La visita del compadre

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La visita del compadre

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Ajustar texto: + - Publicado el 15/10/2011, por: Anónimo

Hola me llamo Jazmín, tengo 43 años, casada hace 18 años, mi matrimonio ha sido bueno y en lo sexual no me puedo quejar, me describiré para que tengan una idea de cómo soy… soy güera, mi piel es blanca y a pesar de ser madura tengo aun lo mío, unos pechos que muchos hombres dicen que caben en una mano, así que ya se imaginan, no soy una modelo, así que soy de complexión media, como dicen (gordibuena) mis caderas es lo mejor de mi, anchas y paraditas mis nalgas. Esta historia que ahora cuento la termine de escribir en varios días mientras no estaba mi esposo, sucedió hace 3 meses aproximadamente cuando mi esposo me dio la noticia que venia mi compadre de Veracruz a quedarse unos días en casa por causa de trabajo, ya que vendría a hacer una obra aquí cerca y para no generar gastos, mi esposo le ofreció la casa, al principio debo reconocer que no me gusto mucho la idea, ya que desordenaría mi ritmo de vida, pero la invitación ya estaba hecha y no había vuelta atrás.
Mi compadre es un hombre fuerte siempre ha trabajado en la construcción, es alto moreno claro a la vista de una mujer es atractivo, pero nunca pensé nada con el ya que mas que amistad había respeto…
El día que el llego tuve que ir rápido a la estación de autobuses, cuando lo mire me dio una abraso fuerte y yo le correspondí, el camino a casa fue rápido, ya que platicamos de muchas cosas desde hace mucho tiempo que no nos visitábamos, llegamos a casa y mi esposo ya estaba ahí esperándonos, los deje en la sala platicando y me subí a mi habitación a darme un buen baño, tenia calor y me hacia falta… cuando baje mi compadre y mi esposo estaban tomando un tequila, me senté con ellos a platicar y no la pasamos muy bien, reímos, escuchamos música y recordamos tantas cosas de cuando ellos Vivian aquí en la Cd de México.
Después de unas horas yo se me sentía mareada y me despedí de ellos, mi esposo me tomo de la cintura y se repegaba a mi diciéndome que no me fuera, pero a fin de cuentas decidí irme en medio de miradas y piropos, cuando termine de subir las escaleras me di cuenta que si estaba algo tomada, fui al baño y me lave la cara un poco, ya en mi habitación me cambie como pude poniéndome un short de licra blanco que es así como duermo y una blusita de tirantes, me acosté y sin mas me dormí boca abajo olvidándome de cerrar la puerta y taparme; después de no se que tiempo escuche música mas fuerte y alguien que venia subiendo la escalera, creí que era mi esposo y no me dio importancia moverme, después de unos min no escuche ningún ruido y por la sombra vi que estaba alguien en la puerta y diciéndole que apagara la música y que ya se viniera a dormir, pero no me respondió y se dirigió al baño que esta frente a la habitación, después de un rato no regresaba y me levante de la cama para decirle que fuera a apagar la música, cuando veo la puerta entre abierta y mire a mi compadre recargado con una mano en la pared frente a la tasa y con la otra sostenía un vaso, no pude evitar mirar hacia abajo y mirar un pene colgando, acababa de terminar de orinar, se miraba grueso y de un tamaño considerable, puedo asegurar que mi boca estaba abierta sin dejar de mirar su pene, mientras mi esposo seguía cambiando la música en la sala, cuando se movió inmediatamente corrí sin hacer ruido hacia mi cama, ya estando acostada no podía dejar de pensar en ese pene, mi compadre tardo un poco mas en salir y me dije que la persona a la que yo le había hablado no fue mi esposo, si no mi compadre que estaba en la entrada de mi habitación mirándome y sin pensarlo me subí mas la licra para que se me metiera mas y me di la vuelta haciéndome la dormida, cuando mi compadre saliera sabia que el miraría y así fue. Después que se deleito mirando mis nalgas se fue a seguir tomando… no pude creer lo que había hecho, pero me agrado la emoción.
Al día siguiente me desperté y al bajar mi esposo y mi compadre ya estaban desayunando para irse a trabajar, los salude como si nada y no pude evitar notar las miradas de mi compadre y yo mas me movía coqueta, ellos salieron a trabajar y yo me quede a hacer las labores del hogar y todo el día pensando en la escena de anoche…
Cuando dieron las 3 de la tarde yo estaba lavando la ropa y mi compadre llego temprano, diciéndome que no llegaría un material que ordeno hasta el día de mañana, estando en el patio de atrás el se sentó en una banca y yo continúe lavando algunas prendas en el lavadero, dándole la espalda sabiendo que el me estaba mirando, tuvimos una agradable platica, el mirándome y yo coqueteando, riéndonos, bromeando pícaramente, así pasaron tres días entre miradas de el, y de mi parte coqueteaba con la ropa, sexy pero no vulgar, usaba escotes, shorts, me agachaba, cruzaba las piernas y a veces lo hacia frente a mi esposo sin que se diera cuenta, para mi todo era un juego que me gustaba y mas porque me sentía deseada…
El día sábado mi esposo llego temprano del trabajo, me dijo que invitaría a mi compadre a jugar futbol rápido y al terminar irían a la casa de una de mis cuñadas por su cumpleaños, ellos dos irían solos ya que con mi cuñada no nos hablamos por problemas que hemos tenido, mi esposo le llamo a mi compadre para invitarlo, pero al parecer llegaría tarde y escuche que le dijo mi esposo que cuando saliera de trabajar se fuera directo a la casa de su hermana para festejar el cumpleaños, mi esposo salió y como a la hora mi compadre llamo :
Compadre: _ Hola comadre como esta?
Yo:_ Bien gracias, su compadre tiene como una hora que se fue…
Compadre:_ Si comadre me dijo que iría a jugar, pero tengo que hacer un pago que es de una suma grande y le dije a mi compañero que fuera a la casa para que no hubiera desconfianza, no ha ido a buscarme nadie comadre?
Yo:_ Pues no compadre no ha venido nadie..
Compadre:_ Bueno comadre yo voy para la casa ahora, voy a cambiarme y voy con el compadre…
Yo:_ Esta bien compadre.
Al pasar media hora de la llamada, vino un sr llamado Juan, diciéndome que venia a buscar a mi compadre, me platico brevemente que son amigos desde hace muchos años y que el conocía a mi esposo ya que en algunas ocasiones habían convivido, me dijo que lo esperaría afuera, y yo lo pase a que esperara en el patio de la casa, ahí estuvimos platicando de la obra que estaban construyendo y en eso llego mi compadre, saludándonos y así los tres pasamos a la casa, los deje solos en la sala, para que hablaran, les ofrecí de tomar un refresco y al servirles, me dijeron que ya habían terminado de hablar de negocios, que me sentara con ellos a platicar y así fue, platicamos de tantas cosas que la charla se prolongo por un buen rato, me levante a recoger los vasos y les pregunte si se les ofrecía un café o un te, a lo cual ellos con gusto se decidieron por un café… dijo mi compadre si comadre un café con leche estaría muy bien para este clima frio, me dirijo a la cocina a poner agua para el café, pero no tenia leche ni azúcar, cuando le dije a mi compadre que iba a la tienda, me dijo, no comadre nosotros vamos, usted pone el café y nosotros la leche, y me miro sonriendo y sentí su doble sentido, pero hice como si no entendiera, pero lo mire coqueta y así salieron a la tienda de la esquina, después de unos minutos llegaron, trajeron, pan, leche, azúcar, ambos lo pusieron en la barra de la cocina y entre risas y platicas estábamos sirviendo el agua en las tasas, cuando mi compadre le dijo a Juan, oye la leche esta bien fría, a ver si así le gusta a mi comadre, o le gusta calientita, cuando dijo eso Juan me miro y dijo, que creo que le gusta calientita yo voltee a mirarlos y sonriendo coqueta, sabiendo a donde se dirigía su platica y les dije la verdad que si me gusta la leche calientita y mi compadre ya en la cocina me tomo de la cintura y se poso detrás de mi poniéndome su miembro entre mis nalgas, empujo muy despacio hacia adelante, como diciendo, esto te vas a comer, Juan se bajo del banco de la barra y fue a unirse a nosotros, para eso mi compadre estaba recargado en la barra y me tenia bien sujeta de mis senos, me besaba el cuello y metía su lengua en mi oreja y yo me retorcía, cuando sentí las manos de Juan en mi cintura y dándome un beso que me quito la respiración, mi compadre se separo y me dio vuelta y ambos subieron la falda, tocando y acariciando mis piernas, hasta que llegaron a mis nalgas y ambos me decían, que ricas nalgas, mira Juanito que rico se ve esto…
Me desnudaron y mi compadre me incoo en el centro de la cocina y ambos se miraron y me dijo Juan, ahora si va a tener su leche calientita y se sacaron sus penes, cuando los mire… no dude nada en tomarlos deseosa, y los metí en mi boca, succionaba, lamia, mordía como loca, después de un rato, dijo Juan que terminaba y me dedique a el succionándolo fuerte, mirándolo deseosa, pidiéndole con la mirada que me diera su leche en mi boca, era un deseo que necesitaba, ya que nunca lo había permitido de mi esposo, pero esto fue diferente, en minutos Juan vacio su leche en mi boca, me salpico la cara, el cabello, en mi pecho, ahora me daba vuelta y miraba el gran pene de mi compadre, se veía rico, grande, digno de ser mamado, quería exprimirlo, así lo hice, Juan me puso en cuclillas, para facilitarle a el tocar mi vagina, que para ese momento ya chorreaba, se metió debajo de mi y puso su cara en mi vagina y el decía, que ricos jugos, cuando paso su lengua por mi culito sentí un escalofrió rico, lo hacia muy bien, y volvió a decir Juan, que apretadito tienes el culito, y yo con la verga en la boca solo me movía, me pregunto mi compadre… se lo han metido por atrás comadre?, y sin decir palabra solo negué con la cabeza y en eso siento los chorros de semen en mi boca, sin sacar la verga de mi boca, succione y me tome toda esa lechita tan rica, seguí disfrutando de lo que hacia Juan, tuve un orgasmo tan rico en esa posición ahí en la cocina, me quite la ropa al ver que mi compadre y Juan se terminaban de quitar la ropa, me tomaron de la mano y fuimos a la sala, me tumbaron en el sillón grande y mi compadre no dudo nada en pasar su lengua por mi vagina, Juan me mamaba los senos, después de unos minutos, Juan se puso de pie en el sillón y me puso su verga en la boca, lo cual se la mame mas despacio, disfrutando cada centímetro, todas sus venas, me sentía tan bien teniendo mi boca llena, mi compadre bien dedicado en darme una rica mamada, cuando tuve mi segundo orgasmo, que no me detuve en gritar y jadear tan rico, mi compadre me acomodo y me metió su verga tan grande, que a pesar de estar mojada, sentí cada centímetro abrir mi vagina, no pude evitar gritar y decirle que me diera duro, que ambos me dieran y volvía a mamar la verga de Juan, mi compadre se salió y Juan se acomodo en el sillón, yo me di vuelta, quede de frente a mi compadre que me beso con tanta pasión, voltee a ver a Juan y tenia su verga bien parada, y me dijo, date unos sentones mamita, lo cual me incline y dirijo mis nalgas hacia su verga, el la metió con mucha puntería y de un sentón la metí toda en mi, así estuve dándome sentones en la sala de mi casa, la verga de mi compadre quedo frente a mi cara, me tomo del cabello y me la metió, cogiéndome por la boca, mientras Juan, aferrándose a mis caderas me daba mas y mas fuerte, yo mamaba la verga con mucha delicadeza, mamaba el tronco hasta abajo, tomaba los guevos, los chupaba, volvía a subir a la cabecita, y lo volvía a meter tan rico, de verdad gozaba lo que hacia, gozaba cuando Juan abría mis nalgas y me tocaba el culo, mi compadre me dio la vuelta y me volví a sentar en la verga de Juan, mi compadre me beso la espalda, hasta llegar a mis nalgas, las abrió y metió su lengua en mi culo, me decía, que rico culito comadre, ahora nos vamos a comer este culito virgen, y le decía que si, que me partieran en dos, por unos minutos, mi compadre estuvo metido entre mis nalgas y disfrutando de su lengua tuve otro orgasmo, mi compadre se dirigió a la cocina y fue por el bote de margarina, me la unto y sentí sus dedos como entraban sin ningún problema y yo paraba mis nalgas, las abría, se las estaba entregando, para su gozo ¡ en, un momento sentí como empezaba a entrar ese pedazo de carne tan rico que me hizo pegar un grito tan fuerte y mi compadre se detuvo un momento, pero Juan seguía penetrándome muy rico y fue eso que la verga de mi compadre se fue metiendo con los movimientos de Juan, cuando menos lo pensé ya la tenia toda dentro, yo solita comencé a moverme de atrás hacia adelante, no podía creer que tenia dos vergas en mi…
Mi compadre tomándome fuerte de mis nalgas, me decía, que rica esta comadre, siempre quise cogérmela, siempre me gusto su culito, me nalgueaba, me besaba la nuca, cuando Juan anuncio que terminaría, como pudimos, Juan se levanto y me puso su verga en mi boca, yo lo mame fuerte y sentí los chorros de lechita, así se lo mame hasta que ya flácido no tenia ni una gota mas…
Le gritaba a mi compadre que me llenara de leche el culo y no tardo mucho cuando sentí esa lechita inundando mi culo, saco su verga y me la dio a mamar, y la limpie tan bien como la de Juan…
Juan, se vistió y diciendo que se tenia que ir, que su esposa lo esperaba, por el dinero que lleva, mi compadre y yo nos metimos a bañar muy rico, cuando salimos de la ducha, sonaba el teléfono… era mi esposo que me preguntaba por mi compadre, le dije que acababa de llamar y que lo vería allá en la fiesta…
Mi compadre se vistió rápido y se fue ala fiesta, llegaron como a las 3 de la madrugada, los escuche llegar algo tomados, al otro día mi compadre volvía a Veracruz, no pudimos despedirnos como quisiéramos, pero cuando mi esposo se descuido un poco, me dio un beso tomándome de mis nalgas, diciéndome que me extrañaría…
Desde hace tres meses que solo me ha llamado un par de veces, planeando un nuevo encuentro…

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