Primero lo primero, no sabia si poner esto en erotismo y amor , por el principio, en primera vez: por el nudo, o en orgías: por el desenlace, pero opté por esta, bueno, haya va, ahora lo cuento desde mi punto de vista actual, no tal y como pensaba antes, bueno es esto:
Había cogido mi mochila de deporte, tenia el pelo negro,...
con un cuerpo muy bien formado por el deporte, pero lo que mas destacaba de mí eran mis ojos, indefinidamente marrones o verdes, practicaba artes marciales de pequeño, judo y taekwondo, deje el judo, y estuve seis meses mas con el taekwondo, pero se me juntaba todo, y antes de empezar a sacar malas notas lo deje(estaba en primero de E.S.O.)posé el cinturón sobre mi kimono, como si fuera sagrado, y lo guarde. Unos años mas tarde, ya en 4º de E.S.O., estaba acostumbrado a hacer malabares con mi tiempo, así que, me volví al equipo.¿judo o taekwondo? No sabia cual elegir, ¿las dos? ¿Podría hacerlo? No... Me quede con el judo, era mi favorito, y si hacia falta una patada, jeje...
Entre tanto pensar en el pasado llegué a clase, suspire, hacia cuanto que no veía el parqué de la entrada, seguí avanzando, mire por encima de las puertas: EXIT, Taekwondo, Cub de scalextric... Allí estaba, Judo, con letras amarillas, las recordaba verdes... Toque la puerta y entre... Cual fue mi sorpresa al ver, como un cinturón amarillo-naranja tumbaba a uno verde, no se llevaban mucho, pero, como habían cambiado las cosas... Voltee mi cabeza, solo para ver al Maestro asintiendo lentamente, se dieron cuenta de que estaba allí, primero me miro, el chico del cinturón amarillo-naranja, después, un conocido mío, Marc, el del cinturón verde, después el resto de la clase, en la cual figuraban un par de chicas, me sorprendió verlas allí, pues antes había una para chicos y otra para chicas, por ultimo, el Sensei, me fije en su cinturón... Era rojo y blanco, vaya, cuanto había cambiado, del 3º Dan al 6º, 7º u 8º Dan, ¿por qué seguirá enseñando...? Deje de flipar y le salude, el hizo lo mismo, después me pregunto:
“¿Por qué has llegado tan tarde?” No pude llegar antes. Me miró de arriba abajo, después a los ojos, como intentando leerme la mente, como si intentara saber si decía la verdad, debió creérselo, pues me dijo: Esta bien, pero que no se repita, vete al vestuario y cámbiate, ágilmente sortee la colchoneta y me dirigí hacia allí, Marc y su enemigo ya no estaban el la colchoneta, habrían terminado, me cambié y volví a clase. Así transcurrió la mayor parte del curso, asta que un día, vino alguien nuevo...
NUDO.
Estábamos cambiándonos, preguntándonos quien seria el nuevo, solo, que nos equivocábamos en todo... La nueva se presento, ya con el kimono, estaba en medio de la colchoneta: “Me llamo Eli, llevó ya practicando judo tres años y medio, me acabo de mudar a este barrio, mi cinturón es el naranja” Bien, puedes sentarte – dijo el Sensei, ella lo hizo, estaba flipando, otra vez, era guapísima, el pelo rubio-castaño, los ojos marrones claros, y un cuerpo muy bien formado gracias al deporte. Se dio cuenta de que la estaba mirando, ya en su sitio, volteó la cabeza y me sonrió, nos miramos unos segundos, yo casi podia notar que mi boca estaba abierta, pero el Sensei me bajo de las nubes diciendo: “Gracias Eli, bueno, pasemos lista...” fue diciendo nombres, le toco a Eli: “Presente”, tenia voz de ángel, unos momentos mas tarde a mi, si pensar siquiera dije: “Presente”, un par mas y acabó de pasar lista. ahora los estiramientos, ya me los sabia de memoria, igual, que mas dará, brazos, piernas, cuello... Ahora toco por parejas. Las Eligio el Sensei, que tan inteligente era, que me puso con Eli, vaya, también con Juan... Bueno, no importa, primero me toco a mi, estire poco mas y ya, hice el pino, y, cuando tuve las piernas arriba del todo me las “agarraron”, empecé a hacer “flexiones”, XD, de esa manera, y ellos dos estaba muy atentos, por si caía, treinta, estaba agotado, bueno, no tanto, jeje, me cogieron las piernas ya y empezaron a estirármelas, cada una a un lado, auque apenas sentía ya eso, estaba acostumbrado, le toco a Juan, se hizo las flexiones y le estiramos las piernas, ya casi horizontales, Eli y yo nos miramos, otra vez, estuvimos asi asta que Juan dijo: “Ya esta, podéis soltarme” lo hicimos, le toco a Eli, ya en posición, empezó a hacer las flexiones, pero de tanto moverse y no mantener bien juntas las piernas, se le bajaron algo los pantalones, miré, esas piernas tan suaves, faltas de vello... Alargué la mano, pero apenas quede a unos centímetros, ella se dio cuenta de que me había quedado kaputt, así que, disimuladamente, acerco apenas nada su pierna hacia mi mano la rocé con la yema de los dedos, eran... tan suaves... Dijo: “Ya acabé las flexiones chicos, estirar mis piernas”, Casi sin creérmelo le agarré una, desde donde abia quedado el pantalón, fui deslizando mi mano asta casi sus tobillos, Juan dijo: “vamos, agarra fuerte, pero ten cuidado no se las estires demasiado”, ¿Cuidado? Para mí eso era un tesoro. Acabamos los estiramientos y empezamos los combates, casi parecía el destino, el tercer combate, Eli contra mi, vaya. Me dirigí a mi posición, ella igual, ambos en posición, nos miramos a los ojos, pero otra vez el Sensei... Vaya, parece que si, como que no, que cosas, “Saludaos”lo hicimos y empezamos, no pensaba perder, pero, al intentar inmovilizarla un escalofrió me paso de la cabeza a los pies, dejando en una posición muy comprometedora, y ella sin pensárselo dos veces aprovecho y me dio una... jeje, patada giratoria, a lo Chuck Norris, XD, quede en el suelo. Seguimos asistiendo a entrenamiento, día tras día, y casi siempre seguíamos esto, pero algo cambió, casi a final de curso, me dijo:
“Oye, ¿quieres venir a practicar a mi casa? (un poco desviando la mirada) Tengo un gimnasio con tatami...”( Esto lo dijo de una forma muy inocente, acepté) Vale, ¿puedes pasarte el sábado a las cinco y media?. Claro -respondí- Ok, nos vemos- Me dio un beso en la mejilla, y se alejó, sin perderla de vista, puse mi dedo índice sobre el lugar en el que había dejado la marca de sus labios-. El sábado me desperté, bostecé fuertemente e hice los deberes, después estudie, las dos ya, vi los Simpsons y así asta las dos y algo comimos, rico plato, XD, puré de garbanzos, no era mi favorito, pero tampoco me quejé. Ya a las cinco fui para su casa, me acordé inmediatamente de la calle, era la del barrio nuevo, todo casas de tres pisos pintadas de tres colores, amarillo, azul y verde, vi su numero, 23, llame al timbre y me abrieron la puerta, era uno de esos video-porteros. Entré a casa, “!Buenas¡”... Oí el eco de mi voz, entonces desde uno de los pisos superiores salió una voz, era la de Eli:”!Hola¡, llegas pronto, aun estoy acabando de ducharme, ¿puedes esperar un momento?- ¡Claro! – Vale, el salón esta a la derecha, puedes ver un rato la tele mientras acabo, bajare mas tarde a avisarte - ¡Ok¡ -.
Sin esperar respuesta, cosa que no iba a llegar, me dirigí a salón, ¡Y vaya salón¡, parecía una galería de arte, mire por encima los cuadros, eran algunas imitaciones de algunos famosos, y una escultura de arte moderno, que cosa mas rara, era un largo hilo metálico formando una esfera abstracta. Que moderno... -murmuré- divise la tele, al otro lado, era una televisión de plasma de no se cuantas pulgadas, y tenia unos altavoces al lado, vi el mando, lo cogí y me senté en un sofá cercano. C.S.I. Miami... Ed, Edd y Edy... Opté por una de las muchas películas ya pagadas del menú, A todo gas, apenas vi un poco el principio, puesto que empecé a oír pasos discretos bajando por la escalera, seguro que seria ella, “Hola...”-sonó el eco de su voz de ángel- Volteé la cabeza y la vi... De una mirada con los ojos entreabiertos sobre la tele, pase a una cara que, seguro, a ella le resultaba la mar de graciosa, tenia los ojos como platos y la boca medio abierta, estaba mas buena, iba con unos pantalones muy cortos y una camiseta que dejaba a la vista su vientre, muy plano, ella se dio cuenta y puso cara de circunstancias, yo me di cuenta y mire para otro lado, notaba que mis mejillas estaban rojizas, ella se dio así como media vuelta y dijo: “Apaga la tele y sígueme, tenemos que ir al ático” pillé el mando y apague la tele, lo dejé de cualquier manera sobre el sofá y la seguí. Al llegar al ático me sorprendió lo grande que era, Eli me miro y dijo: “A la derecha la bicicleta estática, el saco de boxeo y demás, a la izquierda unos objetos, para protegerse, hacer ejercicios, y demas, y allí, al fondo, donde lucharemos, ¿Te abras traído el kimono, no?- Claro- Ok, allí puedes cambiarte-y me mostró un armario era espacioso- O, si... se me a olvidado el kimono abajo, voy a por el. Y casi deslizándome llegué al recibidor, allí estaba, mi bolsa de deporte, la cogí y subí, otra vez, entre en el armario y salí, ya vestido, ella estaba dándole patadas al saco de boxeo. Se dio cuenta de que la miraba, esta chica se entera de todo, y dijo: “Vamos, si no queremos hacernos daño abra que cubrirse” pille la indirecta y fui hacia donde estaban todos esos objetos, ahora los veía mas detenidamente, me dijo que cogiera los equipos rojos y azules, “¿cuál quieres?”- le pregunté, “El rojo”, me acerque a ella y se lo di, nos situamos en el tatami, empezamos a luchar, yo procuraba darle flojo, pero tras unos asaltos en los que me tiró al suelo ya deje las contemplaciones, me levanté, otra vez, y me cuenta de algo, ahora llevaba una ropa deportiva, aunque igual de insinuante. “Sin contemplaciones”-Pensé- Me puse en posición, empezamos el combate, eran ya las seis y veintidós. Acabamos a las siete, estábamos rendidos, el combate había durado treinta y ocho minutos, aunque, debía de decir, que, tras haber sudado, estaba aun estaba mas buena. Estábamos sentados en el suelo del tatami, respirando fuertemente, ella se tumbo boca arriba, yo me levanté y me acerque hacia ella, le tendí una mano, “¿Te levantas?”-pregunte- me cogió la mano, pero no era precisamente su intención levantarse...
DESENLACE
Tiró de mi mano, normalmente abría aguantado de pie, incluso podría haberla levantado de un tirón, pero estaba agotado, y ella también, pero la gravedad la ayudó, ahora estaba encima de ella, me soltó la mano, estábamos mirándonos a los ojos, podía ver en ellos sus intenciones, iba a besarme, o quizá, es que no sabia que subconscientemente quería eso, y lo veía reflejado en mis ojos, pero, igualmente, el resultado seria el mismo... ¿O no?... Estuvimos unos segundos mas en esa posición, yo empezaba a estar algo incomodo, lo notó, así que, vacilando, alzó ambas manos hacia mi, me rozó la mejilla, acariciándola, unos segundos después, poso sus manos sobre mi nuca, y fue acercándola lentamente hacia ella, nuestros labios estabas a penas a un centímetro, ella sonrió con picardía y me guiñó un ojo, fue lo ultimo que vi ates de que me besará, sus manos acariciaban mi nuca, la parte alta de mi espalda, yo no sabia exactamente que hacer, así que vacilando un poco posé mis manos sobre su cintura, la acaricié, suavemente, y ella, sin pensárselo dos veces separó nuestros labios, y, con un movimiento rápido, me quito al parte de arriba del kimono, solamente para volver a besarme, mientras acariciaba mi espalda, seguí acariciando su cintura, llegando desde la parte de debajo de sus pechos, asta apenas entrando en su pantalón. Ella se movió, asta ponerme debajo de ella, se quito la camiseta, y volvió a besarme, aunque esta vez cogió mis manos y las puso sobre el nudo de su sujetador, en la espalda, ¿Cómo no entenderlo? Se lo fui desatando suavemente, por su cuerpo pasaban escalofríos. Nos soltamos un momento, ella miro mi pecho, bien formado, se separo algo mas de mi, yo le miré en los pantalones, estaban mojados (ahora entiendo porque) ella dirigió sus manos hacia el cinturón de mi kimono, desatándolo, lo tiro de cualquier manera lejos de nosotros, me quito los pantalones, dejando al descubierto mi bóxer, ella se quito el suyo, incluidas las bragas, la primera vez que veía un coño, me quitó el bóxer, ambos miramos mi entrepierna, yo pensando: “Joder, esa no es mi polla”, se fue deslizando lentamente hacia abajo, cuando estuvo a la altura de mi polla empezó a chapármela, nunca había sentido algo así, estaba tan a gusto, permanecio chapándomela un rato, entonces cogió mi mano y la dirigió hacia su coño, me la manejó un momento, mostrando que es lo que debía hacer, entonces empecé, estuve metiendole el dedo índice, aunque sus fluidos facilitaron que consiguiera meterle asta unos cuatro dedos, dejo de chuparmela y se deslizo hacia arriba, yo por instinto me deslicé un poco hacia abajo y, por el coño, estuve penetrándole, fuertemente. No paraba de gemir, le pregunte: “¿Te duele?”, ella me respondio: “Si, ooohhhh... pero no pares, ¡¡sigue!!... Aaaaaahhhh... ¡¡¡Siii!!! La oía gemir, y, por alguna razón, me gustaba. Seguimos así durante un tiempo, mire el reloj que colgaba en la pared, las ocho menos quince, ella también miró, ¿te tienes que ir ya?-preguntó, con voz triste - No, al menos no pienso- le respondí - se separó de mi, me dijo: “Quiero que me comas el coño”-¿?- “Como ago yo eso” – “Lámeme la raja”. Puse cara de circunstancias, pero, ella me había chupado la polla, me puse a la faena. Era un inexperto en esto, así que al principio ella me dirigió un poco, hasta que empezó a gemir y no pudo seguir hablando, después de chuparle un rato salió una cantidad excesiva de liquido de su coño, me había entrado algo en la boca, lo escupí, aunque, si que me había gustado, pero no me apetecía repetir, su cuerpo se convulsiono. Estaba ya muy excitada, me dijo: “Quiero que te corras en mi culo”- ¿qué? – yo me he corrido, tu también tienes. Para mi eso pareció mas una orden que un gusto. Se puso boca abajo y me dijo: “Metemela como me la as metido antes por el coño, pero esta vez suelta tu leche”-Puse una cara de circunstancias- Ella dijo: “Vamos, no es tan difícil soltar leche”. Empecé a penetrársela, cada vez mas fuerte, mas fuerte, ella gemía, gritaba: “!!!Siiiii¡¡¡ ¡!ASSSSIII¡¡ ¡¡¡¡ NO PARES; NO PARES!!!! Tu leche!!!!!, no paraba, estaba excitadísima, no podía con ello, yo también me calenté, y, entonces, note algo, algo liquido, dentro de su culo, “¿Qué tal?”- me preguntó- Yo tenia una cara, de excitación, como la de ella antes, mientras gritaba, le saqué la polla, estaba toda untada de “leche” ahora entendía ese termino, se puso boca arriba, y se levantó, yo igual, me cogió las mejillas y me besó fuertemente en la boca, metiendome la lengua asta la garganta, antes también lo había echo, pero no tan asta el fondo, cuando me soltó, la abracé, y le susurré al oído: “Te quiero, ¿Y tu?”, ella se quedo kaputt, me separe de ella: “¿Qué te pasa Eli?” “La hora...”- solo respondió eso – eran las ocho diecisiete, “¿Qué pasa?” ¿llegan tus padres?, “!!SI¡¡, y no solo eso, ¡¡¡mira como ha quedado el tatami!!!- Estaba de leche y fluidos suyos... – “Tenemos que limpiarlo todo, vístete, yo voy a por los utensilios” me puse la ropa de calle, nada mas acabar de abrocharme el pantalón ella ya estaba aquí, “Pilla el mocho y limpia eso, yo lo seco”- asentí, cogí el mocho y me puse a limpiar como nunca lo había echo -. Deje el tatami como una patena, ella ya estaba acabando de secarlo. Me puse la camiseta, ella los pantalones el sujetador y la camiseta, cogió mi cinturón y me lo pasó: “Te lo olvidabas” “Si... Mi cinturón del kimono... gracias”, las ocho veintidós, bajamos las escaleras, en silencio, un poco reflexionando sobre lo ocurrido, al llegar a la puerta de la calle se asomo a la mirilla, no venia nadie, la abrió, y, con un gesto del brazo, me invito a salir, ya tenia un pie fuera, iba a dar el siguiente paso, pero ella me retuvo cogiendome del brazo, me hizo dar media vuelta y me abrazó, “Sí...” respondió – puse una cara como... ¿Sí a que?, ella lo debió notar, pues dijo, “Sí, si te quiero...”- suspiró- me dio un ultimo beso, esta vez sin lengua, fue largo, lo disfruté como si fuera el último, nos volvimos a abrazar y suspiramos... “Adiós Eli...” – no respondió, solo bajo la mirada y cerro la puerta, de un empujoncito...
FIN. A sido largo, costoso y recordarlo no me gusta demasiado... Pero, bueno, aquí lo tienen. Siento que haya tenido que ser tan largo, pero esque si no no lo podia explicar bien, si quieren segunda parte aunq sea uno que lo comente, Xao, que guste, es el primero que escribo, y si, me paso de verdad. LinuX
Debes ser un usuario registrado para poder comentar y votar
Registrate Aquí





© RelatosEroticos.com 2010 Relatos Eroticos no tiene vinculación alguna con los links exteriores , y se exime de toda responsabilidad respecto a sus contenidos. Web para uso exclusivo de adultos. Todos los relatos de RelatosEroticos.com son enviados por los navegantes y usuarios de la web.