Mariana la Secretaria

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Mariana la Secretaria

Categoría: Sexo con Maduras Comentarios: 0 Visto: 9684 veces
Ajustar texto: + - Publicado el 09/01/2011, por: Anónimo

Mariana era la secretaria de la directora y dueña de la empresa en que trabaje cuando sali de la Universidad. Pelo negro, largo, siempre bien peinado hacia atras y recogido en su nuca. Piernas largas que comenzaban bajo unas firmes nalgas, mas alta que yo con sus tacones altos, manos de bailarina. Ojos cafe intensos y un color de piel que jugaba con todo lo demas. Senos pequeños, pero bien colocados, tenia 32 años y solo un poquito de grasa de mas en su pancita, delataba que era madre de dos hijos. Su traje sastre siempre inmaculado no dejaba ver muchos de aquellos encantos, pero para alguien con buena vista, eran evidentes sus ocultos encantos.

Llegaba siempre temprano con sus tacones altos que de inmediato cambiaba por un par de zapatillas planas, pegadas al suelo y era en ese momento que me volvia completamente loco, viendola como caminaba como una diosa, como si pisara sobre nubes.

Yo era entonces el elemento mas joven, con 26 años, de una vieja empresa, llena de barrigones y tipos secos con perfil oficinesco, pero no fue hasta que me encargaron de dirigir una de las secciones tecnicas que realmente pude estar mas cerca de Mariana.

Hicimos buena amistad y supe que estaba casada con un militar que se ausentaba muy a menudo y por demasiado tiempo. Era hermetica, pero poco a poco fue aflojando con el diario roce.

Un dia me atrevi a decirle que me gustaba mas verla caminar con sus zapatillas bajas que con los tacones altos y sin quererlo fue la llave que me abrio su puerta. Me dijo que que extraño porque los hombres tenian fetichismo con los tacones y las piernas largas, y yo le conteste que sin tacones caminaba como diosa para mi. De aquella conversacion pasamos dia a dia a otros temas y hasta comenzo a hablarme de la soledad de su matrimonio, de sus gustos y tuvimos alguna que otra platica sobre temas eroticos.

Un viernes ya tarde la encontre inundada de papeles y cosas y me dijo que estaba enojada porque deberia venir al dia siguiente a hacer muchisimo trabajo que la Directora necesitaba para el lunes y de inmediato me ofreci como ayudante, lo que ella acepto.

Cuando llegue a las oficinas al dia siguiente vi solamente su auto en el parqueo y el carro electrico de seguridad dando vueltas mas lejos. Subi de inmediato llegando hasta la antesala donde estaba su mesa de trabajo, pero no estaba. Vi luces dentro de la direccion y entre. Alli estaba Mariana, con unos ajustados jeans y una blusa medio transparente que dejaba ver sus sostenes negros. El pelo siempre recogido flotaba al aire y se movia entre pilas de papeles con las zapatillas que tanto me gustaba. Lucia hermosa y mucho mas joven que con su serio traje oscuro. Por primera vez, cuando me vio se acerco y me dio un beso. Caminaba como diosa y tambien olia como diosa y se lo dije teniendo su sonrisa por respuesta.

Me puso a trabajar y yo acepte organizandole cosas y armando paquetes de informaciones mientras conversabamos desenfadadamente de cuanto se nos ocurria. Me entere que su esposo estaba fuera del pais desde hacia un mes y no sabia cuando regresaria todavia.

De estarla mirando desde hacia rato note que mi polla queria crecer y decidi jugarmela porque seria ese dia o nunca. Poco a poco fui subiendo el tono de nuestra platica hasta que comenzamos a tocar los temas eroticos que sabia le encantaban y vi como se encendiron de inmediato sus ojos y se colorearon sus mejillas.

Platicando sobre juguetes sexuales llego el momento que esperaba. Me dijo que siempre cargaba un liquido con sabor que le encantaba usar al hacer el amor. Ingenuamente le pregunte que para que y me dijo que para dar sabor y yo segui jugando al no entender. Fue hasta afuera, la vi buscar en su cartera y luego regreso con un frasco naranja hacia el despacho y cerro la puerta tras de si. Me explico que se untaba en la piel para que la pareja sintiera un sabor afrodisiaco y yo insisti en probarlo. Al fin se unto sobre su antebrazo y me dijo pruebalo. Sin prisa comence a olisquear acercando mis labios y al hacer contacto comence a frotar lentamente mi lengua contra su piel. Evidentemente esto la excito inmediatamente aunque luchaba por no demostrar nada.

Estabamos muy cerca y cuando me incorpore aun sosteniendo su brazo pude sentir su respiracion entrecortada. Le dije que me encantaria probar el sabor de nuevo y que y sin pensarlo rocie una de sus mejillas con aquel compuesto de sabor a naranjas y sin darle tiempo a pensar mis labios comenzaron a jugar con su piel acercandome a sus labios. Ya sentia su aliento cuando hizo un leve movimiento por apartarse, tal vez un reflejo, pero era tarde y solo sirvio para que su boca quedara frente a la mia y nos unieramos en un beso largo, tierno y sin prisas, jugando con nuestras lenguas totalmente abandonados en el deseo. Luego comence a recorrer su cuello con mis labios mientras solo decia un no,no tras otro entre su respiracion agitada. No tenia fuerzas para oponerse.

En el inmenso sofa de cuero marron en el que a veces me sente frente a la Directora, aterrizaron nuestros cuerpos trenzados. Sin dejar de besarla acaricie sus pechos que ya estaban a reventar al igual que estaba mi polla que queria romper mis pantalones. Ella sintio el roce y yo de inmediato comence a sacarme el cinto, eso fue como una señal para ella que comenzo a incorporarse mientras que se sacaba la blusa.

Cuando quise ayudarla ya casi se habia quitado el brassier y con otra mano comenzaba a quitarse el ajustado jean. Ya mis pantalones tocaban el suelo y ella se abalanzo a sacarme la playera que llevaba. Quedamos de pie, yo completamente desnudo y ella con una pequeña pantaleta negra que a penas cubria nada. Nos besamos de nuevo. Me arrodille y empece a besar su piernas, sus nalgas firmes y luego ella sentandose en el sofa entreabrio las piernas. No tenia que pedirlo porque ya mi lengua jugaba con aquel pequeño pedazo de tela negra que cubria lo que ya sentia como algo mojado y palpitante, como con vida propia.

Termine de sacarle la pequeña tanga y mi lengua se hundio entre los labios de su vulva, buscando su clitoris. Vaya movimientos y gemidos cuando sintio que mi lengua lamia aquel clitoris duro. No aguanto mucho y moviendo sus caderas se vino en un orgasmo majestuoso y sin dejar de lenguetearla fui bajando la intensidad y subiendo mi cabeza hasta llegar a sus pequenas tetas que despertaron de inmediato para darme un par de pezones erguidos y listos para ser chupados.

Luego me puse de pie y mi polla quedo ante sus ojos. Tampoco hicieron falta palabras y abriendo la boca casi logra desde el primer intento metersela toda. Una polla con un gruso promedio y casi unos 20 cm no es facil de digerir, pero ella se notaba experta en este asunto. Tuve que sentarme porque sus embestidas me hacian casi tambalearme de gozo. Realmente se dio y me dio todo el gusto del mundo manipulando y mamando mi polla como toda una experta.

Ya casi en las nubes la tumbe en el sofa y cuando abrio sus piernas ya estabamos casi conectados. A pesar de sus dos partos y sus 32 años estaba bien cerradita y tuve que acomodarla para penetrarla poco a poco disfrutando del espectaculo de su pelo revuelto, su boca abierta jadeando y sacando su lengua para enjugar sus labios. Cuando senti que tenia todo dentro, la bese en la boca y comenzamos a movernos los dos lentamente, pero acelerando el ritmo hasta que el choque de mis huevos con su pelvis comenzo a inundar aquel despacho inmenso.

Ya no podia mas y sentia que me venia. Como todo un caballero le dije a Mariana que ya no aguantaba con la intencion de sacarsela y hacer que mi semen inundara entonces su boca, pero se aferro a mi y con una voz dulce, llena de erotismo me dijo: .."estoy operada no importa damelaaaaaa…" Los movimientos de ella eran ya sin control presagiando el orgasmo y eso hizo que me excitara mas aun. Casi a la vez nos vinimos en un orgasmo largo, larguisimo, lleno de contracciones de su vagina y los latidos de mi polla hambrienta de Mariana.

Luego de desfallecer por un rato los dos continuamos con las caricias, sin apenas hablar y al momento mi polla estaba de nuevo lista para combate. La hice sentarse sobre mis piernas de frente a mi, la penetre de nuevo y me cavalgo por largo rato, Cambiamos dos o tres veces de posiciones y terminamos rodando sobre la mullida alfombra que cubria todo el despacho. Fue su tercer orgasmo aquella mañana y para mi el segundo. Fue el mas dulce y tierno.

Alli quedamos abrazados hasta que ella reacciono y al fin hablando mas coherentemente me dijo:…" creo que basta por hoy y el trabajo lo terminare mañana". Me ofreci a repetir la ayuda y me dijo que si yo volvia mañana no terminaria de hacerlo y se meteria en problemas. A duras penas le hice caso y tuve que contentarme al otro dia con masturbarme pensando en las deliciosas curvas de Mariana.

Dos dias despues logre verla en el parqueadero lejos de los oidos indiscretos y conversamos un buen rato. Ella estaba un poco apenada pero firmememte me recordo que era casada y eso yo tenia que respetarlo pero dejandome claro que habia disfrutado mucho de aquella mañana de trabajo.

Le dije que siempre que necesitara me tendria alli para ella y que bajo ningun concepto la molestaria.

Desde entonces somos muy buenos amigos y no hago presion, pero se que se repetiran otros episodios como este en el futuro. Creo que ambos nos quedamos con las ganas.

ElProfesor.

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