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vecinos y grandes amigos

Enviado por omargo el 13/11/2010

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vecinos y grandes amigos Publicado el 13/11/2010, por: omargo

Esta es la historia de dos matrimonios que se conocieron con la inauguración de un edificio en la ciudad de Buenos Aires; se trata de Pedro y María por un lado y por el otro se llaman Lucia y Andrés, cuando se conocieron debían andar cerca de los 30 años; Pedro fue como portero y encargado del edificio y el otro matrimonio había comprado un departamento en un piso del mismo edificio.-

Asi se conocieron y trabaron cierta amistad que se fue consolidando con el paso de los años.-...

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Los dos matrimonios tenían muy poca familia y por esas cosas del destino, ninguna de las dos parejas tenía hijos ni los podía tener.- Al principio como dos parejas jóvenes se reunían para charlar, jugar a las cartas, ver televisión y algunas veces se ponían de acuerdo y ambas parejas muchos fines de semana se iban a bailar a una confitería que estaba muy cerca del edificio en cuestión.- Pedro era una hombre muy trabajador, limpio y ordenado, por lo que no tenía ningún problema con todos los dueños de los departamentos del edificio, mientras que María también era una muy buena persona llevándose muy bien con todos sus vecinos.- Pedro era muy decidido u se desempeñaba muy bien en todo lo referente a mantenimiento del edificio, mientras que Andrés era un profesional no muy experto en trabajos manuales pero si muy experto en cuestiones de papeles o de administración, llegando a ser nombrado administrador del consorcio del edificio, por lo que muchas veces debían trabajar en conjunto Andrés y Pedro y también en eso congeniaban no existiendo ningún problema entre ellos.- Por su parte sus esposas Maria y Lucía se habían hecho íntimas amigas y se contaban sus problemas y como buenas mujeres también se ocupaban se contarse cosas que se enteraban de los demás propietarios del edificio.-
Ambas mujeres buscaron por distintos medios quedar embarazadas, pero la ciencia en nada puso ayudarlas, por lo que las dos se convencieron que no podrían ser madres y de ese modo siguieron sus destinos.- A pesar de la amistad que los unía, en ningún momento llegaron a tutearse, tratándose entre ellos con Don Pedro, doña María, don Andrés y soña Lucia.- Pasaron mas de veinte años de vivir en el mismo edificio, laq amistad se fue consolidando pero el trato seguía siendo el mismo.- Ya cercanos a los cincuenta años, empezaron los achaques propios de la edad; la primera en caer enferma fue doña María que agarró una mala enfermedad y a pesar de los cuidados de don Pedro con la asistencia de sus amigos vecinos y todos los médicos a los cuales don Pedro acudió, no se pudo hacer nada y doña María falleció muy joven, ya que estaba a punto de cumplir los 50 años.- Con esto, don Pedro quedó muy apenado y se refugió en su casa por mucho tiempo; había perdido el humor y las ganas de trabajar, pero sus amigos Andrés y Lucía hicieron lo posible y lo convencieron hasta que Pedro salió un poco de su depresión y en sus momentos de soledad visitaba a sus amigos y lograba distraerse un poco de sus penas.- Con ellos conversaba mucho y en sus ratos libres, iba al departamento de ellos ya sea a mirar televisión y a veces se quedaba a comer, llegando el matrimonio a considerarlo uno más de la familia.-
Pero todo volvió a ensombrecerse después de seis meses que había fallecido María, porque en un accidente de tránsito, mientras manejaba su coche Andrés tuvo un accidente que lo mandó al hospital en grave estado, donde estuvo veinte días y a pesar del esfuerzo de los médicos, Andrés falleció, dejando a su viuda Lucía hecha un desastre.-
De ese modo, Pedro y Lucía quedaron viudos y se aferraron más entre ellos; esta vez era Pedro el que consolaba a Lucia, la que no podía soportar el dolor que le produjo la muerte de su esposo.- Cabe recordar que estos dos viudos tenían alrededor de 50 años, o sea que eran plenamente jóvenes; Pedro se conservada muy bien físicamente porque su trabajo de mantenimiento del edificio le insumía muchas horas de movimiento lo que hacía que su físico luciera pleno; por su parte Lucía desde joven había sido una muy linda mujer, con una carita muy rica y con otros atributos; una buena delantera con dos tetas hermosas, buenas piernas y un muy buen culo, que con los años fue poniéndose mejor; pero ninguno de los dos pensaba en eso, a pesar que más adelante lo tendrían que pensar.-
Lucía se apoyaba mucho en Pedro, cualquier problemita que aparecía en su casa; ella enseguida lo llamaba y le decía: “Pedro, me da una mano”, y ahí iba Pedro a ayudarla y solucionarle los problemas; primero fue cambiar una lámpara de luz, después cambiarle un enchufe y así pequeñas cosas, lo que hizo pensar a Pedro que lo que Lucía buscaba era algo más que la ayuda que Pedro le daba y empezó a pensar que lo que necesitaba Lucia era sexo; empezó a mirarla con otros ojos y se dio cuenta de lo buena que se conservaba Lucía; entonces cada vez que Lucía lo llamaba el trataba de acercarse a ella y rozarla; ella nunca dijo nada, pero él iba juntando calentura; una vez, hastiado ya de los llamados por nada, se juramentó que la próxima vez que lo llamara, el haría algo para remediar esa situación; ante un nuevo llamado de Pedro, me da una mano; Pedro fue resuelto y la encaró diciéndole:
• “Lucía, yo le doy una mano, pero usted me tiene que dar las dos”•
• Que me quiere decir con eso Pedro?
• Esto, y bajándose los pantalones y los calzoncillos le mostró una tremenda pija que ya empezaba a crecer; que no le va a alcanzar con una mano, asi que va a tener que va a tener que usar las dos manos; agárrela y acaríciela
• Pero, Pedro como me hace esto?
• Es lo que está buscando, así que hágala venir grande y chúpela con ganas, de lo contrario voy a tener que enojarme.
Ante esta actitud de Pedro, Lucía le agarró la pija con las dos manos y cuando notó que estaba bien parada y dura y ante la furiosa mirada de Pedro, la empezó a chupar.- Esa pija era más grande que la de su difunto marido, por lo que a ella le gusto, como asi tambien el gustito salado, entonces siguió chupando esa pija que Pedro le ofrecía hasta hacerlo acabar en su boca, llenándose la misma con el semen de Pedro; mientras ella se relamía, Pedro se subió los calzoncillos y los pantalones y se fue para su casa.- Una vez allí se dio cuenta de lo que había hecho y pensó que Lucía se habría de enojar y se perdería una amistad de tantos años.- Pero por otra parte empezó a pensar que le había gustado muy mucho la chupada de pija que le había hecho y que tendría que esperar los acontecimientos.- Por su parte Lucía se quedó pensando que había conocido una pija más grande que la de su marido y que a pesar de la brusquedad que había usado Pedro, no le había disgustado mucho su proceder.- Ambos se quedaron esperando la reacción del otro y como pasaron varios días y no había ningún movimiento de ningún lado, Lucía se atrevió nuevamente y le mandó otra vez el característico “Pedro, me da una mano”.- Este recibió el mensaje muy asombrado y muy nervioso fue hasta el departamento de Lucía; al abrir la puerta sorprendió porque Lucia lo recibía con una bata puesta y nunca lo había recibido de esa forma, porque siempre trataba de estar muy bien vestida con ropa de calle; en esta oportunidad Pedro le preguntó que se le ofrecía y ella, abriéndose la bata mostrando su desnudez le dijo:
• Quiero que con su sapiencia y buena voluntad, se ocupe de esto y le de un buen repaso general
• Haré todo lo posible
Y acto seguido, procedió a sacarle por completo la bata y a prenderse de esas lindas tetas empezando a chuparlas, mientras le metía la mano en la concha que tenía una mata de pelos señal que nunca se había depilado; la fue empujando hasta que llegaron a la cama donde la empujo y ella cayó de espaldas y él cayó encima de ella; no la dejó respirar y en un abrir y cerrar de ojos, su pija descansaba entera dentro de su concha, y ella gozaba como una hembra en celo, diciendo que esa pija la hacía gozar mucho más que la de su marido; con su concha bien llena por la pija de Pedro, se empezó a mover, a gemir, a jadear hasta que dando un grito, llegó a su ansiado orgasmo y Pedro siguió moviéndose dentro de ella hasta que acabó también llenándola con su leche—Una vez que hubieron acabado los dos, se abrazaron y se dieron un beso de lengua interminable y así con sus bocas unidas, se metieron debajo de la ducha y se dieron un reconfortante baño.- Despues del baño siguieron charlando comentando que lamentaban el tiempo perdido, pero ambos pensaban seguir cogiendo pero con la aclaración de parte de Pedro que sería solo un polvo por día, para evitar un gran cansancio y que la cogida siempre fuera para recordar y no para un desgaste físico.-
Lucía le dio a Pedro una llave de su departamento para que pudiera entrar cuando quisiese y Pedro hizo lo mismo; esa noche la pasaron los dos muy tranquilos y al día siguiente prácticamente no se vieron por las ocupaciones de Pedro, pero esa noche Lucia sintió ganas de ser cogida, y a esa de las once de la noche, sabiendo que Pedro ya estaría acostado, se puso la bata del otro día y se fue para el departamento de Pedro: abrió la puerta y se dirigió directamente a la cama de Pedro; se sacó la bata y asi completamente desnuda se metió en la cama; cuando Pedro la sintió, de inmediato la abrazó y le dio muchos besos, mientras ella le acariciaba la pija que iba creciendo para ponerse bien parada y dura; cuando la tuvo en condiciones le dijo a Lucia que quería darle por el culo; ella le dijo que con Andrés lo hacían muy seguido, pero que la pija de Andres era más chica que la de Pedro por lo que ella tenía un poco de miedo; Pedro la convenció con suaves palabras, entonces ella se puso boca abajo y Pedro se le montó encima poniendo su pija en la entrada del ojete de la mujer; hizo fuerza y un poquito de la cabecita entró; Lucia dijo un “ay” doloroso pero le hizo seña que siguiera; Pedro intentó nuevamente y de a poco fue entrando su pija en el deseado culo; a ella se le llenaron los ojos de lágrimas pero aguantó hasta que la pija de Pedro lleno al fondo de su culo, llenandoselo todo; Pedro se empezó a mover cada vez con mayor ritmo hasta que le llenó los intestinos con su leche.- Despues de eso, se abrazaron, se besaron y el le pidió que se quedara a dormir con el, a lo que ella con mucho placer aceptó; se dieron un baño los dos juntos y así desnudos como estaban durmieron toda la noche.-
Se convirtieron en amantes, los amigos de tantos años, primero fue a escondidas de todo el mundo pero después a medida que se fue descubriendo el romance, se fueron a vivir juntos al departamento de él donde viven dichosos y ahora sí se tutean y han dejado de tratarse de usted.-

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Categoría: Sexo con Maduras | Comentarios: 2 | Visto: 17463 veces

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