Cada vez que voy a su casa, mientras converso y tomo algo con su marido, ella se pone unas calzas ajustadas y merodea a mi alrededor. Limpia, acomoda, se agacha adelante de mis ojos y me da un espectáculo fenomenal.
Luego, cuando estoy en casa, me manda mensajes preguntandome si me gustó lo que ví. Yo le contesto: sos una gata buscona. A ella le encanta que le diga que es una gata.
Y cuando quieras puedo ser tu gatita, tu putita, como te guste......
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