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Dos años esperando ese culo

Enviado por Edgard el 25/9/2009

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Dos años esperando ese culo Publicado el 25/09/2009, por: Edgard

Dos años esperando ese culo

Que rico me la estas mamando, amor pero creo que mejor vamos a un hotel y ella me contesto, que la conocían en la comunidad y la podrían ver, por lo que continua con la felación más rica que me habían dado, quería demostrarme que realmente me deseaba, su lengua parecía serpiente enrollándose en la cabeza de mi verga, oleadas de placer me elevaban a un clímax que me hacia estar a punto de acabar, detrás mío escuche ¡ah con que aquí están!, era Mario que...

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con una botella en la mano y borracho, comenzó un escándalo produciendo que varios compañeros salieran hacia el patio de la casa, para ver que sucedía, Amelia ya se había puesto su blusa y yo otro tanto con mi pantalón.

Amelia y yo, trabajamos para una empresa de ventas por lo que a veces viajamos sin embargo ella trabaja en Ecuador y yo en Costa Rica, tuve que viajar a Ecuador para un encuentro de vendedores durante una semana y Amelia se había mostrado amorosa y coqueta y ese día de la fiesta y bajo los efectos del alcohol comenzamos un juego que nos llevo hasta la parte trasera de la casa del gerente regional de ventas, Mario es de Perú y desde que llego se le pego a Amalia sin embargo esta no mostraba ningún interés en el, cuando salíamos en las noches este siempre trataba de estar cerca de ella, por mi parte trataba de estar cerca de Linda una señora chilena, que me estaba consiguiendo una venta con una empresa tica que tiene una subsidiaria en Chile, como la venta tendría que hacerse en Costa Rica, ella me había ofrecido establecer el contacto.
Después del escándalo, me retire de la empresa por una oportunidad mejor, también porque era el centro de muchas bromas con esta empresa tuve que trasladarme a Colombia, en Medellín y después de un año de estar tratando de aclimatarme al trabajo, decidí que era tiempo de unas vacaciones, quise volver al Ecuador para viajar por el país, principalmente por su zona montañosa, un día me encontraba en Ballenita una zona turística en el pacifico, en un restaurante de playa tomando unos tragos, cuando de veo acercarse una mujer hermosa que cubría su cabeza con un chal y anteojos oscuros, lo que le daba un aire de misterio, mi asombro fue mayor cuando descubrí que era Amelia, más hermosa que nunca, pidió una piña colada que se la llevaran a la piscina, cuando iba a retirarse le dije hola, su asombro fue tal que quedo inmóvil y nerviosa me contesto el saludo, la invite a sentarse, me dijo que estaba con su esposo, se retiro y yo me quede en la barra tratando de no hacer el tonto ante tan fría situación, sin embargo momentos después, llego una mesera y me dijo, ¿el señor Escobedo? Si le respondí una señora en la piscina me encargo que le entregara este recado y estirando su mano me entrego un papel en el que decía, nos podemos ver hoy en la noche las 7 en frente del hotel en donde funcionaba un pequeño bar, esa tarde dormí un poco y llegue al bar antes de lo acordado me tome algunos tragos y espere pacientemente hasta la 7, cinco minutos después llego Amelia, con un vestido negro escotado, su hermosa espalda no estaba cubierta al contrario se mostraba en todo su esplendor, me dijo que nos fuéramos de ahí que tenía un carro afuera, por lo que nos conducimos a la salida y lo abordamos, una vez en el Amelia se acerco y me beso de forma apasionada, en el trayecto Amelia me conto que su marido era Mario, que después de lo ocurrido fue despedida y que Mario había ascendido a gerente y que se había involucrado en asuntos de droga y se había apropiado de la empresa, que la había estado acosando hasta llegar a punto de amenazarla con dañar a su familia, por lo que había aceptado casarse con él, lo que se había convertido en un infierno ya que siempre le reprochaba su conducta esa noche que nos encontró, el recorrido fue largo hasta llegar a Guayaquil, el carro se estaciono en una casa lujosa, entramos por la parte trasera, ya en el interior de la misma le dije que no parecía apropiado pero me dijo que su esposo, ese día se había trasladado hacia Brasil y que se encontraba sola, ella misma lo había acompañado desde el hotel hasta el aeropuerto.


Me invito a tomar un whisky, lo cual acepte con mucho gusto, estuvimos hasta media noche tomando y platicando sobre nuestra vida, que había tratado de buscarme sin resultado alguno, tome su mano y acerque su cuerpo hasta el mío, la bese apasionadamente, note como mi verga se endurecía ante aquel cuerpo de mujer apasionada, ella noto mi bulto y comenzó a sacar mi pene erecto, que comenzaba a chorrear gotas de semen, acerco su boca sensual y comenzó a mamarme de forma apasionada, me recosté en el sofá, ella se separo para quitarse el vestido, note con sorpresa que no llevaba nada puesto debajo del mismo, aproveche para quitarme la ropa y me traslado a un yacusi, el cual alivio mi tensión y genero mas excitación.

Me subí a la orilla del mismo y comenzó nuevamente a besar mi verga mientras me miraba de forma lasciva y me preguntaba si me gustaba, no podía contestarle ya que me encontraba en un estado de excitación total, ella trataba de tragarse toda mi verga, note como unas lagrimas salían de sus ojos y las contracciones que tenia al tratar de tragársela toda, acariciaba mis huevos, me obligo a recostarme y levantándome las piernas comenzó a pasar su legua por mi culo, luego mamando mi verga me la exprimía para sacar semen lo recogía con la lengua y volvía a lamérmelo, con mas y mas lujuria, me di vuelta y tomándola de los brazos la levante y la subí a la orilla del yacusi y comencé a mamarle su conchita, la que se encontraba completamente lubricada cosa que me excitaba aun mas, sus quejidos aumentaban cada vez que pasaba mi lengua, inicie un proceso igual al que ella me hizo, pasando a mamarle su culito rosado, ella se acariciaba sus tetas y trataba de mamárselas, la baje nuevamente al yacusi y la penetre, a pesar de su excitación comenzó a cogerme de forma lenta, haciendo movimientos de contracción con su conchita lo que se sentía de maravilla.

Nos besábamos y juntos mamábamos esas maravillosas tetas, los movimientos se fueron intensificando hasta llegar al clímax, el cual alcanzamos con una lujuria total, sentí como explotaban mis huevos en un chorro de semen caliente que ella sintió y aprovecho para llegar a un orgasmo que le hizo pegar gritos de placer, nos que damos un momento unidos en un beso, nos trasladamos a la habitación llevando un par de tragos comenzamos nuevamente el juego sexual, acariciándonos comenzó a besar mi pecho mientras me decía que su esposo nunca la había hecho tener un orgasmo y que ella tenía que fingir uno que otro, cosa que a Mario lo hacía sentir bien, se tomo un trago y comenzó a mamarme la verga sentí el alcohol que me quemaba pero al mismo tiempo sentía una sensación de placer, estire mi mano hasta la mesita de noche y tome un cigarro, mientras Amalia daba placer con su boca, su lengua acariciaba de forma golosa la cabeza de mi verga, mientras yo disfrutaba el cigarro me dijo quiero terminar lo que comencé hace dos años y darte un poquito más, sentía como su mano me masturbaba para sacar semen y tragárselo, acariciaba su cara con mi verga, untándose semen como crema, se acerco a mí y me beso, le sentí el olor a mi verga y la bese con pasión y lujuria.

Se incorporo y para que la penetrara en cuclillas, sin embargo mientras me miraba con esa mirada de perra lujuriosa, su mano dirigió mi verga hacia su culito diciéndome he esperado este día para darte todo mi cuerpo como lo quería hacer hace dos años y quien lo diría que sería en la casa de mi esposo el hombre que me ha amargado la vida antes y después de casarme, mientras decía esto sentí como mi verga se introducía de forma lenta en su culo, sentí como la cabeza de mi verga se atoraba en su culo y se negaba a pasar, ella la saco suavemente y comenzó a mamármela nuevamente dejándola lubricada para un nuevo intento por el culo, esta vez su culito se había dilatado mas y fue más fácil la penetración, comenzó a moverse al estilo de la marcha turca, jadeando y acariciándose al mismo tiempo, se jalaba sus pezones en un intento inútil de arrancárselos, su gemidos de placer y dolor hacían que la penetrara con más fuerza, mientras me repetía que le partiera el culo, que se lo llenara de semen, en el momento en que sus gemidos se tornaron en gritos sentí como contracciones fuertes en su culo denotaban su segundo orgasmo, el cual disfrutaba de forma agónica y sensual era todo un poema ver su cara desfigurada por la acabada que había dado, ver y sentir ese orgasmo hiso que comenzara a sentir la rica sensación de una acabada, cuando de pronto Amalia saco la verga de su culo y de forma desesperada se tragaba mi verga en el instante en que comenzaba a derramar mi semen el cual tragaba con ansiedad mordiendo y tragándose toda mi verga, duro un par de minutos con ella en su boca, hasta que sintió que no podía sacar más semen, nos quedamos tirados en la cama exhaustos, nos seguimos acariciando hasta dormirnos.

Al día siguiente nos levantamos al mediodía, ordenamos comida y salimos por la noche preparándonos para otro encuentro sexual más brutal que la noche anterior, estuve tres días en su casa, regrese a mi trabajo al final de las vacaciones y la he visto varias veces a veces ella y su marido, viajan a Colombia donde nos las ingeniamos para encontramos y otras veces yo viajo a Ecuador para nuestros encuentros sexuales.

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Categoría: Sexo Anal | Comentarios: 0 | Visto: 11002 veces

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