Hola.
Esto sucedio hace varios años atras, época en la que soliamos pasar los fines de semana con unos amigos en un caseron ubicado en una zona rural. El cuidador de la vivienda a quien llamare Luis vivía en un par de habitaciones en el fondo del terreno un poco distantes de la casona. Era un tipo macizo, no muy alto, morocho que me echó el ojo desde la primera vez que nos vimos. Cada vez que llegabamos al lugar este hombre se pasaba los dias buscando la oportunidsd para mirarme, al...
principio me molestaba un poco y buscaba evitar que me viera, mi amigo me decía "lo que pasa es que le gustas a Luis", con el paso del tiempo me fué interesando la situación y mi cabeza empezó a tejer fantasías. Busqué ocasiones para tratar de hablar algo con él y de a poco logramos una minima confianza. Cierta vez me preguntó si yo tenía novia, le respondí que no y él con una risita me dijo y novio?, siguiendo su broma le dije que andaba buscando uno. Aclaro que hacía tiempo que yo habia descubierto mi faceta cross, la mantengo oculta al punto que ni mis amigos saben de esto.
En la zona había un bolichón un poco alejado de la casa donde la gente jugaba a las cartas y bebía hasta emborracharse. Una noche mis amigos se fueron a bailar al centro que distaba unos 30km de la casa, pese a su insistencia dije que no iría porque la gimnasia me había agotado y estaba algo adolorido. Así que ellos se fueron de levante y yo me quedé para ver si podía hacer mi levante en casa. Me di una ducha con depilación incluida y me puse a ver televisión, se veían 2 canales solamente, en eso viene Luis y me dice que si no salía me aburriría mucho, le dije que no sabía adonde ir él me invitó a tomar algo al "bar" yo acepté y le dije que me espere hasta cambiarme me puse una colaless roja y una remera ajustada. Arriba mi pantalón varonil, mi camisa y una campera y nos fuimos. El bar estaba casi lleno y se paralizó cuando entramos, luego fue recuperando su ritmo y me relajé un poco. Tomamos varias cervezas, charlamos de varias cosas, por momentos mis pensamientos eróticos me distraían y en dos ocasiones hicieron que yo apoyara la parte inferior de mi pierna en la de Luis, eso le despertó el indio y me propuso que nos fuéramos cosa que acepté con gusto. Mientras íbamos de regreso a casa, la soledad del camino y la oscuridad de la noche hicieron que mi corazón latiera fuerte, sentía mucha ansiedad. Le dije como en chiste que con tantos tipos en ese bar no me resultaría dificil hallar un novio, Luis se sorprendió un poco y luego reaccionó diciendome que no hacía falta venir al bar que él conocía a alguien que podía ser mi novio.
- De verdad? le dije con un tono afeminado
- Quién es? Él ponía misterio en la respuesta yo seguía con ese jueguito de doble personalidad preguntandole
- Qué le gustaba de mi y qué haria conmigo? ese novio misterioso, nuestra calentura iba en aumento.
El me dijo que quería orinar y se paró a un costado del camino le dije que yo tambien lo haría y cerca de él me meti detrás de unos arbustos, me bajé el pantalón y la tanguita y me senté a orinar; con la escasa claridad de la noche él me vió y se quedo parado mirandome, yo terminé, me enderecé y me levanté la colaless empinando mi colita y soltando el elástico de la tanguita para que sonara en mis nalgas, la acomodé bien y luego me agaché para subirme el pantalon. El se acercó y me dijo
- Usas bombacha?.
- No uso bombacha le dije.
- Sí, usas bombacha, me dijo acercandose.
Yo estaba muy excitada por la situación le dije
- Mirá no es bombacha y me bajé nuevamente el pantalón mostrandolé la cola y agregué
- Es una colaless, viste?
Él me acarició las nalgas y me dijo
- Que suave la tenés, que rico culo y me empezó a apretarme la cola, con voz de puta le dije
- Te gusta? Qué le harías a esta colita? le dije con voz de puta
El mas decidido me acaricio las nalgas con sus dos manos y me dijo que me culiaría y me la llenaría de leche yo muy desafiante le pregunté
- Con qué?
- Con esta chota, me dijo agarrandose la pija, yo se la tomé con la mano y empecé a pajearlo, se acercó por atrás y me la apoyó yo frotaba mi cola sintiendo la dureza de su miembro diciéndole
- Que dura que la tenés!, busqué en mi campera un forro me di vuelta y en cluquillas se lo fuí poniendo y luego empecé a chuparsela. Tenía un olorcito a transpiración pero mi excitación me hizo tolerarla, le acaricié los huevos y chupé cada vez con mas ganas esa pija delgada, larga y bien dura. Me enderecé un poco de modo que agachada le seguí chupando y él me acariciaba la cola pasando sus dedos por la raya yo le tome la mano, le chupé un dedo y me lo lleve a mi agujerito, él entendió y corriéndome la tirita de la colaless empezó a dilatarme el ojetito, después me tomó de la cintura para que mi cola quede delante de su pija yo me acomodé apoyando mis manos en mis rodillas y sentí como me apoya la punta dura en mi culito, con un poco de saliva y contracciones y relajamiento de mis esfinter logramos que esa chota se metiera de a poquito en mi cola, luego agarramos ritmo y me la metía hasta el fondo, me costaba tolerarla por lo larga pero me fui acomodando para soportarla mejor. Estabamos en lo mejor cuando escuchamos que venía una moto así que me la sacó y nos acomodamos la ropa. Era un amigo suyo y no tuvo mejor idea que pararse a conversar con nosotros mientras caminábamos hasta llegar a la casa con la calentura al máximo. Como todavia no llegaban mis amigos nos fuimos a su pieza, ni bien entramos el me dio un beso y sus manos se prendieron a mis nalgas, yo le bajé el pantalón y se la chupé tenía el sabor al forro, le puse otro forro, luego me desnude quedando solamente con la remera y la tanguita. El se puso como loco cuando me vio, me acaricio las nalgas, metió su dedo en mi agujerito, luego me coloqué en cuatro patas al borde de la cama, él apoyó su pija en mi oyito y luego la metió con total facilidad dado que ya tenía mi culo bien dilatado y lubricado por el forro. Era fascinante el placer que sentía, apoyé mi cara en el colchón parando mas mi cola (esa posición me encanta, porque se que a ellos los calienta mucho) y siguió bombeandome, yo contraía mi culito como si estuviera mordiéndole la verga, él me decía Que puta que sos! hasta que acabó, yo sentía los chorros a pesar del forro. Luego me la sacó pero el forro quedó mordido por mi ano y él lo tiró con su mano para sacarmeló y fué otro placer sentir como se deslizaba por mi ano ese forro lleno de leche. La verdad que fué una cogida espectacular. Pasó el tiempo y cada vez que podíamos nos juntábamos y cogíamos de maravillas hasta que de a poco fuimos dejando de ir a pasar esos fines de semana en el campo.
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