La tire en la cama, y ella me miro con cara de inocente y media atontada por el alcohol, me saque la polera y me acerque a ella. Continúe besándola, sus ricos besos me vigorizaban entero, al sentir su sabor, su aroma a juventud, eso me mataba.

Le toque el vientre, aquella cinturita, de la tierna susi, y de a poco fui subiendo, por debajo de la ropa, para llegar a sus enormes pechos, su brassier estaba apretadísimo por lo que no logre tocar esas tetas en aquel momento, así que me separe de ella, para así quitarle la polera, ella ayudo en la operación y luego me quedo mirando.

Quede como embobado, estaba con un brassier rosa muy sensual, estaba esplendida, me acerque, le di un piquito para luego, dirigirme a sus grandes y juveniles tetas, me puse al medio de ambas ubres, y agarrándole ambos costados del brassier, se los aparte hacia los costados, con fuerza para así poder dejar a la luz sus bellos senos, descubiertos, entregándome, sus rozados y pequeños pezones, los cuales no tarde para devorarme, ya tenía sus pezones duros, quizás por el efecto de las pastillas, se los succionaba intensamente, mientras ella gemía muy despacio, tenía ya su respiración agitada entonces me preocupe de entregarle el placer que ella desconocía.

Me levante, y termine de desnudarla, y hay la tenía como un ángel, desnuda completamente, mirándome toda ruborizada, con sus manos en sus pechos y sus piernas cerradas, y le dije.

-amor, prepárate para disfrutar, vas a probar un poco el sabor de la experiencia…

Poco a poco mirándola a los ojos, le fui separando las piernas, hasta tener a mi merced su rosado coñito, tenía un poco de bello en la parte superior, los cuales rozaron mi nariz, y separando un poco con mis manos su cerrado coñito, y comenzó a degustarme con su pequeño pero excitante coñito, no fue sorpresa encontrarla húmeda, sí que me deguste chupando sus jugos vaginales.

Le di especial cuidado a su clítoris, y sentía sus fuertes gemidos, no se preocupaba de que alguien pudiera escucharnos, pero sentir sus tiernos gemidos me ponía a mil, mientras le chupaba el coño, ella se amasaba sus enormes tetas, se pellizcaba sus pezones, y de vez en cuando devolvía su mirada a mis ojos, de manera de a hacerme ver cuán a gusto estaba.

Estuve chupándole su coñito por un buen tiempo, saboreando sus jugos, sintiendo sus espasmos, del orgasmo que había alcanzado, ya le tenía dos dedos metidos en su coñito, cuando bien húmedos, acerque uno a su tierno anito, y comencé a penetrarla por allí, dio un ligero saltito, pero luego siguió gozando sus nuevas sensaciones.

Al tenerle bien mojado su coño me dispuse a penetrarla, le di un largo beso, mientras con mi mano derecha llevaba mi miembro a la entrada de su vagina, al sentir su caliente coñito tocándose con la cabeza de mi polla, hiso erizarme entero, me sentía feliz, al tener a mi merced a aquella infartarte adolecente, sabiendo que la vi crecer, desde que nació, que prácticamente fui su tío durante su niñez, y ahora era su amante.

Arqueo su espalda mientras le metía mi miembro hasta donde más podía, y la bese, quería disfrutar el momento recordar su sabor, su piel, todo.

La di vuelta dejándola sobre mí, y ella sin indicarle comenzó a montar sobre mi polla, si bien a veces nos costaba agarrarle el ritmo se notaba que a ella le gustaba y le ponía empeño, ella gemía como una puta, estaba gozando de lo mejor, y yo me degustaba succionando ambos pechos que colgaban y saltaban frente de mi cabeza, no sé cuantos orgasmos tubo pero yo ya estaba próximo al mío.

Con ambas manos le estruje las inmensas tetas mientras le llenaba su coñito con mi leche, y de inmediato ella al sentir su vagina llenarse con mi leche ardiente, se derrito en un orgasmo, que nos dejo, tirados sin separarnos en la cama.

No quería perder el tiempo, así que apenas pude reponerme, se la saque de su abertura viendo como, corría el semen por sus muslos, ella capto el movimiento y se preparo para el segundo round.

La puse en 4 patas, y le empecé a lengüetear su pequeño ano, debo decir que era muy higiénica no tenía ni olor, lo que me gusto mucho mas y fui dilatando con mis dedos su pequeño culito, ella sabía lo que venía, pero no parecía nerviosa.
Debía follarme aquel culito, puesto que miguel ya debería haberle cogido el culote a mi hija y habíamos quedado de acuerdo y nos habíamos dado permiso para desvirgarle el culo de nuestras hijas.

Al tercer dedo dio un saltito, y un gemido que no parecía tan de placer, pese a todo igual masajeaba su clítoris para aumentar su estado de excitación, estuve así el tiempo que estime correcto, cuando me pare, y con mi miembro bien lubricado con saliva, lo coloque en la entrada de su culito.

Cuando logre meter la cabeza, la susi gemía, no sé si de dolor o de placer, pero en ese mismo momento ella se masajeaba fuertemente el clítoris con su mano.

Y proseguí el vaivén, metiendo en cada embestida un poco más de mi verga en su culo, estaba en la gloria total, ella gemía muy fuerte, y yo seguía taladrándole su ano que ya bien dilatado, apretaba de modo de estrangularme mi polla.

Po fin había follado a la niñita que me calentaba tanto, pensaba, mientras aun tenia alojada mi vieja polla, en su joven y tierno culo, hasta que no aguante mas y le llene las entrañas con mi leche, seguí el vaivén hasta que mi polla comenzó a ponerse lacia, y se la saque, de su culito salían borbotones de semen, lo cual me gusto al saber y recordarme siempre que era mi semen.

Callo exhausta en la cama y yo me recosté, a su lado, cuando fui a darle, un beso, vi que su cara mostraba rastros de lagrimas, lo cual me hiso pensar que se me había pasado la mano, y le dije.

-te pasa algo susi.

Y me dijo.

-no es nada, solo que me dolió lo último.

Cando yo le iba a dar alguna explicación, me interrumpió y me dijo.

-pero pese a eso me gusto mucho, te quiero…tío.

Y yo le dije te quiero susi, y nos quedamos dormidos abrazados…

Al otro día al despertar, estaba aun la susi junto a mí, me levante le di un beso en la frente mientras dormía y me fui al living.

Hay estaba miguel, sentado leyendo el diario, y al verme sonrió con una mirada cómplice, al momento que me ofrecía un café.

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