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Soy infiel con mi suegra

Enviado por reverendo el 26/9/2009

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Soy infiel con mi suegra Publicado el 26/09/2009, por: reverendo

Continuando mi serie de relatos, que como dije son totalmente reales, quiero proseguir con mi historia que si lo desean pueden leer y comentar en mis dos relatos anteriores ( http://www.relatoseroticos.com/transexuales/elizabeth-amor-fugaz-y-sorpresa-460/ ) y ( http://www.relatoseroticos.com/transexuales/eli-amor-fugaz-y-sorpresa-como-me-hice-bisex-ii-493/ ). Para quien no haya leído mis relatos anteriores, comentar primero que nada que soy bisex, y fue algo que no era nada premeditado, sino...

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que descubrí digamos de un modo "casual".

Hoy quería contar lo que pasó meses después de haberlo dejado con una ex pareja que marcó mi vida, llamada Elizabeth. Habían pasado algunos meses hasta situarnos en enero de 2005, apretaba el frío por mi ciudad, y llevaba unos meses de "soledad" es decir sin pareja, pero con algún ligue, especialmente ligues fáciles conseguidos en discotecas de ambiente o por conocidos/as que había hecho durante este tiempo. Sin embargo, anhelaba encontrar una pareja estable, ya que considero que el sexo habitual con una persona es mejor y de más calidad porque ambos se acostumbran a lo que le gusta al otro, aunque haya algún desliz o infidelidad de vez en cuando para variar algo. Ese frío mes, conocí a Leticia en una discoteca de ambiente gay, ella que disfrutaba con algunos de sus amigos (gays), estaba bastante borracha, y bailaba como una posesa con un traje más que corto, con unos pechos grandiosos y apretados y desmelenandose completamente (al fin y al cabo pensaba que todos los presentes eran gays sin saber que yo siendo bisex le estaba echando el ojo). Yo que aunque andaba con algunas copas, estaba más sereno que borracho, fui acercandome progresivamente a ella con la intención de empezar a bailar.

Finalmente suena en la discoteca una salsa de Marc Anthony y aprovechando que me defiendo bastante bien con este tipo de música la agarro por la mano sin soltar palabra previa y empiezo a bailar con ella. Ella también es muy buena bailadora, y comenzamos un baile que fue calentandose con el paso de las canciones, al igual que lo que guardo en mis pantalones. Calculo que tras una hora bailando, me propone ir a tomarnos algo a la barra, accedo y la invito... pero cuando ibamos camino de la misma desvió su camino y me conduce hasta los baños de aquella popular discoteca. Sin cortarse nada en absoluto, que la vieran los hombres que en su mayoría poblaban la discoteca, me mete en uno de los estrechos cuartos de aquellos baños... y soltó una frase que aunque típica, me puso a mil: "te voy a hacer un hombre de verdad" (curioso esta frase cuando apenas sabíamos como nos llamabamos). Me baja la cremallera, y sin bajarme los pantalones mete su mano para sacar mi ya dura polla. La saca y sin vacilar la introduce en su preciosa boca, mamando con poca destreza debido a su estado de embriaguez, pero poniendome a mil por la situación. A causa de esto decido tomar el mando, y levantandola, le doy la vuelta (mi postura favorita), y apoyándola contra la pared, se la meto en su húmeda concha, entrando a la perfección, y para locura de ambos sin condón.

Follo con todas mis fuerzas, no quería fallar, pienso de todo para no correrme rápido y parece que voy consiguiendolo, ya que en un momento determinado me comenta que no pare que se va a correr y que quería que después de correrse le comiera el clitoris. Así fue, se corre de una manera sorprendente en cuando a líquido, algo que sigue poniendome más y más cachondo hasta el punto de pensar que se me iba a salir el corazón del pecho y reventarseme la polla. Acto seguido lamo su clitoris, sintiendo de cerca a su vagina empapada y gustosa, pero al poco no aguanto más, me incorporo y pido acabar sobre sus tetas, algo a lo que accede. Me corrí como pocas veces lo había hecho, con una cantidad de leche considerable y con fuerzas, algo que pienso que simbolizaba mis impresionantes ganas de estar con una mujer después de varias relaciones esporádicas con hombres. Tras esta primera relación, salimos de la discoteca y nos fuimos para el coche, donde pasamos hasta que amaneció, follando varias veces.

Pese a que los comienzos fueron esperanzadores, aún fue mejor con el tiempo, ya que ella supo de mi bisexualidad, la aceptaba y excitaba por igual, por lo que disfrutaba del sexo como me gusta. Ella se provió bien de juguetes sexuales, con los que nos penetrabamos anal y mutuamente, disfrutando del sexo a tope, es decir, una relación plena de pareja, con amor, sexo al máximo exponiente, rica y variada. De hecho hemos continuado la relación hasta ahora (septiembre de 2009) desde aquel famoso enero de 2005. A comienzos de 2008 y con 3 años de relación a nuestras espaldas, decidimos irnos a vivir juntos, nos compramos una casa y todo parecía ir sobre ruedas, pero la maldita crisis económica hizo que nuestras empresas nos enviasen al paro, teniendo que vender la casa por un precio inferior solo 6 meses después. Ella me propuso irme a vivir con su madre, que estaba divorciada hacía unos años, así que fuimos para allá.

La relación con mi suegra Ana había sido "cordial" hasta la fecha, sin mucha confianza, pero tampoco con malos síntomas, nos veíamos muy poco, así que pasar de verse poco a convivir hay un paso enorme. Cuando llevábamos pocos días viviendo, Lety me confiesa que su madre ha descubierto nuestros "juguetes sexuales" mientras limpiaba nuestra habitación, algo que en principio me dio una vergüenza enorme aunque Lety me tranquilizó diciendome que su madre le comentó que si todavía se usaban "esas cosas". Así quedó la cosa, hasta que a principios de julio contratan a Lety para trabajar, que a pesar de ser lejos de casa, fue bastante necesario. Ella trabaja de 9 a.m.a 2p.m. y de 5 a 8, pero en la hora de la comida se queda a comer cerca de su trabajo porque como dije está bastante lejos de donde vivimos. Yo que sigo en el paro pasaba horas muertas en casa con el pc, viendo la tele o recogiendo, soliendo levantarme a las 12 p.m. aproximadamente. Mi historia, dentro de la historia que vivo con mi pareja, cuadra un día que me levanto un poco más temprano de lo habitual, ya que me desvelé pensando en que no me salía trabajo. Normalmente duermo desnudo, y cuando me levanto voy completamente así ya que mi suegra a esa hora suele estar en un curso de artes plásticas al que acude, pero ese día a pesar de que me me percaté que era temprano, no miré el reloj ya que pensé que estaría cercano a las 12. Voy al baño y tras orinar, decido volver a mi cuarto, pero de camino por el pasillo, oí unos extraños ruidos en la habitación de mi suegra por lo que decido mirar por la mira de la puerta.

Allí estaba mi suegra sobre su cama tirada y con uno de nuestros juguetes sexuales!! introduciendoselo hasta el fondo, totalmente desnuda y con una pasión impresionante. Mi polla empieza a subir de manera rápida, ya que nunca había visto a mi suegra desnuda, y cuanto menos en esa actitud. Empiezo a masturbarme mientras que seguía observando por la mira de la puerta, y tan torpe fui que di con mi mano sin querer a la puerta, dando un golpe seco, me asusté muchísimo pero me quedé quieto ya que ella sabía que el único que andaba por la casa era yo, y no podía ser nadie más, aparte de por lo morboso de la situación "a ver que pasaba". Tras unos 30 segundos, inmovil, volví a mirar por la mira, y comprobé como mi suegra se acercaba a la puerta, intento ir sigilosamente para mi habitación, pero en ese momento Ana abre la puerta y me dice que a donde voy (todo esto yo en pelotas y con una erección considerable que iba bajando del susto), le comentó que a mi habitación que sin querer volviendo del baño tropecé con la puerta.

La escusa pensé que me había salido genial, pero Ana no se creyó una palabra y se acercó a mi con un camisón semitrasparente de estar por casa, me parecieron interminables los segundos que tardó en llegar a mi, pero al acercarse me dice: "no soy tonta, llevo un rato viendo tu sombra cerca de la puerta y se que te estabas pajeando viendome porque te gustaba lo que miras", me quedé helado, asustado... no supe que hacer, y le negué lo que dijo. Me rebate, y me chantajea diciendome que me tenía controlado, y como no accediera a lo que me pediría, se lo diría a su hija.

Me agarra de la mano, y me va llevando hasta su cuarto, con mi polla ya muerta de lo complcado de la situación. Allí me tumba sobre su cama y empieza a contarme todo lo que sabe y ha visto acerca de mi y Lety. Me cuenta que con frecuencia nos ve follando, también por la dichosa mira de la puerta, y sabe lo que me gusta, que no me preocupase que a muchos hombres también le gusta el sexo anal pero no lo confiensan. Tal es la conversación, que comienzo a relajarme y ponerme cada vez más cachondo, ya que estar con una señora de 55 años, estando yo completamente desnudo y ella semidesnuda sobre una cama y más cuando es la madre de tu novia de hace unos años no era lo habitual. Especialmente con 24 años y habiendo vivido las historias que por suerte me han tocado vivir. Finalmente, mi polla vuelve a su estado natural (es decir a estar dura), y ella percatandose de la situación, dice que aquí vení lo que ella me pediría, se abre de piernas y me pide que la penetre hasta el fondo que hacía tiempo que ningún hombre lo hacía y que quería sentir una polla caliente dentro. La obedezco y comienzo a follarmela, su vagina no tenía nada que ver con la de su hija, habían casi 30 años de diferencia entre ambas, pero como todo hombre, me gustaba lo que estaba haciendo logicamente, estoy un rato en la postura del "misionero"hasta que le aviso que voy a correrme, me pide que eyacule en su boca, y cumplo sus órdenes, le suelto toda la lefa encima y chupa con gran pasión.

Me comenta como tiempo atrás lo hizo Eli que "ahora me toca a mi", y cogiendo el consolador con el que se estaba masturbando antes ella, me pide un 69, en el que le lamo bien la concha y ella me introduce el consolador por el ano. Estamos un buen rato así, y finalmente ella se corre, haciendolo igual que su hija, de una manera salvaje y soltando mucho líquido, algo que me llama la atención por su edad. Yo vuelvo a empalmarme, mientras me pajeo ella sigue dandome por el culo con el consolador, y para acabar vuelvo a correrme como más me gusta hacerlo, con una polla en mi culo, que es como más gusto da aunque algunos digan lo contrario.

Luego de esto, seguimos nuestras vidas como si nada pasara, pero a día de hoy seguimos de vez en cuando teniendo encuentros, sin que por supuesto, nadie más sepa nada. Así es como follo a diario, ya sea con la hija o con la madre, o incluso varias veces, por la mañana con una y con otra por la noche. Aunque sigo esperando un trabajo, ahora mismo no me puedo quejar por la parte sexual, vivo un sueño en vida.

Ya solo me falta otra historia para finalizar mi serie de 4, y que está basada en diferentes marchas y fiestas a las que he acudido con Lety a lo largo de estos años.

Espero sus comentarios, saludos amigos.

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Categoría: Intercambios | Comentarios: 1 | Visto: 17986 veces

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Fotografia de zeus
Zeus

Orale no pues se nota ke vives en la gloria mi estimado.... ke bueno por ti muy bueno tu relato....

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