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charla de una señora casada con su suegra 2

Enviado por elromano el 24/1/2013

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charla de una señora casada con su suegra 2 Publicado el 24/01/2013, por: elromano


CHARLA DE UNA SEÑORA CASADA CON SU SUEGRA II

- Le decía suegrita, que el bestia me dejó tirada en el piso, mientras el animal de parado se terminaba de sacudir las últimas gotas de leche en mi espalda, la verga de este tipo, le digo la verdad suegrita, era increible, desde mi posición miraba ese poronga a media asta con ese par de pelotas de toro colgando. Miré al pobre de Luisito, que con los ojos desencajados me miraba como preguntando que estaba pasando, alcancé a...

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hacerle unas señas para que se quede tranquilo, como que yo tenía dominada la situación.
- …………..
- Si suegrita, no quería hacerlo sentir mal al pobre de Luisito ya bastante tenía con estar debajo de la cama con su mujer siendo poseída por un salvaje que tenía una cosa que era varias veces más gorda y más grande que la de él.
- ……..
- Yo también suegrita pensé que todo había terminado, en menos de una hora se había echado tres polvos esta bestia, pensé que se iba a vestir e irse, pero me equivoqué suegrita. Me levantó del piso y me mandó a la cocina a que le prepare algo de comer para reponer energías. Le pedí, ya que soy una mujer decente que me deje poner algo encima porque no me gusta andar desnuda por la casa. No se porque algo le habrá causado gracia porque se puso a reir como loco y me dejó poner una pequeña remerita que la verdad no me tapaba el culazo que tengo suegrita.
- …………..
- Suegrita como esta hoy de caliente, y eso que no sabe lo que pasó después. Bueno le sigo contando, el animalote este sacó a Luisito de la cocina, se lo cargó al hombro y asi en pelota como estaba lo bajó adonde estaba yo armando alguna cosa simple para que la bestia comiera. Curiosamente suegrita, mientras este delincuente bajaba a luisito a la cocina, como lo tenía de los fundillo del culo del pantalón, la cabeza de Luisito quedaba muy cerca de la vergota de este sinverguenza, me sentí rara cuando vi los ojos de luisito que se movían al ritmo del vergón del morocho. Cuando lo volcó sobre una silla no se si a propósito o casualidad suegrita, pero el vergón del sinverguenza recorrió toda la cara de mi Luisito.
- …………..
- Suegrita, no se que decirle, no se si era miedo, admiración o gusto, pero el pobre de luisito no sacaba la vista de ese prodigio de verga, bueno la verdad suegrita yo cuando podía también me daba vuelta a mirar ese tubo de carne maciza.
- ……………..
- Ah. Como dice suegra? Que lo vió un par de veces mirando películas de gays? No sabía suegra. Bueno le sigo contando, el bestia tiró a Luisito en la silla y el se sentó en otra alrededor de la mesa que tenemos en la cocina mientras tanto yo iba armando en un plato algunas cosas simples como queso, algo de fiambre, pan y algunas cositas mas para que el macho este, perdón suegrita el bestia este, comiera.
- El asunto suegrita es que mientras estaba apoyada en el fregadero de la cocina, preparando las cosas, le daba la espalda al morochón y cuando me inclinaba supongo que por lo corta de la remerita se me veía todo el culo y la raja de la conchita toda abierta y húmeda.
Mientras estaba así dada vuelta escucho que el animalote este se me apoya de atrás mientras me amasa los melones y me apoya esa máquina de taladrar conchas que cargaba. Si suegrita, estaba excitado de nuevo el bestia y yo ni le cuento suegrita me tenía a mil el desgraciado y se notaba que lo sabía, el tema es que me acaricia toda, me besuquea la espalda, me acaricia el culo, me mete dos dedos en la concha, y empieza a hacerme una paja de aquellas, las piernas se me doblaban suegrita, por suerte la mano de este animal no solo me pajeaban tan rico sino que además me sostenía para no caerme.
- …………….
- Si suegrita, Luisito pobre tenía que aguantar todo eso. Yo de todos modos en el último instante de cordura traté de apartarlo y le dije inmundo asqueroso no ve que está mi marido mirando. El se dio vuelta y miró a Luisito y me dijó “ Nena, ese es un boludo impotente y no creo que le moleste que te atienda bien” No es cierto cornudo, siguió el animal. Y lo raro suegrita, es que Luisito solo atinó a afirmar reiteradamente moviendo la cabeza
- ………….
- Como suegrita? Si, así como le digo solo movía la cabeza y no dejaba de mirar la verga del hombrón. Este después de sacarme un orgasmo con esos dedotes hermosos, digo asquerosos suegrita, no se que me pasa, me dio vuelta, me puso frente a él, me sentó sobre el mesón de la cocina y empezó a cojerme como loco y yo suegrita, con la boca abierta diciendo incoherencias y mirando al pobre Luisito empecé a acabar de nuevo como una posesa, con mis piernas me aferré a su cintura mientras la bestia increíble este me seguía dando y dando esa porongota, nos pegamos un morreo de lengua interminable, lo apretaba, lo agarraba del culo, quería tenerlo todo dentro, si podía me metía también esas bolas de toro que me golpeaban en el ojete. No se cuanto me estuvo bombeando pero seguro fueron quince o veinte minutos
- …………..
- Suegrita y ahora que le pasa? Ah picarona se está metiendo el consolador negro que me puso a mi el otro día cuando estábamos solitas? Que rico consolador suegrita, si lo recuerdo, es parecido al pollón de este malhechor.
- ……..
- Bueno suegrita, le sigo contando. Bueno que cuando pensé que me iba a llenar la concha de leche y de mucha leche como a mi me gusta me la saca suegrita. Yo tenía ganas de llorar suegrita cuando me la sacó, pero me dio vuelta me hizo inclinar sobre el mesón y de a poco me la fue metiendo en el culo. Ay suegrita yo alucinaba mientras el animalote este me la iba metiendo, tenía el culo escocido y todavía no había entrado ni la mitad de la porongota taladradora. En un momento y sin aviso previo me la terminó de mandar integra suegrita, creo que me sacó los ojos de las órbitas suegrita del empujón y el dolor que me causó. Por suerte no se movió, sino que se quedó quieto unos momentos, mientras mi culo se amoldaba al tremendo aparato de esta bestia.
- …………..
- Si suegrita, por suerte cuando Ud. me ponía el consolador me fui acostumbrando y la porongota esta no me dolió tanto. El tema es que una vez que empezó a bombearme empecé a ver pajaritos de colores y estrellitas y las babas que se me caían de la boca, mientras le decía rompeme el culo hijo de puta, haceme mierda, movete maricón de mierda, pareces un marica. Y mientras lo acicateaba más fuerte me bombeaba. Aprovechó como me tenía para meterme otra vez dos o tres dedos en la cajeta y pajearme el clítoris y la otra me refregaba los tetones. Yo estaba tan perdida suegrita, que apoyaba mis manos sobre las suyas para guiarlo mejor en sus tocadas.
- …………
- Y si suegrita, el pobre Luis estaba mirando, yo la verdad que con la serruchada que me estaba dando el animal este me olvidé por completo del pobre. Pero a veces suegrita, las cosas no son como parece. Después de culearme como durante otros quince minutos empezó a llenarme el culo de leche, con lo cual, al ser tan abundante me dio la oportunidad de echarme otra acabada mientras me apoyaba en la mesada, el animalote sacó su portento de mi culo, chorreando todavía su leche y algo de mierda tendría porque me llegó hasta los intestinos, se dio vuelta y se acercó hasta donde estaba mi pobre maridito, de un tirón le sacó la cinta de la boca y el dijo “ Chupamela y limpiala cornudo”
- …………
- Como oye suegrita, hasta yo me quedé helada, porque la verdad me hubiera gustado a mi poder limpiarsela toda con la lengua, pero suegrita lo más increible es que la bestia salvaje ésta le arrimó la porongota a Luisito y éste empezó a chupársela.
- ………..
- Si suegrita, como le voy a estar mintiendo, se la empezó a chupar, pero además suegrita no es que le diera unas lamidas con asco o repugnancia, al contrario, suegrita se la chupaba con locura y eso que tenía las manos atadas, solo se podía mover con la cabeza de un lado para otro y le pasaba la lengua desesperadamente, le confieso suegrita que para ser la primera vez lo hacía muy bien y encima le dejó no solo la pija limpia sino dura de nuevo.
- ………..
- Si suegrita como le cuento, cuando el animal se separó le volvió a poner la cinta en la boca, se sentó y me pidió que le sirva la comida y algo de beber. Yo le acerqué las cosas a la mesa, le abrí una cerveza y me quedé parada esperando sus órdenes, pero me hizo señas para que me sentara a su lado. Mientras comía como lo que era, es decir, un animal, se tomaba su tiempo para mirarnos a ambos con una sonrisa que no se que querría significar, pero era como que había descubierto algo que no pensaba descubrir. El siguió comiendo y yo tomando coraje le pregunté si ya se iba a ir, ya había obtenido todo de nosotros, me había poseído brutalmente a la fuerza delante de mi esposo, había amenazado a mi esposo con esa vergota horrible e inmensa que se cargaba, sino le parecía suficiente vergüenza para nosotros. El tipo me miró como diciendo esta está loca? O que.
- …………………
- Ah suegrita ya acabó de nuevo, si me di cuenta por la forma de quejarse, se ve que está sola en casa sino Don Mario habría venido a ver que le pasaba. Bueno como le decía el animal en lugar de contestar algo lo que hizo me dejo muda de nuevo, me tomó la mano y me la puso en su poronga para que se la acariciara. Luisito tenía los ojos como platos de lo abiertos que los tenía, no se suegrita porque, si era miedo o envidia, el tema es que le seguí recriminando su conducta indecorosa para con nosotros pero mi manito sola se trasladaba por ese tobogán de carne notando como se iba poniendo cada vez más grande y más dura,
- …………
- Si suegrita, no se que decirle pero más polvos se echaba más leche parecía tener en sus huevos de toro, sin que nadie me dijera nada suegrita, me agaché a los pies de él, debajo de la mesa y me dediqué a homenajear ese monumento de carne con mi boca suegrita, si mucho tiempo estuve a sus pies lamiendo las bolas, el glande el tronco, pajeandolo con mis dos manos que no alcanzaban a cubrir todo el porongón. Un rato después me agarró la cabeza y me metió todo lo que entraba de su vergón y empezó a acabarme en la boca de nuevo, yo tragaba todo lo que podía suegrita pero era tanta leche que no pude evitar que se me cayera un poco por los costados de la boca manchando mis tetones, mientras tanto suegrita, yo alcanzaba un nuevo orgasmo y creo además que batía el record de polvos echados en mi vida suegrita. Y tal como la otra vez suegrita, me la sacó de la boca, el sacó la cinta a Luisito y se la dio a mamar, cosa que Luisito volvió a hacer con mas apetencia si cabe la expresión.
- …………
- Si suegrita, volvió a chuparla con muchas ganas suegrita.
- ……
- Si suegra, parece que algo le gustó porque la alegría que ponía cuando se la chupaba pocas veces vi. El tema es que una vez terminado el refrigerio sexual y alimenticio, volvió a repetir la operación cargando a Luisito en un brazo nos hizo subir al cuarto de nuevo. Esta vez no le volvió a poner la cinta a Luisito en la boca asi que mientras lo subía la boca de Luisito acompañaba e incluso daba lambetones a la poronga del delincuente.
- ………
- Si suegrita, no se que pensar de toda esta historia, pero hacerla corta nos fuimos a bañar el y yo, me hizo lavarle la poronga, primero con jabón y después enjuagarla con la lengua, a tal punto me esforcé que logré que se le vuelva a poner dura y ahí en la ducha me volvió a ensartar con esa porongaza que se cargaba, de espaldas a el apoyada en la pared de la ducha, el hijo de puta cojedor me la dio por la concha y por el culo un buen rato y para terminar me acabó en la cara una cantidad todavía importante de leche, encima después de acabarme me meo toda, yo con tanta locura me volví a correr como una perra de lo caliente que estaba.
- ………….
- Si por suerte, suegrita todo estaba terminando, se secó, se vistió y me dijo vení abajo y no hagas boludeces que me quiero ir por la puerta del frente para no llamar la atención y quiero que me abras la puerta putona.
Entonces, bajé con él y en la puerta me empezó a comer la boca a besos dandome unos lenguetazos que con mas gusto respondí. Estuvimos como diez minutos besándonos y logré que se le parara de nuevo, asi que rapidamente se la saque, le di unos besotes en la cabeza y después me puse a mamarla haciendo mis mejores esfuerzos, logrando asi que por última vez me llenara la boca de leche y esta vez suegrita, me la pude tragar toda ya que no tenía tanta.
Cuando se iba suegrita, le di unos pesos que yo tenía en la cartera y que él no había revisado y anoté en un papel algo y se lo di.
- ………………….
- Que que anoté en el papel suegrita? Le di su número de celular para que la llame
- ………………….
- Si la llama me avisa y la acompaño para protegerla de ese animalote
- ……….
- Si suegra, muchas gracias, todo bien, Luisito está descansando
- ……..
- Besitos suegra
Cualquier comentario o sugerencia agradeceré me escriban a escipionelromanmo@hotmail.com

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Categoría: No Consentido | Comentarios: 0 | Visto: 2022 veces

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