El sueño…
Sucedió como por arte de magia, yo la acariciaba poco a poco hasta que…
Me encontraba solo en mi casa, algo bastante raro, y mas extraño era cuando salgo a la calle y veo el cielo, que poseía un rojo con naranja muy pocas veces visto por estas latitudes.
Así que continué observándolo, gire mí vista hacia los lados, y no había nadie en la calle, nada, ni un alma, solo casas, no preste mucha atención y me dirigí adentro a ver TV.
Al cabo...
de un rato, me estoy dando un buen baño, cuando de repente escucho unos pasos de algo o alguien, por lo que salgo disparado a investigar, pero no era nada.
Después de unos benditos momentos dándome una grandiosa paja, salgo del baño para seguir viendo TV, al rato, se vuelven a escuchar los mismos pasos, pero esta vez, se escuchaban gemidos, sigo sin prestar demasiada atención, pero a medida que ignoro estos sonidos, más fuertes y constantes se hacen. Supuse que seria el vecino que estaría violándose a la mujer. Pero al cabo de un rato siento que no es al lado de mi casa, sino en mi propia casa. Así que con las bolas al cuello, tome un enorme cuchillo de carnicero de la cocina, y me fui a la caza de esos sonidos. Y a medida que avanzo, los sonidos se hacen más fuertes, continuo hasta la entrada de mi cuarto, donde al parecer venían los misteriosos ruidos.
Así sea que sean un familiar, amigo o algún ladrón. De seguro le daría el susto de su vida, pues abrí la puerta con una patada que la arranco de sus bases. Al instante que cae la puerta, entro con el cuchillo buscando algo que herir. Pero lo que veo no es ni lo uno, ni lo otro…
Están en el piso, dos de las criaturas mas perfectas en el planeta, dos mujeres que calcule yo medirían 1.80 mts. Con un culo y unas tetas que hasta una actriz porno envidiaría.
Están tiradas ahí, besándose, tocándose… EN MI PROPIO CUARTO… No podía creer lo que estaba sucediendo, y al ver esto, la verga palpitaba en un llamado de auxilio por tratar de salir de mi bóxer.
Mas extraño aun, es, que no se han percatado de presencia, aun cuando volé la puerta y entre gritando con un cuchillo que parece de guerra. Aproveche eso para disfrutar de la función.
Ahí estaban, cuando la catira se acerca lentamente a la morena, que tenia unas tetas, como dos volcanes en erupción, y por su concha, brotaban líquidos, como si fuera una fuente, y respiraba de forma desesperada por poseer a la catira.
Poco a poco la catira se acercaba hasta que por fin le dio un beso tal, que hizo que se hiciera agua la boca. La siguió besando hasta que sus manos se pusieron a tocar y masajear la piel tersa de ese mujeron, que ya estaba súper mojada, y sudaba como si estuviera en un microondas. Así, las manos de la catira empezaron por su negra cabellera, tan negra como una noche sin la Luna ni estrellas, luego bajo a sus tetas, que a pesar de ella tener los ojos cerrados, sabia con exactitud todas sus partes, empezó a masajearlos de adentro hacia fuera y luego empezó a jugar con sus pezones, tan redondos, que parecían haber sido hechos por compases.
En ese momento, la morena se separa de la catira, y entre ellas, queda un hilo de saliva resultado de aquel juego lujurioso. Esta emite un gemido largo y pronunciado, la catira solo sonríe y continuo con su labor, siguió besándola con dedicación y con sus manos bajo hasta su bella concha, fue ahí, cuando empezó la verdadera diversión, en un principio comenzó lamiéndole los líquidos a la morena, y con sus manos lo restriega en su propio cuerpo, y se separa de ella, solo para que la morena regrese en cuatro como un ternero a su madre vaca.
Luego la catira va mas abajo, hasta donde la ya rebosada concha de la morena y empezó a pasarle la lengua lentamente, disfrutando hasta la ultima gota de esa inagotable fuente. La morena solo se retorcía, mientras gemía como un animal. La catira fue aumentando el ritmo lamiendo esa concha, como si hubiera estado 1 semana sin beber nada, y con dos dedos, los introduce en la concha y comienza a pajearla con fuerza.
Yo, lo único que me quedo, fue darme un buen pajazo.
Después de un corto tiempo, la morena comienza a venirse, y con aquel chorro tan delicioso que escapa de su clítoris, la catira solo cierra sus ojos, y abre su boquita llena de líquidos y saliva.
La catira trato, de agarrar todos esos líquidos, para degustarlos como un buen catador de vinos, solo que esta vez la fuente era una puta de las calientes. Luego subió y empezó a besarse con ella, que seguía convulsionando.
Al cabo de un rato, de un buen pajazo, pero con ganas de tirar, me acerco a ellas, a esas dos bellas criaturas, ahí me quedo observándolas, como dormían, tan tranquilas, como si fueran dos ángeles. De pronto, la catira abre sus ojos inmediatamente, y el susto hace que de unos pasos atrás y tropiece con no se que, cayendo en el acto. Y justo cuando abro la boca para decir algo, que ya ni recuerdo, la catira despierta a la morena diciéndole:
_”Contempla el regalo que nos han traído, mi bella puta”.
Yo estupefacto observo como ese par me desviste y me dice:
_”Mi amo estamos para servirle”
Dicho esto, hizo que la verga volviera a pedir por salir de mi ropa interior. Yo me levanto, pero ellas siguen de rodillas, en eso la morena se me acerca a quitarme el bóxer, pero esta muy cerca de el, y cuando me lo termina de bajar, mi verga la golpea justo en la cara.
Ella esta súper caliente me dice:
_” ¿Puedo mi amo?”.
_”No querida, soy yo el que te a probar a ti”, le respondí, dejándome llevar por este loco y deseoso juego.
Luego, la hago a un lado, y le digo:
_”He visto como uds. dos putas juegan, ahora tu perra, diciéndole a la morena, te quedas allá, mientras me quedo con esta zorra”.
Así, me le acerque a la catira, la recosté en el piso y empecé a besarla como un loco y ella me agarra la verga y comienza a pajearme. La morena llega gateando, y con una cara de niño perdido, me hace una seña y un gemido hacia mi verga, e inmediatamente la catira le pone mi verga en su boca. Continuamos así un largo rato, cuando empecé a lamerle la cocha a la catira, metiéndole mi puño entero en su concha, hasta que ella empieza a correrse. En ese momento, agarre mi verga y justo cuando se corría, se la metí, para atrapar ese flujo lujurioso. Luego pongo a la morena debajo de ella, y saco mi verga de concha, lo que hizo, que sus líquidos bajaran con calma. La morena estaba esperando esos líquidos, que los recibió hasta la última gota, saboreándolos y probándolos todos.
Me acerque a la catira, y la tome por el pelo y le dije:
_”Ves mi bella puta, que yo también te puedo hacer gozar”.
La catira al escuchar esto, se pone mas excitada todavía, y rápidamente se mete mi verga en su vagina, mientras le lamía la concha al morena. Sin mediar palabra alguna, comencé a azotarla como si fuéramos animales, le di así por un buen rato, cuando se lo saco, y se lo metió en el culo con una facilidad, y me dijo:
_”Soy una puta, soy tu puta, viólame por el culo, rómpemelo, ábreme en dos”.
No la desobedecí y la bombeaba con violencia, ella gritaba y gemía, mientras la morena le lamía las tetas, y se metía dos de sus deditos en su concha.
No aguantaba más y comencé a correrme. Ya la morena había probado los jugos de la catira, ahora quería que probara mi leche. Seguí bombeando a la catira hasta que me corrí, luego me saque mi verga, y agache a la catira a la altura de la cara de la morena, para que cuando la leche saliera, la morena la tragara. Y así lo hizo, mientras bajaba lentamente de su culo, la morena se desespero, y subió hasta su culo, para chuparlo hasta sacarle la ultima gota de leche.
La verga ya la tenia flácida para entonces, pero eso no le importo a la morena, que salto del piso, para mamármela de manera increíble, que fueron necesarios un par de minutos antes que volviera a ponerse en posición de ataque. Una vez que estuvo bastante erecta, se la metió por su concha, y comenzó a menearse como una bailarina.
Seguimos en ese baila sexual, hasta que no aguanto más y me corro en la cara de las dos, para que con mi leche las dos jugaran como niños, la catira le limpio toda la leche que tenia la morena en el cuerpo y en la cara, para luego ella llevarse toda mi leche a su boca.
Le abrió la boca a la morena, y lentamente le dejo caer mi leche directo dentro de su boca. Para cuando había terminado, la beso para que las dos se quedaran con ese precioso liquido.
Luego agarre mi verga, y se la meto en el culo, mientras beso a la catira. Mientras eso sucedía, un horrible pitido comenzó a escucharse. Mi visión se nubla, y lo único que puedo sentir es ese horrible pitido resonando en mi cabeza. Pierdo el conocimiento, y en un instante, vuelvo a recuperarlo. Abro los ojos, y salgo disparado, pero todo esta muy oscuro, y no esta ni la catira ni la morena, en eso vuelvo a escuchar el pitido, y al ver lo que era…
Un despertador, indicaba las 0630 horas. Me levanto de la cama, y veo que no esta el cuchillo, y la puerta esta intacta. Enciendo la luz, y la horrible verdad se mostró. Todo había sido un sueño. La cama estaba un tercio entero lleno de mi leche, al igual que mi bóxer, y mis piernas.
Parecía tan real, pero no lo fue, solo un estúpido sueño. Me senté en la cama a meditar. Y luego de un rato vuelvo a dormir…
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