Era final de curso de 1º Bachillerato. Había aprobado todas las asignaturas y tenía dudas en si quería hacer francés o matemáticas. La verdad es que no lo sabía, me gustaban las matemáticas y mi profesora era una pedazo de guarra y de vieja que se corría en la clase cuando miraba a mis compañeras de clase. Y estaba Francés, con mi profesora con quien ya habíamos tenido varios encuentros para "clases privadas".
Yo lo tenía claro, iba a hacer francés y Fina no lo sabía. Ella me...
iba a dar la clase el año siguiente. Me ponía cachondo perdido que me preguntara que iba a hacer el año que viene con la asignatura, pero le respondía con duda, para que me excitara más de lo que estaba. Cada evz sus camisetas eran más bajas y enseñaba parte de sus queridas tetas. Esas a las que chupé algún día y corriéndome sobre su culo.
Cuando iba a a salir con unos amigos del instituto, se acercó ella preguntandonos sobre nuestro futuro. Recibí una llamada de una prima para a ver si quería ir de fiesta el sábado. Al terminar de hablar, me di la vuelta y la miré con su pelo totalmente estirado, y pasándose el dedo índice de su mano derecha por sus finos labios y con su mano izquierda se rodeaba su pezón izquierdo. Le di un beso en la mejilla, y noté como mi polla estaba creciendo. Recordando muchos momentos, el trío entre otros. No había nadie por allí cerca y al comprobarlo nos cogimos de la mano fuerte y fuimos a su departamento corriendo.
Tiró los papeles de su escritorio en el que trabajaba y de vez en cuando se pajeaba com si estuviera en su váter con un consolador. Nos besamos fuertemente, me abrazó fuertemente de la cintura y me quitó la camiseta. Yo hice lo propio, y me entraron esos escalofríos que entran a cualquiera cuando sabe que alguien les puede echar un ojo. Me agaché debajo de ella, le arranqué salvajemente su tanga dorado y le lamí el coño, mi lengua se mojó con sus líquidos. Gritaba poco, pero nos excitábamos aún más si estábamos con alguien. Me levanté y me quité los pantalones a la misma hora en la que se quitaba su sujetador ajustado, sus tetas estaban deseosas de ser poseídas y se las comí una a una mientras que mi polla estaba dura, fuerte y lista para usarse. Mi profesora seguía con el orgasmo frenado, un ahh... ahh... ahhh suavecito preparando para que le echara un buen polvo.
Me colocó sobre la silla de empresaria y se sentó encima de mi polla y con un simple beso en los labios, empezó a saltar sobre mi polla provocando que yo empezará a sentirme más y mucho más. El calor se hacía sentir, nos daba igual. Se quitó y se agachó para chupar mi dura polla, primero lentamente y unos segundos después más fuertemente. No era amor, ni esas tonterías, era sexo puro y duro. Cuando terminó, se dió la vuelta, se apoyó con la espalda en horizontal y me ofreció meterséla por el culo. Y yo cogí su culo le metí mano por el culo fuerte una vez, gritó. Cogí sus nalgas blanditas y la penetré hasta morir. Ella ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, no tan fuerte para que nadie nos oyera, pero el orgasmo era intenso y me pedía más, y más y mássssssssssss y cunado dijo el sexto más mi leche acaparó su ano parisino, y aun así se la seguí metiendo hasta que ella me dijo que paraba. Unos minutos después, terminamos con unas sonrisas excitadas y nos pusimos la ropa. Entre los dos, recogimos los papeles, libros que havbíamos tirado antes entre sonrisas y algunos tocamientos. No me creció otra vez mucho, pero tenía todo para tirarla en el suelo y penetrarla otra vez. A pesar de un año difícil, terminamos como nos merecíamos: follando por todo lo alto y nos espera otro año en el que lo daré todo, y si no mucho más que todo.
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