La mujer de mi primo

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La mujer de mi primo

Categoría: Voyerismo Comentarios: 0 Visto: 14780 veces
Ajustar texto: + - Publicado el 27/09/2009, por:

LA MUJER DE MI PRIMO

Mi primo y su mujer habian tenido un niño hacia unos meses y hace tiempo que tenia ganas de ir a verlo. Tambien tenia muchas cosas de las que hablar con mi primo y tambien he de decir, que tenia muchas ganas de ver a su mujer. Aunque no es una gran belleza, si que tiene una cara atractiva y un cuerpo muy exuberante: buenas caderas y tetas enormes.

Al fin una tarde me acerque por su casa. El niño estaba muy bonito y gracioso y hable de muchas cosas con mi primo, pero lo que me dejo fascinado fueron las tetas de su mujer. Según me dijo aun le daba el pecho. “por eso las tienes tan hinchadas , cabrona” pense. Ademas, llevaba una camiseta muy escotada y sin sujetador, seguramente para poder sacarselas mas fácilmente.

Sentados en una mesa, hablaba con ellos, pero siempre que podia mis ojos se iban hacia aquel gran canalillo y a las dos enormes y firmes tetazas.

Cuando ya estaba pensando en marcharme, sucedió que llamaron a mi primo al movil y tenia que salir rapidamente a resolver un asunto. Me pregunto si lo esperaba o me iba , y ante la oportunidad de quedarme un rato a solas con su mujer, le dije que yo lo esperaria.

Debo decir que a su mujer yo la conocia muy poco y ni se me pasaba por la cabeza el tener nada con ella, pero el solo hecho de ver sus tetas tan llenas de leche un rato mas, me motivaron a quedarme.

Nos fuimos al salon con el niño y nos pusimos a hablar de tonterias y a jugar con el niño. Al rato, éste se puso a llorar y ella me explico que le tocaba la comida y que le iba a dar el pecho en su cuarto, que esperase alli un rato.

Ella salio con el niño y yo permaneci en el salon, pero al rato no pude evitar la tentacion y me acerque hasta su cuarto y espie desde la puerta: alli estaba ella sentada en la cama, con la cabeza gacha mirando al niño y las dos enormes tetas colgando fuera de su escotada camiseta.

Aquella imagen fue mucho para mi: me baje la cremallera y me saque la polla, que estaba dura a mas no poder. Comenze a masturbarme rapidamente porque queria acabar enseguida por miedo a que ella me viese.

En esto quiso la suerte que debi de pisar algo, porque hice un ruido y ella levanto la cabeza. Aunque quise echarme hacia atrás, ella vio perfectamente lo que estaba haciendo y dio un grito. Ella tiene mucho carácter y mucha mala hostia, y una vez que hubo dejado el niño en la cuna fue a por mi dispuesta a echarme a la calle.

En decimas de segundo comprendi que mi unica oportunidad era conseguir darle lastima, porque si ella se lo contaba a su marido y luego a toda la familia, aparte de la gran humillación, tendria que emigrar a otra provincia.

Haciendo un poco de teatro y sumandole mi estado de nervios, me tire en un sillon y con las manos sobre la cabeza comence a golpearme y a pedirle perdon, diciendole que hacia mucho tiempo que no habia estado con una mujer y que la lujuria me habia superado.

Tan bien lo hice, que ella debio de sentirse culpable por haberme gritado, ya que su actitud cambio y vino a consolarme, dandome un abrazo y he aquí que ocurrio lo inesperado, ya que encontrandose sus tetas muy cerca de mi cara, no se que me paso por la cabeza, que me amodorrone sobre sus tetorras y comence a besarselas.
Inmediatamente me dispuse a recibir una bofetada, pero mi sorpresa fue cuando ella emitio un gran suspiro de placer¡ Aquello fue para mi como si se hubieran abierto las puertas del cielo, ya que inmediatamente la acerque fuertemente a mi cuerpo y empece a amasarle su duro culo, mientras con la boca le chupaba las tetas que ya habian aflorado fuera de su camiseta.

Era una delicia chupar aquellas grandes masas de carne prieta, coronadas por pezones gruesos como botones, que al rato comenzaron a soltar grandes cantidades de leche que yo bebia con ansia. Ella se dejaba hacer, disfrutando pero sin llevar la iniciativa, seguramente porque asi sentia que le estaba haciendo un favor a un pobre diablo y no que le estaba poniendo los cuernos a su marido.

Poco a poco se fue excitando y yo lleve sus manos de dedos delicados hacia mi polla, que en esos momentos estaba a tope de dureza y con grandes venas a punto de reventar.
Por iniciativa propia se agacho y comenzo a chuparmela con ansias, esto me llevo al septimo cielo, ya que ademas del gusto que me daba, en esta postura tenia una vista buenisima de sus dos grandes tetas.

Estaba como loco por tirarmela y correrme, pero era consciente de que si la penetraba por el chocho o por el culito, podria quedarle alguna rojez que hiciera sospechar a mi primo, asi que opte por la solucion perfecta para follarla y disfrutar a un tiempo de sus tetas: la tumbe de espaldas en la alfombra y me sente sobre ella colocando mi rabo entre sus tetazas y comence a moverme follandomelas.
Evite quitarle el pantalón, ya que estaba seguro de que si veia sus ricas caderas no podria evitar intentar encularla como un salvaje.

Ella colaboro a la sensacional “cubana” cogiendose las tetas y apretandolas sobre mi polla. La friccion entre aquellas dos tetas esplendorosas y la vision de la cara de zorra que se le estaba poniendo a ella fueron suficientes para que a los pocos instantes le descargar sobre su cara , cuello y tetas, la corrida mas abundante que he tenido en mi vida.

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