Hola, siempre eh querido escribir lo que paso de mi vida y mas sobre mi vida sexual, no diré nombres verdaderos ni fechas por miedo de que alguien los reconozca pero tratare de describir tanto como pueda.
Todo comenzó con un vecino mío, llamémoslo Juan, el es 4 años más grande que yo y en ese entonces él estaba pasando por ese momento donde todo es sexo y descubrirlo. El y yo vivimos toda nuestra infancia como vecinos así que nuestras familias eran muy unidas, inclusive...
contrataban a una sola niñera para que nos cuidara a ambos con lo cual siempre pasaba tiempo con él cuando nuestros padres salían por las noches.
Mi familia nunca me hablo sobre el sexo así que aun a edad avanzada yo no sabía que era, fue mucho tiempo después de que yo tuviera mi primera vez que supe lo que era.
Pero todo cambio un día, desde ya hacía varios días sentía que él se acercaba más a mi rosando sus manos en mi pero no me cabía en la cabeza que él no fuera inocente como yo en esos tiempos, siempre jugábamos en su cuarto ya que la niñera se quedaba abajo en la sala viendo tele. Desde el cuarto se podía escuchar cuando subía las escaleras lo cual nos daba tiempo si estábamos haciendo alguna travesura, ese día estábamos viendo una película los dos acostados bocabajo sobre la cama.
Entonces sentí su mano rosar mi pierna, todavía traía el uniforme del cole ya que no había tenido tiempo de cambiarme, acostada de esa manera la falda se me había levantado hasta casi mostrar mi calzoncillo blanco. Pretendí ignorar eso pero al no ver respuesta mía Juan empezó a tocarme cada vez más, llego el punto donde ya estaba acariciando descaradamente mi muslo.
Yo me reí y le pegue en la mano –deja, me haces cosquillas- él se rio también y seguimos viendo la película en donde estaban pasando una escena con un beso, fue cuando le acerco a mí. Volvió a poner su mano sobre mi pierna sobando mi muslo de arriba abajo, yo me reía inocentemente con su tacto y el con un dedo empezó a acariciar por debajo de la falda.
Le di otro manotazo mientras nos reíamos, para mí todo eso era un juego –¿te gusta?- me pregunto –sí, se siente rico- volvió a empezar a sobar mis piernas pero ahora no lo detuve, nos quedamos viendo uno al otro y se acerco a mi dándome un beso en la boca, dicen que el primer beso es especial pero después de eso a mí se me acabo lo especial.
Sin tiempo que perder Juan levanto mi falda completamente dejando mi calzoncillo blanco suelto, con su mano tomo una de mis nalguitas y empezó a sobarla por encima del calzoncillo. Trate de separarme pero él se acomodo casi sobre mi sosteniendo el beso, empezó a usar su lengua y a mí me dio asco así que cerré mi boca aun tratando de empujarlo pero era más fuerte y grande que yo.
El se incoo en la cama aun sobre mi mientras sobaba por encima de mi calzoncillo y apretaba mi nalguita con algo de fuerza, su lengua peleaba por entrar entre mis labios y no grite con tal de no abrirla y dejar entrar esa desagradable lengua, me esforcé por detenerlo pero solo logre que él me girara poniéndome bocarriba y el encima de mí.
Mis manitas golpeaban su pecho pero el ignoraba el dolor, decidí empezar a rasguñarlo pero eso solo lo hizo ir más rápido, se acomodo a horcajadas de mi y levantándose tapo mi boca con su mano mientras agarraba mis dos muñecas con la otra. Nunca había visto que Juan era tan grande y me dio un miedo horrible que se mostro con lagrimas en mis ojos –tranquila Anita, todo está bien, te va a gustar, si no lloras prometo darte un chupirul mañana- Obviamente no me intereso el dulce en el momento.
Me soltó las manos y se acerco a mi oído –Ahora te voy a soltar y no quiero que grites, prometo que no te pasara nada- Me soltó y empecé a soltar manotazos pero me mantuvo contra la cama, luego empezó a besarme y lamerme el cuello, yo sollozaba queriendo gritar pero el grito se me ahogaba en la garganta.
Fue entonces cuando empezó a succionar mis pezones por encima de la blusa, en ese tiempo no usaba bra ya que no lo ocupaba y sentía como la tela rozaba mis pezones, por raro que sonara no me pareció desagradable, a pesar de la fuerza con la que me sostenía era muy tierno. Me daban muchas cosquillas sobretodo porque me soltó viendo que yo ya no forcejeaba así que usaba sus manos para acariciar mis bracitos.
Me levanto la blusa hasta el cuello y empezó a besar mi barriguita, esto me hizo reír mientras arqueaba la espalda por las cosquillas, sus manos acariciaban mis pechitos y bracitos mientras sus labios me recorrían con timidez e inexperiencia.
Sus labios pasaron por mis pezoncitos rosados y me reía fuertemente mientras apretaba las sabanas cuando chupaba o succionaba mis pechos, todo eso era nuevo y emocionante para mí, fue cuando se retiro y bajo quedando a l altura de mis piernas, levanto la falda y yo cerré las piernas viéndolo con curiosidad.
-Tranquila solo te hare mas cosquillitas- me abrió las piernas viendo mis calzoncillos con un monito rosa fijamente, a mi me dio mucha pena y me tape la cara con la blusa olvidando que estaba semi desnuda. Empezó a sobar el calzoncillo con la punta del dedo y esto me hizo reír, pasaba su dedo por mi rajita una y otra vez mientras yo me retorcía de la risa.-Eso te gusta verdad?-
Me quite la blusa de la cara y asentí con la cabeza, el siguió con el dedo sobre el calzoncillo por un rato y luego empezó a quitarlo-No, que pena, no me veas ahí- Le dije pero me ignoro, me moría de pena pero quería que siguiera, ya sin calzoncillo lo aventó al suelo y abrió mis piernas viendo directo hacia mi rajita sin vellos.
-Es toda rosita y chiquita- Se acerco y la toco con su dedo de arriba abajo, yo me reía apretando mas fuerte las sabanas de la cama, luego acerco su cara y vi como saco su lengua y esto me dio miedo –No, está sucio, por ahí es donde voy al baño- Pero me ignoro y dio un rápido lengüetazo, me estremecí con risas sintiendo su cálida lengua en mi rajita. –Es saladito-
Rodeo mis piernas con sus manos abriéndolas y acerco su cabeza otra vez dando lengüetazos rápidos arriba y abajo, me daba tanta risa que arque mi espalda y me retorcía pero él seguía sosteniéndome en mi lugar, fue entonces cuando escuchamos los pasos en la escalera. Nos apresuramos a volver a acostarnos boca abajo viendo la tele.
Cuando la niñera abrió la puerta ya estábamos los dos de nuevo viendo tele como si nada, nos pregunto unas cosas y luego se fue sin sospechar nada, si hubiera puesto más atención podría haber visto mis calzoncillos blancos tirados en el suelo al lado de la cama o los círculos mojados de saliva en mi blusa pero no lo hizo. Juan y yo reímos con complicidad, durante las siguientes semanas siempre que estábamos solos jugábamos con el otro y prometimos nunca decirle a nadie sobre eso.
-Vamos Anita, no es tan malo- Mi curiosidad me hizo acercarme a él y estirar la mano, el se acerco y retire mi mano con temor, esto era muy nuevo para mí, Juan y yo llevábamos unas semanas juntos y normalmente era Juan quien me tocaba y me daba un oral pero por primera vez me tocaba a mi pero tenía mucho miedo.
Cuando me dijo que era tiempo que yo le hiciera cosquillas a él me dio mucho miedo, siempre era el que hacia las cosas pero aun así accedí, se bajo los pantalones y también sus calzoncillos, esa fue mi primera vez viendo un pito, el suyo estaba semi rígido no estando en su punto más grande, a mi me pareció como un hongo y me dio un poco de asco pero más que nada me dio curiosidad.
-Mira dame tus manos- Le ofrecí mis manos y el las puso alrededor de su pito, sentí lo cálido que era entre mis dos manos y empecé a jugar con ellos, los acariciaba y pasaba mis dedos alrededor, le acaricie la cabeza y note como poco a poco se iba poniendo más duro, esto me impresiono y seguí con el acariciando de base a punta, incluso pase mi manita por sus bolas. –Ahora lámelo, como si fuera un chupete-
-No, está sucio- No está sucio, te va a gustar- Dude pero saque mi lengua y lentamente lo acerque hasta que toque la punta, luego retire mi lengua, era algo saladito pero no demasiado – Huele raro pero no sabe mal- Volví a lamerlo ahora más tiempo, era como chupar un metal, vi que con cada lamida Juan sonreía mas y esto me hizo feliz, seguí lamiéndolo como si fuera un chupete de abajo para arriba una y otra vez.
-Ahora métetelo en la boca- ¿Como?- Abre la boca y mete la punta luego lo chupas- De acuerdo- Abrí la boca y con las dos mano metí la cabeza en ella, con la lengua chupaba la cabeza alrededor, en ese tiempo no tenia con que compararla pero supongo que Juan la tenia acorde a su edad aun así casi pude meterla por completo en mi boca aun siendo mi primera vez cuando él empezó a moverse de atrás para adelante con las caderas.
No tardo mucho cuando sentí que algo cálido y muy salado salía de su pito y me llenaba la boca, me separe de él y trate de escupir su semen –No lo escupas, trágatelo sino se darán cuenta- Bero…sabe odible- dije con la boca llena –Trágatelo como si fuera medicina- Asentí y me costó mucho trabajo tragármelo, el sabor aun me quedo en la boca aun después, en ese momento su pito se había aguadado y una gota de liquido blanco le colgaba de la punta.
Yo lo tome con un dedo y empecé jugar pegándolo a otro viendo como se estiraba como goma de mascar –Wacala es como un moco blanco- me reí – ¿Te gustó Anita? –Sí pero lo ultimo sabe horrible- Tienes que aprender a tragártelo sino nos pueden descubrir –Ok.
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