…mientras empezaba a bailar de espaldas a nosotros, quebrando sus caderas y haciendo que su pareo saltara sobre las nalgas que se mecían, y dejaban ver el triangulo sobre la raja del culo mulato de Carmela, sus piernas se movían rítmicamente abiertas y su cabellara danzaba sobre sus hombros y espalda, su cuerpo se meneaba al ritmo de la música , se ponía de frente a nosotros, recorriendo con sus manos sus tetas sobre el bañador, estirando el bañador para dejarnos ver los pezones morenos,...
mientras ella sonreía con lujuria y su lengua se relamía en sus labios carnosos, sus manos bajaban por su vientre plano y se posaban en su coño, metiéndose debajo dl elástico y tocándoselo lujuriosamente, lo corría hacía a un costado para que le viéramos el ojete moreno e hinchado que lucía escondido debajo del tanga verde amárelo.
Termino la canción y Carmela fue por mas cerveza mientras se escuchaba a Madonna “Erótica” , y reinició el baile , Carlos y Yo masajeábamos nuestras vergas duras sobre los bañadores y ella miraba fijamente los objetos de su deseo, nuestras duras y gordas pingas, se soltó la amarra del brasier, dejando libre sus tetas de encanto que tenían unas enormes aureolas negra y un botón erecto de carne en medio de ellos, meneando las caderas e inclinándose hacia delante soltó la amarra de tu tanga, liberando su exquisito coño. Y Carmela cantaba y bailaba.
-Coloca sus maos por todo mi boby … basta fechar os olhos –Acaricia con tus manos todo mi coño… basta con cerrar mis ojos
Carmela miro nuestras desnudas vergas con los glandes relucientes e hinchados de placer, escurriendo mil jugos por el tronco mojando nuestros huevos y muslos, pidiendo sexo a rabiar.
-I aquele pedaço de carne tão rico você é do sexo machos -Que pedazos de carnes tan ricas tienen ustedes machos … susurro Carmela excitada y fuera de sí,
Nos paramos y fuimos a su encuentro en la sala, mientras ella se tumbó en la alfombra como gata en celo, y yo besando lentamente sus pies de diosa, subí recorriendo cada centímetro de aquellas piernas de encanto hasta sentir el olor de su ojete negro y excitado, de su concha babeada de jugos y aromas de hembra, fundiendo mis labios con sus labios sexuales, que se abrían y cerraban, que temblaban y se estremecían entre sus jadeos y expresiones de excitación.
--ohhhh deliciaaaaaaaaa, mmmmm-
Mi lengua carnosa y entrenada en el placer de lamer como un perro los coños de las hembras, se frotaba frenética en su rojísimo clítoris, que se endurecía rápidamente , dedicándole lentas e interminables chupadas con mis labios y lengua, , escupiéndole el ojete y bebiéndole los jugos que ella me prodigaba por su excitación, mía manos acariciaban su suave piel , sus torneados muslos, sus nalgas duras y redondas, jugando con su profunda raja del culo de Carmela, empapaba mis dedos en su coño y los masajeaba en su ano y así jugando con su sexo mientras ella se apoderaba de mi verga con su mano de finos y largos dedos, me la agarraba y la soltaba, despacio rico y jugueteaba con mis huevos con sus dedos que se enredaban en mi vello , sentía sus dedos jugar con mi glande carnosos y sobando mi glande que se empapaba mas y mas en sus jugos y mi mano también empapada en los suyos. Carlos , fuera de s i disfrutaba de las tetas de Carmela de sus pezones que iban y venían al ritmo de su lengua, que los mecía de un lado a otro , aparecían y desaparecían dentro de aquella boca hambienta, Subió por su cuello, lamiéndolo besuqueándolo, mordisqueando su nuca frágil y delgada, hasta fundirse un beso con Carmela, yo escuchaba los besos , esos chupetones ricos de sus bocas mientras no dejaba de mamarle el coño ruidosamente, Carmela hacia una pausa para tomar mis cabellos y jalarme hacia su ojete, abriéndolo mas y mas y presionando mi cara mi boca mi lengua contra su agitado ojete mulato y entre jadeos y gemidos .Ohhhhhhhhh que deliciaaaaaaaaaaa. Y Madonna no dejaba de sonar en el equipo siguiendo su ritmo sensual, Erotica.
-Caras me a chupar o pau nao tolerar. Queridos denme a chupar sus vergas no aguanto.¡¡¡
Dicho esto, Carmela se arrodillo frente a nosotros que nos sentamos en el cómodo y amplio sofá, nuestras piernas abiertas de par en par, nuestras vergas duras vomitando abundante jugo que escurrían por los troncos y latían sin cesar entre nuestros muslos, Carmela tomo ambas vergas con sus suaves manos y las empezó a acariciar, subiendo y bajando por los troncos , dándonos placer, se coloco entre mis piernas velludas y recias, y mientras masturbaba la verga de Carlos, mamaba una y otra vez mi verga que entraba y salía de su boca, jugueteando con su lengua delgada y rica sobre ella, sobándola contra la dureza de mi pinga, los ruidos que producían sus chupeteadas y las lamidas eran de un placer extremo, se la metía toda en la boca hasta la empuñadura misma de mis huevos que chocaban en su fino mentón, y sus arcadas que eran preludio de un vomito hacia que se la sacara y su baba caía tibia y rica en mi verga y en el piso ligosamente.
-Deliciaaaaaaa Alek. Que deliciiosaaaa vergaaaaa.caroooo.
Dejo mi verga a punto, y se dedico a mamar a Carlos con la misma pasión, la misma lujuria que lo hacía conmigo, yo me dedique a admirar ese hermoso cuadro sexual de Carmela y Carlos mientras ella se lo mamaba como una nena sedienta de sexo, Carlos y yo nos miramos y me pare del sofá, Carlos se echo en el mientras yo tome a Carmela y la guie para un 69 con Carlos sobre el sofá. Yo tenía frente a mí a su caliente culo y en medio de las nalgas un ojete de diosa, súper carnoso y rosado que escurría un juguito cristalino en la raja, y veía la lengua de Carlos frotar esa raja abriéndola con la lengua con los labios comiéndoselo con la boca, mientras ella se pegaba mas y mas a la boca presionando su coño y tragándose toda la lengua de Carlos, me coloque detrás de sus hermosas caderas haciéndola por la cintura mi verga bramaba por su coño, coloque mi glande inflamado en la raja y mi verga venosa y negra se fue hundiendo totalmente en ella, en medio de los jugos míos de Carmela y babas de Carlos que había excitado a Carmela hasta el límite, mi verga se estremecía al sentir el intenso calor de aquella gruta, las palpitaciones, las contracciones de su vagina y mis latidos , hasta tenerla toda penetrada y mis huevos chocar con la raja caliente y mi vientre sentir las nalgas carnosas de ese cuerpo de lujuria sobándose contra mi cuerpo, meneándose como una perra en celo, quebrando las caderas, la cintura aferrándose a la verga con cada centímetro de su coño, le abrí las nalgas y mire su ano redondo dilatado y rosadito sus labios del coño comiéndome la pinga. Carmela suspiro profundamente apretándose toda contra mi verga.
-Eu gostoso deste diossss, como a alegría na mina coñooo todaaa. Como me gusta esto diosssss, como la gozo toda en mi coñooooo.
Carlos miraba debajo del ojete de Carmela la penetración más profunda y cercana que jamás había visto en su vida, y vio como el clítoris rojo de Carmela se erectaba y asomaba entre la raja y la verga, tomándolo con avidez con su lengua , masajeándolo frenéticamente con la punta de su carnosa lengua y chupándolo como si fuera una diminuto glande, haciendo que Carmela jadee y gima como una perra, mis huevos chocaban con la cara de Carlos, con su nariz, el los olía, percibía el aroma de mis huevos, mi aroma de macho, sentía la suavidad de su piel la calidez de su textura, y se acomodo para dedicarles unas suaves y ricas lamidas, Carlos excitado fuera de si chupaba mis huevos mientras mi verga entraba y salía del coño de Carmela. Y yo clavaba toda la pinga dentro de su ojetee y mis huevos al tope eran chupados rítmicamente por Carlos. Carmela fuera de sí mamaba la verga de Carlos, lamia sus huevos, mordía sus muslos clavaba sus uñas en sus piernas. Y Carlos serpenteaba en el aire sus caderas metiendo y sacando su pinga de la boca caliente y mojada de Carmela. En la boca de Carlos escurría un coctel producto de la mescla de los jugos de Carmela y los míos, y la respiración de los cuerpos de la concha, de mis huevos, saciaban la sed de Carlos.
-Alek, da Carlos para testar a docura do seu galo que termínalo- Alek, dale a Carlos a probar la ricura de tu verga, que se la coma toda. Exclamaba Carmela una y otra vez. Daleeee daleeeeeeeeee.
Saque mi verga del coño de Carmela y toda babeada en mis jugos y los de ella, con mi glande hecho una manzana de carne hinchada, mi tronco venoso y negro, Carlos lo beso, lo lamio y lo chupaba succionando todos los jugos salinos que de ella emanaban, Carmela salió de la pose de 69 que tenía con Carlos diciendo.
-Quiero ver como cogen ustedes machos.
Nos miramos Carlos y yo, el seguía con mi verga en su boca chupándola echado en el piso y yo de rodillas abierto de piernas sobre su rostro, Carlos y yo sonreímos y el deseo y la pasión sin control ni freno nos dominaba, Carlos y yo nos pusimos de pie, las vergas durísimas al cielo, me senté en uno de los sofás y Carlos se coloco en medio de mi verga sentándose dándome la espalda abrí sus nalgas y su ano caliente rodeo mi verga sentándose despacio hasta sentir al tope sus nalgas en mi pelvis, Carlos empezó a subir y bajar de mi verga que apretada y muy gruesa resbalaba dentro del aquel culo delicioso de mi amigo, Carmela exclamaba.
-Ohhh que deliciaaaaa de verga Carlos,
Carmela se puso en cuatro a gatear como gata en celo hasta llegar a tener la verga de Carlos frente su boca y se la engullo solo la cabeza, empezando a chuparle deliciosamente el glande mientras el Bajaba y subía placenteramente de mi verga y yo le acariciaba los huevos, y las nalgas a Carlos, con mi mano pajeandolo y ella chupándosela, placenteramente,
- Quiero ver cómo te entra Carlos, Exclamo Carmela, para lo cual Carlos flexiono al máximo sus piernas colocando sus pies desnudos en mis muslos y tirándose hacia atrás dejando expuesto sus nalgas, su ano y mi berga, Carmela acaricio mis huevos y los frotaba contra el ano de Carlos empalado al tope, y se los empezó a lamer y los míos también en un rito bisexual erótico y caliente.
-Amor – le dije- cambiemos de pose, si? Mira la verga de Carlos, siéntate en ella.
Aceptó sin dudas. Cambiando de pose, abriéndose de piernas como una amazonas al subir sobre el lomo de un potro. Tomo la verga de Carlos con sus manos y la enfundo en su coño sentándose toda y meneando como una loca sobre su pinga que se perdía todo en aquella raja caliente del coño de Carmela, ella se inclino sobando sus tetas en la boca de Carlos que las mamaba como loco y a la vez ella cabalgaba sobre la pinga de Carlos golpeando sus nalgas ruidosamente contra los muslos de él, yo tenía aquella visión de las nalgas de Carmela que se abrían y cerraban a su rítmica cabalgata, y su ano de una color terciopelo negro, adornado por finos pliegues como rayitos del sol, se abría y cerraba delante de mi verga, como invitándome a cogerlo, a penétralo.
-Alek voce espero, que voce nao ver a mina bunda que debe ser escolhido por voce macho dame o rabo dameee. – Alek que esperas,? No ves mi culo que necesita ser cogido por ti macho dame por el culo, dameeee.
Abrí sus nalgas de par en par con mis manos y mordisque sus morenas libidinosas y redondas nalgas, deslice mi lengua por su raja hasta llegar a aquella fuente del deseo, besuqueando su ano, dándole lengua en su ojito, metiendo mi lengua en el, sobándole el redondito hoyo , que se estremecía a cada lengüetazo de mi carnosa y lujuriosa lengua de macho, mire la verga de Carlos enfundada en ese coño moreno entrando y saliendo, la tome con la mano y detuve el rítmico mete y saca de su pinga y la saque de aquel encierro , la tome con mi boca caliente y se la chupe divinamente hasta sentir sus latidos, dentro de mi boca apreté con fuerza mis labios y mi lengua en su glande carnoso suave rico y se lo chupe rítmicamente hasta saciarme de esa sed que me dio, al verlo tan cerca de mi boca, lo guie nuevamente al coño de Carmela y se enfundo nuevamente dentro de esa raja carnosa e hinchada, luego loco de placer coloqué mi glande en la entrada de aquella redondez del culo de Carmela y mire como sus pliegues anales me recibieron extendiéndose y abriéndose para darle entrada, mire como su ano se comía mi verga y desaparecía en medio de aquellas poderosas nalgas de la mulata Carmela, empezando una doble penetración de aquella, Carlos le daba por el coño y yo por el culo.
-Deliciaaaaaaaaaaaa machosssssss deliciaaaaaaaaa.
Nuestros cuerpos sudaban , yo montado como un perro en su culo, dándole rico sintiendo la presión anal en toda mi verga, ese vacío esa succión que solo los que han vivido eso lo sentirán, el roce con la verga de Carlos , las tetas de Carmela danzaban sus nalgas se estremecían, mis huevos chocaban en el culote de la mulata y chocaban también con los huevos de Carlos cuando los dos coincidíamos en la profunda penetración de nuestras vergas en aquella cuevas de placer.
-Carlos tienes que gozar este rico culo dale .
Nos detuvimos, y Saque mi verga totalmente hinchada, y Carlos la engullo deliciosamente lamiéndola babeándola toda chupándola mas y mas rico dejándola totalmente reluciente para el coño de Carmela, ella tomo la verga de Carlos e hizo lo mismo, mamándole la verga y dejándola lista, erecta , me tendí boca arriba y Carmela monto mi verga toda, y Carlos se incrusto en su ano de mulato reiniciando ese mete y saca , el olor de sexo, los cuerpos transpirados por el calor y la agitación, los sexos frenéticos gozando como tres animales en celo, ella se retorcía entre nuestros cuerpos, se sentía la hembra más deseada, con dos machos que la tenían gozando como solo ella sabia tener a dos machos así como nos tenía a nosotros, no andaba con cursilerías ni con remordimientos, le fascinaba sentirse así hembra plena, saber que los machos deliran por ella, saber que sus nalgas son inigualables frente a otras nalgas de otras hembras, saber que su coño es una fuente de placer que ella estreno a los 15 años al igual que su culo. Las oleadas de placer se hacían más continuas e ininterrumpidas hasta que Carmela sintiendo la proximidad de nuestros vómitos seminales se deslizo solo como una perra sabe hacerlo para zafarse de sus machos cuando ella quiere, nosotros nos paramos ella gateo en el piso entre nosotros que nos masturbábamos las vergas y ella acerco su rostro y lamia nuestros huevos por turnos , mientras que nuestras manos sacudían nuestras vergas , ordeñaban las pingas que rápidamente se dejaba sentir las contracciones de las eyaculaciones, Carmela abriendo los labios recibía nuestras leches, que bebía en lo que podía porque escurría por la comisura de sus labios nuestros semen, su rostro salpicado de leche, su cabello enredado sus tetas escurriendo el semen por los pechos en sus pezones negros y la leche blanca que goteaba a la alfombra mientras ella recogía con sus dedos los restos del semen que salía de nuestras pingas y se los chupaba con una sonrisa picara y traviesa.. hasta quedas rendidos en la alfombra los tres.
Paso un rato y nos metimos a la ducha los tres, bañándonos riendo jugando como tres adolecentes plenos de felicidad, Carmela nos invito a quedarnos a dormir con ella y así lo hicimos desnudos en su amplia cama ella en medio nos quedamos dormidos hasta que Carlos por la mañana se levanto y preparo un delicioso desayuno que compartimos con gran placer como compartimos el sexo.
Carmela nos conto -en el desayuno que por cierto fue un espectáculo verla en cueros por la casa, - que sus amigas Susy y Betty llegarían el fin de semana eran también de Ipanema y que no tenía planes para ellas, así que Carmela quedo en llamarnos para salir juntos.
aaaasu man brother...sueño con carmela, hasta me tira la paja alucinando que me estoy follando...bueenano relato.
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