Despues de tan gratos momentos y tan buenas cogidas que tuvimos con Marcela y Leonor y cuando estaba llevando a ésta hasta su casa, en el camino vi un montón de chiquilinas muy bonitas con sus uniformes del colegio; no dije nada pero Leonor lo notó y enseguida me dijo:
• Que miras Toni, me parece que ya estas grande para esos bocaditos en flor
• Estoy mirando nada más, pero que lindo sería cogerse a uno de esos bomboncitos
• Acordate que hoy es jueves y mirá la...
hora y vení la semana que viene a esta misma hora y posiblemente puedas pescar algo
Me acordé de las palabras de Leonor y al jueves siguiente a la misma hora estaba haciendo nuevamente el recorrido y por supuesto el camino estaba alegrado por la belleza de esas chiquillas; yo iba manejando despacito y cuando pasaba cerca de ellas les decía alguna cosa pero la gran mayoría seguían su camino ignorándome, hasta que diviso a una parejita de chicas, una rubiecita y otra morocha se sonrieron al decirles algo; de inmediato paré el coche y les dije si querían que las alcanzara hasta el colegio; la rubiecita, sonriendo me dijo que sí mientras que la morochita se ponía roja como un tomate, avergonzada por la desfachatez de su compañera; subieron al auto y se colocaron las dos en el asiento a mi lado; la rubia era más desenvuelta y también parecía más desvergonzada; ambas vestían el uniforme de un colegio que constaba que guardapolvo y zapatos escolares; la rubia había hecho de su guardapolvo una minifalda y al sentarse cruzó las piernas mostrándome sus muslos y hasta el inicio de su bombacha: la verdad que tenía muy buenas piernas y se notaba debajo de su guardapolvo un buen par de tetas, mientras que la morochita era más cuidadosa en sus formas, se cruzó también de piernas, pero al no ser tan corto su guardapolvo era muy poco lo que se podía ver; parecía tener también muy lindas piernas, pero aunque se le notaban muy buenas formas, no parecía ser demasiada exuberante ya que no se notaban sus tetas como a la rubia y además su culito tenia buena forma pero era bastante chiquito; le pregunté sus nombres y me contestaron; la rubia se llamaba Carola y la morocha era Nerea; ambas tenían 18 años, iban a ultimo año de secundaria y tal como yo lo había supuesto desde que las ví, era mejor alumna Nerea que Carola.-
Seguimos charlando y Carola seguía siendo la más deshinibida mientras que Nerea cada vez que hablaba se ponía roja de vergüenza; cuando llegamos al colegio, me agradecieron, me dieron un beso en la mejilla y mientras estaban bajando les pregunté si les gustaría que las pasara a buscar a la salida; Carola enseguida dijo que no porque la pasaba a buscar su novio y además que no le gustaba la compañía de los viejos en referencia a mi; mientras que Nerea me dijo que si yo quería podía pasar a las cinco y media de la tarde que era la hora en que ellas salían; la verdad es que me puso muy contento que me dijera eso Nerea porque eran dos polos opuestos y Nerea se acercaba mucho más a mi gusto: por lo tanto esperé la hora muy nervioso y a las cinco y media empezaron a salir las chicas; cuando Nerea vio el coche vino corriendo mientras que Carolo me ignoró, subió y me dio un beso en la mejilla y me dijo:
• Muchas gracias por esperarme señor
• No me digas señor que me hace parecer muy viejo, llamame Toni que es mi nombre y tampoco me digas de usted, que te parece que si vamos hasta el parque y caminamos un rato como dos amigos
• Bueno, un ratito nada más, porque no les avisé a mis padres y no me gustaría llegar tarde y que ellos se preocupen
• No vas a llegar tarde, porque después te alcanzo con el coche y así recuperas los minutos perdidos
Llegamos al parque, bajamos del coche y empezamos a charlas como si se tratara de dos viejos amigos, la tomé de la mano y así fuimos caminando; cuando consideramos que había pasado suficiente tiempo decidimos irnos, pero antes le pregunté si le gustaría que fueramos al cine juntos ella me dijo que si que le gustaban mucho las películas de amor, le dije que iba a buscar una que nos gustara a los dos, pero que para ir al cine, debía faltar al colegio porque era justo el horario en el que podíamos ir sin necesidad de avisarle a sus padres y tener problemas con ellos Nerea lo pensó un rato y entonces me dijo que yo buscara la película y que después le avisara en su celular y que ella arreglaría todo en su casa.-
Busqué la película, traté que fuera una de mucho amor y le avisé que al día siguiente la iba a buscar muy cerca de su casa por donde las había encontrado el otro día; quedamos de acuerdo y al otro día a la hora convenida la encontré y ella enseguida subió al coche.- Me dio el consabido besito en la mejilla y se sentó muy cómoda a mi lado mientras yo manejaba y de reojo le miraba sus ricas piernitas; llegamos al cine, dejamos el coche en el estacionamiento y buscamos asiento en las ultimas filas ya que así era mas disimulado.- Una vez sentados, pasé mi brazo sobre sus hombros abrazándola y apretándola suavemente contra mi.- En un momento que los dos principales actores se empezaron a besar, bajé la mano que tenía sobre su hombro y la apoye sobre su ropa, tocándole una tetita; ella no dijo nada, entonces, baje la otra mano y metiéndola bajo su minifalda empecé a acariciarle la piernita. Ella me dijo:
• Que haces Toni?
• Estoy tocando unas cosas hermosas, pero no tengas miedo que no voy a hacer más de los que vos dispongas.-
Ella no contestó nada, pero yo traté de meter mi mano por su escote para tocarle las tetitas, pero ella con su brazo me lo impidió, como tampoco pude avanzar con mi otra mano, ya que ella cerró sus piernas no permitiendo ningún movimiento de mi parte.-
Terminó la película y quedaba más de una hora para el horario de salida del colegio; entonces me acordé de un antro conocido por mi en mis aventuras amorosas y le dije a Nerea si quería ir a bailar un ratito hasta que se hiciera la hora para ir a su casa; me dijo que si sin ningún problema y hacia alla fuimos; llegamos y no había nadie debido a esa hora desacostumbrada para este tipo de boliches; pedí un trago largo con alcohol y Nerea solo una gaseosa; había mucha oscuridad en el local, pero enseguida nos acostumbramos a la poca luz; fui a hablar con el Dj del local y le pedí que pusiera música lenta en especial boleros, porque yo tenía in mente pegarme una linda franeleada a Nerea.- Empezó la música solicitada, escuchamos un ratito y le dije a Nerea si quería que bailáramos; ella enseguida se puso otra vez roja de la vergüenza y ante mi insistencia me dijo que sabia bailar muy poco, yo le dije que le enseñaría; comenzamos a bailar y para estar de acuerdo con el ritmo yo la fui abrazando y apretando contra mi; ella se entregaba a mis caricias sin decir ni una palabra; yo le decía muchas cosas dulces al oído, a ella le gustaba todo eso, le empece a dar besitos detrás de sus orejitas y le fui besando el cuello; ella se estremeció y a mi se me empezó a parar la pija; mientras ella me apoyaba las tetitas en el pecho, yo le hacía sentir la dureza de mi pija en su pancita; ayudado por la oscuridad del lugar, puse mi mano en su culito y la apreté bien contra mi, haciéndole sentir más toda mi pija sobre su cuerpito; apretándole el culito, le dije:
• Querida Nerea, sentí como me tenés, sos un tesoro y te quiero tener para mi
• Acaso esa dureza es por mi?
• Por supuesto que es toda por vos, mi amigo está deseando que lo conozcas y una vez que lo conozcas, penetrar tu cuerpo con todas sus ganas
• Pero eso no está bien, vos tenes 20 años más que yo y pienso que todavía no estoy preparada; me gustaría conocerla pero nada más
• Olvidate de la diferencia de edad, si querés conocerla, pongámosno de acuerdo para una tarde de estas encontrarnos y te ayudo a conocerla, después vemos como se van desarrollando los acontecimiento; tomate unos días, pensalo y después me llamas
• De acuerdo Toni, en cuanto me decida, te lo hago saber
Le dí unos besitos y ella se volvió a estremecer, entonces le dije que nos teníamos que ir porque se hacía muy tarde, la llevé hasta muy cerca de su casa y la despedí con un piquito en los labios y además una linda tocadita de culo; ella bajó del coche sonriendo y de lejos me tiró varios besos.-
A la semana siguiente, cuando yo creí que no me iba a llamar más, me mandó un mensaje diciéndome que al día siguiente la podía pasar a buscar cerca de su casa; fui con mi coche al lugar que la había encontrado otras veces y ahí estaba Nerea, tan bonita como siempre.-
Se subió al coche y me dio un piquito en los labios diciéndome que una de las lecciones que quería aprender hoy era a dar besos de lengua; yo le prometí que lo haría y le pregunté si quería conocer a mi “amigo”.- Ella me dijo que si que ansiaba conocerlo, pero que todavía no estaba decidida a probar algo más.- Iba sentada con las piernas cruzadas y se le veian sus hermosas piernas; yo estiré la mano, la puse bajo su minifalda y empece a acariciarle las piernas; ella al principio histeriqueó un poco, pero despacito me fue dejando meter la mano hasta ponerse un poco de lado para que yo pudiera tocarle el culito, pero se puso de tal modo que me resultaba imposible poder llegar a su conchita.- De esa forma, el viaje hasta el hotel se hizo muy corto; bajamos en el hotel y nos fuimos a la habitación que nos designaron; me dijo que lo primero que quería era conocer al amigo; entonces yo me saqué la camisa y los pantalones quedando solamente en calzoncillos; mi pija estaba blandita todavía; le dije que prestara mucha atención porque en ese momento la iba a conocer; me saque los calzoncillos y de ese modo quede completamente desnudo para que Nerea me viera y lo primero que dijo fue:
• Pero el otro día cuando me la apoyaste en la pancita se notaba más dura y grande
• Empeza a tocarla y acariciarla y vas a poner como va tomando dureza y se va agrandando cuando una mujer tan hermosa como vos le hace cariñitos
• Decime si asi lo estoy haciendo bien
• Perfecto, mi amor, mirá como va creciendo, agáchate y dale un besito en la punta donde ya empieza a salir un poquito de liquido; lamelo como si fuera un helado y después ponetelo en la boquita y vas a ver como toma tamaño y dureza
Ella no se hizo repetir la orden, me agarró la pija y se la puso en la boca todo lo que pudo, la saboreó un momento y después siguió chupando; yo estaba encantado con la mamada que me estaba ofreciendo Nerea; ella se la sacó un momentito de la boca y me dijo que le encantaba el sabor y me preguntó si lo estaba haciendo bien; le dije que mejor imposible y entonces con una gran sonrisa siguió chupando; cuando le avise que se la sacara porque iba a acabar, no me hizo ningún caso y siguió adelante hasta que sintió que le llenaba la boca con mi leche; quedó sorprendida con los golpes de leche que recibía y le costaba tragarlos, pero poco a poco se tragó todo lo que yo había expulsado, mostrándome su lengua y su boquita sin ningún rastro de leche.- A continuación me dijo que yo le había prometido enseñarle a dar besos de lengua y que esperaba mi enseñanza; empece metiéndole mi lengua lo más adentro de su boquita, apreciando el sabor de mi semen; ella demostró ser una muy buena alumna porque en muy pocos momentos, ya nos besábamos como dos enamorados muy calientes.- Pero seguía sin decidirse a ser penetrada; le pregunté y me dijo que todavía dudaba: yo despacio le fui conversando y tratando de convencerla mientras le iba sacando la ropa, primero fue el guardapolvo del uniforme, después la pollerita minifalda con lo que quedó solamente con bombachita y corpiño; cuando quedó así intentó taparse con los brazos porque según ella le deba mucha vergüenza; a fuerza de besitos la fui convenciendo y primero logré sacarle el corpiño, quedando al aire sus tetitas, chiquitas pero bien paraditas.- Antes que se volviera a tapar se las empecé a chupar y a ella le gustó, así que enseguida empezó a gemir y a decirme que siguiera porque le estaba gustando mucho; mientras le chupaba las tetitas, con mis manos trataba de bajarle la bombacha y le iba tocando el culito y la concha, hasta que ella me dijo:
• Toni, me encanta lo que me haces, pero tengo miedo, porque tu amigo es muy grande y no va a caber en mi cosita, pienso que me va a doler mucho
• Yo te prometo que voy a hacer lo posible para que no sufras, no obstante eso, si no queres seguir adelante, me decis y paramos
Termine de sacarle la bombacha y ella ahora por un instinto reflejo trataba de taparse la conchita que tenía unos pocos vellos morochitos como era toda Nerea; la verdad que era un encanto tenerla así desnuda toda para mí; la Hice acostar y le pedí que abriera sus piernas; ella las abrió todo lo que pudo y yo metí la cabeza entre medio de sus piernas y le empecé a chupar la concha y meter mi lengua todo lo adentro que podía; a ella eso le encantaba; yo la seguí chupando un rato largo, mientras ella me agarraba la cabeza para que no me saliera de su conchita; estuvimos así otro rato hasta que pegando un fuerte grito, Nerea tuvo su primer orgasmo.- Me dijo que eso había sido mucho mejor de lo que había imaginado, que ahora me quería dar el gusto a mí, pero seguía teniendo miedo por el tamaño de mi pija, que en realidad es de un tamaño normal pero al ser la única que conocía, ella pensaba que era enorme; despacito la fui convenciendo y abriéndose bien de piernas le puse la punta de mi pija en la entradita de su concha; no tenía forro pero de eso me ocuparía después, le puse la cabecita y ella hizo un gesto de dolor; le dije si quería que parara y me dijo que no, entonces se la puse un poco más, mas gestos de dolor pero me decía que siguiera, cuando topé con su virginidad le pregunte si realmente estaba decidida; entonces me dijo que si; le dio un tremendo beso de lengua al que ella se prendió y en ese mismo momento hice mujer a la hermosa Nerea; se estremeció y quedó fruncida por el dolor, las lagrimas escapaban de sus ojos, pero esbozando una sonrisa me dijo Gracias Toni, sos un amor.- Enseguida se empezó a mover y fue el momento que fui tomando velocidad y moviéndome como un desesperado acabé llenando de mi leche esa conchita tan deseada.- Nos dimos muchos besos, nos fuimos a dar un baño los dos juntos y ella me quiso mostrar como había aprendido a chupar la pija; me hizo otra buena chupada mientras yo le metía mano por todos lados.-
Al mirar el reloj comprobé que aun teníamos una hora para seguir cogiendo y entonces se me ocurrió preguntarle si tenía ganas ella; me dijo que yo dispusiera de ella como yo quisiera porque me había comportado como todo un señor y no tenía ninguna queja que presentarme; Entonces le dije que me gustaría darle por el culito; al principio puso cara de asustada, pero nuevamente con mucha suavidad la convenci y como ya estábamos desnudos, nos tiramos nuevamente en la cama, esta vez con ella boca abajo y yo arriba de ella sosteniéndome con los codos para no poner todo mi peso sobre ella; mi pija estaba otra vez en todo su esplendor; en el baño había un gel especial para estos casos, lo fui a buscar mientras ella me esperaba con su culito al aire; cuando vine le unté bien el ojetito y mi pija; cuando estuvieron los dos lados bien lubricados, puse mi pija en la puerta de su agujerito, hice fuerza y de primera no entró, insistí y entro un poquito de la cabecita mientras las lágrimas aparecían otra vez en sus ojos, pero me decía que no pare; entonces volvi a insistir y ahora si, entro la cabeza con todo y en cuanto me quise acordar, mis bolas chocaban con su cuerpito indicando que mi pija había entrado hasta el fondo en ese también deseado culito; me quedé quieto dentro de ella y se escucho un claro “ay” pero ella siguió resistiendo hasta que llegué con mis ultimas fuerzas, y el poco semen que ya me quedaba en mi depósito, fue a descansar dentro de su culo.-
Se la saqué del culito, se lo besé, lo mordisquie, y lo acaricie mientras ella sonreía feliz y me daba las gracias por haberla hecho mujer tan suavemente.- Nos volvimos a bañar, Nerea era una hermosísima chica feliz y metiéndonos mano terminamos de bañarnos, nos secamos, nos vestimos y nos dispusimos a ir, prometiéndonos nuevos encuentros próximamente.-
Mientras la llevaba para su casa, pasamos frente a una farmacia y ahí me acorde de la píldora del día después; bajé, compré dos y se la dí a ella para que las tomara, evitando así el efecto de un posible embarazo; cuando la dejé cerca de la casa, al poco rato me llamó a mi celular para avisarme que ya había tomado la pastilla y que estaba un poco dolorida de todos sus agujeritos, pero muy feliz de haber encontrado un hombre como yo; que muy pronto nos veriamos por lo que quedo esperando esa oportunidad
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