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Una noche oralmente satisfactoria

Enviado por bubaxxx el 31/12/2011

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Una noche oralmente satisfactoria Publicado el 31/12/2011, por: bubaxxx

De cómo fui mamado por una mujer bonita y una mujer hermosa en la misma noche.

Para empezar me presento, me llamo Leandro pero mis amigos de muy pequeño me dicen Buba, desde muy pequeño sentí deseos por las mujeres “rellenitas” sobre todo por sus grandes y naturales senos que fueron fuente de inspiración de decenas de pajas mias, el modelo mas de mujer mas sexualmente atractivo para mi es el de una mujer gordita no muy alta (de entre 1.58 y 1.69 mts) con cabello largo y negro y...

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piel blanca. Esa clase de mujeres siempre fueron las que más me atrajeron aunque también e fantaseado con diversas clases, rubias, coloradas, altas, enanas, asiáticas. La historia que contare es acerca de una noche asombrosa para mí que tuvo como principales protagonistas a María (una chica con los rasgos que mencioné) y con Ángela (una mujer blanca con cabello castaño y grandes y naturales senos que me encantaban).
Todo comenzó hace algunos años atrás en la noche de nuestro ultimo día de clases, ese día luego de que los profesores nos dijeran nuestras notas finales, decidimos hacer una reunión en mi casa ubicada en el centro de mi ciudad y con una hermosa piscina en el fondo, todos estaban súper emocionados, menos yo quien había tenido que despedirme de mi ex novia Carolina ya que ella se iría a vivir a Buenos Aires y yo me quedaría en Rosario un año más. Si bien había pasado mas de un año desde nuestra separación y casi no nos hablábamos por los celos de su novio yo le desee lo mejor en un mensaje de texto y no volví a saber más de ella.
Aunque yo seguía enamorado de ella debo confesar que me sentía muy atraído por la que había sido ese año nuestra nueva compañera Ángela, una chica de unos 19 años con cabello largo rizado color castaño, una gran sonrisa y unos senos naturales que habían crecido luego de su embarazo transcurrido el año pasado y que continuaron creciendo con el nacimiento de su hijo sin perder su majestuosidad. A menudo la observaba sentado en el fondo de la clase cada vez que ella se paraba a hacerla alguna consulta a los profes y me imaginaba amasando sus tetas con gran determinación a la vez que mordía delicadamente sus pezones con la esperanza de obtener unas gotas de su preciada leche. Aunque ella estaba comprometida con el que la embarazó, tenía la fama de ser una puta de aquellas, sin embargo a lo largo de ese año intente muchas veces acercarme íntimamente a ella sin éxito.
Al otro lado teníamos a María una mujer gordita de cabello oscuro, piel casi fantasmal y pecas por doquier, no era una mujer atractiva para la mayoría pero al igual que Ángela, tenía una reputación de fanática de los penes morochos y grandes, constantemente se la podía escuchar hablando de sexo en las horas libres pero además era muy exigente con algunos, por esa razón ella me cerró las esperanzas al primer intento, aunque eso no impedía que le dedicara pajas exclusivamente a ellas cuando la inspiración me venía.
Yo nunca fui un galán con las chicas, superficialmente no soy demasiado atractivo, cabello negro y corto, piel blanca y baja estatura, además de no ser muy conversador jamás me visto a la moda así que deben entender el porqué a mis 18 años solo había tenido una sola novia.
Esa noche comenzó de lo mas tranquila, uno a uno empezaron a llegar las personas. Primero fueron mis amigos mas cercanos, luego los demás. Aproximadamente una media hora después llegaria Maria y luego Angela sin sabes lo que pasaría después.
Nos habíamos reunido en mi patio trasero donde cocinamos unas hamburguesas, luego nos sentamos a conversar un rato de todo lo que habíamos vivido como compañeros de clases, de que haríamos en la universidad y de lo mucho que nos queríamos. Una hora después comenzamos a tirarnos a la piscina (en esa época del año en mi país es verano) sin embargo a las 00:00 hs el agua estaba impensadamente fría, muchos de mis compañeros (incluyendo a Angela) no tenían problemas de seguir ahí pero yo estaba templando y congelado. Mientras que otro grupo (incluyendo a María) estaban charlando, mientras me secaba me acerqué a escuchar su conversación y como era habitual, estaba María hablando de sexo, mi pene en ese momento esta diminuto por el agua fría así que no me excitaba demasiado lo que decía.
María: “Yo disfruto muchísimo chupando vergas y mi novio dice que soy muy buena en ello”
Explicaba María detalladamente y todo era muy normal hasta que una compañera le dijo.
Compañera: “Si tan buena eres ¿por qué no nos das una demostración frente a todos?”.
Todos los presentes nos quedamos sorprendidos ante esa pregunta, en especial María que con un tono de enojo le dijo.
María: “¿Vos estás loca? ¿Cómo vas a decir eso?”.
Compañera: “Bien, parece que hablar es lo único que sabes hacer”.
María era famosa por su actitud peleadora y de ningún modo permitiría que alguien le dijeron eso así que inmediatamente ella se levantó de su silla y gritó.
María: “¿algún hombre soltero que quiera que le chupe la pija?”.
En ese momento todos nos quedamos en silencio incluyendo a los que estaban en la piscina, hasta que un compañero famoso por su introspección gritó.
Compañero: ¡¡¡¡Buba es el único soltero presente!!!!.
Mi cara por supuesto se puso roja y todos empezaron a reírse menos María que como si me estuviera amenazando con matarme me grito.
María: ¡¡¡¡Buba, párate y veni acá ya!!!!.
Tímidamente y desconcertado por la situación me levanté de mi asiento, todos los que estaban en la piscina (incluyendo a Ángela) salieron y formaron un circulo junto con los que estaban fuera alrededor mío y de María quien se puso frente a mi y para luego arrodillarse. Se podían escuchar los murmullos de los chicos y las chicas a nuestro alrededor pero francamente estaba demasiado nervioso para pensar en eso, ella tomó con ambas manos mi traje de baño y me bajó hata mis tobillos. Lo peor de todo es que mi pene aun estaba algo pequeño por el agua fría lo que hizo que mis amigos y algunas chicas se rieran.
María: !!!Qué horror¡¡¡, tendré que trabajarlo muy duro para que se vea bien.
Rápidamente ella tomó mi pene y lo empezó a sacudir de adelante hacia atrás con su mano derecha a la vez que acariciaba mis bolas con su mano izquierda, al poco tiempo mi pija se empezó a endurecer y a crecer hasta llegar a su punto máximo (su tamaño es normal pero creo que varias chicas estaban impresionadas). María miró con una mirada de victoria a la compañera que la había desafiado y al segundo después introdujo mi pija en su boca dando descargas de placer al instante, una sensación de calentura invadía mi cuerpo al sentir la los labios de María masajeando mi pene a la vez que las caricias a mis bolas se convirtieron en placenteros masajes, debo admitirlo que ni en mis mas morbosas pajas hubiese imaginado que eso pasaría.
Mientras mi cuerpo danzaba al ritmo del placer que esa gordita hermosa me generaba, levanté mi cabeza y vi frente a mí a Ángela con su traje de baño amarillo que brillaba al chocar con la poca luz que había en mi patio y que dejaba ver el relieve de su hermoso bultito y sus pezones erectos, levanté un poco mas mi miraba y vi sus ojos excitados y una sonrisa picara que me regalaba. Todo ese momento se vio interrumpido por la aceleración de la boca de María que con su mano derecha se turnaban para darle placer a mi pija que estaba por estallar en cualquier momento. Repentinamente ella se detuvo alejando ambas manos de mi y levantándose.
María: “¿Lo hice bien o no Buba?”- preguntó María
Yo: “Si…creo que si”.- Alcancé a responder yo tímida y cansadamente
María: !!!Te lo dije¡¡¡¡- agregó mientras señalaba a mi compañera.
Estaba realmente enojado por dentro, la muy perra solo me usó y jamás quiso hacerlo realmente. Luego de eso la ronda se desarmó, algunos volvieron a la piscina, otros no hacían otra cosa más que bromear al respecto, mientras que yo y Ángela no dijimos absolutamente nada en ese momento. Nuestras miradas se cruzaron una vez mas pero solo por una fracción de segundo pero sin insinuar absolutamente nada. Pero bueno probablemente sería la última vez antes de la graduación que vería a la mayoría de los presentes y ya nada de eso me importaba.
Media hora después mi verga aun seguía despierta y yo deseaba cuanto antes acabar con su sufrimiento, asi que me levante argumentando que había tomado mucho, aunque María con su típica actitud de maldita me dijo.
María: “¡¡¡Anda a echarte una paja!!!”.
Yo: “jaja…como digas”- decía con una actitud mescla de falso con molesto con ella por no haberme dejado vacio.
Pero exactamente esa la idea que yo tenía al encerrarme en el baño desde el primer momento. Ni bie tuve algo de intimidad me bajé los pantalones y empeze a revivir ese momento con mucha alegría dándole la espalda al inodoro y sin importarme nada mas, mi mano hacia un trabajo excelente dándome placer hasta que inesperadamente la puerta del baño se abre y yo me quedo inmóvil ante la sorpresa. Era Angela que sin decirme nada me empujó haciendo que me sentará en el inodoro, ella rápidamente de arrodillo y tomó mi pene con una mano mientras que con su lengua bañaba mis huevos con su saliva. No entendía nada pero me deje llevar por su belleza permitiéndole hacer círculos con su lengua a la cabeza de mi pija. Mi respiración empezó a ser cada vez más pausada, nuestras miradas estaban completamente conectadas. Con mi mano izquierda comencé a acariciar su cabello, eso pareció gustarle ya que de inmediato introduzco complemente mi pene en su boca lo que me generó una sensacional descarga de excitación, así a la vez que su boca y su lengua conspiraban para darle placer a la punta, su mano derecha está en mi base intentando sacarme la leche, cosa que finalmente llegaría unos minutos después.
Ángela tenía una boca enorme que parecía ser genéticamente creada para dar placer oral de todo tipo. No lo soporté más y al cabo de unos minutos, tomé con ambas manos la parte trasera de su cabeza y hundiéndole mi pene hasta la garganta me vacié totalmente en ella. En ese momento no estaba pensando así que no sabía si la había lastimado o no, pero pareció no sentir nada malo (a ella le encantaba el sexo duro).
Ángela: “Muy rica estaba tu leche Buba”- me dijo mientras se incorporaba.
Yo:”gracias Ángela”- respondí con una enorme sonrisa.
Pero no estaba satisfecho, nunca había estado con una oportunidad tan grande de chuparle las tetas a Ángela y no la iba a desaprovechar. Así que me levante y a mirándola a los ojos le dije.
Yo: ”Vos ya probaste mi leche, ahora yo quiero la tuya”.
Ella con una sonrisa me besó entrelazando su lengua con la, y si bien me gustaba eso, rápidamente empecé a besar su cuello e ir bajando hasta sus gloriosos melones, ella con un rápido movimiento se desprendió la parte superior de su traje de baño y me regaló una eterna imagen de los pechos más hermosos que haya visto alguna vez, dignos de una actriz porno Premium sus pezones rosaditos como sus labios pedían a gritos una buena chupada, mientras que sus tetas grandes y esféricas suplicaban por una pija en medio de ellas, empezó a cumplir mi fantasía de masajearlos a la vez que mi cara se perdía en ellos, una sensación de seguridad me invadía como si ese fuera mi hogar. Ella mientras tanto acariciaba mi cabello con una mano y mi espalda con la otra. Era ahora o nunca, mire fijamente sus pezones y me abalancé sobre ellos chupándolos como un cachorro sediento y así fue como saboreaba gotas agridulces de suculenta leche materna.
Ángela:” mmmmmm….sos muy bueno….mmmm, si sabía que eras tan bueno te la hubiese chupado desde el principio del año”.
Eso solo me incentivaba mucho más, incremente mi ritmo y poco a poco empecé a oír sus gemidos.
Ángela: “mmmmm…mee gustaaa…mmmmmm seguiiiiii”.- repetía una y otra vez
Todo era tan hermoso hasta que un golpeteo en mi puerta nos hizo parar, era Romina la mejor amiga de Ángela.
Romina: !!!!Ángela¡¡¡¡ llamó tu novio, dice que tu bebe se despertó y tiene hambre.
Ángela: “Puta madre”- murmuró – “Decile que ya voy”.
“Mierda”, pensaba yo, no podía creer la mala suerte que tuve esa noche.
Ángela: “Disculpa mi vida, pero alguien más necesita de mi leche esta noche”- me decía con una cara de tristeza.
Yo: “Lo entiendo, gracias de todas formas”- le respondí con un ánimo de tristeza pero sin dejar de sonreírle.
Nos dimos un último beso y luego ella volvía a ponerse la parte de arriba de su traje de baño no sin antes dejarme besar una última vez a cada una de sus tetas. Al poco tiempo ella se fue, mis compañeros se rieron un poco más de lo ocurrido con María pero luego la noche siguió otras dos horas mas como si nada hubiese pasado aunque en mi cabeza sabia bien que no había sido así.

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Categoría: Sexo Oral | Comentarios: 0 | Visto: 1714 veces

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