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Internado asten para chicas descalzas

Enviado por pulido el 3/6/2009

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Internado asten para chicas descalzas Publicado el 03/06/2009, por: pulido

El enorme internado para chicas parecía una especie de mansión victoriana, realmente era un palacio reconvertido en internado, rodeado de enormes jardines llenos de árboles, fuentes de mármol con lujosas y hermosas figuras de jóvenes muchachas de aspecto angelicales expulsando agua de partes de sus cuerpos impensables, y zonas deportivas para practicar baloncesto, futbol, atletismo, tenis, natación…

En el interior, nueve aulas, donde las alumnas impartían sus clases. Las edades...

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de las internas iban desde los 15 las recién llegadas a los dieciocho las que salían, 19 si habías repetido algún curso. Las aulas se dividían en grupos de veinte, así pues, cada curso constaba de sesenta alumnas, no podía haber más ni menos, siempre había las justas, veinte por clase, y así, las 180 alumnas que empezaban ese año, terminaban de oír el discurso de bienvenida del director, todas de pie en el gran salón, ante la mirada, todas, de sus padres, todas menos Laura, que llorando amargamente en silencio, no podía adivinar aun que lo peor aun estaba por pasar.

Laura, que acababa de cumplir quince años, se había quedado huérfana, y el estado había decidido internarla hasta los dieciocho en el prestigios centro ASTEN, situado a las afueras de la capital. La joven no saldría del centro hasta ser mayor de edad, y hasta entonces permanecería tutelada por la dirección del centro. Las lágrimas de Laura eran por pensar que si sus padres estaban vivos, jamás la habrían llevado allí. Las lágrimas de las compañeras de curso de Laura eran por ver la situación en la que estaban y por no dar crédito. Las otras alumnas, ya no lloraban, ellas ya habían pasado por esa misma situación, y algunas, hasta sonreían por ver a las novatas llorar, tal y como ellas hicieron en su primer año.

Una vez acabó el discurso del director, las alumnas que no eran novatas salían sin armar ruido seguidas de sus padres a los pasillos donde se despedirían de ellas. Ahora tocaba la charla del director a las nuevas alumnas, todas ellas llorando desconsoladas ante la mirada del profesorado y de sus padres, salvo Laura, la pobre Laura, huérfana desde hacia poco, que miraba al suelo mientras sus lagrimas caían sobre el empine de su pie desnudo, como estaba ella entera, desnuda, totalmente desnuda ante el profesorado y los padres de sus compañeras, igual que lo estaban estas, a la espera del discurso de bienvenida del director.

Las otras alumnas que habían salido ya no estaban desnudas, todas vestían el uniforme del centro. Falda gris, camisa o polo blanca, jersey rojo y medias o calcetines rojos, bien cubriendo solo hasta la rodilla, bien toda la pierna. Y ya esta. Solo eso, porque todas estaban descalzas, pues allí, la principal norma era que las alumnas permanecieran descalzas en todo momento.

-- Así pues – dijo el director ante las desnudas jovencitas quinceañeras que no dejaban de llorar mientras sus orgullosos padres sonreían – En todo momento y lugar han de permanecer descalzas. A cada una de ustedes se le entregará tres pares de medias hasta las rodillas, tres pares de calcetines hasta las rodillas, tres pares de leotardos y tres pares de pantyhose, todos de color rojo. De ustedes depende llegar a fin de curso con ellas en estado adecuado para su estancia en las clases y en el centro. Si alguna se agujereara, sufriera una carrera en su tela o roto, se tiraran inmediatamente. SI por alguna razón, se quedaran sin prenda alguna que cubrir sus pies, pasarían totalmente descalzas el resto del año.

>> Únicamente se les permitirá llevar ropa distinta al uniforme los fines de semana, permaneciendo siempre descalzas.

>> Para las clases de gimnasia se les proporcionara un pantalón corto azul y una camiseta blanca. Por supuesto, tendrán que hacer las clases descalzas, y estas serán las únicas en las que ustedes estarán totalmente descalzas.

>> Han de llevar siempre las uñas de sus pies bien cortadas y sin esmalte, así como las de las manos. Cada noche, antes de acostarse lavaran sus pies de cualquier suciedad. Si alguna no los tuviera limpios, será castigada con veinte azotes.

Y el director siguió dando normas, y castigos, azotes, azotes, y más azotes. Dependiendo de la falta serian diez, veinte, cincuenta y hasta cien. Laura temblaba, no de frío, sino de miedo, y sentía ganas de orinar, pero aguantó, si se orinaba encima, seguro que recibiría su primer castigo.

-- Tener la disponibilidad de medias o calcetines y no llevarlas, veinte azotes, no tener y llevar por que se los ha prestado alguna compañera, cincuenta azotes a cada una, y si no son prestados, si no robados, cien azotes a la ladrona y veinte a la descuidada que se ha dejado robar…

Laura seguía oyendo cada vez más asustada. Los gemidos silenciosos y las lágrimas seguían brotando de su cara y de las de sus compañeras. La joven miraba sus pies descalzos, y el del resto de chicas, algunas encogían los dedos, por el frío suelo de mármol, otras separaban los dedos, alguna tiritaba y gemía más que otras, y alguien se había orinado, pues el olor inconfundible llegó hasta ella. Un sonoro azote resonó y una chica dio un respingo hacia delante frotándose el culo mientras lloraba y miraba atrás diciendo "perdón papi" a lo que el padre respondía, "cerda, te has orinado encima"

-- Falta de higiene – dijo sonriendo el director – veinte azotes.

>> Cada castigo tiene un número de azotes, y estos podrán ser dados en las siguientes partes, decidiendo el azotador como repartirlos, si equitativamente o todos en una sola parte, o eligiendo dos.

>> A saber, los sitios que se podrán azotar de las alumnas son:

>> Nalgas, planta de los pies, vagina. Nunca otra parte como cara, pechos o manos. Los pechos, solo podrán ser castigados por pinzas en los pezones.

Laura gimió, no daba crédito, y pensar que esas chicas estaban allí por que sus padres así lo querían. La joven quiso vomitar, pero aguantó, veinte azotes por falta de higiene, y pensó que eso seria una demostración de falta de higiene.

Por el rabillo del ojo vio como el padre se llevaba a su hija junto a su madre y un miembro del profesorado. Pocos segundos después se escucharon fuertes golpes y lamentos de dolor y llanto. La joven no volvió, pero Laura la vería más tarde.

-- Los azotes podrán ser impartidos por cualquiera de los instrumentos disponibles, salvo los de la vagina, donde jamás se podrá usar la vara.

Las lagrimas seguían corriendo por los rostros de las cuarenta quinceañeras allí presentes.

-- Las normas integras les esperan en sus dormitorios, todos ellos por parejas ya designadas según los cursos. Ustedes cuarenta dormirán en las habitaciones del tercer piso, como ya he dicho dos alumnas por habitación. Ya se les ha asignado una a cada una, y sus maletas están ya allí, todas abiertas, por supuesto, para retirarlas calzado y medias o calcetines.

>> Ahora, saldrán por la puerta del fondo y esperaran de pie en el pasillo contiguo a que les llame el doctor Rodríguez para su inspección. Pueden despedirse de sus padres, después, salgan.

Y mientras Laura gemía en silencio y trataba de dejar de llorar y temblar, veía como el director bajaba del escenario y se dirigía a ella.

-- Usted señorita Diez, puede entrar ya, dado que no tiene padres.

Y asintiendo entre lágrimas, andando despacio, desnuda, sin poder evitar pensar en lo que la aguardaba durante sus tres próximos años, Laura salió de la estancia al pasillo contiguo, donde al fondo, se veía la puerta abierta del despacho del doctor Rodríguez.

EN EL DESPACHO DEL DOCTOR

Laura entró en la habitación, donde un hombre de unos cincuenta años la esperaba sonriendo y de pie ante una camilla con estribos, como las de los ginecólogos, junto a una enfermera joven, alta y guapa, que no tendría más de treinta años y que, como descubriría poco a poco Laura, al igual que todas las mujeres del internado estaba descalza, cubriendo sus pies unas medias blancas.

Justo antes de que se cerrara la puerta tras ella, entró el director y sonrió a los presentes. Laura, incomoda aun por su desnudez, con los ojos hinchados de las lágrimas que ya apenas salan de ellos, temblaba de pies a cabeza.

La habitación carecía de ventanas, las paredes blancas, así como el suelo, daban luminosidad gracias a los grandes tubos fluorescentes que colgaban del techo. No había moqueta alguna, así que el helado suelo hacia que Laura sintiera más frío y eso la hiciera temblar aun más, no solo por el miedo.

En la habitación había también dos armarios blancos cerrados con llave, tres sillas, una tras la mesa, dos ante ella, una bascula yb un metro en la pared. El doctor Rodríguez sonrió e hizo sentarse a Laura en una de las sillas, el director se sentó a su lado y el doctor en la suya, situándose tras él la enfermera, que no dejaba de sonreír.

-- Bien, bien, bien Laura – comenzó el doctor—esta será la primera exploración de tres que te haré en este tu primer año.

>> ¿Qué edad tienes?

Laura, que tenia la cabeza agachada mirando al suelo, el cuerpo encogido, y el miedo atenazándola la garganta, levantó la mirada temblorosa y apenas pudo articular palabra para decir "quince"

-- Bien.

>> Veamos – se levantó de su silla y fue hacia la pared donde estaba la bascula y el metro – Ven aquí pequeña.

Asustada, Laura se levantó y fue hasta donde le mandaba el doctor.

-- Súbete a la báscula.

Laura, sin vacilar, pues deseaba que todo pasara cuanto antes y poder meterse en la cama a llorar toda la noche, obedeció. El doctor miró lo que marcaba y sonrió satisfecho.

-- Ahora bájate y apóyate en la pared, recta, todo lo recta que puedas, piernas y piececitos juntos… Muyyyy bien, eso es… Veamos….

>> Bien. 1,59 de estatura… 47 de peso… Esta muy bien. Si te mantienes así te convertirás en una jovencita hermosa y guapa.

Sin saber porque, Laura sonrió, pero enseguida se le pasó la expresión.

-- Bien Laura, siéntate en la camilla.

La joven obedeció. Trataba de taparse los pechos y su pubis, con el rizado y suave vello negro llenándolo y tapando la abertura de su coñito.

-- Bien Laura, voy a explorarte las mamas, para asegurarme de que no tienes ningún problema, que a pesar de tu corta edad, no seria raro.

>> Bien, coloca las dos manos tras la nuca.

Laura tardó en reaccionar unos segundos, pero finalmente, lo hizo. Al hacerlo no pudo evitar volver a llorar. Sus pechos, pequeños, estaban totalmente expuestos. El frió había hecho que su piel estuviese erizada, y los pezones duros, pero en cuanto el doctor se acercó y cogió sus senos, sopesándolo con una mano primero y después con ambas, apretándolo, sus pezones endurecieron más aun. Laura no pudo evitar cerrar los ojos y llorar en silencio. Jamás la habían tocado las tetas, nadie antes que su madre la había viso desnuda, no había salido con chicos, no la habían tocado ni visto su desnudez, y esto era como ser violada. Aunque Laura no sabia aun lo que era ser violada de verdad.

-- ¿Te duele niña? – preguntó el doctor, a lo que Laura negó con la cabeza – Bien, si te duele me lo dices.

Laura asintió. Entonces, el doctor cogió sus dos pezones entre los dedos índice y pulgar de ambas manos comenzando a ejercer presión y a retorcerlos lentamente. Laura gimió, el doctor sonrió y continuó presionando, estirando y retorciendo sus pezones sin compasión y más fuerte cada vez. Laura gimió de dolor, y cerró los ojos fuertemente mientras se mordía el labio inferior, sintiendo las lagrimas resbalar por su cara. SI seguía así, pensaba, se quedaría sin lágrimas.

Por fin, tras tres minutos que se la hicieron eternos, la presión en sus pezones cesó y el doctor sonrió.

A continuación la miró los ojos, la garganta y los oídos, y la auscultó con él fonendoscopio, después, la enfermera la tomó la tensión. Laura había dejado de llorar y pensaba que todo había acabado ya.

--Ponte de pie, con las piernas y los pies juntos y toca los deditos de los pies con las manos.

Laura lo hizo y se quedó quieta. El doctor tocó su espalda, palpando su columna vertebral, y entonces, Laura sintió como con un dedo rozaba la entrada de su culito, casi incluso metiendo la punta del dedo, y con otro la de su coñito. La joven cerró los ojos y supo que aquello no había acabado aún, volviendo a llorar de nuevo, de miedo, de terror, de desolación.

-- Listo, -- dijo el doctor -- esta parte esta correcta. Ahora, túmbate en la camilla, pon los pies en los estribos y relájate.

Laura obedeció sin dejar de llorar. Ahora, se acercaron a ver su cuerpo desnudo, donde mostraba su entrepierna abierta en toda su majestuosidad, el doctor, el director y la enfermera. Laura temblaba de miedo y no podía articular palabra, había dejado de llorar, pero más por miedo que por no tener ganas.

-- Bien niña.

>> ¿Eres virgen preciosa?

Laura asintió con un leve "si"

-- ¿También analmente?

-- No he conocido a ningún chico aún, ni siquiera antes me habían tocado los pechos. – dijo llorando y temblando Laura.

El doctor rió acompañado del director, la enfermera sonrió levemente y miró a Laura, que de nuevo no dejaba de llorar.

-- Deja de llorar, no me seas mojigata.

>> Voy a realizarte un reconocimiento integro y completo de tu sexo. Empezaré por la parte externa, luego los labios internos, seguiré con tu clítoris, la extradita de tu coñito – Laura dio un respingo al oírle decir esto último. Lo anterior la había dado asco, pero esto la dio pánico – Y penetraré hasta asegurarme de que tienes tu himen intacto.

El doctor comenzó tocando suavemente el pubis por arriba, acercándose lentamente a la abertura del sexo de la joven, separando los labios para poder ver el clítoris.

--- Aghhhh – dijo el director de pronto --- no se ve nada. Habrá que hacer algo, ¿no cree doctor?

-- Si. Enfermera, traiga el instrumental de depilación.

Laura palideció, trató de levantarse, pero sintió un pellizco en los labios de su vagina tan fuerte que aulló de dolor y comenzó a llorar quedándose quieta en la camilla.

-- Quieta señorita, no querrá que por moverse cortemos mal con la cuchilla y la dejemos sin vagina.

Laura asintió y lloro en silencio, cerró los ojos, no quería ver nada de eso.

La enfermera llegó con una palangana de metal llena de instrumental, por el sonido, pues Laura no lo vio, y una jarra de agua templada que dejó junto a la palangana en una mesita supletoria junto al doctor, quien sacando de la palangana todo, la lleno de agua y humedeció una esponjita, la escurrió y comenzó a pasarla por el pubis, las ingles y los labios vaginales de Laura, descubriendo con una sonrisa que el sexo de la joven se estaba abriendo e hinchando, aquello, muy a su pesar, seguro, la estaba excitando. El doctor miró al director que sonrió, la enfermera miró a Laura, la joven tenía los ojos cerrados y las lágrimas seguían saliendo de forma doliente por ellos.

El doctor siguió humedeciendo la zona con el agua, rozando con toda intención los labios del coñito de Laura, cada vez más abierto, y con el clítoris cada vez más hinchado. Las sonrisas lascivas del doctor y del director eran indignas, y si Laura las hubiera visto, hubiera chillado de terror, pero la joven había decidido no abrir los ojos hasta que la dejaran irse de esa habitación. Solo quería que apsara todo cuanto antes, y poder irse a su habitación, acostarse y dormirse, para despertarse de esa pesadilla, pues estaba segura de que era eso, una pesadilla.

Entonces sintió algo frío rozarle su entrepierna, la joven volvió a llorar más intensamente mientras el doctor comenzaba a cortarle el vello púbico con unas tijeras especiales para la ocasión, dejando la zona con el vello a flor de piel. Obscenamente, al acabar, y al ver el coño abierto de la joven en su esplendor, acercó su cara y aspiró el dulce aroma de su interior, a continuación, el director hizo lo mismo, ambos estaban empalmados, pero lo que querían hacerla, tendría que esperar a otra ocasión. Además, aun no habían acabado con ella.

Laura sintió como extendían un gel por toda la zona y después como pasaban una cuchilla de afeitar, rasurando por completo la zona, dejando liso el hermoso triangulo de placer y perdición que es el pubis de una mujer.

A continuación, el doctor puso la palma de su mano tapando los labios del coño de Laura, que arqueó la espalda en un latigazo de excitación indeseada, lo que provocó más risas y excitación en el doctor y el director, y estiró la piel para poder terminar de depilar los pelillos del coño y la ingle.

-- Bien, listo.

>> Antes de seguir… -- el doctor, con cara de placer, cogió un bote de alcohol, una nube de algodón y empapó bien esta de alcohol, pasándola por toda la superficie depilada, incluyendo los sonrosados labios del coñito de la joven, haciendo a Laura soltar un chillido de dolor que la hizo incorporarse en la camilla, con los ojos abiertos y sollozando y jadeando – Mira Laurita, que bonito te hemos dejado el coño.

Llorando, la joven lo miró, y asqueada, descubrió que era cierto, que su sexo estaba hermoso, eso la hizo sentir nauseas y llorar más, mientras se tumbaba de nuevo con los ojos cerrados.

-- Ahora necesitaré ayuda. Enfermera, necesito que separé bien los labios del coño de la joven, para poder hacer un mejor reconocimiento del clítoris

Obediente, la enfermera obedeció, Laura cada vez pero, sin dejar de llorar, solo quería morirse ahora mismo.

Entonces, el doctor pellizcó su clítoris y Laura aulló de dolor, tratando de incorporarse, cosa que impidió el directo agarrándola de los brazos y poniendo su cara a la altura de sus pequeños senos de erectos pezones que deseo morder, aunque se conteo, pues sabia que pronto seria posible ese deseo.

-- Bien Laura, estamos apunto de acabar, ahora, meteré unos deditos en tu coño, para saber si eres virgen o no, igual te duele, o incuso puede que te guste – dijo sonriendo – Acabará pronto.

Laura sintió entonces como sin cuidado alguno, el doctor introducía dos dedos en el interior de su sexo, y arqueó la espalda sin poder levantarse, pues el director la seguía teniendo presa, jadeó, gimió y aulló de dolor mientras lloraba desconsoladamente hasta que el tormento cesó y el doctor sacó la mano, en la que no se había puesto guante alguno y se chupó sonriendo los dedos empapados del jugo del coño de Laura.

-- Virgen señor director. ¿Quiere asegurarse usted?

-- Desde luego, agárrenla.

La enfermera fue a ocupar el puesto del director, y este el del doctor, y ante la desesperación de Laura, el hombre la penetró su coñito con tres dedos, doliéndole más aún que con el doctor y hurgando y moviéndolos en su interior aun después de palpar la membrana del virgo en el interior de la joven, sacando los dedos empapados de flujo que lamió después ávidamente.

-- Bien Laura, para acabar has de ponerte boca abajo, a cuatro patas para una exploración rectal, acabaremos enseguida.

Temblando y llorando, segregando flujo de su vagina, creyendo la joven que era orina, debido a la abundancia que segregaba, asustada por el castigo, Laura obedeció sin rechistar y se puso en posición.

-- Pon el culo en pompa. – Sin dudarlo un segundo, la joven lo hizo – eso es, muy bien – dijo el doctor – Eres una niña muy obediente, si sigues así, tu estancia en el internado será divertida para todos.

Laura gimió. Solo quería morir en esos momentos.

-- Debe un guante enfermera.

Laura escuchó movimiento tras ella y finalmente, sin aviso, sintió como la enfermera la separaba los glúteos. Cerró los ojos tan fuerte como pudo y apretó los puños hasta clavarse sus uñas en las palmas haciéndose sangre.

Entonces, Laura sintió como caía algo en la entrada de su culito. El doctor y después el director habían escupido en el para lubricarlo, y al momento sintió como comenzaba a introducir la punta de un dedo en su culito virgen y estrecho, haciéndolo más deprisa cada vez, hasta que lo sintió entero dentro. Laura aguantó hasta que chillo de dolor.

--¡AAAAYYYYYYYYY!

-- No seas mojigata, esto acabará enseguida.

El doctor hurgó en su interior moviendo el dedo y metiéndolo y sacándolo. Cuando acabó, al hacerlo, el guante estaba un poco manchado de heces y de sangre, pero sin darle importancia, se lo quitó y lo tiró a la basura, después dio un azote fuerte en la nalga derecha de Laura, que aulló y gimió de dolor.

-- Puede bajarse y sentarse en luna de las sillas,

Temblando, la joven obedeció y a pasos pequeños y tiritando de frío y miedo, se sentó en al silla, con el director de nuevo a un lado, el doctor en frente y la enfermera, siempre sonriente, detrás.

-- Esta perfectamente sana. Es virgen de sus dos agujeros, sus pechos están bien, su clítoris y su coñito segregan néctar puro, y oídos, ojos y corazón perfectos.

-- Me alegra oírlo, sobretodo lo de su doble virginidad. – dijo el director sonriendo.

-- Bien. Señorita Díez, se puede ir a su habitación. Afuera la espera un ama de llaves que la llevará a sus aposentos donde permanecerá hasta al hora de la cena, a las ocho de la tarde.

>> No volverá a la consulta del doctor hasta Navidades. Eso sí, cada dos semanas, acudirá a enfermería para que la depilen el coño.

Laura asintió débilmente mientras se levantaba, temblando y deseando abrazar su cuerpo bajo las sabanas y encogerse echa un ovillo mientras miraba la hora en el reloj de pared, apenas eran las cuatro. Al menos, se dijo, estaría sola cuatro horas, Para poder llorar a gusto.

Salió sola del despacho del doctor y afuera vio una fila de chicas desnudas, muertas de miedo y llorando entre temblores, que sin duda la habían oído llorar, chillar y gemir, y se temían lo peor.

-- Por cierto Doctor, -- dijo el director una vez Laura estuvo ya fuera del alcance de lo que se hablaba -- Apúntela la primera de todas para las entrevistas personales conmigo.

Mientras desde el interior se oía al doctor llamar a la siguiente, Laura vio a una mujer vestida con falda y camisa negra, cofia y delantal blanco, medias negras, y por supuesto descalza, que la esperaba sonriendo. La mujer era muy joven también, quizás nomás de cinco años por encima de Laura, y la sonrió mientras la indicaba que la siguiera y ambas se alejaban por el pasillo hacia su habitación, sin poder dejar de llorar, de sentir aun dolor en sus pezones, en su culo, en su coñito, que escocia aún por el alcohol, y esa extraña humedad que la embargaba de un misteriosos placer, y terrible dolor.

NORMAS Y NUEVA COMPAÑERA

El ama de llaves abrió la puerta de una de las habitaciones de un largo pasillo e hizo entrar a Laura a la misma.

En el interior había dos camas, una a cada lado, un armario con dos puertas entre los pies de ambas camas, dos mesas de estudio con una silla una y un flexo de luz cada una entra ambas camas, y dos maletas cada una sobre una cama, la suya, y la de otra chica, ambas abiertas, con la ropa desperdigada por encima de las camas. Además, sobre las sillas, estaban los uniformes del centro. Dos juegos de falda para cada una y tres de camisa y dos de polo.

-- El baño esta al fondo del pasillo. Dispone de cuarenta duchas y de diez lavabos y diez retretes. Las toallas para cada alumna están dentro del armario. Debéis de ducharos cada mañana antes de acudir a clase, pero antes de acostaros hacer vuestras necesidades, ya que se cierran las habitaciones por fuera.

>> Si alguna tuviera una emergencia, y no urinaria, como un desmayo o algo similar. Aquí, junto a la puerta – la señaló un botón rojo – está el llamador.

>> Deberás ordenar la ropa y vestirte para ir al comedor a la hora de cenar. Las normas de la escuela están en un librito en el cajón de la mesa. Léelas cuanto antes, porque los castigos suelen ser casi inmediatos.

Laura asintió, lo sabia, lo había visto en la filia, cuando su pobre compañera se orinaba encima y se la llevaban para azotarla.

La joven ama de llaves salió de la habitación, y Laura escuchó como cerraban tras ella con llave. Después fue hasta la cama donde estaba su maleta, y miró que era cierto, todo su calzado había desaparecido. Llorando, la joven recogió su ropa y al dobló, dejándola encima de la cama. Sus tres pantalones vaqueros, sus camisetas, de tirantes todas, sus tangas y las pocas braguitas que tenia para cuando estaba con la menstruación, las medias y calcetines, sus sujetadores, ninguno con aro para realzar su pecho, pues no le agradaba, ya que la dolían, y prefería que fueran finos, y dejasen resaltar sus pequeños pechos en el tamaño real, dos pijamas, y dos pantalones cortos de deporte.

Una vez separado, abrió el armario y lo guardó allí todo junto a su neceser, donde tenía desodorante, colonia y cepillo y pasta de dientes. La joven había descubierto que también la habían quitado los tampones, no se atrevía a preguntar porque, pero creía sospechar que eso seria cosa del doctor o de la enfermera.

Después miró la ropa del uniforme y sin dejar de llorar, metió la maleta bajo la cama y se tumbó sobre esta echa un ovillo comenzando a llorar desconsoladamente.

Estuvo llorando media hora. Cuando se cansó, se sentó en la cama y miró sus pies descalzos. Se cogió uno poniéndolo sobre el muslo de la otra pierna y vio que la planta estaba sucia, negra, con arena, polvo y mugre cubriéndola. Había estado andando descalza por los pasillos del colegio desde que llegó por la mañana a las once, incluso por los jardines había andando descalza, ya que nada más bajar del coche que la trajo la obligaron a descalzarse, lo que fue la primera sorpresa desagradable, se ha convertido en la menor de sus penas. La humillación de estar desnuda ante tanta gente, del reconocimiento médico, el dolor en su sexo, en su culo, el escozor por el alcohol tras la depilación, que aun sentía como un picor irrefrenable, el miedo a los castigos por las normas….

Las normas. Acordándose, s levantó y cogió el cuadernillo de normas de donde le había dicho al muchacha que estaba, La portada, azul con el escudo del colegio en grande, en donde destacaba la mujer desnuda de enormes pechos mirándola a ella, a ella y a cualquiera que se fijase en el escudo, montada sobre un caballo, la hizo sentir un escalofrío. Lo abrió y comenzó a leer.

1 – COMO NORMA PRINCIPAL Y GENERAL, LAS ALUMNAS HAN DE ESTAR EN TODO MOMENTO Y LUGAR DESCALZAS.

2-CADA ALUMNA POSEE DESDE EL PRIMER DÍA 12 JUEGOS DE MEDIAS/CALCETINES QUE USARAN PARA CUBRIR SUS PIES EN TODO MOMENTO SALVO POR CASTIGO, CLASE QUE ASÍ LO INDIQUE, O DETERIORO DE ESTOS.

EN CASO DE DETERIORO, SE TIRARAN PERO NO SERÁN REEMPLAZADAS.

3-LAS ALUMNAS QUE ANTES DE FINALIZAR EL CURSO SE HAYAN VISTO OBLIGADAS A DESHACERSE DE LAS MEDIAS/CALCETINES, PERMANECERÁN TOTALMENTE DESCALZAS EL RESTO DEL CURSO.

4-LAS CLASES DE GIMNASIA SE IMPARTIRÁN SIEMPRE TOTALMENTE DESCALZAS, SIN QUE EXISTA RAZÓN CLIMATOLÓGICA O FÍSICA QUE PUEDA USARSE DE EXCUSA PARA CUBRIR LOS PIES CON CALCETINES O MEDIAS.

5-LAS ALUMNAS PUEDEN SER CASTIGADAS A PERMANECER TOTALMENTE DESCALZAS TODO EL DÍA, A PESAR DE TENER TODOS LOS JUEGOS DE MEDIAS/CALCETINES INTACTOS EL TIEMPO QUE SE CONSIDERE NECESARIO EN EL CASTIGO.

6-SI UNA ALUMNA FUERA TOTALMENTE DESCALZA SIN CAUSA ALGUNA, TAL COMO CASTIGO O PERDIDA TOTAL DE LAS MEDIAS/CALCETINES VEINTE AZOTES

7-LAS ALUMNAS HAN DE LLEVAR LAS UÑAS DE SUS PIES Y MANOS SIEMPRE BIEN CORTADAS Y SIN ESMALTE

8-ANTES DE ACOSTARSE, Y DESPUÉS DE CENAR, SE LIMPIARAN LOS PIES. A LAS 22:30 DE LA NOCHE SE REVISARAN LOS PIES DE LAS ALUMNAS, PARA COMPROBAR SU LIMPIEZA, SI NO LO ESTUVIERAN, LA ALUMNA RECIBIRÁ VEINTE AZOTES.

LAS ALUMNAS DEBERÁN DE LIMPIAR SUS PROPIOS PIES ELLAS MISMAS, EN SUS HABITACIONES, CON SU BOCA Y LENGUA.

Laura sintió nauseas al leer esto y recordar como había visto sus pies hacía unos minutos. Pensó que jamás podría, y que cada noche recibiría veinte azotes en su hermosos y delicados piececitos.

9-TODAS LAS ALUMNAS HAN DE ACUDIR AL COMEDOR SIEMPRE CON SUS PIES SIN CUBRIR, ES DECIR TOTALMENTE DESCALZAS.

[…]

22-HABLAR EN LAS CLASES ESTA CASTIGADO CON CINCUENTA AZOTES

23-NO REALIZAR LOS DEBERES ESTA CASTIGADO CON CINCUENTA AZOTES

24-FUMAR ESTA CASTIGADO CON CIEN AZOTES.

25-LOS AZOTES PUEDEN SER SUSTITUIDOS POR OTROS CASTIGOS TALES COMO OBLIGAR A LA ALUMNA A ACUDIR A LAS CLASES TOTALMENTE DESNUDA DURANTE UN PERIODO DE TIEMPO NO INFERIOR A TRES DÍAS Y NUNCA SUPERIOR A UN MES.

26-LA ALUMNA QUE REINCIDA EN UN CASTIGO SERÁ CASTIGADA CON DOSCIENTOS AZOTES, UNA SEMANA DE ENCIERRO EN EL CUARTO DE CASTIGO Y ACUDIR UN MES DESNUDA A CLASE. ESTA NORMA ES INNEGOCIABLE.

Laura lloraba a cada nueva norma, cada cual más y más salvaje. Azotes, torturas, desnudez… Eso no era un internado normal, y lo peor, es que el resto de chicas, o casi todas al menos, estaban allí bajo la voluntad de sus padres.

[…]

30-LOS INSTRUMENTOS DE AZOTES MÁS NORMALES SON:

LA PROPIA PALMA DE LA MANO DEL AZOTADOR. CAÑA FLEXIBLE (EN SU DEFECTO ANTENA DE RADIO). PALA RÍGIDA DE MADERA. PALA FLEXIBLE DE CUERO. CORREA DE CUERO O TAWSE. CINTURÓN. SACUDIDOR DE ALFOMBRAS. FUSTA DE PALA ANCHA. RAQUETA DE PING-PONG. BIRCH.

EL PROFESOR QUE DESEE USAR CUALQUIER OTRO INSTRUMENTO, DEBERÁ CONSULTARLO ANTES CON EL DIRECTOR

31-SE PODRÁ AZOTAR A LA ALUMNA EN CUALQUIERA DE ESTAS PARTES:

NALGAS – PLANTAS DEL PIE – COÑO

LOS AZOTES PODRÁN SER USANDO CUALQUIER INSTRUMENTO MENOS LA VARA, QUE JAMÁS SE PODRÁ USAR EN EL COÑO Y/O LA PLANTA DE LOS PIES.

32-LOS FINES DE SEMANA LAS ALUMNAS, SALVO CASTIGO A ESTAR DESNUDA O A PERMANECER CON EL UNIFORME, PODRÁN USAR SUS PROPIAS ROPAS Y MEDIAS/CALCETINES.

La lectura de Laura se interrumpido al oír abrirse la puerta, Laura se asustó, trató de ver que hora era, pero en la habitación no había reloj, ni ella tenia uno. Estaba desnuda, y tenía miedo de que la castigaran por ello.

La puerta se abrió y tras ella apareció la mucha que la había llevado allí acompañando a una chica que Laura creyó reconocer. Era la chica que se había orinado en la presentación, ella seria su compañera de habitación.

-- Esta será tu habitación. Tu compañera te pondrá al corriente de las normas básicas y de cómo enterarte las demás.

La puerta se volvió a cerrar tras ellas, y Laura, temblando, dejó el libro a un lado de la cama y se levantó, se acercó a la chica, y ambas se abrazaron y se pusieron a llorar. La recién llegada temblaba horrores, y Laura creía que la daría un ataque, así que la acarició la cabeza y la dio unos besos en la frente para calmarla, como hacia con ella su madre cuando estaba viva y Laura estaba nerviosa o preocupada por algo.

Estuvieron así durante mucho tiempo.

No tenían noción del tiempo que había pasado. La nueva compañera de Laura, que se llamaba Almudena, mostró a Laura sus nalgas, donde la habían propinado veinte azotes con la vara flexible en las nalgas por orinarse.

-- Y otros veinte con la pala por no ser virgen.

Laura palideció, esta chica de quince años, como ella, no era virgen, y solo por eso, la habían azotado. No quiso imaginar el tormento de su reconocimiento al descubrir el sádico doctor y director que la joven no era virgen. Su culo estaba atravesado por mordiscos carmesí que habían dejado marcas y cortes rosados y rojos en toda su superficie, algunos de los cuales daban muestra de haber sangrado.

-- Estaba leyendo las normas. – dijo Laura sollozando cuando Almudena se hubo apartado y sentado entre muecas de dolor a su lado.

-- Creo que nos deberíamos de vestir. – gimió la recién llegada -- Una chica que conocí estudió aquí un año y me dijo que si te encontraban desnuda en el dormitorio te obligaban a ponerte desnuda ante todos en el comedor cada cena del año.

Laura palideció y asintió, no deseaba aquello, aunque la joven, sospechaba, que durante su estancia allí, si aguantaba los tres años sin suicidarse antes, sufriría lo indecible.

Y la joven, estaba en lo cierto.

[…]

45-LA ALUMNA QUE SEA SORPRENDIDA DESNUDA EN SU HABITACIÓN, INCLUSO DURMIENDO, DEBERÁ ASISTIR DURANTE EL RESTO DEL CURSO A CADA CENA TOTALMENTE DESNUDA Y PONERSE EN MEDIO DEL SALÓN, DONDE CADA DÍA SE LA PROPINARAN DIEZ AZOTES ANTE TODO EL COLEGIO, TENIENDO QUE CENAR DE PIE

Laura le enseñó a su amiga esta norma, así que enseguida, ambas estaban ya vestidas. Almudena ponía muecas de dolor por estar sentada, pues las nalgas la ardían. Laura la dejo ver las anteriores normas, la joven lloraba según las leía, igual que Laura.

Al cabo del tiempo, una vez llegaron a la 45, las dos, vestidas con su uniforme, con sus pies blancos, totalmente desnudos, con las plantas sucias, esperaban a las nueve preguntándose como sabrían cuando era la hora exacta mientras seguían leyendo normas.

47-LOS VIERNES A PARTIR DE LAS TRES, LAS ALUMNAS PODRÁN PONERSE SUS PROPIAS ROPAS Y ENTREGARAN A LAS ASISTENTAS SUS UNIFORMES PARA QUE SEAN LAVADOS, ASÍ COMO LAS MEDIAS/CALCETINES DEL MISMO PARA SU REVISIÓN PERTINENTE. LES SERÁ TODO DEVUELTO, SALVO LAS MEDIAS/CALCETINES ROTOS, EL DOMINGO. SI ALGUNA ALUMNA HA SIDO CASTIGADA A LLEVAR UNIFORME LE FIN DE SEMANA, SE QUEDARÁ ÚNICAMENTE CON UNA FALDA Y UNA CAMISA, EN NINGÚN CASO MEDIAS/CALCETINES. LAVANDO EL QUE LLEVE PUESTO ESE FIN DE SEMANA ELLA MISMA A MANO EN LOS LAVABOS EL DOMINGO ANTES DE ACOSTARSE, UNA VEZ PUESTO EL PIJAMA

48-LOS PIJAMAS DE LAS ALUMNAS SERÁN CAMISONES BLANCOS QUE SE LAS ENTREGARÁ EN SU PRIMERA NOCHE. LAS ALUMNAS DORMIRÁN SIN ROPA INTERIOR, PERO NUNCA DESNUDAS, PUDIENDO HACERSE REVISIONES SORPRESA PARA LA COMPROBACIÓN DE ESTAS NORMAS A CUALQUIER HORA DE LA NOCHE.

Las dos chicas lloraron más aun según leían más normas, muertas de miedo, cuando una voz sonó proveniente de encima de sus cabezas. Levantaron la vista y vieron que había un altavoz en el techo, junto a los tubos de luz.

-- Son las nueve menos diez. Prepárense Para ser recogidas y acudir al comedor.

Y al instante la puerta se abrió, dejando ver a la muchacha de antes, sonriendo, y como por el pasillo, otras muchachas, igualmente jóvenes, igualmente vestidas, igualmente descalzas, abrían las puertas de los demás dormitorios.

49-SI UNA ALUMNA ES SORPRENDIDA FUERA DE SU HABITACIÓN EN ALGUNA HORA NO PERMITIDA (DE 19 A 21 O DE 24 A 07) SERÁ CASTIGADA CON 100 AZOTES EN SUS NALGAS MIENTRAS PERMANECE DE PIE SOBRE UNAS CHINCHETAS (CASTIGO INAMOVIBLE)

50-DE 15:30 A 19 LAS ALUMNAS TENDRÁN HORAS LIBRES PARA SU DISTRACCIÓN EN TODAS LAS INSTALACIONES DEL RECINTO, TENIENDO QUE PERMANECER EN TODO MOMENTO CON EL UNIFORME PUESTO.

51-DE 19 A 21 LAS ALUMNAS PERMANECERÁN ENCERRADAS REALIZANDO LOS DEBERES QUE SE LE HAYAN MANDADO DURANTE EL DÍA. SI ALGUNA ALUMNA LOS HUBIERA REALIZADO EN LAS HORAS ANTERIORES DEBERÁ PERMANECER IGUALMENTE ENCERRADA EN LA HABITACIÓN HASTA LA HORA DE CENAR LA HORA DE LA CENA ES DE 21:00 A 22:00 MOMENTO EN QUE LAS ALUMNAS IRÁN A SUS HABITACIONES PARA LA REVISIÓN DE LIMPIEZA DE PIES.

SI A ALGUNA ALUMNA NO LE DIERA TIEMPO A CENAR SERA AZOTADA VEINTE VECES AL ACABAR LA CENA POR EL DIRECTOR UNA VEZ SE HAYAN QUEDADO SOLOS EN EL COMEDOR. ADEMÁS LA LAUMNA NO COMERÁ NADA EL DÍA SIGUIENTE TENIENDO QUE PERMANECER DE PIE EN LA TARIMA CENTRAL Y DESNUDA DURANTE EL DESAYUNO LA COMIDA Y LA CENA

LAS LUCES DE LAS HABITACIONES SE APAGARAN A LAS 00:00

52-LAS ALUMNAS SE LEVANTARAN A LAS 07:00 DE LA MAÑANA, SE DUCHARAN Y DE 08:00 A 08:30 DESAYUNARAN UN VASO DE LECHE CON UNA TOSTADA Y ZUMO (SIEMPRE SERÁ EL MISMO DESAYUNO PARA QUE NINGUNA ALUMNA SE RETRASE) EN EL COMEDOR PARA IR DESPUÉS A SUS CLASES CORRESPONDIENTES, HASTA LAS 14:30, HORA EN LA QUE IRÁN AL COMEDOR PARA COMER, TENIENDO DE TIEMPO HASTA LAS 15:30, APLICÁNDOSE EL MISMO CASTIGO QUE LA CENA EN CASO DE NO ACABARLA.

Laura sintió un escalofrió con esta norma, y cerró el libro, sin llegar a leer más.

Las dos chicas, se cogieron de la mano y salieron al pasillo, donde sus compañeras de curso, con la cara y los ojos hinchados por las lagrimas como ellas, y tan temblorosas como ellas, algunas seguían llorando, las esperaban.

Un minuto después, todas ponía rumbo a al comedor, siguiendo a las diez jóvenes amas de llaves, todas descalzas, que abrían la comitiva. Laura non había llegado a leer todas las normas, y no leería algunas hasta que ya fuera demasiado tarde, en especial la norma sesenta.

60-CUALQUIER MIEMBRO DEL PROFESORADO PODRÁ PASAR UN INSTANTE O UNA NOCHE A SOLAS CON LA ALUMNA QUE ELIJA, SIENDO EL DIRECTOR EL DE MAYOR PREFERENCIA Y EL QUE MÁS NOCHES PUEDA PASAR CON LAS ALUMNAS ELEGIDAS, TENIENDO ADEMÁS EL PRIVILEGIO DE SER QUIEN DESVIRGUE A AQUELLAS ALUMNAS QUE ENTREN INTACTAS EN EL CENTRO.

Calificación: 4 | Votos: 4
Categoría: Sadomaso | Comentarios: 3 | Visto: 19111 veces

Últimos Comentarios Agregados
Fotografia de serenity
Serenity

Lo mismo que las otras chicas, te pido que continues el relato, es denigrante y caliente, todo con una buena historia, me encantaría que describieras los momentos de violación de las chicas!!!

Fotografia de cachondilla
Cachondilla

hola... me ha puesto super cahonda... me encantaria que publicase una continuacion o algo mas--- Son fantasticos sus relatos...

Fotografia de allmendra
allmendra

y que continua quede super metida en el relato please

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