sexo con mi perro

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sexo con mi perro

Categoría: Zoofilia Comentarios: 0 Visto: 29282 veces
Ajustar texto: + - Publicado el 23/06/2009, por: Anónimo

Hola amigas. Este es el segundo relato que escribo, el primero que se titula "Deseos ardientes" narra el cómo fue que me inicie en este mundo de la zoo, y cómo el perro de mi prima me sacó el primer orgasmo animal. Ahora como ya había mencionada en el primer relato, Luk , mi amante perruno vive en mi casa porque mi prima se fue a vivir a otra ciudad y nos dejo al perro para alegría y satisfacción mía.
Me han escrito muchas amigas, de distintos lugares, unas que me decían lo hacían con sus perros, y otras que pedían ayuda para poder hacerlo. Creo que algunas vieron realizadas sus deseos de ser cogida por un perro y descubrieron que esto no era solo una fantasía, sino una realidad de muchas mujeres, más que muchas, diría miles, mujeres en todo el mundo que disfrutan del sexo con un perro.
Encontré amigas que solo escribían de curiosas, pero también encontré buenas amigas con quienes platicar de esto que nos complace y conocer las travesuras que ellas hacen con sus mascotas.
Lo cierto es que hay mujeres de todas las edades interesadas en esto, estudiantes, solteras, casadas, divorciadas, viudas, etc. Y como dije muchas logran realizar su deseo. Y para que vean que no es solo interés de chicas jóvenes, que son las que más me escribieron, sino también de mujeres ya mayores , les pongo estos ejemplos , me escribió una señora divorciada que encontró en su perro alguien que le hace compañía y la satisface, otra que me llamó la atención es la de otra señora viuda que al no tener un hombre a su lado, descubrió que su perro podía darle momentos de placer, y tanto le gusto que ahora ya tiene cuatro perros para ella sola, se imaginan cuatro machos atendiéndote todo el tiempo, guauuu!!.
Algunas chicas me preguntan si todavía sigo con mi perro, les digo que si, sigo disfrutando de las cogidas que me da, y lo cierto es que cuando una lo hace por un tiempo, ya no puede dejarlo, es grande el placer que se tiene con un perro que ya no imagino poder prescindir de esto. Se que a muchas les pasa lo mismo por lo que me dicen mis amigas, es un placer distinto que nos llena. Un perro puede volverte loca de placer amiga.
Como mencione, sigue mi relación con Luk, mi hermana se fue a vivir a otra ciudad, a si que tengo más oportunidad, y nuestros encuentros son intensos, me gusta chuparle la verga y tomar su leche, y las lamidas que él me da son electrizantes, lengua áspera que hace estremecer y cuando me la mete ni que decir, es el placer mismo, arremete con fuerza y desesperación como todos los perros, pero lo mejor es cuando me anuda, sentir su bulbo crecer y palpitar dentro de mi es el clímax de la locura, me corro en orgasmos continuos hasta sentir como bajas de las nubes. Las amigas que experimentan esto de ser anudadas por sus perros saben de lo que hablo, es algo incomparable y hasta indescriptible, se tiene que sentir para saber.
Algo que también sucede cuando una tiene sexo con un perro, es que ya al resto de los perros ya no los ves solo como mascotas, sino como a alguien que te puede dar mucho placer. A mi me pasa eso, cuando veo un perro en la calle y es de buen porte me emociono y hasta me dan ganas de llevármelo a mi casa, pero eso no se puede, entonces me quedo húmeda y el que me tiene que bajarme la calentura es Luk.
En este tiempo tuve algunas nuevas experiencias, muchos perros me gustaron, así como una hembra se siente atraída por un macho, pero solo con algunos pude concretar un encuentro. Uno de ellos fue el perro de una amiga, un rotwailer muy lindo, cuando visitaba a esta amiga me quedaba mirando al perro, claro que con disimulo sin que mi amiga se diera cuenta, lo miraba y me humedecía. Es como cuando una ve a un chico lindo y bien dotado se emociona y hasta se excita, eso me pasa con algunos perros. La verdad no sabía cómo podría estar a solas con este perro, era imposible. Pero dicen que cuando una desea algo las cosas se dan, casualmente encontré a una pareja que tenía una perra de la misma raza y que buscaba un macho para hacerla cruzar. Les platique del perro de mi amiga y se interesaron, a mi amiga también le mencione el hecho y para mi suerte, ella se intereso también, daría a su perro a cambio de un cachorro. Fui yo quien cerro el trato, como la intermediaria. Quede con la pareja en llevar al perro a su casa donde estaba la hembra un día en que estaba en celo. Quede en una hora con la pareja, y con mi amiga una hora antes. Mi plan era recoger al perro llevarlo a mi casa, cogermelo y luego llevarlo donde la hembra, pero claro este perro lindo antes tenía que atender a la hembra humana que también estaba en celo jaja. Y se dieron las cosas como lo planee, recogí al perro, lo lleve a mi casa, pero cuando lo metí, mi Luk quiso pelear con él y los dos se mostraron agresivos. Tuve que llevar a Luk al patio y encerrarlo, calme al perro que estaba agitado y lo fui acariciando el lomo y hablándole suavecito para que se tranquilice
-tranquilo chiquito…….te voy a dar algo que te va a gustar perrito lindo
Y entre caricias baje mi mano a buscando su funda y sobandole logre que asome su punta roja, de allí, con mi lengua y mis labios pude lograr que lo saque todo , guauu una verga reluciente y sabrosa, era un poco más delgada que la del Luk ,pero más larga. Demás esta decir que me aloque viendo aquella verga, además que lo deseaba ya tanto tiempo, y allí lo tenía entre mis manos y en mi boca, como un rayo me desvestí y me abrí de piernas para ofrecerle mi concha, pero él nada, asomaba su lengua y se retiraba. Esto me estaba desesperando, fui corriendo a la cocina y traje pasta de hígado que me embadurne en la concha, entonces si se puso a lamer, son truquitos que una sabe. Después de una buena lamida, yo estaba totalmente húmeda y ya quería sentirlo dentro, me puse en posición de perrita y lo llame, pero se subía y bajaba, me estaba desesperando, uno por el tiempo, y otro porque ya estaba como horno y quería verga. Cuando volvió a subirse, tome su verga con una mano y lo guié a la entrada de mi cueva, y al sentir el calor y la humedad de mi vagina empujo y fue entonces que arremetió, uffff se veía que este perrito no había cruzado hace tiempo, bombeaba desesperado y yo feliz en las nubes, mi deseo se estaba realizando y este perro que me traía con las ganas puestas, ahora estaba taladrándome, y yo gimiendo de gusto. Me lleno de su semen sin abotonarme, fue mejor no tenía mucho tiempo, aunque me hubiera gustado, pero en otra será. Después de que lo sacó, pude ver en todo su esplendor aquel magnifico manjar que me había comido, me lamió y limpio con su lengua, me doy cuanta que todos los perros hacen esto, creo que es una gentileza con sus hembras, dejarlas limpias. Luego se limpio su propia verga a lo que yo ayude, pues me levante y le di las últimas chupadas, agradeciéndole lo rico que me había hecho sentir. Le di un poco de agua y unas galletas, mientras yo me aseaba para no oler a perra jaja, me vestí, le di un ultimo beso a mi nuevo amante y lo lleve donde lo esperaba la otra hembra. Lo deje mientras fui a otro lugar, volví después de dos horas, y la pareja me comento que el perro a un principio no mostraba interés, yo pensé tal vez algo cansado por la cogido conmigo y me reía por dentro. Pero después se intereso e hizo su labor, como todo buen perro. Esa tarde él se había cogido a dos hembras y lo hizo muy bien con las dos. Lo retorne a su casa, después de un tiempo mi amiga tuvo su cachorro de recompensa, y me dio las gracias, aunque las gracias era yo quien las daba, ella había ganado un cachorro y yo un amante jeje. Claro que cuando salí de mi casa con el perro aquella tarde después de la aventura, solté a Luk de su encierro y por la noche tuve que recompensarlo por haberlo encerrado, ya que nunca lo hacía, pero era la única forma de tener al otro perro, y lo recompense dándole unas mamadas y unas cogidas hasta dejarlo seco.
Otra aventura digna de contarse es laque tuve con dos perros, mi Luk y Frodo, que es el perro de unos vecinos con los que llevo buena amistad. Ellos tienen un perro del tamaño del Luk, que por cierto me interesaba como macho, era amistoso conmigo por que ya me conocía y también conocía a Luk, porque varias veces se encontraron cuando casualmente los dos salían de paseo y así se conocían En cierta ocasión estos vecinos tenían una boda en otra ciudad, y me pidieron si podía cuidarles la casa y darle alimento al perro, yo casi salto de alegría jaja, y acepte con gusto porque se me daba la oportunidad de tener a Frodo para mi. Viajaron un sábado por la mañana para retornar el domingo por la noche.
El sábado por la mañana fui a ver la casa y darle su alimento a Frodo, aproveche para acariciarlo y tocar su funda y ver como respondía, no hice más por que debía a mis clases. Por la tarde volví y quise intentar ya algo, le sobe la funda, pero no logre que lo saque, le ofrecí mi concha para que lo lamiera, pero apenas le dio una lamida y se fue a echar. Este perro no me va dejar con las ganas me dije y otra vez sobe su funda hasta que sacó un tanto pero nada. La verdad que con los perros me cuesta la primera vez, parecen no entender lo que una desea, es que te ven como una persona y no como una posible hembra a quien pueden montar. Lo deje porque tenía que ir a casa de una amiga, pero por la noche volví con más ganas y con el deseo de coger o morir en el intento jajaja, pero es lo que una piensa en ese momento. Tenía que poner mi experiencia en juego, me desnude y me puse de cuatro patas como una hembra en celo y le jugaba al Frodo, hasta le daba unos ladriditos, creo que me miro como si estuviera loca, pero al poco respondió y se puso a jugar conmigo, me mordisqueaba los brazos, pero sin lastimar, me lamía, eso se sentina sabroso, y de esta manera lo fui sobando entre juegos y le decía palabras cariñosas
- ven Frodo papito, te va a gustar… estas tan lindo que me haces mojar
Y su verga salio victoriosa y reluciente, era algo apetitoso que no lo pude rechazar y me lo metí en la boca y le di una buena mamada, como nunca había experimentado en su vida de perro, esto no lo podía recibir de una perra, solo de una hembra humana. Cuando ya estaba en todo su esplendor, me puse de cuatro y me lo ofrecí, su instinto le guió y se me subió, pero como todo novato arremetía sin atinarle, quería guiarlo, pero no se dejaba
-perro tonto, estate quieto…te voy a ayudar
Y después de varios intentos lo pude guiar y encontró lo que buscaba y comenzó ese frenético bombeo característico de los perros al coger, rápido y con fuerza. Yo ni que decir, en las nubes gozando de esta nueva cogida, convencida de que los perros me dan mucho placer. Cuando lo sacó el semen me escurría por las piernas. Quede tumbada y lamida, cuando el perro te lame después de cogerte, teniendo la vulva tan sensible es como descarga eléctrica. Después limpie la mancha de semen, me fui a dar un baño, me metí a la cama, vi un poco de tele y me dormí relajada y feliz.
Cuando desperté, pensé en que tenía todo el tiempo para volver a aprovecharlo a Frodo. Pero se me ocurrió algo para pasarlo mejor, fui a mi casa, desayune. Después les dije a mis padres que sacaría a Luk para pasearlo y luego iría a ver la casa, mi madre dijo que cuidado y se pelee con Frodo, le dije que no, que ya se conocían, y me lo lleve y de solo pensar en lo que me proponía se me mojaban los calzones.
Esta experiencia se lo conté a mis muy buenas amigas Rocio y Faby. Les escribí lo siguiente:
….No me vas a creer pero ya iba húmeda de solo pensar en los dos perros para mi. Al llegar a la casa, Frodo como que se enojó al ver a Luk, pero le hice cariñitos y se calmó. Tranquilos chiquitos les dije, si se portan bien, los dos lo van a disfrutar. Fui acariciando a los dos, yo acalorada me quite la ropa y me tumbe en el piso y los llame , quería que me lamieran y se quedaron mirándome, yo desesperada casi les grite, perros tontos vengan a lamerme!!. Cuando Luk me ve así corre a lamerme mis jugos, pero la presencia del otro perro creo que lo contuvo, y Frodo como que no entendía o se olvido lo que debía hacer, pero después de insistir Luk vino y me dio lengua, y ya sabes como eso es riquísimo, áspera y sabrosa la lengua de un perro, luego Frodo se animó y juntos se turnaban para lamerme y yo a estas alturas me corrí con tanto lametazo de mis dos amantes. Después otra vez yo se los acaricie y se los mame por turno alternando verga, el que lo sacó rápido fue Luk, Frodo tardó, pero igual lo saco grande y sabroso. Con tanta calentura, yo ya quería sentirlos adentro, me coloqué de cuatro y deje que elijan quien me montaría primero. Vino Frodo y se me subió, pero no me atinaba y se bajo, entonces se me subió Luk y como enseñándole al otro como debía hacerlo, me lo ensartó y me lo enterró completo, yo gemía de gusto, más que gemir creo que aullaba como perra jajaja. Después de bombear se bajo y le cedió el turno a frodo que se me subió, y otra vez que no le atinaba, tuve que ayudarle a meter la punta en mi gruta y zaz todo adentro, y a gozar con mi segundo amante. Cuando el Luk me penetraba le llame a Frodo para que se eche al piso y así poder mamarle la verga, pero no me hizo caso , se quedo mirando y dando vueltas, pero cuando él me cogía llamé a Luk que hizo caso porque es más obediente y ya sabe lo que le pido, vino por delante, lo hice tumbar en el piso y me engullí su verga, ay que rico tenía dentro de mí las dos vergas de mis machos, quería que los dos terminen, el uno en mi vagina y el otro en mi boca, pero el luk se levanto antes de terminar y Frodo había terminado dentro mío y se bajo. Luk volvió a subirse y esta vez arremetió hasta meterme su nudo y quedarnos colados, sentir como crece el nudo y como palpita es de locura amiga. Después de descolarnos con ese ploc!! que siempre me hace reír me quede tendida con las piernas abiertas y mis amantes que me lamían y limpiaban haciéndome estremecer otra vez. Como vez lo pase divino amiga. Hacerlo con dos fue lo máximo, si Frodo estuviera más tiempo conmigo estaría bien entrenado y creo que entendería lo que le pido y lo pasaríamos mejor haciendo un trío, peo igual lo disfrute con él, que sabe coger, si sabe.
Después, tuve que limpiar el piso para no dejar rastros de lo que allí había sucedido jajaja, me duche y me vestí, les di agua, porque creo que también se cansaron , luego su alimento y unas galletas que les gustan. Lo disfrute con frodo y él también conmigo, así se acordará de esta su hembrita cachonda. No se cuando lo volveré a tener, pero si se da una oportunidad claro que lo aprovecharé ni lo dudes..…
Ven amigas esto es lo que les puedo narrar de mis nuevas experiencias. No tenía intención de escribir nuevamente, a mi me parecía suficiente con el anterior relato. Pero lo hago a pedido de mis amigas, que me pidieron que escriba lo que a ellas les cuento.
Y que También sigo escribiendo poemas para los perros , una de muestra:
Desnuda a un perro me entregué,
era el instante de placer que soñé,
estocadas que me quitan la cordura,
y su nudo que me lleva a la locura.
No quiero decir con todo esto que solo me gustan los perros, también me gustan los hombres, pero el estar con un perro es un placer aparte.
Lo que si puedo decirles es que el sexo con un perro es algo que se disfruta y que también es algo que siempre lo tendrás en secreto, por eso utilizamos este medio para contactar con personas con gustos similares, y finalmente es decisión de cada una.

Habían pasado unos veinte días, desde esa intensa semana, la semana en la que Roc me hizo gozar de una forma casi inimaginable, durante esos días la pasión con mi perro se había convertido en casi una obsesión, continuamente buscaba ocasiones que llegaban mas tardías de lo que deseaba para que mi fiel compañero gozara de mí y yo de él.
Cada vez que Roc y yo nos fundíamos en uno, era casi como la primera vez, ya no existía el miedo a lo desconocido, pues poco a poco nos estábamos convirtiendo en expertos uno en el otro, pero cada vez que me disponía a su pasión, aparecían esos nervios, esos temblores en la pierna, esos hormigueos en mi vientre, esa intensa excitación, bastaba solo con recordar momentos con Roc, o tan solo con imaginar lo que iba hacer con él en la próxima ocasión para sentir esa excitación que llenaba mi cuerpo, que hacia arder las zonas más secreta de mi cuerpo.
Por fin llego el día que casi exigía de forma discreta, mis padres, por la noche me dieron la noticia "Mary mar, tu padre y yo nos vamos mañana a casa de unos amigos", eso me dijo mi madre, dichos amigos vivían a unos trescientos kilómetros, y se quedarían allí un par de días, mi hermano aun seguía en el extranjero con lo cual de nuevo iba a tener una oportunidad para disfrutar tranquilamente, si riesgos.
La mañana siguiente llego, me levante temprano, alegre, deseando que llegara el momento, me fui para el baño y me di una ducha, después baje a la cocina y allí estaban mis padres terminando de organizar los últimos detalles de su pequeña escapada, mi madre me explicaba donde había dejado la comida, mientras yo le respondía que no se preocupara, que yo ya me haría lo que fuese. No soportaba la larga espera, miraba un reloj que parecía no moverse nunca, así que me fui de casa a dar una vuelta con Roc, así mataría el tiempo y cuando volviera ya se abrían ido, durante ese paseo no paraba de contemplarlo y desearlo.
Cuando volví a casa todo estaba en silencio, había dejado a Roc fuera mientras hacia las comprobaciones oportunas, estaba totalmente sola, y aun que fue una tortura espere más o menos una hora por seguridad de que no volvieran a por algo.
Abrí la puerta del jardín y allí estaba Roc, que entro apresuradamente, no sé si lo captaba en mi olor o en mi forma de actuar pero sabía lo que iba suceder, olfateaba mi entre pierna a través de unos vaqueros, yo apenas notaba su hocico pues aun había dos prendas que separaban mi vagina de él, subí apresuradamente las escaleras que llegaban a mi habitación que había sido el lugar elegido. Roc me seguía muy agitado, era la primera vez que subía esas escaleras, las escalera que ese día diferenciaría donde Roc dejaría de ser un fiel amigo para convertirse en un añorado amante, busque en mi cajo esos calcetines tupidos los cuales ya hacía tiempo que tenían una misión asignada la cual no era calentar mi pequeños pies, si no proteger mi cintura de las garras de mi apasionado animal.
Roc con sus buenos instintos rastreaba mi hasta entonces desconocida habitación, la habitación de su sumisa dueña en la que primero fantaseando y después recordando había sido testigo de infinidad de masturbaciones, Roc seguía igual de agitado y yo, se podría decir que casi gemía, era mi respiración la que nerviosa luchaba por proporcionar algo de oxigeno a mi cuerpo, por instinto cerré la puerta de mi habitación, como buscando algo más de protección para ocultar lo que tenía pensado hacer, también cerré la ventana y baje un poco la persiana, me senté en la cama y rápidamente desenrolle esos calcetines de lana de color naranja no izo falta llamar a Roc pues este de inmediato se acerco a mí de nuevo buscando mi secreto aun oculto, quería mi sabor, el cual nadie lo apreciaba como él, pero esos malditos vaquero lo volvían a impedir, una vez le puse los dos calcetines me levante de la cama, me despoje de mi camisa, lance mis manoletinas lo más lejos posible, me desabroche esos odiosos vaqueros que tanto odio merecían, saque una pierna y al instante casi perdiendo el equilibrio la otra, quedaron en el suelo humilladlos donde debían estar hacía rato.
Mientras Roc intentaba montarme, yo con voz casi desesperada le decía "espera Roc espera tranquilo", con una voz que entre tantos cortes debido a la excitación apenas entendía yo misma, comencé a bajar un ya mojado tanga y Roc inmediatamente se abalanzo yo caí al suelo aun tenia es tanga celeste, aunque en ese momento la parte que había abrigado mi vagina era un azul intenso debido mi calentura, mi sexy tanga quedo en mis rodillas ya firmes en el suelo, junto con mis calcetines y mi sujetado que no me había dado tiempo a quitarme, pues Roc había decidido que ya era su momento.
Empecé a notar su salpicadura de una pequeña punta asomando yo miraba por debajo de mi cuerpo entre mis sujetos pechos con mi sujetador también celeste, Roc se fue aproximando poco a poco y ya le notaba intentando atinar en su lugar favorito, justo cuando pensé en mover mi mano para guiarle como tantas veces había hecho, Roc se introdujo dentro de mí lo más que pudo, yo reaccione cerrando mis piernas y con un severo gemido, pues aunque todavía era del grosor de un dedo, pero con esa fuerza que le caracterizaba me asentó su estocada.
De forma acelerada comenzó a bombearme con tal fuerza que agitaba todo mi cuerpo, mi manos no podían con tanto peso así que acabaron cediendo, puse mis codos en el suelo mientras mi mano derecha se cerró apretando mi camisa que cercana me serviría de apoyo, mi puño apretaba esa camisa, mientras yo gemía y gemía como solo Roc sabía hacerme gemir, y entre esos gemidos, el se hacía mas y mas grande dentro de mí, miraba una vez más por debajo de mi cuerpo y veía mi vagina rebotando ante las embestidas de Roc mi plano vientre temblando al ritmo de Roc, mis pechos que aun sujetos se movían en cada movimiento de la bestia que me estaba dando tanto placer, cambio su ritmo frenético a uno más tranquilo, justo cuando yo llegaba a mi orgasmo, ante tal placer levante la cabeza para situarla al lado de la de él que apoyaba en mi hombro, abrí suavemente los ojos y fue la primera vez que me vi mi rostro mientras tenía un orgasmo, el espejo de mi armario estaba en el ángulo perfecto veía mi cara de intenso placer como mis cajeas apretaban mis ojos y formaban arrugas sobre ella, mi largo cabello castaño que caía por un lado de mi cuello, veía mi boca abierta intentando respirar en una habitación cerrada con el aire más cargado que nunca e respirado, cargado de placer, de mi olor, de mi aliento, junto con el de maravilloso Roc, que ya había finalizado su embestida se recuperaba en mi espalda justo cundo yo menos fuerza tenia pues hacia segundos que había estallado en otro intenso orgasmo, Roc empezó a moverse y a tirar y yo solo notaba como mi vagina daba espasmos alrededor de su inmensa verga, como si intentara exprimir hasta la última gota de jugo canino, volví a mirarme en el espejo aquel espejo que estaba siendo reflejo de mi secreto.
No podía hablar no podía vocalizar solo jadeaba y gemía y no iba a intentar que Roc no se moviera pues estaba teniendo otro orgasmo de la maravillosas presiones que el pene de Roc hacia en mi interior.
Roc comenzó a tirar inclinándome hacia un lado para una vez más liberarse bruscamente, yo lleve de forma rápida mi mano a mi vagina introduciendo dos dedos en ella, escuchaba como me vaciaba de la gran cantidad del flujo de Roc, que caía en sobre mi ya sucio tanga que aun permanecía en mis rodillas, como todo ese jugo caía en el suelo, chorreaba por mis muslos, sobre mi mano, para deslizarse por mi brazo, notaba todo ese caliente fluido recorriendo mi cuerpo, sin más remido quede rendida en el suelo boca arriba los dedos que habían penetrado mi vagina para comprobar su estado, ahora estaban en mi boca, catando mi sabor y el de Roc en una mezcla ardiente.
Mi sudoroso cuerpo se recuperaba en el frio suelo, mi cabeza también descansaba en el mismo, la gire un poco con la intención de mirar a Roc, este lamia su extremidad más preciada por mí, para después acercarse a mi, lamiendo una vez más mi sudado coño, yo respondí arqueando la cintura y el cuello ahora buscaba ese espejo, mientras sacaba mis pechos por encima de mi sujetador con el fin de acariciarlo, una vez más la imagen era excitante me veía tumbada en el suelo con una pierna arqueada y la otra relajada sobre el suelo y mezclándose con el mar de flujo que invadían el suelo de mi habitación.
No tuve más remedio que parar aquello, pues de tanto placer mi vagina estaba tan sensible que una simple caricia me hacia estremecer de una forma algo molesta, pero para nada dolorosa.
Me levante del suelo en un desesperado intento por tumbarme en la cama al levantarme volví a expulsar esta vez un pequeño chorro de ese liquido tan preciado, me despoje de mi sujetador y quede tumbada en dicha cama, ya solo quedaban unos calcetines en un cuerpo que tanto me apresure a desnudar hacia ya un rato, al igual que Roc que también tenia sus calcetines puestos,
Roc seguía lamiendo ahora mi sucio cuerpo, le serbia cualquier parte, mi mano una pierna a todo lo que podía alcanzar desde el filo de la cama, al ver que le decía de forma suave que se quedara quieto se tumbo en la puerta cerrada de mi habitación.
Me bastaron unos 20 minutos tumbada para recuperar mi fuerza me levante y me quite esos calcetines mojados por los charcos que anegaban el suelo proporcionados por Roc, también volvi a liberar las garras de el, librándolo de sus calcetines. Salí de mi habitación me dirigí al cuarto de baño para beber agua, que mi garganta seca y rasposa con un leve resto del sabor que mis dedos me había proporcionado, esa garganta pedía esa refrescante y agradable agua casi a grito.
Volví a mi habitación y fue increíble la sensación conforme atravesé la puerta un inmenso calor azoto cada centímetro de mi cuerpo un inmenso olor a placer, mire el suelo donde quedaron ya no tan celeste ni inocente tanga, busque un ángulo de reflejo en el suelo y se apreciaba claramente un gran círculo donde yo me vacié, y otro más pequeño donde descansando en el suelo había continuado mi descarga, incluso mi cama tenia pequeños círculos en ese apreciado reposo,
Roc esa tarde se había portado como nunca, en las ocasiones anteriores siempre me torturaba cuando se subía y no conseguía encontrar el acceso a mi interior, o si lo encontraba, tras unos bombeos la sacaba involuntariamente, y yo casi a gritos le tenía que reclamar su falo, esa tarde consiguió de una vez lo que normalmente conseguía tras 6 o 7 intentos.
Me puse una camisa larga que me llegaba por encima de las rodillas, la cual Roc conocía pues era la que llevaba cuando nos fundimos la primera vez sin nada debajo saque a Roc de la casa para dejarlo en el jardín, después cogí varios utensilios de limpieza para eliminar el rastro de aquella habitación, destrozada ante nuestros placeres, limpie esos grandes charcos, cogí mi pequeño tanga celeste, junto a la camisita en la que mi puño se aferro cuando mi bestia me hacia suya, fui al baño y las deje en remojo, las manchas de la cama casi habían desaparecido por la brisa que entraba en mi habitación a través de la ventana que había abierto para ventilar esa habitación llena de placer, las frote un poco, y listo, ahora me tocaba a mi así que me fui a la ducha y me prepare un baño frote todo mi cuerpo sudado y pegajoso para quedar una vez más relajada ante tan intenso rato.
Habían pasado horas de tal encuentro, la habitación volvía a estar impecable tras miles de incensadas inspecciones buscando el mínimo rastro, mi ropa interior volvía a estar limpia y secándose, yo estaba tumbada en el sofá, miraba la tele sin verla, pues solo recordaba mi cara exteriorizando placer en ese espejo que mostro mi desenfreno, que mostraba los movimientos de mi cuerpo, los movimientos de Roc, y ya pensando en cuando seria el próximo encuentro.
Después de narrar en mi primer relato mis comienzos, en esta ocasión cuento otro día que seria inolvidable.

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