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EL PROFESOR

Enviado por loli el 16/5/2011

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EL PROFESOR Publicado el 16/05/2011, por: loli

Estaba cursando la secundaria, cuando por algunos problemas con geografía mis padres me mandaron a un profesor particular. Juan era mi guapo, alto y fuerte. No podía dejar de mirarlo explicarme los libros. Generalmente concurríamos de a dos chicos a las clases particulares que duraban casi cuatro horas, pero ese sábado llovía tanto que Federico aviso que no iría, entonces solo estábamos Juan y Yo. Cuando llegué Juan me hiso esperar en el comedor, ya que estaba hablando por teléfono, mientras...

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esperaba pensaba que debía dejar de actuar como tonta, y que se me estaba notando mi intento de seducir al profesor. Pronto pasamos a la sala de estudios, llovía muchísimo afuera y adentro las estufas estaban encendidas.
Tenía tarea, así que comencé a hacerla. Le hice una pregunta a Juan y él se sentó al lado mío, realmente me estaba incomodando, y él se daba cuenta de eso. Me preguntó – Estas nerviosa? Y yo le respondí – Creo que sí, tengo miedo al examen. El se levanto y comenzó a masajearme los hombros, para que me relaje, decía. Su respiración poco a poco se agitaba, pero era muy suave con sus movimientos, no podía concentrarme en mi lectura, tenía mucha vergüenza de lo que juan estaba haciendo. Me quitó el saco que llevaba puesto para que esté mas cómoda, y se acercaba desde atrás para ver lo que yo escribía, no dejaba de acariciarme los hombros muy lentamente. De a poco sentí como sus mano subían a mi cuello, realmente me estaba excitando muchísimo. Nunca se me había acercado tanto un hombre. Puso sus manos dentro de mi camisa del colegio, y con su boca besaba mi cuello, me dijo – relájate, sé que esto es algo nuevo pero quiero que simplemente hagas caso a lo que voy a pedirte. Me sentí amenazada y quise levantarme. Juan me agarró bruscamente de la cintura y me dijo – ahora vas a venir conmigo. Empecé a llorar, y el trataba de calmarme, mientras me acariciaba la cara y la espalda en un abrazo muy caliente.
Sentí la puerta, y eso me tranquilizó. Yo aun estaba en los brazos de Juan, sentía que su pene estaba duro. Alguien entró y yo quise despegarme del profesor pero el no me soltaba. Era un hombre el que había entrado. Juan le dice- viste que pendeja mas hermosa. El desconocido me toma por detrás. Yo comienzo a gritar y a patalear. Ambos me arrastran hasta una habitación, Juan le dice al hombre – Ricardo agarrala fuerte. Mientras Ricardo me sostenía, juan se acercaba a mi y por lo bajo me dijo que no me resista mas, porque sino iban a tener que lastimarme, que nadie me iba a escuchar y que la casa estaba cerrada por todos lados. Yo tenía mucho miedo y desde ese momento trate de no revelarme.
Me tapan los ojos con una venda y entre los dos me quitan la ropa, la camisa y la ppollera a cuadros. Una mano comenzaba a frotar mis tetas, y la boca de Juan (lo reconocía por su barba) me besaba las piernas, las rodillas, y lentamente subia por mi entrepiernas. Me sentía excitadísima y a la vez asustada. Ricardo me tomo por detrás y me recostó sobre él en lo que parecía una cama. Me quito el corpiño y luego tomo mis muñecas. Juan se encargó de quitarme la bombacha y de sostenerme las piernas. Por un largo rato solo me besaba en el cuello. Sentía su saliva tibia desplazarse por mis labios. Mientras el me besaba y abria mis piernas con sus manos, Ricardo subsionaba mi oreja, yo podía escuchar su respiración. Ya había dejado de llorar y me estaba entregando a esa situación nueva.
Juan comienza a subir sus manos y a acariciar mis pechos. Era delicioso. Me susurraba al odío – sos una pendeja riquísima, y mirá que calentona. Te voy a hacer sacar fuego de la concha. Cuando me dijo eso yo me sonrojé. Y se me comenzaban a escapar algunos gemidos. Sentía la pija de Ricardo detrás de mi, y a juan mordiéndome suavemente los pezones. Mis manos y piernas estaban totalmete inmovilizadas, y la venda en los ojos no me dejaba saber en donde iban a tocarme.
Juan puso su mano en mi concha y yo me resisti. Nunca me habían penetrado y tenia mucho miedo del dolor. Me movi tanto que recibi una cachetada y luego una atada de manos. Ricardo ya se había retirado de atrás mio. Pero juan seguía tocándome la concha. Jugaba con mi clítoris, y era mucho mejor que cuando yo lo hacía sola. Sentia mucho placer. En ese momento me dijo – me encanta desvirgar pendejas, pero no tengas miedo, para cuando te coja vas a estar tan caliente que no la vas a sentir. De hecho, yo ya lo estaba, nunca me había mojado asi.
El profesor acerco su dedo a mi agujero, el de mi concha, yo temia sentir dolor, pero el no lo sumergía, lo acariciaba alrededor, mientras que con su otra mano tocaba mi clítoris con algo que parecía una crema o saliva. Lo hiso durante mucho tiempo, y yo cada vez estaba más dilatada. Mojaba mi culo con los jugos de mi concha, y por momentos me la chupaba y me mordía con suavidad. Yo no podía esperar que me penetre, sentía mucho calor. No podía evitar moverme de placer. Ricardo se acerca a mi y siento sus manos en mis pechos, estaba escupiendo con delicadeza en mis pezones y con sus dos dedos me los apretaba. Me sentí en el paraíso y grite de placer cuando Juan comienza a meter su dedo mas ondo en mi concha. Derrepente deja de hacerlo, y ambos se alejan de mi cuerpo. Solo sentía un dedo en mi clítoris moviéndomelo por ratos y por ratos dejándome sola. Quería soltarme. Juan me pregunta- Que es lo que queres?, no es que no querias coger?, si vos no queres no te cogemos. Yo le digo- Por favor cógeme no doy mas, necesito que me penetren. Entonces juan me desata, se me tira ensima y me toma de las muñecas, me dice – Abri las piernas putita. Yo le pedi que me las abra el. Quería sentirme violada. Juan me dijo que iba a penetrarme suavemente para que no me duela, y Ricardo seguía al lado mio tocándome donde pudiera, por momentos acariciaba mis tetas, por momentos mi culo. Entre sus manos y lenguatazos la penetración se lubricaba mas y mas. Siento la verga de juan pentrandome y grito de placer. El muy hijo de puta se movia tan despacio que me hacia calentar aun mas. Me decía- queres que me mueva puta no???... yo le rogue y rogué hasta que comenzó a cogerme brutalmente, me quito la venda de los ojos y pude ver como su cara se transformaba. No quería que me acabe adentro le pedi que pare. Me dijo – Ahora no paro un carajo, aguántatela pendeja, te voy a romper la concha. Yo gritaba de placer y también porque ya no q ueria que me coja, no quería que acabe en mi. Me movia y le pegaba. Ricardo intercedió para inmovilizarme poniendo debajo de mi. Aprovecho para ponerme la pija en el culo, y entre los dos me cogieron como bestias. A fin de cuentas me lo merecía. Cuando terminaron me chuparon el semen de mi concha y de mi culo también. Me llevaron al baño y me obligaron a entrar con ellos, me bañaron y en el baño también me hicieron mamarsela. Ricardo me dio como recompensa una chupada de argolla de varios minutos y me hizo acabar varias veces. Cuando salía de la ducha me obligaron a cercarme el pelo y luego de un rato me retire.
Los sábados seguimos viéndonos y haciendo cosas nuevas.


Calificación: 4 | Votos: 4
Categoría: No Consentido | Comentarios: 3 | Visto: 29335 veces

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Fotografia de kricia21
Kricia21

Quiero un maestro asi mmmmmm

Fotografia de alvar
alvar

esta bien yo te haria disfrutar mas.............

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