Infidelidad Consentida

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Infidelidad Consentida

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Ajustar texto: + - Publicado el 18/09/2010, por:

Infidelidad consentida

Mi esposa se llama Inés, tiene unos 35 años, es una señora muy guapa, no es muy alta, tiene senos pequeños pero duritos con unos pezones grandes deliciosos, lo mejor de ella son su piernas y sus nalgas que aunque pequeñas las tiene redonditas y paraditas, en otras palabras en una delicia de mujer, además de ser muy, pero muy caliente, y sus orgasmos son intensos y nada difíciles de lograr cuando se conocen bien sus gustos.

Yo soy un hombre como cualquier otro de unos 50 años, me llamo Rafael, no soy gordo, me mantengo en forma y disfruto mucho el sexo con mi esposa, dentro de ciertas limitaciones por la edad, no soy muy desarrollado en cuanto a verga, solo mido unos 15 cms. Pero gracias a mi esposa y sus dotes de ser una experta en la cama, y la píldora azul, tengo erecciones firmes y duraderas. Ambos casados por segunda vez, solo llevamos dos años de casados, también los dos trabajamos, ella tiene un buen puesto en una agencia de publicidad, yo soy ejecutivo en un firma de mercadotecnia, pero hablemos de lo que nos interesa, el sexo…

Cada vez mas seguido recurrimos tanto a la pornografía en el Internet como a morbosas fantasías para calentarnos y lograr sendos orgasmos, nuestra fantasía favorita es la de que se la coja otro hombre delante de mi y yo cogérmela después con su vagina llena de semen del otro, esto nos caliente mucho y también el escuchar con todo detalle como se la cogía su ex marido y otras hombres que han pasado por su vida y que se la han cogido de muy diversas formas, pero nunca ha tenido sexo con dos hombres a la vez y esto le encantaría hacerlo, el problema es con quien tener relaciones, sobretodo con un hombre joven, ella fantasea mucho con cogerse a un chico de 20 años, yo estoy totalmente de acuerdo, solo esperamos la oportunidad de conocer al chico indicado.

Afortunadamente una amiga de Inés, le contó que se la había cogido ya varias veces un chico de 23 años que se llama Raúl y que es estudiante y que esta delicioso, que se lo podía presentar para que hicieran una cita y se lo cogiera, Beatriz, la amiga de mi esposa le dijo que siempre le daba un dinero como gratificación, porque es estudiante y así lo ayuda con sus gastos, también lo ha hecho así con otras señoras casadas, esa misma tarde se lo presento y tomaron un café las dos señoras con el chico, su amiga los dejo solos para que se pusieran de acuerdo en cuando y donde se iban a ver y quedaron para verse en unos días, la única condición es que yo estaría presente, esto le entusiasmo mucho la chico que nunca se había cogido a una señora delante del marido y le dijo que seria muy morboso el que yo lo viera coger y el verme también a mi disfrutarla al máximo.

La cita para encontrarnos con Raúl estaba ya formalizada par el próximo miércoles, faltaba una semana exacta y se me iba a ser eterna, por supuesto que a Inés más.

Solamente de platicar lo que podría suceder, mas bien lo que sucedería con Raúl, nos calentaba sobremanera, y yo casi me venia al escucharla cuando me daba todos los detalles de como se iba a coger al chico, esto por supuesto me producía una calentura muy grande y una erección muy firme, ella se mojaba como nunca y me rogaba y casi me ordenaba, que le mamara su mojado y delicioso chochito hasta hacerla acabar en mi boca solamente después de haber acabado ella me permitía penetrarla diciéndome "ahora si méteme la verga, imagínate que estoy llena de venida, gózame mi amor," le metía mi verga bien dura bien y no tardaba ni un minuto para alcanzar un orgasmo muy intenso.

Como comprenderán mis lectores que se acercan a mi edad, yo no iba a resistir, ni iba a tener la energía necesaria cogiéndome a Inés a diario por una semana, y llegaría al encuentro hecho una lastima, Inés lo entendí también y llegamos a un acuerdo, no nos tocaríamos para nada ni hablaríamos del cercano encuentro. Me dedique a jugar golf, a comer sano con muchos mariscos, a trabajar con ahínco y los días pasaran uno a uno.

Inés me pidió que la dejara cogerse al chico a solas la primera vez, ya después seriamos los tres juntos, esta solicitud me pareció muy sensata, de esta forma ella tendría más confianza, también el chico cuando estuviéramos los tres juntos,

Por fin llego el ansiado miércoles y las cuatro de la tarde recogimos a Raúl en un centro comercial, íbamos en mi camioneta Toyota Sienna, que muy amplia y cómoda, nos dirigimos a un Motel, cercano que es muy accesible y de los de más calidad de esta ciudad. Los Moteles en México están diseñados para entrar directamente a la habitación desde la cochera, no hay que registrase, ni nada de eso, es un sistema civilizado, practico y muy discreto, una asistente espera en la entrada, te dice el numero de habitación y ella va detrás del auto para en cuanto entras a la cochera corre un cortina y nadie se entere que estas de visita, la habitación esta arriba de la escalera comunicado con una escalera al fondo de la cochera.

Pague a la asistente y le pedí unos refrescos para la pareja y un whisky-soda para mi, mientra tanto la pareja subía la escalera y desparecían detrás de la puerta de la habitación. Como venia manejando y cuidándome del intenso trafico no pude observar bien a Raúl, solo vi a un chico joven, delgado, muy moreno y de facciones agradables, casi no cruzamos palabra en el corto recorrido al Motel, el chico, aunque se veía calmado, creo que estaba nervioso, pero yo mucho mas que el. La que tomo las cosas con mucha calma fue Inés.

A los pocos minutos llego la asistente con los refrescos y mi whisky y subió a entregárselos, vi que Raúl salía a recibirlos, ya sin camisa, lo observe pero solo un instante. Corrían los minutos lentamente yo trataba de no pensar en lo que estaba sucediendo en la habitación, me resistía a imaginármelos a los dos mamando y cogiendo. Por fin una hora y diez minutos mas tarde salio Raúl, ya vestido y con una sonrisa me dijo, "Lo felicito, Inés es una mujer increíble, ya esta lista para recibirlo", solo le dije gracias y subí a la habitación y aquí comienza una experiencia inolvidable, que jamás se me borrara de la mente.

La habitación estaba en la penumbra a media luz, Inés estaba desnuda recostada en la amplia cama, mi primera impresión fue el intenso olor a sexo que se respiraba, era una combinación de perfume de mujer con aroma de néctares de vagina de hembra y semen de hombre, este ultimo aroma mucho mas penetrante que el mío. Mientras me desnudaba, Inés me relataba su experiencia con palabras suaves pero muy calientes, "Es un hombre muy delicado para hacer el amor, sabe como cuidar a una mujer y hacerla gozar, nada exigente y se toma mucho tiempo en sus caricias y besa de maravilla, mama increíble, me hizo acabar en su boca, como bien sabes que gusta me hacerlo, goce como hacia tiempo no gozaba, tuve varios orgasmos", yo tenia curiosidad de que me contara con detalle como se la había cogido, si se vino mucho, cuantas veces y así por el estilo, dime le pregunté "Como tiene la verga de grande y gruesa, ¿mas que yo?”, Inés se sonrío y me dijo, "no te enceles, si la tiene mas grande y gruesa pero no mucho mas", les he de confesar que mi verga es muy normal en cuanto a tamaño se refiere, solo 15 centímetros, osea del promedio general, me continuo dando detalles mientras yo la acariciaba y le besaba sus pechos los pezones los tenia rígidos, así se le ponen cuando anda bien caliente.

Poco a poco bajaba mis caricias con la lengua mas abajo, al llegar a sus vellos pubícos el olor a semen de hombre era penetrante, Inés mantenía las piernas cerradas, me baje mas y me abrió las piernas, yo deseaba ver de ver de cerca sus labios vaginales, siempre los tiene cerrados, ahora estaban medio abiertos y brillantes por el semen de Raúl, me tomo de la nuca y me acerco aun mas a su vagina, me murmuro pidiéndome, "mámame, quiero sentir tu lengua adentro de mi". Yo a esto me resistí, el semen de Raúl broto del interior de sus vagina y se escurría hasta llegar a las sabanas, viendo esto no resiste mas, me separe y me subí arriba de Inés y le introduje mi verga que estaba a punto de estallar, Inés me pidió que no me moviera, que me tenia que durar mas mi penetración, ella sabia y sentía el mismo increíble deseo de gozar conmigo, nuestra fantasía se estaba cumpliendo, la tenia penetrada con mi verga dura como nunca, con su vagina llena de semen de otro hombre, fue una sensación increíble, sin moverme casi, me comencé a venir teniendo, yo creo, el orgasmo mas intenso que he tenido en mi vida, Inés gemía de placer y también alcanzo otro orgasmo, según me dijo mas intenso que los anteriores, solo de verme a mi gozar.

Me separe de ella, fue entonces que la combinación de mi abundante semen y el de Raúl, así como lo fluidos de Inés, brotaron de la vagina de mi esposa y escurrían libres hasta quedar en la sabana, ya de por si la tela estaba mojada por las anteriores venidas. El aroma era muy intenso, se podía casi saborear el sexo en la habitación. Me recosté junto a mi mujer y ambos dormitamos como una media hora o poco mas, estábamos, agotados los dos por las sensaciones tan intensas que habíamos tenido en la ultima hora y media, tanto físicas como mentales.

Al cabo de un rato largo se levanto Inés a tomar una ducha, yo me quede recostado en la cama, por fin nos vestimos y bajamos a reunirnos con Raúl en la camioneta, Inés se subió a la parte de atrás de la camioneta donde estaba sentado Raúl, diciéndome, "espérate que yo aun no termino con este hombre", yo me subí al asiento de adelante con mucha curiosidad de lo Inés quería hacer con el joven.

Raúl la recibió con un intenso beso en la boca, que duró mas de una minuto, yo observaba la acción a una corta distancia y podía ver su lenguas como se entrelazaban y se movían en sus bocas, Inés se separo y le ordeno, ábrete la camisa y bájate los pantalones, Raúl procedió a hacerlo y fue, cuando ya tenia los pantalones y su briefs en el piso de la camioneta cuando lo puede observar a detalle, era de cuerpo bastante moreno y sin un pelo en su cuerpo, es muy lampiño y además tenia el pubis y los huevos afeitados, la verga la tenia flácida y no es circuncidado, los huevos no los tiene muy grandes y su escroto bastante recogido, no le cuelgan los testículos. Inés lo estaba acariciando y le comenzó a besar y chupar sus oscuros pezones que pude ver se le pusieron rígidos como de mujer, asimismo le tomo la verga en su mano y lo masturbaba lentamente, pude ver claramente como se le paraba la verga a Raúl y le crecía en la mano de mi esposa, cuando ya estaba dura Inés lo comenzó a mamar, le bajo el prepucio y pude ver la gruesa cabeza de un morado muy oscuro, mi esposa le recorría toda la verga con su lengua y le llego a manar los testículos, lo hacia con mucha delicadeza y con una gran pasión, después se introdujo gran parte de la verga en su boquita y comenzó el vaivén de arriba para abajo, Raúl, para entonces tenia la verga bien parada y durísima, yo lo estaba viendo a unos cuantos centímetros de distancia desde mi posición en el asiento delantero, asimismo oía los ruidos que produce una manada de verga, al rato de mamar Inés se separo y le ordeno, "mastúrbate, quiero que te vengas en mi boca, me avisas cuando te vayas a venir", la mano del muchacho comenzó su trabajo, pero solamente usaba tres dedos de su mano derecha para hacerlo, tal y como se debe uno de masturbar, lentamente sin prisas, al poquito tiempo de masturbarse le broto un gran gota de liquido seminal o de pre-venida, Inés de inmediato acerco su lengua y lo limpio, Raúl ya estaba casi por venirse, lo curioso es que el muchacho no separaba su vista de mis ojos, eso lo hacia, creo yo, ponerse mas caliente y disfrutar mas, a mi me perturbaba un poco cuando me veía con esa intensidad, Inés mientras tanto disfrutaba verlo masturbarse, a veces me obliga a mi hacerlo hasta venirme, creo que le calienta mucho ver cuando un hombre su produce placer el mismo, yo estaba con la verga bien parada al ver esta escena y solo esperaba verlo venirse en la boca de Inés, el no me quitaba la vista, por fin aviso, "Inés me voy a venir, toma mi leche , gózala toda".

Mi esposa se introdujo la cabeza de la verga del chico y vi como este se movía un poco al sentir el orgasmo que le venia y vaciar su semen en la boquita de mi esposa, Inés recibió su venida, el chico gemía de placer al sentir el orgasmo, pero no me separaba la vista, eso a mi me ponía de a mil, verlo como se venia en la boca de mi esposa y sentía su orgasmo. Inés al recibir la venida no se la trago , la conservo en su boca, y el espectáculo que me brindo fue lo mas caliente que he visto en mi vida, separo su boca de la verga del chico, abrió bien la boca y el abundante semen lo deposito el la cabeza de la verga de Raúl, el semen le escurría por la verga hasta los huevos, mi esposa se separo del chico, se acerco a mi, me toma la cabeza y me planto un bebo profundo en mi boca, pasándome parte del semen del chico, esto me causo una sensación increíble, indescriptible fue el placer de probar el semen de un hombre en la boca de mi esposa, yo tenia la verga de fuera, en mi mano izquierda y con esta acción, sin siquiera agitarla un poco comencé a venirme de una forma muy intensa, mi semen se desbordaba de mi verga y me caía en la mano y en el asiento del auto, fue estupenda y larga mi venida. Inés se me separo cuando sintió que ya me había venido. El chico observo toma esta escena y después nos dijo que la había disfrutado muchísimo, que era de lo más caliente que había visto en su vida.

Procedimos a limpiarnos el semen derramado con un pañuelos de papel que siempre traigo en la camioneta y después de vestirse Raúl, emprendimos el regreso para llevarlo al centro comercial donde había dejado su auto, durante el camino de regreso mi esposa se le recostó en su hombro y parecía que fueran novios, creo que Inés se estaba enamorando un poquito del chico, al llegar al centro comercial le entregue un sobre con una gratificación, tal como lo hacia la amiga de mi esposa, nos despedimos, quedando de volvernos a reunir en quince días.

Llegando a nuestro apartamento, me tome un whisky bien cargado, Inés su bebida de costumbre que es vodka, platicamos del encuentro y de cómo habíamos gozado los dos, mi esposa aun estaba caliente por la mamada riquísima que le dio al chico y se quito las pantaletas mojadas y comenzó a masturbarse allí mismo en la sala del apartamento, lo hizo suavemente hasta alcanzar el orgasmo, por supuesto que yo la he visto muchas veces masturbarse y sabe hacerlo muy bien, es un vicio que tiene desde joven darse placer a si misma. Yo estaba agotado, fueron dos orgasmos muy intensos que tuve esa tarde, tarde que nunca se nos olvidara.

Desde ese día nuestra vida sexual cambio radicalmente fue el parte aguas para bien de nosotros. Al otro día hicimos el amor riquísimo recordando los detalles de nuestro primer encuentro con otro hombre y además planeando lo que íbamos a hacer en unos días cundo la vería coger con Raúl.

El primer encuentro con Raúl y mi esposa fue todo un éxito, éxito en el sentido de que nuestra vida sexual entre mi esposa, Inés y yo, tomo otro carisma, otro rumbo, toda vez que la fantasía que habíamos imaginado muchas veces, fue convertida en realidad. Pero aun no se me había concedido ver a mi esposa ser penetrada por un hombre, verla en el acto sexual, verla tener un orgasmo con otro hombre, solo la había visto mamarle la verga a un chico, que por cierto fue una maravillosa experiencia. Ese punto incumplido de verla tener sexo con otro hombre, nos inquietaba y nos mantenía muy calientes a los dos, pero la solución a este deseo y fantasía iba muy pronto cumplida, en unos días seria real. La cita para encontrarnos con el chico seria el próximo miércoles y apenas era sábado. La espera se me hacia eterna.
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Para no desgastarme sexualmente, ya que en unos días nos veríamos con Raúl, nos abstuvimos, Inés y yo, de fantasear y coger, lleve a cabo lo que hice la vez pasada durante la espera, me dedique a jugar golf, trabajar y comer mariscos. Por fin llego el esperado día del encuentro y puntualmente pasamos por Raúl al mismo sitio de la otra vez. Fuimos al mismo Motel y ahora tuvimos la suerte de rentar la suite que estaba libre, esta suite es mas amplia que el cuarto normal y además de dos sillas y una mesa, tiene un cómodo sillón, y Serví-Bar, que facilita el poder tomar lo que uno quiere sin estar llamando a la asistente, por supuesto tiene un televisor con películas pornográficas en varios canales diversos, con películas de encuentros hombre-mujer, así como lesbicos, homosexuales y de grupo, muy calientes todos. Las imágenes se sucedían en silencio, pero nunca les prestamos atención. Esto es un lugar dedicado al placer sexual, solo de pensar en lo que sido llevado y pasado a cabo en esta habitación, es para escribir una novela o hacer una película.

Entramos los tres al cuarto, nos servimos, ellos refrescos y yo un whisky, me senté en el sillón y ellos dos en la cama, al cabo de unos minutos comenzó la acción, todos estábamos ya puestos para comenzar. Inés me ordeno diciendo "tú no vas participar a menos de que yo te lo ordene, solamente vas a vernos sin moverte de tu lugar y ya cuando hallamos terminado podrás mamarme y cogerme, antes no… esto te hará gozar mas, yo se lo que te digo"

Inés, saco de su bolsa un tubo de lubricante "K", que puso en la mesita de noche junto a la cama, este lubricante lo usamos ocasionalmente para estimularnos el ano introduciendo un dedo en ese secreto lugar, sobre todo cuando la estoy mamando y quiere acabar en mi boca, he sentido en mi dedo, cuando le lo he introducido por allí, hasta seis contracciones en su ano cuando tiene un orgasmo intenso, a mi me lo hace en las ocasiones cuando me masturba con una mano y con la otra me estimula el ano penetrándome con el dedo y masajeando mi próstata, debo de confesar que me encanta este juego y siento un gran placer, pero no lo practicamos seguido, no queremos recurrir a otro tipo de estímulos fuera de los normales, porque sino caeríamos en la costumbre de hacerlo cada vez que tenemos sexo y perdería su encanto de lo prohibido. ¿Que estaría tramando Inés al tener a la mano este lubricante?

Mi esposa le ordeno a Raúl que se desvistiera, mientras ella también se quitaba su ropa y la ponía en la silla, me puse a observar al chico que aun tenia la verga flácida y los testículos colgantes, pero no mucho, mas bien tiene un escroto recogido, ya estando ambos totalmente desnudos y de pie, se abrazaron y se besaron en la boca, como se acordaran mis estimados lectores, mi esposa es bajita y no era muy cómodo para los dos el besarse de pie, por la diferencia en estatura. Inés le recorría el cuerpo a Raúl con sus manos, sobretodo acariciándole las nalgas, se separaron y vi que el chico ya lucia una erección completa. La verga de Raúl, es como tres centímetros más larga que la mía, que solo tiene 16 cms., y bastante más gruesa, con algunas venas bien marcadas, además tiene una ligera curvatura hacia arriba. Ya estando esa verga erecta, el prepucio le cubre solo la mitad de la cabeza de su miembro. Inés se sentó al borde de la cama, quedándole la verga del chico a la altura perfecta para poder mamasersela cómodamente, le tomo el pene erecto y le bajo el prepucio, o sea le pelo la verga, descubriendo una cabeza de un color morado oscuro y mas gruesa que el tronco, le comenzó con calma, pero deliciosamente, a lamerle la cabeza y todo el tronco del muy bien proporcionado pene, llegándole a los testículos que se metió a su boca, han de recordar mis estimados lectoras y lectores, que Raúl esta totalmente afeitado en su área genital, esto además de ser esto mas cómodo para la mujer, ya que evita que algunos pelos se metan en la boca, cosa muy desagradable, hace que la verga se vea mas grande de lo que en realidad es, por eso a Raúl se le ve una verga de 20 centímetros, cuando solo tiene unos 19.

Mi esposa continúo lengüeteando la verga y se la metió todo lo que pudo en la boca, con una mano lo guío a que pusiera una pierna en la cama, descubriéndole el espacio entra los testículos y el ano, adonde dirigió su lengua, recorriendo el pequeño espacio, pero sin llegar al ano, mismo que acaricio con su dedo índice de la mano derecha, estimulando a Raúl de tal forma, que le brotaron de la verga unas gotas de liquido seminal que se le escurrieron por el tronco del pene, al sentir esto, Inés le limpio con su lengua los hilillos de liquido y nuevamente se metió la cabeza del pene en su boca, pero temiendo que el chico tuviera un orgasmo, le ordeno que se volteara, dándole la espalda, y que no se tocara en ninguna de sus partes, las nalgas de Raúl, que son no grandes o amplias, bien paradas y duras, le quedaron a mi esposa a la altura de su boca y ella procedida besarlas y recórrelas con la lengua, le abrió los glúteos con sus manos y con su inquita lengua recorrió la raja de las nalgas, era tal la estimulación que estaba recibiendo el chico, que se separo de la cara de Inés diciéndole, "párale por favor, o me voy a venir, ya no me mames ahora, déjame que yo te mame."

Mi esposa se tendió en la cama y le abrió las piernas al chico, como yo estaba sentado al pie de esta, en el sillón, pude ver la vagina de Inés que brillaba por los deliciosos fluidos que se producen por la excitación, el chico, se deslizo entre las piernas de mi mujer y separándole los labios vaginales con sus pulgares, metió su lengua en todos los rincones del chochito, así también dirigió su lengua mas abajo, hacia el ano, manándole ese delicado lugar entre la vagina y el ano, para esto Inés, que estaba ya calientísima, le dijo al mismo tiempo que lo separaba, "espérate, me voy a lubricar el ano para que me metas el dedo mientras me mamas". Así lo hizo y el chico deslizo en su apretado anito el dedo índice de la mano derecha, haciendo un movimiento de meta,-saca mientras proseguía su rica manada, ahora exclusivamente en el clítoris, Inés gemía de placer y no tardo mucho en tener un fuertísimo orgasmo, Raúl separo su cabeza de ese lugar, limpiándose con el dorso de la mano sus labios que estaban empapados con los fluidos de mi es esposa, se coloco entre sus piernas y así arriba de ella, le metió la verga suavemente y hasta el fondo, Inés comenzó a hablar diciendo su expresiones usuales, ya muy conocidas por mi, pero que me continúan estimulando y estimulan a cualquier hombre, decía con su voz plena de sensualidad: "así mi amor, dame verga… dámela toda… soy tuya… que rica la tienes… métemela hasta el fondo, gózame mi amor, lléname de tu lechita, dame, dame…mi amor, dame tu leche , lléname…".

Raúl, continuo con su mete saca, yo veía perfectamente bien como le metía la verga en la vagina a mi esposa, mi fantasía se estaba cumpliendo, un hombre se estaba cogiendo a mi esposa delante de mi y además la estaba haciendo gozar de una forma increíble, para esto yo ya me había desnudado y tenia una erección que ya me estaba doliendo, no me atrevía a tocarme porque sabia que me produciría un orgasmo, me tenia que aguantar, era un espectáculo increíble y fascinante.

A los pocos minutos el chico hablo diciendo, "ya no pudo mas, me voy a venir", Inés le contesto, "si mi amor, vente, vente, lléname de tu leche, dámela toda…así…así…". Vi como al chico se le recogían los testículos al casi tener el orgasmo, acelero un poco sus movimientos, se repente se queda quieto sin moverse, apretó las nalgas, dio un par de embestidas profundas y descargo su semen adentro de mi esposa. Casi sentí en carne propia su orgasmo, era la primera vez en mi vida que veía aun hombre terminar dentro de una mujer, y esa mujer era mi esposa.

Después de un corto ratito, Raúl se separo de mi esposa, vi como le sacaba la verga, aun firme y le dejaba un hilillo de semen de la punta de la verga a su vagina, se tendió al lado izquierdo de Inés, y ella me ordeno, "ven, acércate, ve como me dejo este chico, disfruta la vista de cerca, pon tu cara entre mis piernas…" La obedecí y me acerque, puse mi cara entre sus muslos, lo primero que sentí fue el fuerte y penetrante olor a semen y a sexo, su vagina escurría el blanco semen de Raúl junto con sus fluidos vaginales, pero predominaba el abundante semen del chico, que fluía hacia abajo hasta llegar a la comisura de las nalgas de Inés y a la sabana, esto me estaba produciendo algo diferente a lo que es una calentura normal, era demasiado fuerte. En eso Inés me ordena, no me pide, me ordena, con voz firme: "mámame, límpiame el semen del chico, méteme la lengua, me quiero venir en tu boca, hazlo, y rápido, quiero sentir tu lengua en mi vagina, hazlo ya…”.Yo sin pensarlo mas hundí mi cara en su vagina plena de semen, comencé a mamar y al probar nuevamente el semen de un hombre, tuve una sensación increíblemente erótica, nunca me había pasado, ni me imagine que iba a disfrutar los fluidos de otro hombre, me estaba sucediendo en es ese momento, no podía pensar ni racionalizar mis pensamientos, solamente sentía un placer indescriptible, en eso oí que Inés me pedía que le metiera el dedo en su ano, lo cual hice sin dificultades puesto que ya estaba lubricado, y me pedía también que le mamara ahora su clítoris, lo cual hice y en un fugaz tiempo me di cuenta del intenso orgasmo de mi esposa al sentir las contracciones de su ano en mi dedo índice que estaba bien metido en su anito.

Cuando sentí que Inés se relajaba, le saque mi dedo de su anito, me separe y me subí encima de ella para meterle mi verga que estaba a punto de explotar, me recibió y al sentirse penetrada me dijo: "cojéeme mi amor, méteme la verga, estoy llena de venida del otro, disfruta, dame tu lechita, vete mi amor, lléname, dame mas, mas…, mas…, así…, así…" Mi orgasmo no tardo en producirse, fue muy, intenso, pero muy intenso, y sentí como descargaba mi semen en oleada tras oleada, en el interior de la vagina de mi esposa que ya estaba bien llena de semen del chico. Termine de venirme, y al cabo de uno minuto mas o menos, me separe de Inés y me tendí a su lado izquierdo, al otro lado estaba Raúl, que me había observado con mucho detenimiento toda mi actuación con mi esposa, estaba yo rendido y sentí una laxitud y un bienestar físico asombroso y dormite al igual que mi esposa y el chico. No se cuanto tiempo paso, cuando sentí que Inés se movía y comentaba en voz ya normal: "que bárbaros que venida se dieron, me estoy desbordando, las sabanas están empapadas de sus venidas…" Efectivamente pude comprobar que seguía destilando semen por la vagina, yo había eyaculado cantidades formidables, como nunca me había pasado, así también fue le placer que sentí al haberme cogido a mi esposa después de haber sido penetrada por otro hombre.

.Después de haber visto a mi amada esposa, mamar verga, después ser ella mamada y penetrada por Raúl, (que como se acordaran, mis queridos lectores, este chico solamente tiene 23 años, mi esposa 35 y yo 50 y tantos) y acto continuo después de haber sido cogida por el chico, fue penetrada por mi, quedamos exhaustos, tanto Inés, mi esposa como yo, ambos habíamos tenido sendos e intensos orgasmos, el chico, con la fuerza y vigor de su edad, no mostró ningún agotamiento, ni físico ni mental, en cambio nosotros dos, estábamos honestamente afectados, ya que por primera vez mi esposa cogía con un hombre joven, cumpliendo así con la fantasía que muchas veces habíamos tenido de ver a mi esposa ser penetrada por otro hombre delante de mi.

Dormitamos un rato largo, ya mas descansados, Inés se levanto de la cama, diciendo: "me voy a lavar bien y tomar una ducha, estoy escurriendo de venida de ustedes dos". Efectivamente al levantarse y ponerse en posición vertical, el semen que aun tenia adentro de su vagina, le broto escurriéndose por sus muslos, fue una escena, muy erótica se me quedo grabada en mi mente y tiempo después, cada vez que recordaba el semen brotando de entre sus labios vaginales de Inés y bañando sus muslos, me venia una erección.

Nos quedamos Raúl y yo solos, tendidos en la amplia cama y recostados en la cabecera de esta, ambos totalmente desnudos, esto me producía cierta aversión, toda vez que nunca antes había estado a solas con un hombre desnudo en una cama y junto a el. Raúl creo que sentía lo mismo, y nos daba un poco de pena, aunque tenía la certeza de que ambos somos totalmente heterosexuales. Para romper el hielo, ya yo que nunca había tenido una conversación con Raúl, solamente habíamos cruzado unas cuantas palabras, comencé diciéndole, "Mira Raúl lo que ha pasado y pasara entre nosotros tres, quedara para siempre entre nosotros, yo se de tu absoluta discreción y tu puedes contar con la mía, sin embargo te quiero hacer unas preguntas que quiero que me las contestes con toda franqueza y sin inhibiciones”

A lo que el me respondió, con todo respeto y educación, que no habría ningún problema y que trataría de contestarme lo mejor posible todas las preguntas que le hiciera yo, comencé preguntando:

"Dime, ¿te gusta mi esposa, te calienta, realmente la gozas?, o solamente lo haces por que es tu profesión u oficio el cogerte a señoras mayores que tu y es a lo que te dedicas en tus ratos libres, además de estudiar tu carrera”

Yo tenia mucha curiosidad si es que realmente estábamos con un hombre que satisfacía sexualmente a mi mujer, pero sin gustarle hacerlo, o si disfrutaba del sexo con Inés, esto me traía algo inquieto, El chico me respondo así,

"Mire usted don Rafael, su esposa desde que la conocí, me agrado, me gusto mucho, tanto su físico como su personalidad, le voy a confesar que es la mas guapa de mis amigas señoras, ecepto la señora Berta a la usted bien conoce y son ellas dos mis amigas preferidas, no se realmente cual me gusta mas de las dos, ambas tienen su virtudes, estando mas buena y de mejores nalgas, muslos y senos la Señora Berta, pero también le debo decir que gozo mas a la señora Inés por la presencia de usted, cuando nos ve y observa con mucha atención como me la cojo y como me mama la verga. Nunca antes había hecho un trío y menos con el esposo presente, esto es lo que realmente me calienta, que me vea usted coger y además me gusta mucho y siento un gran morbo verlo a usted gozar a su esposa, después de habérmela cogido yo y además de dejarla llena de mi venida".

Esta larga, franquísima e inteligente y bien explicada respuesta del chico, me causo un poco de admiración, me encontraba ante un joven inteligente, maduro, sensato y además de muy sincero, muy morboso, creo que lo excitan las cosas que salen un poco fuera de lo común. Porque el cogerse a una mujer delante del marido, pues no es muy común, que digamos. Me llamo la atención cuando hizo mención de Berta, la amiga de Inés, con la que hemos fantaseado Inés y yo, en el sentido de cogérmela yo en frente de ella, y aproveche la ocasión para manifestarle a continuación mi deseo de hacer un cuarteto con Berta y de rogarle su ayuda para llevar a cabo esta reunion, también me percate de que ya había hablado de nosotros con Berta, pues la semana pasada se la cogío, como de costumbre, después de haberse reunido con nosotros en este mismo Motel. La conversación continuo en estos términos, "Escucha bien Raúl, agradezco tu respuesta por la sinceridad y franqueza de la misma, creo que eres honesto en tus apreciaciones, y además eres bien caliente y morboso, creo que tu naciste para dar placer, las mujeres te adoran y yo te admiro por tu forma se ser y por el placer que le has brindado a mi esposa, y el que le brindarás, tanto a ella como a mi, porque ya ves como disfruto viéndote a ti penétrala con esa verga que tienes, además de gozar todavía lo que nos falta. Esta no será la última ocasión. Te quiero pedir un favor, ya sabes, y creo que Inés te lo ha comentado, que me gusta mucho su amiga Berta y me encantaría verla coger contigo y después cogérmela y mamarla como ya me viste como lo hago con mi esposa, mi sueño también es ver a Inés con otra mujer, esta seria una ocasión maravillosa para cumplir este sueño, Inés esta de acuerdo y no habrá ningún problema con ella, ¿me ayudaras?, además seria buen negocio para ti ya que recibirías dobles honorarios"

Por la respuesta del chico me di cuenta que ya había platicado este asunto con ambas mujeres y el plan se estaba comenzando a madurar, me respondió, sin ningún titubeo, "Claro que si, a mi me fascinaría poder cogérmelas a las dos juntas, una detrás de la otra, y verlo a usted mamar y cogerse a la Sra. Berta, yo puedo mantener mi erección después de echar el primer palo y continuar cogiendo y venirme al poco rato, eso es, si estoy bien caliente, además las tenemos que convencer a las dos de que se hagan el amor entre ellas, ¿no le encantaría verlas hacer un 69? seria delicioso, pero mejor dejamos de hablar de ellas porque ya estoy teniendo una erección, y no vaya a pensar mal la señora Inés…"

En efecto vi que la verga del chico la tenia casi erecta, para completar este espectáculo, se tomo con la mano derecha su pene y se bajo el prepucio descubriendo su gorda y aun brillante cabeza por los residuos se semen, se masturbo suavemente, esto me produjo una inquietud fuerte, tenia a un hombre junto a mi, a muy corta distancia, desnudo y con la verga parada, no se que intenciones tenia el chico, pero me miraba fijamente a los ojos mientras se tocaba su ya bien parada verga, yo comencé a sentir los principios de una erección y francamente nunca pensé que ver a un hombre de esta forma y que me estimulara en esta manera. Mi primera reacción fue sentarme en la cama y alejarme un poco del chico, al ver mi reacción, Raúl me dijo, "Mire usted como me he puesto solo de pensar en las dos señoras juntas, esto me calienta mucho, pero no hay problema, ahorita vera de que forma y con que calentura me voy a coger a su esposa…ella va a gozar de esta dura verga…”y descaradamente se la meneó un poco, mostrándome la rigidez que tenia su erección.

Yo estaba fascinado de ver este rígida verga muy cerca y no resiste la tentación de tocársela, extendí mi mano al tiempo que le pregunte, “¿te puedo tocar la verga?”, de inmediato me contesto, “por supuesto que si y si quiere pues déme una mamadita, para que sienta lo mismo que su esposa, cuando ella me mama la verga, ya vera que le va a gustar…”

En mi vida de adulto jamás le había tocado la verga a un hombre, cuando jovencito pues si había tenido encuentros de masturbación mutua con algún compañero, pero esos hacia muchos años y no es lo mimo tocar y masturbar la verga de un adolescente a la de un hombre, le tome la verga con mi mano y lo que primero me impresiono fue su dureza y rigidez, la tenia como de acero, la comencé a jugar bajándole el prepucio y descubriendo esa gorda cabeza, no me resistí y aproxime mi boca a es increíble instrumento, le pase la lengua por la cabeza y el tronco, no me aguante mas, el chico estaba tendido boca arriba en la cama y me puse entre sus piernas para gozarlo a gusto y me metí la gruesa cabeza de la verga del chico en mi boca, me estaba gustando muchísimo el mamar verga, comencé a hacerle una mamada en regla, tal como lo hacia mi esposa, sentí que al chico le estaba gustando mucho esta mamada y separándome un poco de la verga le dije, boca, “quiero que te vengas en mi quiero sentir tu leche y probarla, comérmela,…” Raúl me contesto, “espéreme un poco, déjeme que me masturbe y haremos otras cosa, cuando ya ve vaya a venir, entonces quiero que usted me penetre con su verguita”, dicho esto, tomo la verga en su mano y se comenzó a masturbar con algo de rapidez, yo estaba a centímetros de su verga y el espectáculo era soberbio y muy erótico, para esta yo ya tenia una erección completa y también me comencé a masturbar, el al verme así, el chico se calentó mas y disminuyendo el rito de su mano, me dijo, “Ya me voy a venir, métame la verga, en mi culito”, ya se había lubricado con la jalea K, se volteo dándome la espala, levantando las nalgas del lecho, yo me coloque entre sus piernas, recostándome en sus espaldas y con su mano guío mi verga a su ano, diciéndome, “ahora empuje, métamela, así bien rico” así lo hice y penetre su estrecho anito, estaba delicioso, nunca me había cogido a un hombre y confieso que me estaba gustando muchísimo el hacerlo el chico me pido que le tomara su verga en mi mano pues ya se iba a venir, sentí nuevamente su dura verga en mi mano y Raúl se comenzó a venir empapando mi mano con su semen, yo al sentir sus contracciones de su ano al tener el orgasmo, me produjo una sensación increíble, se estaba viniendo un hombre conmigo mientras me lo cogí, fue un momento único y delicioso, el saber que también podía hacer gozar, no solo a una mujer sino también a un hombre, me vine muy intensamente adentro del chico tendido arriba de el, al cabo de unos minutos me recosté junto al chico, que tenia el vientre empapado de su propio semen, e increíble, nunca me había venido con tal intensidad, fue algo delicioso…

En ese momento salio Inés del baño, envuelta en una toalla y al ver que Raúl tenía la verga casi parada y a mí con una semi-erección, curiosa pregunto y medio en broma exclamo, "que se traen ustedes dos, no me vayan a resultar maricones, para eso de vergas paradas estoy yo y solamente yo…"

Raúl se levanto de la cama, y sin decir palabra le dio un beso en la boca a Inés, y se dirigió al baño a ducharse. Al quedarnos solos, Inés me cuestiono porque nos estábamos calentándonos sin estar ella presente, le explique lo que había sucedido y esto la calentó muchísimo, me beso en la boca, nunca me cuestiono en cuanto a mis preferencias y mis gustos, todo estaba admitido, solamente queríamos gozar y disfrutar al máximo del sexo que estábamos haciendo para poder hacer un cuarteto con Berta y solo por platicar de este caliente asunto nos habíamos excitado, y no por alguna otra razón y me lo había cogido, ella me dijo que Berta su amiga, ya le había metido un consolador por el ano a Raúl y así lo hizo hasta que se vino, osea que si le gusta la verga al chico, es bisexual completo. Esto satisfizo su curiosidad y me dijo que me tenía reservada una sorpresa para ahorita. La sorpresa era que quería hacer una doble penetración con el chico y yo. Me comento que ya se había preparado desde temprano en la casa, haciéndose un lavado intestinal, para evitar cualquier accidente involuntario y muy desagradable, y que estaba lista a recibirme a mí por atrás, porque Raúl, tiene la verga más grande y gorda que la mía y la podía lastimar. Este plan me encanto, me calentó muchísimo, al salir Raúl del baño entre yo a este para a asearme tomado una ducha.

Al salir del baño, me encontré que Inés le estaba mamando la verga al chico, ella sentada en la cama, el de pie frente a ella, me ordeno, "ven mi amor, párate junto a Raúl porque que les voy a mamar la verga a los dos juntos, ya veras que va ser delicioso…" Yo solo tenia la verga medio parada cuando comenzó la acción, me tomo la verga en su manita, mientras le continuaba mamando al chico su bien parada verga, se separo de el y ordeno que me pegara mas al chico para poder mamar las vergas simultáneamente, con esta movimiento y al sentir el contacto con el caliente cuerpo de Raúl, mi erección se hizo completa y muy dura, mi esposa con ambas manos, una en cada verga, junto mi pene al del chico y por primera vez sentí una verga parada tocando y rozado la mía, la diferencia de tamaño y grosor entre la verga del chico y la mía se hizo muy notoria, pero si tengo que confesar que fue una sensación increíble y desconocida la estaba sintiendo cuando me esposa nos frotaba las vergas una contra la otra, fueron unos momentos muy eróticos. Inés se dio cuenta de mi reacción y la muy zorra abrió la boca para recibir las dos vergas juntas, obviamente no le cupieron en su boquita, viendo esta situación, le daba una mamada al chico y otra a mi, ella nos junto las dos vergas nuevamente y nos las restregada una contra la otra, observe que al chico le brotaban unas gotas de pre-venida o liquido seminal, Inés se apresuro a limpiárselas con su lengüita, pero se dio cuenta que ya nos estamos aproximando al clímax los dos y nos ordeno separarnos y que yo me sentara junto de ella en la cama para que viera yo de muy cerca como le mamaba la verga al chico. Obedecí de inmediato y ella me tomo la cara con su mano derecha y me beso en la boca, su lengua se movía dentro y como que me estuviera mamando mi lengua, goce mucho ese erótico beso que tenia un sabor diferente a un beso normal, se separo de mi boca y acercándose aun mas a mi, se metió la verga del chico en la boca, yo estaba a escasos centímetros del instrumento del chico, le dio unas dos o tres mamadas, se saco la verga de la boca y me volvió a besar profundamente diciéndome, “ahora tu mámale la verga, te voy a enseñar a mamar verga como se debe hacerlo…”,así lo hice mientras, metiéndome todo lo que me cupo de su sabrosa verga en la boca, ella se coloco atrás del chico y le estimulo su ano con la lengua y metiéndole dos dedos hasta dentro, este le encanto al chico y estuvo a punto de venirse en mi boca, si no se separa de mi, y rogándoles a Inés que ya no le hiciera mas cosa porque se la quería coger y venirse adentro de ella.

Inés nos separo de repente, porque se dio cuenta de que esa acción se su parte nos estaba llevando a al orgasmo y ella tenia otros planes. Me ordeno que me sentara en el sillón porque ella se iba a coger al chico, le ordeno a este que se tendiera en la cama boca arriba, en esta postura se subió a horcajadas arriba del chico y lentamente se metió la durísima verga en su apretado y muy mojado chochito, se sentó ya con fuerza en la dura verga hasta tenerla toda adentro, y comenzó lentamente el sube y baja, desde mi lugar y muy de cerca veía la verga del joven entrar y salir, fue un espectáculo delicioso, a los pocos minutos, Inés me ordeno que me lubricara bien la verga con el compuesto "K" porque ya estaba lista para recibirme en su anito y comenzar la doble penetración, lo hice sin demora untándome toda la verga con la resbaladiza substancia y asimismo le puse en su ano bastante del compuesto lubricante, introduciéndole mi dedo en su apretado agujerito, Inés me ordeno:"ya métemela, pero con cuidado y despacito, no me vayas a lastimar…", yo de rodillas y entre la piernas de Raúl, me acerque mas al culito de mi esposa y tomando mi verga Inés en su mano la apunto hacia su ano y cuando estuvo lista y en su lugar me dijo, "ahora si, empuja para que me entre", empujé despacio, pero con fuerza y sentí que la cabeza de mi pene penetraba su apretado esfínter, que se resistía a la penetración, a pesar de estar relajada Inés, pero fue cediendo por mi presión y pude sentir que la cabeza de mi miembro entraba a esa maravillosa cueva, continúe introduciendo mi pene ya mas fácilmente al vencer la primer resistencia de su esfínter, asimismo sentí que el penetrarla por el ano, era esta vez muy diferente la sensación de penetración a la de otras ocasiones, cuando hemos practicado la penetración anal, toda vez que en esta ocasión su vagina estaba ocupada por otra verga, "muévete despacio", me ordeno mi esposa, al hacerlo sentí la verga del chico rozando la mía a través de la membrana que existe entre el recto y la vagina de las mujeres y fue una sensación inusitada y única. Raúl no se movía y también sintió mi verga, yo ya estaba listo para venirme, era demasiado, no me podía aguantar mas, sobretodo cuando Raúl que estaba sintiendo lo mismo lo mismo que yo, se comenzó a mover metiendo y sacando su falo, de la apretada vagina y le dijo a Inés, "ya me voy a venir, no me aguanto mas…" Yo me quede quieto y en unos segundos sentí como la verga del chico tenia un espasmo y le corría el semen por su conducto y descargaba su muy copiosa venida adentro de la vagina de mi esposa, continúe sin moverme y aguantando mi clímax, así pude sentir que a Inés se le contraía su esfínter anal, uno, dos, tres, cuatro veces, Inés estaba teniendo un orgasmo fuertísimo y así fue como lo percibí, por las contracciones, fue entonces que metiendo aun mas profunda mi verga en su ano me vine con una sensación fuertísima, como nunca antes la había tenido, fue increíble, por supuesto toda esta acción estuvo acompañada por los gemidos de gusto de los tres, y las palabras entrecortadas de mi esposa, que decía "… así, así, quiero verga, quiero su venida de los, soy suya, soy su esclava, soy su puta, demen verga, mas, mas, denme su leche los dos, llénenme, gócenme cabrones…"

Al terminar mi crecido orgasmo caí de bruces sobre la espalada de Inés, ella a su vez se tendió sobre Raúl y así estuvimos varios minutos hasta reponernos, de los intensos orgasmos que los tres habíamos tenido. Por fin nos separamos y quedamos tendimos los tres en la cama, estando Inés en medio de los dos. Llevamos así un ratito, yo estaba exhausto, solo quería descansar y poner mi mente en blanco, pero me asaltaban las escenas tan llenas de sexo y erotismo que hacia unos minutos habíamos gozado los tres. Inés se volteo hacia mi y me dijo muy quedito, suavemente al oído: "te gusto mi amor, ¿se cumplieron tus fantasías? ¿Te dimos placer, el chico y yo?, ya veras que muy pronto vas a cogerte a Berta delante de mi, se te va a cumplir nuestro deseo y fantasía, de eso yo me encargo, y ya se lo que piensas,¿ te gustaría verme hacer el amor a mi con ella?,mamarla y que me mame,¿ verdad que si? pero este no es el momento de platicar de este plan, ya te contare de como le vamos a hacer cuando estemos solos, y te aseguro que te vas a sorprender…"

Esta última frase de Inés me lleno de curiosidad, ¿Por qué había dicho?, "te aseguro que te vas a sorprender", que nueva sorpresa me tenia mi esposa reservada, hasta ¿a donde llegaríamos con esta conducta que estábamos llevando a los limites? al cabo de un rato nos levantamos, y por turnos nos duchamos, nos vestimos con calma, tomado un refresco ellos y yo mi acostumbrado whisky, no hubo muchos comentarios entre nosotros tres ni platica, a lo mejor nos sentíamos un poco cohibidos por lo sucedido, y como ya sabemos todos, después del orgasmo ya no piensa uno igual. Es una especie de cruda moral… Por fin abandonamos la habitación y regresamos a casa, dejando antes a Raúl en el centro comercial para que recogiera su auto, le di su sobre con sus honorarios y nos despedimos sin quedar de vernos en una fecha definida, Inés le hablaría por teléfono, la semana entrante.

Es así como término felizmente este segundo encuentro con el chico, fue mejor que el primero y creo que comencé a descubrir algo que hacia muchos años tenia muy bien guardado dentro de mi más íntimo ser y esto me estaba inquietando. Asimismo me estaba dando cuenta de que mis esposa era una pervertida, y me que me estaba hechizando la situación, pero; ¿hasta donde llegaríamos? ¿Adonde están los limites de lo erótico?, comparando este ultimo punto con lo disoluto o depravado. ¿Habría ya pasado yo los límites de mi masculinidad? ¿Me habría vuelto yo homosexual al gozar con otro hombre? , Esta duda me quedo, y me quedara por el resto de mi vida… ¿Ustedes mis queridos lectores que piensan?, les agradecería mucho sus comentarios y opiniones.

Pronto les relatare lo que paso con Inés y su amiga Berta, fue algo delicioso y pervertido…

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