travesti y perro

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travesti y perro

Categoría: Zoofilia Comentarios: 0 Visto: 42639 veces
Ajustar texto: + - Publicado el 16/08/2010, por:

Este es mi primer relato que subo así que me voy a describir un poco antes de empezar, pues soy un joven de 22 años y me fascina vestirme de mujer en la intimidad a lo que se le conoce como travesti de closet, acerca de mi orientación sexual pues soy bisexual.

Un día estando vestido de mujer en mi cuarto probándome una ropa nueva que conseguí la cual me quedaba muy ajustada al cuerpo, lo cual se sentía muy bien, el calor de mi cuerpo empezó a subir de nivel cada vez más, por lo que al verme al espejo vestido de mujer la excitación crecía cada vez mas y saque de mi cajón de ropa un dildo y empecé a juagar con él lo recorría por todo mi cuerpo, la pasaba por mis piernas, por mi culo y después lo metí en mi boca y comencé a chuparlo, lo introduje todo a mi boca hasta que topara con mi garganta.

Después de juagar un poco con mi dildo lo que hice fue bajarme la falta que tenía puesta y coloque en el suelo el dildo y poco a poco comencé a introducirlo en mi culo, lo hice lentamente para disfrutar cada centímetro de este. La excitación era tanta que no me di cuenta de lo que ocurría había dejado la puerta de mi cuarto abierta y mi perro se había metido a mi cuarto lo que tarde un poco en darme cuenta de su presencia, al percatarme de su presencia decidí sacarlo de mi cuarto, pero en ese momento se sentó en sus patas traseras y dejo al descubierto parte de su pene rojo, en ese momento me vino a la mente un recuerdo de un video que vi en internet el cual era de una mujer que estaba teniendo sexo con un perro y como yo estaba vestida de mujer pensé que yo quería estar en el lugar de esa mujer del video.
Mi perro solo me estaba observando de una manera rara como no saber lo que su dueño estaba haciendo. Deje que observara un poco la acción en ese momento miles de pensamientos pasaban por mi mente, y uno de ellos era de ¿Por qué estoy metiéndome un pene de plástico si puedo tener uno real?, así que decidida pero con algo de nerviosismo pensando que eso no estaba bien pero el éxtasis de mi cuerpo era demasiado grande que no me pude resistir.
Me acerque un poco a mi perro el cual lo único que hiso fue mover la cola como símbolo de alegría, mientras lo acariciaba yo miraba el pedazo de pene que se asomaba por su capullo, el cual después de un rato se metió todo que era todo lo contrario de lo que quería yo. Decidida comencé a acariciar teniendo fija la mirada en su capullo, después de un rato que vi que no pasaba nada decidí realizar otra acción el cual era tomar con mis manos su pene y acariciarlo, no sabía qué hacer así que con algo de nerviosismo lo tome con mis manos y comencé a masajearlo, mi perro solo cerro los ojos un rato pero no paso nada, un poco frustrado, seguí masajeando su capullo y unos cuantos minutos después un pene de color rojo o naranja comenzó a salir poco a poco, al estar todo fuera pude ver el tamaño de aquello era enorme, cualquier perrita estaría contenta con eso.
Sin dudarlo mucho me coloque en cuatro patas y mi perro comenzó a olerme el culo y pasaba su lengua áspera sobre mi culito, esa sensación era muy deliciosa su lengua masajeaba mi ano, deje escapar un gemido de placer mientras el continuaba con su lengua.
Después de un rato yo quería que mi perro me montara, pero este no lo hiso me di la vuelta y vi que el perdió mi interés en mi, además de que se pene comenzaba a perder tamaño. Con mis manos empecé a acariciar su pene para sacarlo de nuevo por completo, lo cual no tardo mucho, esta vez me coloque en posición y lo tome por las patas delanteras y lo monte a mi espalda y pude sentir como su cálido pene rojizo rosaba mis nalgas y tocaba con su punta mi culo. Estuvimos unos minutos así porque el perro no sabía lo que quería, lo tuve que montar varias veces a mi espalda, empecé a hacer movimientos hacia atrás tratando de que su pene se introdujera en mi culo lo que mi perro capto la idea y el solo comenzó a envestirme con fuerza, sentía como me picaba con su pene en mis nalgas no le atinaba a mi culo, tome su pene con mis manos y lo coloque en mi culo, y como tenia lubricante cuando juagaba con mi dildo el pene de mi perro se introdujo de una forma brutal, sentí un gran dolor en mi culo, mi perro me había metido todo su pene de un solo empujón el dolor era muy grande deje salir un grito muy fuerte trate de moverme hacia enfrente per el perro me tomaba con sus patas delanteras no me dejaba avanzar, el seguía dándome unos empujones muy fuertes sentía que el culo me explotaba como si se hubiera roto.
Los gritos de dolor eran fuertes, me tenía como una perra y él lo sabía. Estuve como unos dos minutos de esa forma en ese momento podía separarme de él, pero no lo hice ese dolor que sentía se convirtió en placer me gustaba tenerla adentro, me dolía mucho pero me gustaba esa sensación no la había sentido antes sentía como su pene calientito entraba y salía en mi culo con gran rapidez y yo no paraba de gritar, dentro de mi sentía como algo iba creciendo y claro que sabía lo que era ya había visto porque se quedaban botonados los perros. Esto no me importo y continúe con mi placer, mu culo se había acostumbrado al pene de mi perro loque quedaba era placer y solo eso.
Unas cuantas envestidas mas de mi perro y este se puso muy quieto, se bajo de mi espalda y sorpresa, su pene no había salido de mi ano, había quedado abotonado con mi perro no lo podía creer creí que no iba a pasar, mi perro luchaba por zafarse y me daba tirones fuertes, me dolía muchísimo había pasado del placer al dolor en unos cuantos segundos, yo también daba tirones pero me dolía bastante me acercaba a mi perro para estar junto a él y él seguía tirando, sentía como una pelota atorada en mu culo, podía sentir que era my grande, sin energías solo me tire al suelo y me quede un rato, mi perro no paraba de insistir en soltarse cada vez me dolía mas, dejaba salir un gemino cada vez que el tiraba de mi, después de unos 12 minutos sentía como aquella pelota dentro de mi disminuía y como el semen de mi perro me llenaba todo el culo por dentro, sentía su liquido corriendo dentro de mí, y sin pensarlo de un fuerte jalón el perro saco aquello de mi trasero, cuando vi el tamaño de aquello me asuste, nunca había puesto algo con tal grosor dentro de mí, era del tamaño de una toronja, mi culo estaba abierto de par en par el dolor era insoportable lo quise tocar y sentí como sangre salía de mi culo, al ponerme de pie todo el semen bajo por mis piernas y llegaba al suelo mi pero solo jadeaba, y yo me limpia todo aquel semen.
Mi perro me trato como una perra y me gusto, con el tiempo el mi culo se empezó a acostumbrar al pene de mi perro, el sentir que estoy abotonado con mi perro es algo delicioso sentir su bola dentro de mí y el sonido de sus huevos cuando topan con mis nalgas es excitante.
Ahora cada vez que me visto de nena en mi casa mi perro me acompaña, desesperado por hacerme su perrita una vez mas.

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