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No supe que hacer

Enviado por ElAngel el 31/1/2010

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No supe que hacer Publicado el 31/01/2010, por: ElAngel

Bueno, después de tanto tiempo, me decidí a relatar, junto a El Ángel, lo que me sucedió hace algún tiempo, y desde entonces lo que me gusta la vida y vivirla. De chica mi aspecto era el de una chica mayor, de hecho me gustaba y lo aprovechaba al máximo me encantaba salir con amigas más grandes con los que frecuentaba lugares para grandes y me comportaba como mas grande.

Para entonces ya tenia 1,70 mts., pesaba 56 Kg, tenia unos pechos bien formaditos, que calzaban perfecto con...

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mi cuerpo, mis medidas eran 90, 60, 90 y no quito ni saco, el pelo lacio y rubio me llagaba mas abajo de la cintura, mi cola respingada y nalgona se notaba a lo lejos; lo se ya que todos los piropos que recibía se referían a ella, unas piernas bien torneadas y sensuales, mi propia naturaleza de mujer se encargaron de enseñarme a utilizar mi cuerpo, para hacerme notar o resaltar mi presencia en todo lugar, ni hablar de mi altura.

Debo destacar que vivía y vivo en un pueblo muy chico en donde nos conocemos todos, para entonces yo salía con una amiga y yo le seguía la corriente, Karla ya tenia unos 23 años para entonces y me contaba todo lo que hacia con su novio, que se llamaba Ernesto; solo llego a contarme de sus caricias, mientras tanto Ernesto siempre se refería a mi cola y mi cuerpo con mucha ganas y podía sentir su morbosidad, una o dos veces se me lanzo y tuve que rechazarlo para que Karla no se enoje conmigo; pero lo cierto que me gustaba presumirle, problema este que hasta hoy me persigue y todos los novios o esposos de mis amigas y primas se me lanzan pero esto es motivo de otros relatos.

Karla gozaba de la confianza de mis padres, y por lo tanto nos frecuentábamos casi todos los días, ese ultimo año mis padres me permitían que pase uno que otro fin de semana en casa de los abuelos de Karla en un pueblo a dos horas de viaje, demás esta decir que Ernesto y uno que otro amigo, ocasional, nos visitaban en casa de los abuelos de Karla, aprovechábamos para salir a bailar a una ciudad cercana a solo unos minutos de viaje. Casi siempre con Ernesto, un sábado por la noche entramos a un boliche que estaba bastante lleno y con la música a reventar Ernesto me presento un amigo que estaba de rechupete apena lo vi mi estomago me hacía cosquillas como si me aletearan miles de mariposas.

José Luis se presento y me tomo de la cintura apoyándome en su cuerpo y su mano derecha la poso en mi cadera y la izquierda me tomo del cuello y sus labios se posaron muy cerca de los míos, tanto que creí que me besaría en la boca, no voy a mentir me gustaba mucho este muchacho y no lo despreciaría, apenas deposito su beso paso toda su mano por mi cintura como acariciándola, con suavidad pero con firmeza, me gusto y mucho, esa noche nada paso bailamos, me elogio y luego se fue a atender sus cosas yo aproveche y desde la planta alta lo miraba y me ilusione con ese muchacho que me excitaba y NO SABIA POR QUE.

Pasaron como dos meses y de nuevo regresamos un sábado en la entrada esta José Luis, apenas nos vio se nos vinos y de nuevo ese saludo tan rico pero esta ves me asentó su bulto en mi perna, lo sentí y mis sentidos saltaros, sentí mi cara enrojecerse y mi cuerpo calentarse de una forma que nunca la había sentido, de inmediato nos acomodamos en un privado en la segunda planta y empezamos a charlar los cuatro. José Luis llamo al mozo y pidió un champan y me invito a bailar, salimos a la pista principal que estaba abajo y bailamos como 10 piezas, regresamos a nuestro privado y Karla y Ernesto se besaban y acariciaban, ya estaban las copas y el champan, tomamos y José Luis empezó a acariciar uno mis muslos como lo mas natural, yo no respóndi, pero mi cuerpo si y mi excitación estaba dejándome sin aire, yo estaba vestida con una mini muy chiquita y una solerita, de nuevo me saco a bailar pero esta ves en la pista mas chiquita de la parte superior en donde solo estábamos los dos, sonaba una música algo lenta, me abrazo y me apretó contra su cuerpo, metió una pierna entre las mía y me tenia en el aire yo podía notar su bulto y sus manos recorrían mi espalda y mis nalgas con mucha suavidad, me resultaba muy extraño ya que mientras yo pensaba como resguardarme o sacarle las manos ya las sacaba y las ponía en otra parte de mi cuerpo, sus manos me recorrían, como nunca un hombre me acaricio, mi cuerpo danzaba sumergido en una excitación descomunal, su boca en medio de la oscuridad busco la mía y se prendieron por un buen rato, respondí y me comí su boca, hasta entonces nunca había besado ni me habían besado con tanta pasión y dulzura, todo era nevó, me sentía volar, sentía mi cuerpo muy excitado y acalorado, mi vagina estaba húmeda y mi vientre sentía cosquilleos cada ves mas fuertes, un silbido eterno se agolpaba en mis oídos y sobretodo cada ves que José Luis apoyaba su bulto en alguna parte de mi cuerpo.

Creo que cada movimiento en nuestro baile solo era para apoyar o frotar su instrumento en mi, con insistencia me hacía dar vueltas para poder apoyarlo en mis nalgas y yo lo sentía, me gustaba y respondía respingando mi colita contra su bulto una y otra ves; cada vez con mas intensidad y mucho menos vergüenza. Creo que los movimientos de mi cuerpo eran involuntarios, graciosos y extremadamente voluptuosos.

Nuevamente nos sentamos y después de tomar unas copas, me fui al baño donde me baje mi tanguita para orinar y note que estaba súper mojada, trate de secarla pero resultaba imposible por lo tanto decidí quitármela y la tire al sesto de basura, termine y salí, al caminar mi sensualidad se disparo, a la ves que mis pezones se hinchaban, sentía mi cuerpo diferente, gozaba con cada maneo y cada paso, José Luis pudo verme desde el asiento, que salí del baño se paro y camino para encontrarme en medio de la pista que estaba en penumbras, un tema melodioso sonaba en mis oídos mientras mi sienes no podían controlar tantas sensaciones juntas.

Una vez mas sentí las manos de José Luis que me tomaban de mis caderas y su boca se pego a la mía, una de sus manos descendió hasta mi cola y un suave suspiro escapo de mi boca y aspire con fuerza una bocanada de aire y una vez mas su bulto se acomodo en mi pubis y con mucha suavidad me dio vuelta y se acomodo atrás mío y me llevo a un lado de la pista, sus caricias se intensificaron al chocar con la pared y ya buscaban mis pechos, mi vientre mis nalgas, yo solo caminaba y a la vez de sentirme prisionera de sus caricias la excitación me llevaba a las nubes, no respondí, porque no sabia que hacer.

Muy suavemente me introdujo en una piesita que no se notaba que estaba, su puerta estaba bien disimulada en la pared, donde me apoyo, solo pude ver una camita mientras José Luis presuroso se sacaba el pantalón a mis espalda, mientras trataba de acomodar mi cabello sentí que me levanto en el aire y empezaba a caer en la cama, rápido extendí mis manos para no caer de bruces, sus manos buscaban mis nalgas y en cuanto toque, con mi cara la almohada, sentí su enorme pedazo de carne que se apoderaba de mi ano, no se como lo hizo pero yo no podía responder, solo sentía un zumbido en mis oídos y todo mi cuerpo reaccionaba al placer incontenible, de repente sentí un terrible dolor en mi cola, sentí que me partía, quise gritar pero una de sus manos tapo mi boca y ahogo mi gritos y mi llanto, lo mismo no abrían escuchado nada ni nadie, con la música del boliche, mientras sentía que su pene se introducía en mi y el ardor de la entrada a mi ano era cada vez peor y la sensación de tener algo en mi trasero que me hacía doler en la entrada y me incomodaba y me molestaba en el fondo, no me producía placer, mientras yo trataba de pensar como había llegado a estar acostada con mi pollera en la cintura y un tipo que introducía su cosa enorme en mi.

Sentí que Jose Luis llego al fondo de mi ser, solo me relaje y sentía estirarse mi ano y el dolor insoportable, me faltaba el aire, ya tenia toda esa barra de carne adentro de mi cola, de repente empezó a sacarla y sentí que me moría, pero solo la saco unos centímetros, quizás la mitad y me la metió de nuevo ese movimiento hizo que mi ano se afloje y de nuevo empezó y esta vez la saco del todo y pude hacer la fuerza como si estuviese asiendo la caca pero mi esfínter no respondía, sentí que se alivio el dolor pero no bien termine de tratar de acomodar mi ano destrozado, sentí la punta que de nuevo pugnaba por entrarme, ajuste rápido mi ano para evitar que me penetrara, pero fue inútil, mi ano no respondía, no podía contraerlo, ahora la sentía mas grande, mas dura pero se resbalo en mis entrañas con mas facilidad, en cuanto entro en su totalidad, José Luis me tomo por mis caderas y dando un pequeño salto me hizo respingar mi colita y la clavo en un frenético mete y saca, ya no dolía solo la sentía molesta e incomoda, ya sentí una sensación placentera, que me trasmitía la forma y la suavidad del pene que me follaba, trataba de retener su forma su suavidad, pero se movía tan rápido.

Pronto lo sentí sacudirse, como que daba pequeños saltitos dentro mío, yo sentía mi cola adormecida, su enorme cosa empezó a salir de mi y el dolor aflojo pero sentía que hasta mis caderas estaban mas separadas, no solo se ensanchaba mi trasero, el ardor me duro una semana y no podía ir de vientre por dos o tres días, todavía tengo la sensación que me había destrozo el culo, pero una satisfacción extra ordinaria.

Sentí que se separaba de mi cuerpo, y en efecto Jose Luis había acabado dentro mío, por supuesto que ni lo sentí y tampoco sabia, Se paro y rápido me di vueltas y pude ver tremenda polla de unos 22 cm por unos 7 cm. no podía creer que todo eso había estado dentro mío, solo atine a cerrar mis piernas para que no se le ocurriera metérmelo en mi conchita que era virgen y pura, me incorpore como pude y mis piernas no respondían, sentía que no podía controlar mis caderas, como pude salimos de la piecita y volvió a besarme y me tomo de la cintura y me llevo hasta el privado donde Karla y Ernesto seguían pero ahora conversando, José Luis volvió a besarme muy tiernamente y así continuamos.

Nadie se dio cuenta de lo que había pasado ni siquiera Karla que nunca se lo conté ya que tuve miedo de que no lo aprobara, La semana siguiente regresamos y José Luis me esperaba y me hizo conocer todo el boliche y empezamos a bailar y a besarnos, ya pasada la media noche me llevo atrás del bar por donde había una escalera que subía a los privados del primer piso, rápido pensé que me llevaba a la piecita de la otra noche, pero no apenas pise el primer escalón ya me subió mi mini y de un solo saque me bajo la tanguita y quede en pompas, un pequeño empujón me hizo trastabillar con el escalón y quede apoyada con las manos, ofreciéndole todo mi culo, rápido se apodero de el y empezó a penetrar, de mi parte otra vez el dolor pero de todas forma me gustaba y quería tenerla, solo fue un ratito y me la saco, me resultaba impresionante sentir semejante cosa salir de mis entrañas.

Así paso la noche pero esta vez me tomo tres veces la primera en la escalera, la segunda en el privado en donde me hizo sentar sobre esa enorme polla y la ultima contra la pared en medió de la oscuridad, a todo esto yo seguía siendo virgen como lo soy hoy pero como me gusta hacerlo por mi cola y sobretodo en lugares públicos, a José Luis no lo volví a ver mas, pero mis amantes surgieron por todos lados, no soy una puta pero que me gusta me gusta y la disfruto.

Chau si me animo les cueto otras, aun que mucho depende de El Ángel, que para escribir este relato me poseyó tres veces y me arde la colita. KARLA.

Me quieres escribir haselo elangeljo@yahoo.com.ar

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Categoría: No Consentido | Comentarios: 0 | Visto: 5956 veces

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