Ana era una traviesa niña de 5 años, esa noche sus padres fueron a una boda y no volverían hasta el dia siguiente, por lo que estaba sola con su hermano Jose. Jose es un chico de 16 años en plena pubertad, rebosante de hormonas y muy seguro de sí mismo y de que nada ni nadie podía interponerse en su camino. Pero esa noche toda cambiaria, concretamente a la hora del baño, cuando se baño con su hermana por miedo a dejarla sola y que hiciera alguna travesura.
Una vez en la bañera,...
Jose se tumbo con las piernas abiertas y Ana se sento entre ellas. No podía dejar de mirar los genitales de su hermano preguntándose para que sirvieran, ya que nunca había visto a un hombre desnudo. Tenia tanta curiosidad que al final se decidió y agarro los testículos de su hermano con su manita derecha.
- ¿Qué haces Ana? Eso no se toca no es un juguete.- dijo Jose sorprendido
Pero Ana estaba muy concentrada palpando esas fascinantes y blandas bolas y no respondió, asi que Jose acerco su mano para quitar la de la niña, pero entonces Ana para impedirlo agarro con fuerza los apresados huevos de Jose, que dio un alarido de dolor y su cuerpo dio un movimiento brusco. Ana no sabia que había ocurrido.
- ¿Te ha dolido hermanito?
- No, es solo que….- Jose no sabia que decir pero tampoco quería admitirle a su hermana que ese pequeño apretón lo hizo daño.
A Ana no le convenció la pobre explicación de Jose por lo que volvió a apretar pero esta vez con mas fuerza y sin parar. Jose sintio un intenso dolor y no pudo evitar soltar un OOHHHHH!!, que le confirmo a Ana que le había dolido, entonces dejo de apretar para preguntarle porque le mintió y que le dijera para que servían esas débiles bolas. Pero su hermano solo podía gemir de dolor y no pudo contestarle, lo que molesto a Ana que quería una respuesta y volvió a apretar, ella no podía entender que con sus manitas pudiera provocarle tanto dolor a su hermano mayor, el cual en un intento desesperado y usando las pocas fuerzas que le quedaban intento separar los deditos de Ana con sus propias manos, pero el dolor era tan fuerte que solo consiguió que la niña apretara mas he incluso tirara de sus pobres testículos. Jose no aguanto mas y rompió a llorar desesperadamente, Ana no entendía el porque de tanto sufrimiento, pero comprendió que su hermano ya no le daría una respuesta asi que decidió acabar ya, abrió su mano contemplando unos machacados testículos que comenzaban a inflamarse, pero justo antes de que Jose los agarrara con sus manos para retorcerse de dolor, la pequeña niña no aguanto la tentación y con su otra manita les dio un fuerte puñetazo que remato del todo a Jose. Él agarro por fin sus hinchados testículos y se retorció y lloro como un bebe, no se podía creer lo que le habia hecho su pequeña hermana sin ningún esfuerzo.
Al final Jose estuvo en el hospital durante mas de un mes y Ana descubrió lo sensibles que son los chicos en sus testículos y que con cualquier golpecito podía dejarlos K.O.
Despues de unos años, cuando Ana tenia 14 años, se estaba convirtiendo en toda una mujer, destacando sus grandes pechos. Ella estaba obsesionada con la debilidad masculina, se apunto a clases de Krav-maga para aprender a luchar y estaba deseando poner en práctica lo aprendido. Su oportunidad llego un dia con un chico de su clase con el que habia tenido problemas, era un completo machista engreído y Ana quiso demostrarle de lo que es capaz una chica. Quedaron por la tarde en un descampado donde medio instituto se presento a ver la pelea.
- Todavía estas a tiempo de retirarte Ana, no vaya ser que te rompas una uña.
Ana prefirió ignorarlo y concentrarse en la pelea, estaba un poco nerviosa porque nunca se habia peleado realmente y el chico era mas alto y fuerte que ella, pero sabia que si aprovechaba su oportunidad y golpeaba donde debía no tenia nada que temer.
Comenzo la pelea y el chico se avalanzo como un loco lanzando todo tipo de golpes, ella los esquivo casi todos, pero no pudo evitar un gancho hacia su estomago y cayo de rodillas adolorida.
-¿Eso es todo? Con toda la gente que hay aquí y ya estas por los suelos-
Ella se levanto dispuesta a atacar y lanzo un patadon buscando sus pelotas, pero este se la detuvo y se la devolvió pateándole la vulva, ella quedo inclinada agarrándose y el intento acabar dándole una patada en la cara que Ana esquivo como pudo, él quedo de espaldas a ella con la piernas abiertas, asi que Ana aprobecho y metió su pie entre ellas para golpear sus indefensos huevos. El dolor era fuertísimo y subia hasta la barriga, pero el chico se mantuvo en pie por orgullo ante todos los que estaban allí mirando, aunque tuvo que usar una mano para agarrarse sus adoloridas bolas. Ana no quiso desaprovechar su oportunidad y le devolvió el gancho que el antes le habia propinado en el estomago y cuando el se incluno sin aliento ella se separo un poco y le dio un patado en la cara. Todas las chicas gritaron de júbilo al ver que el chico estaba prácticamente derrotado e iba a caer al suelo, pero Ana no quería acabar ya y se lanzo sobre el dándole puñetazos por todos lados haciéndole retroceder hasta que se topo con una pared. Una vez acorralado, con la mirada perdida y sin dar señales de defenderse, sus pensamientos solo cabia la humillación por ser derrotado por una niña delante de todos, pero ya no podía hacer nada. Ana le dio un rodillazo con todas sus fuerzas en los mismísimos y se dispuso a rematarlo.
-Te voy a enseñar a respetar a las mujer y se paso también te demostrare lo ultimo que aprendi en Krav-maga.
Agarro los huevos del asustado chico y apretando como nunca loa habia hecho tiro poco a poco de ellos hacia arriba, él solo podía ponerse de puntillas para compensar, sin éxito, la trayectoria ascendente de sus testículos, además de abrir sus ojos de par en par. Entonces la bella chica dejo de tirar hacia arriba y con todas sus fuerzas dio un tiron hacia abajo y casi arrancando las pelotas. Sus ojos se pusieron en blanco y su boca emitió un fuerte y agudo sonido que rompia el enmudeciento en el que quedo todo el mundo, Ana solto sus destrozados huevos y se sepado un poco para contemplar lo que hizo. El chico quedo en shock, sus piernas le temblaron un poco y cayo de rodillas sin ni siquiera agarrarse ante el gesto de victoria de Ana, y por ultimo cayo de boca inconsciente.
Todos los chicos presentes se agarraban la entrepierna al ver lo ocurrido mientras que todas las chicas celebraban la victoria y se mofaban de los hombres en general.
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