Mi madre me calienta (2) relato erotico xxx

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Mi madre me calienta (2)

Categoría: Incesto Comentarios: 0 Visto: 18897 veces

Ajustar texto: + - Publicado el 10/10/2016, por: anon

En efecto, ese semen era mio, mi madre se quedó atónita, no podía dejar de mirar sus bragas llenas de mi semen.

– Este hijo que tengo es un condenado guarro, encima con mis bragas, es totalmente inmoral, esta totalmente loco ¿como se le ocurre? En cuanto llegue a casa se va a enterar, le voy a enseñar a ser un chico educado y correcto, le voy a quitar sus ganas de sexo y mas aún de correrse por ahí.

Estaba hecha una una fiera pero aquel olor de mi semen mezclado con el olor de sus bragas la estaba poniendo loquita, se las acercó a la cara inhaló aquel perfume, se estaba poniendo cachonda por momentos. Los pezones se le ponían tiesos, el coño se le empezaba a mojar, estaba muy caliente

– No, no puedo, esto es inmoral, mi propio hijo, yo no soy así, no me educaron así… – se decía a si misma para sentirse mejor ya que no solo yo era el inmoral, ella estaba pensando también en mi, oliendo mi semen, a punto de lamerlo y restregarselo por toda la cara.

No se como se pudo contener pero dejó las bragas, las metió en la lavadora y siguió con las tareas de la casa, pensando todo el día en como me podría castigar para que aprendiera la lección

Yo mientras estaba en clase, totalmente empanado, como en un mundo paralelo, estaba pensando en que iba a hacer cuando llegara a casa, que me diría mi madre y peor, que me haría..

– Luis, Luis… – me dijo mi compañera de clase Bea ya que estaba “ausente” y no le hacia caso mientras me hablaba.

– ¿Que te pasa que estas tan distraído? Pensando en la novia ¿eh?

No se imaginaba que si estaba pensando en alguien pero no en una novia, otra mujer y que mujer, mi madre.

– No nada, es que no he dormido bien y tengo sueño, solo eso – que en cierta manera era verdad, vaya noche había pasado….

– ¿Seguro? Bueno pues atiende un poco hombre

La verdad que Bea era una amiga de toda la vida y nunca la había visto como una mujer hasta hace unos meses, es bajita, morena, con unas grandes tetas que destacan ante su reducida altura, unos pies pequeños pero bonitos (recordad que los pies me vuelven loco) y por si fuera poco era muy guapa, una carita de ángel con los ojos azules.

Tocó el timbre, terminó la clase y me dispuse a salir de la clase pero la profesora de latín, Doña Pilar me llamó, quería hablar conmigo.

– Luis te veo muy despistado y tus notas están bajando mucho

– Eeemm… si… es que no he dormido bien – yo seguía con mi excusa de siempre

– No me vengas con esas, no es solo hoy, te estas durmiendo en los laureles, voy a tener que llamar a tu madre a ver que le parece, ahora vete, ya hablaremos…..

Joder por si no tenía poco con lo mio ahora esto, encima se lo diría a mi madre, se cabrearía todavía mas, joder…….

Me fui al comedor a ver si me enteraba algo de comida, me senté solo en una mesa y empecé a pensar mas que a comer. Bea me vio y se sentó a mi lado.

– No me digas que has dormido mal porque no me lo creo – me dijo insistente

– No no es por eso pero es que no te lo puedo contar

– Sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras Luis somos amigos desde siempre – me dijo cojiendome la mano

Me sorprendió su comportamiento, ella empezó a gustarme como mujer hará unos meses pero ella nunca me había echo caso pese a mis insistencias por eso aquel cálido gesto de cogerme la mano me sorprendió

– Muchísimas gracias Bea, ya lo se pero ahora mismo tengo la cabeza echa un lío, te prometo que en cuanto pueda te lo contare todo

A pesar de todo eramos confidentes, ella también me contaba sus penas y desamorios, yo siempre triste por desgracia ya que si ella me aceptara podría hacerla feliz.

Terminó la hora del almuerzo y tocó volver a clase, pase todo el día muy inquieto por la hora de llagar a casa, ¿Que me aguardaría al llegar?

……………………………………………………………………………………………………………………………………………

Pués el momento había llegado, estaba frente a la puerta de casa, saqué las llaves, abrí la puerta y entré, aparentemente todo estaba muy normal, como si nada hubiese pasado, fui directamente a mi habitación, deje la mochila en el suelo y oí

– Luis, cariño ven al salón tengo que hablar muy seriamente contigo – me dijo mi madre con una voz muy firme

Muy despacio y sumisamente llegué al salón, allí estaba ella, de pie, con ropa informal, las zapatillas de estar por casa y sus gafas que se pone para leer y ver la pantalla del ordenador.

– Acércate

Yo obedecí cual perro a su dueño, me acercaba poco a poco y ¡PLAS! me dio una fuerte bofetada en toda de la cara.

– Eso por guarro, por mal hijo, pervertido, inmoral, con tu propia madre, asqueroso como se te ocurre te voy a dar el peor de los castigos, vas a a prender la lección, ya veras lo que es bueno, tu no sabes lo que hacían en el internado a niños como tu, degenerado

Todo eso me lo dijo gritándome a la cara, totalmente alterada, parecía que iba a explotar, me dio otra fuerte bofetada, me cogió de un brazo y me abalanzó contra un sillón. Se quitó la camiseta del pijama dejando al aire sus grandes tetas con aquellos pezones en el centro de unas grandes aureolas rosadas (se nota que se los habían mamado a conciencia), se quito también el pantalón quedándose en bragas, unas bragas rojo pasión medio transparentes que dejaban entrever su coño.

– Te gusta lo que ves ¿a que si? te vas a enterar, ¿has oído hablar de las terapias de choque? pues eso mismo voy a hacer yo contigo ahora mismo, muy a mi pesar te “ayudare” con tus calentones, esto tiene que parar.

Me subió la camiseta y empezó a quitarme el cinturón de los vaqueros violentamente

– Pero mama. Para joder, perdóname, no se en que esta pensando – le dije asustado, nunca la había visto en ese estado, parecía irónico, siempre había soñado en hacer aquello con mi madre pero no así, joder…

– De eso nada, has echo mal y tienes que ser castigado como es debido, vas a aprender a ser un buen chico.

Debería haberme resistido pero algo me paralizaba, no se si era la mezcla de miedo y excitación por ver a mi madre desnuda intentando masturbarme violentamente. Totalmente a su merced me quitó el cinturón y me bajó los pantalones hasta los tobillos, empezó a sobarme la polla por encima de los calzoncillos, empecé a empalmarme.

– Así, me gusta Luis, la verdad que tienes un buen rabo, vas a sufrir pero yo voy a disfrutar mucho, mira, lo que tengo que hacer por tu culpa, para “ayudarte” – me dijo ahora con una cara totalmente lujuriosa.

Seguía sobandome, me bajó los calzoncillos y dejó mi polla al aire, me la cogió y empezó a meneármela de arriba a abajo lentamente hasta que se puso dura del todo. Empezó a pajearme a toda velocidad, sin lubricante me estaba haciendo polvo la polla, me empezaba a escocer y estaba mas duro que una piedra

– ¡Ah…! mama para joder me haces daño, tu no eres así, tu eres muy pudorosa jamas imagine que me hicieras esto.

Sin parar de pajearme, levantó la cabeza me miró a los ojos y me dijo

– Lo hago por ti hijo, yo de joven era como tu, en el internado teníamos relaciones a escondidas nosotras las alumnas, hasta nos íbamos al ala masculina y follábamos en repetidas ocasiones, nos pillaron y nos castigaron duramente, así aprendí yo y así aprenderás tu, aunque me tenga que volver una degenerada te enseñare a ser un buen chico.

Joder, mi madre de joven era una guarra de cuidado, con lesbianas y todo, debieron castigarla muy duro para que se halla convertido en todo una “virgen”.

No paraba de pajearme seguía mas y mas rápido, tenia la polla dolorida y escocida no podía mas, me quería correr allí mismo y que parara de una vez.

– Mama, me corro – dije con un gesto de dolor por aquella brutal paja

– Ah no, de eso nada, esto acaba de empezar

Paró como un minuto en el que me cogió de los huevos y apretó con fuerza, me hacia daño pero también se sentía muy delicioso, me volvió a coger la polla me firmemente y se la llevó a la boca, empezó a lamerme el glande, dios se sentía en la gloria, notaba como su lengua me rodeaba toda la punta del capullo, me lamia el frenillo y orificio donde sale el pis. Jamas pensé que mi madre supiera tanto, iba a hacer que me corriera ya mismo en su boca…

– Te gusta verdad, tengo mucha experiencia, con ella te voy a “ayudar” cariño – me dijo sacándome la polla de su boca.

En ese momento me cogió y me deslizó un poco hacia abajo

– Preparate cariño porque la siguiente parte de tu terapia de choque va a empezar – me dijo mirándome a los ojos

¿Joder que coño iba hacerme? ¿Que se le abría ocurrido a mi loca madre?

De repente bajó la cabeza, me subió la polla y empezó a pasarme la lengua por los huevos , rodeándolos, bajando con su lengua hasta mi ano, me lamió todo el camino de mis huevos hasta el ano y empezó a lamérmelo. Oh dios, mi madre me estaba haciendo un beso negro joder, que guarra, jamas me lo hubiese imaginado pero se sentía muy bien, muy placentero, según dicen, los hombres disfrutamos mucho con el ano, no sabía si era verdad pero lo descubriría dentro de poco porque mi madre estaba dispuesta a todo y no iba a parar.

Me lo lamia con insistencia yo disfrutaba, me hacia sentir bien, mi ano cada vez se dilataba mas y mas, me metía la punta de la lengua por el culo literalmente, jamas me hubiese imaginado que aquello me gustaría pero en efecto, disfrutaba pero por poco tiempo.

– ¿Preparado?

No me dijo nada pero ya intuía que iba a hacer, si, me iba a follar el culo

Se volvió a agachar y me metió violentamente un dedo por el culo, de una vez hasta el nudillo.

– ¡AAAHH! ¡MAMÁ ME HACES MUCHO DAÑO! ¡PARA, PARA…!

– No cariño, esto es fundamental, no vas a querer oir hablar de sexo en tu vida.

Empezó con un mete-saca frenético con su dedo en mi culo, el dolor era extremo, me iba a romper, no podía soportarlo, me iba dar algo.

– Se que te duele horrores cariño, a mi también me dolo mucho la primera vez que me lo hizo tu tía Inma, pero lo hago por ti – me decía como si fuese normal aquella barbaridad que me estaba haciendo mi propia madre, encima me dijo que a ella se lo hizo mi tía, las degeneradas eran ellas y no yo.

Podía presumir de puritana y todo lo que ella quisiera pero a mi no me engaña se estaba poniendo súper cachonda, los pezones se le pusieron duros como piedras, el coño empezó a mojarsele y tenia una cara de viciosa que no podía negar.

No paraba, yo seguía con mi culo totalmente dolorido y sin cesar de ser follado por el dedo de mi madre mientras con la otra me cogió la polla, la cual tenia dolorida y roja por la paja que me hizo minutos antes, me la agarró de nuevo con firmeza y siguió meneándomela de arriba a abajo con violencia

Yo no podía mas, me iba a morir, me estaba follando el culo y pajeandome violentamente, me retorcía de dolor, cuanto mas me movía mas me dolía el culo porque me clavaba mas adentro, tenia las piernas paralizadas de dolor y placer, en cierto modo no me llegaba la sangre a alas piernas se me concentraba en la polla, dura y tiesa, roja de dolor y apunto de explotar en un violento éxtasis y chorros de semen.

En ese momento mi madre paro de pajearme, me miró, sonrió y en vez de uno metió dos dedos en mi dilatado y dolorido ano, siguió con aquel mete-saca brutal, me dolió todavía más pero se fue atenuando y dió paso al placer, el placer mas grande e interno que había sentido nunca, mi madre me estaba follando el famoso Punto G masculino, supuestamente la próstata que es estimulada a través del ano, pues aquello seria porque yo estaba en una nube de pasión y excitación. Cuando creía que ese era mi limite mi madre cogió de nuevo mi polla se la llevó a la boca y se la metió hasta el galillo, me estaba haciendo una mamada de dos pares de cojones, arriba y abajo, lamiendo todo mi falo de la punta hasta los huevos, paraba y me apretaba los huevos, me los lamia, seguía con mi polla, no podría resistir mas.

– ¡AAH! ¡MAMÁ ME VOY A CORRER!

– Eso mismo es lo que quiero, tu te lo pasas fenomenal corriéndote pero cuando termine contigo vas a desear no hacerlo, ahora correte en la boca de mama que aunque te este ayudando yo también voy a disfrutar

Ya no podía mas el estado éxtasis y frenesí me ocupaba todo el cuerpo, no pensaba con claridad, me estaba muriendo en vida, nunca me había sentido tan bien y mal al mismo tiempo. Tenia la polla dolorida a punto de explotar, mis huevos hinchados, repletos de semen y mi culo follado dolorido, hasta aquí había llegado, mi madre se metió mi polla hasta la garganta, apretó mis huevos con fuerza y hundió sus dedos en mi culo todo lo que pudo, en ese momento exploté cual volcán en un clímax de excitación, lancé un sonoro gemido de placer, mi polla empezó a lanzar chorros de semen en la boca de mi madre, lo sentía, nunca me había corrido tanto, ni en aquel sueño que tuve, mi madre se lo tragaba todo pero yo iba mas rápido lanzando leche, se le escurría por la comisura de los labios, se le puso una cara de autentica puta, lujuriosa y peligrosa. La leche que le escurría caía en sus tetas, ella también tuvo un orgasmo solo con hacerme sufrir a mi, las bragas le escurrían el flujo por los muslos hasta los pies, se veían mojados y deliciosos, no pudo mas, abrió la boca y soltó un gemido, mi polla salió y soltó el ultimo chorro de mi leche en su cara, manchándole aquellas gafas que llevaba y la mitad de la mejilla.

Los dos habíamos terminado de corrernos, no podíamos mas, yo me quede totalmente quieto en en el sillón, no me podía mover, estaba echo polvo, mi madre se levantó, se quitó las gafas lamió la leche que les había caído

– No creí que te corrieras tanto cariño, nunca había visto una tan abundante, no he podido saborear toda tu caliente, espesa y deliciosa leche – me dijo mientras se quitaba las bragas y se limpiaba la cara y el coño con el pantalón del pijama que se había quitado antes.

Se acerco a mi, subió la pierna, hasta mi cara, dejándome ver todo su mojado coño y me acercó el pie a la boca.

– Chupamelo, limpialo de mis fluidos, se que te encanta, te estarás preguntando como coño se yo lo de tu pasión por los pies de mujer ¿Que clase de madre seria si no tuviera mis “contactos” y espiara en el ordenador de mi hijo? – realmente me sorprendió – es totalmente asqueroso pero por primera vez para mi y para ti los vas a vivir – me dijo sonriendo, con cara de autentica loca salida de psiquiátrico

En efecto, los pies de mujer me vuelven loco, empecé a lamer desde la punta de su talón hasta el dedo gordo, ella se estremecía, yo también, seguí lamiendo la planta del pie y todos sus deditos, acababa de correrme y ya notaba como se me ponía dura de nuevo. Termine con un pie y acto seguido me acercó el otro, nunca había echo esto, solo lo había visto en los vídeos e imágenes que hay por internet, me encantaba, no dejé sin lamer ni un milímetro de aquellos perfectos y lujuriosos pies, tragando toda mi saliva y el resto de sus juegos que habían escurrido desde su coño, haciendo todo un coctel salado de excitación y lujuria, mi fetiche echo realidad y encima con mi madre ¿que mas se puede pedir?

– Te ha gustado ¿eh? ya lo sabia yo, ahora vete a darte un baño que vamos a cenar enseguida

Me levanté como pude y le hice caso, me fui al baño a darme una ducha, solo tuve que quitarme la camiseta y los calcetines porque ya venia medio desnudo del “castigo” que había recibido, dulce y amargo castigo, por un lado dolía pero por otro lado, no había disfrutado así en mi vida, vale que doliera pero también era muy excitante, encima echo por mi madre, por mi tremenda madre que siempre me ha puesto cachondo cuando la veía

Llené la bañera y me metí, necesitaba un gran baño caliente, cerré los ojos, estaba totalmente relajado, como si estuviera en una nube y pensé en aquella situación que estaba viviendo, parecía totalmente surrealista, como si estuviese viviendo una mal película pero a mi me estaba encantando, nunca hubiese pensado que tendría tal relación con mi madre, me hubiese conformado con verla desnuda y matarme a pajas pensando en ella pero lo que estaba sucediendo era muchísimo mejor, la había visto desnuda si pero ella me había echo la paja, la mamada, me había follado el culo para mi doble sensación, se había tragado toda mi leche tras correrme en su boca y por si fuera poco me había dejado lamer sus bonitos pies de punta a punta haciendo realidad mis mas lujuriosos deseos.

Pensando en todo aquello me puse cachondo de nuevo, reviviendo por un momento todo aquello me puse duro, sentía de nuevo su mano en mi erecta polla, masajeandomela, con un lento va y ven poniendo mas y mas duro, aumentando la velocidad poco a poco, cogiéndome con una mano los huevos y haciéndome un suave masaje, me sentía en el cielo, tomando un caliente baño en toda regla, imaginando aquella masturbación que mi madre me hacia, sintiéndola, con el ano aun dilatado y dolorido me lleve un mano hacia el y empecé a juguetear con la entrada porque digan lo que digan me encanto aquella sensación, me ponía cada vez mas y mas cachondo solo con aquella situación que me estaba imaginando. En ese momento abrí los ojos y mi sorpresa llegó al ver a mi madre haciéndome todo lo que estaba imaginando, no me lo imaginaba estaba pasando de verdad, no se como cojones lo había echo pero había entrado en el baño en total silencio y había logrado meter sus manos en el agua y empezar con aquella dulce masturbación submarina que yo creía fruto de mi imaginación, y yo creyendo que lo único que era real de todo aquello era mi mano jugueteando y entrando por mi ano.

– ¡MAMÁ! ¡Que coño haces aquí, me has dado un susto de muerte! – dije yo dando un respingo hacia arriba, salpicando agua y mojando la cara y en las tetas a mi madre que venia ya con el pijama.

– Hola de nuevo cariño, ¿no creerías que había terminado de “ayudarte”? Esto no termina aquí, hay que tener constancia para que surja efecto. Te he visto tan relajado que me daba pena molestarte, ¿Te gusta lo que te hago a que si? – me dijo sonriendo con su bonita boca sin dejar de masturbarme.

– Eeemmmm…. si mama… me esta encantando – en efecto era así estaba súper cachondo, nunca me había sentido tan sucio mientras me daba un baño

– A si me gusta cariño, he visto como llevabas la mano a tu ano, que tierno, sabia yo que te iba a gustar esa zona, ahora voy a subir el ritmo, quiero que te corras ya mismo, es parte fundamental de tu reformación, además se me quema la cena, tengo que darme prisa.

Eso mismo hizo, empezó a pajearme cada vez mas y mas deprisa a la vez que seguía masajeandome los huevos que se me hinchaban de semen otra vez, yo me estremecía, me mordía el labio, el agua de la bañera se movía violentamente, yo no me conformé con la entrada de mi ano, empecé a follármelo con uno de mis dedos con un mete saca lento ya que seguía dolorido, no tardé en correrme en un gran orgasmo, soltando dos chorros de semen bajo el agua.

– A si me gusta cariño, muy bien, termina de darte el baño, limpialo todo y ven a cenar – me dijo mientras sacaba las manos del agua y se las secaba con una toalla.

Terminé, lo recogí todo, me puse el pijama y fui a la cocina a cenar, llegué y me encontré la mesa puesta, con mi comida favorita, mi madre con su pijama de cara a los fogones culminando todos los detalles.

– Ves cariño, tu comida favorita como a ti te gusta, necesitas alimentarte bien, lo vas a necesitar para seguir reformándote y llegar a ser un buen chico – me dijo mientras se acercaba, dejaba un plato en la mesa y me daba un cálido beso en la frente.

– Muchísimas gracias mama, esta todo delicioso pero ¿es que no va a venir papá a cenar?

– Claro que no Luis, hoy no a estado en casa en todo el día, ¿como crees que hubiese podido “ayudarte” con “lo tuyo” con el por la casa?

– Cierto, pero mañana viene a comer el hombre que le puede dar el trabajo aquel que buscaba, además venia con su mujer ¿no?

– Si hijo, tu vas a comer con nosotros a si que te tienes que comportar muy bien, es muy importante para tu padre que salga bien.

Aquella cena estaba deliciosa, mi madre era todo una cocinera, además tenia un hambre increíble después de aquella “movida” tarde.

– Buff… No puedo mas mamá

– Muy bien, yo recojo aquí tu vete a ver la tele si quieres, ahora voy yo

Me fui al salón, encendí la tele y empecé a ver una de esas horribles series que echan por las noches, me aburría mucho, para ver eso me iba a dormir pero en es momento llego mi madre

– Estas viendo esta mierda de series, anda dame el mando – me dijo mientras se sentaba en el sofá a mi lado

Empezó a pasar los canales de la tele uno a uno hasta que llegó a uno de los canales porno que hasta el momento estaban codificados

– Pero mama si este canal ayer no se veía – le dije asombrado

– Ya, ya lo se cariño, esta misma mañana lo he contratado para que lo veamos los dos juntos, yo no veo estas cosas pero por “ayudarte” hago lo que sea preciso – me dijo tiernamente mientras me pasaba la mano por la cara.

Estaban emitiendo una película, una película de dos adolescentes follándose a su profesora madura de grandes tetas y gafas encima de la mesa de clase mientras el resto de la clase los miraba fijamente e iban poniéndose cachondos, desnudándose, pajeandose, los dos que se estaban follando a la profesora le metían la polla uno por la boca y otro por el coño, los demás de la clase empezaban a juntarse entre ellos empezando a follar, montando una tremenda orgía con toda la clase. Follando todos con todos, tíos con tías, tías con tías, hasta tíos con tíos se veían, era un descontrol, a la profesora ya no solo le follaban la boca y el coño, otro le petó el culo y una de las alumnas la desnudó entera y empezó a mamarle las tetas y el clítoris.

Mi madre y yo no perdíamos detalle de la película, nos poníamos cada vez mas y mas cachondos, mi madre se frotaba los pechos, se le notaban los pezones bajo la camiseta del pijama, se metió la mano por la camiseta, se pellizcaba los pezones, gemía, bajó la mano hasta su coño y empezó a masturbarse, a jugar con su clítoris y sus labios vaginales, se notaba como se mojaba, le veía la mancha en el pijama. A mi se me ponía dura, estaba totalmente palote, ya no sabia si mirar la peli o mirar a la guarra de mi madre, en ese momento puso la mano en mi muslo, acercó la mano a mi entrepierna me toco la punta del capullo por encima del pijama, me lo toqueteaba y se reía hasta que metió la mano por el pantalón y me lo agarró, empezó a pajearme de nuevo, hoy estaba insaciable mi guarra madre, arriba y abajo no paraba de ponerme con una moto, ella mientras se seguía haciendo un dedo, mojándose entera.

Yo ya estaba a punto de reventar otra vez joder, me iba a explotar la polla, mi madre también estaba muy cachonda, nunca la había visto masturbarse lo que incrementaba mi calentón encima con aquella película puesta que ya estaba a punto de terminar, estaban todos los alumnos terminándose de pajear para correrse sobre sus guarras compañeras y sobre su madura profesora tetona, se corrieron sobre ellas, se comían el semen, parecía que les gustaba, se lo esparcían por sus cuerpos desnudos, era su momento, empezaron a frotarse violentamente el coño y el clítoris todas llegando al orgasmo lanzando chorros de fluidos vaginales por toda la clase, acabó la película con todos embregados en aquella mezcla de fluidos.

Mi madre dejo de masturbarse ella y de masturbarme a mi

– Uff… A estado bien ¿eh? Muy excitante, a causa de tu calentón diría que si te ha gustado – me dijo riéndose – venga que la película nos ha dejado a medio y hay que terminar cariño.

Se levantó del sofá me cogió de un brazo y me llevó hasta su habitación, me tumbó sobre le cama y empezó a desnudarse enfrente de mi, quitándose la parte de arriba del pijama, dejando al aire esos grandes pechos y sus erectos pezones que masajeaba con gusto, después se quitó el pantalón mostrándome todo su rosado y mojado coño medio depilado, por ultimo se quitó los calcetines, me mostró sus cuidados pies y me tiró la ropa encima, como si de un juego entre una parejita se tratase.

– Te veo con el mástil firme eso es que te gusta lo que ves, me gusta que te guste porque yo esto lo hago por ti, para “ayudarte” – me dijo de pie en frente de la cama, mirando mi tiesa polla.

Seguía empeñada en decir que era para “ayudarme”, yo sabia muy bien que lo decía para no sentirse mal porque ella en el fondo era como yo, una guarra y deseaba que hiciéramos aquellas cosas con igual o mas ganas que yo.

– Ahora cariño relájate y disfruta mientras puedas porque como parte de tu castigo no voy a parar hasta que te corras, dormirás conmigo y como tu padre no esta podemos hacer todo el ruido que queramos – me dijo mientras subía hacia mi a cuatro patas desde los pies de la cama.

Siguió acercándose lentamente como si fuera un gata en celo remolona, se puso encima de mi erecta polla, me la tocaba por encima del pantalón, me daba lamidas en la punta y se reía como si fuera una niña inocente jugueteando por primera vez, aquello a mi me ponía a mil, no solo por sus jugueteos si no porque la miraba y por abajo veía sus tetas colgando, casi rozándome los muslos, a lo lejos los pelos de su coño y si miraba por arriba veía el contorno de aquel maravilloso culo que tenia. Dejó de juguetear por encima, ya no se conformaba solo con eso, me bajó el pantalón hasta los tobillos

– Yo te quito los pantalones y tu quitate la camiseta que así vas a estar mas cómodo – me dijo mientras me sacaba los pantalones del pijama por los pies – Mmm…. Tu también tienes unos bonitos pies hijo, nunca había pensado en ellos así hasta que vi en tu ordenador aquellas fotos y vídeos, me dijo mientras me los cogía y me los masajeaba, se sentía muy bien.

– Tu lo hiciste conmigo asi que yo te lo haré a ti – me dijo

Estaba hablando de mis pies, no solo me los masajeaba, me los olía hasta que llego a chuparmelos, como yo había echo con los suyos antes, desde el talón a la punta de arriba, yo me estremecí, me encantaba, ahora entendí porque ponía tanto aquella practica, no paraba de lamerme los pies a ambos nos gustaba, sobre todo a mi, se sentía fantástico, no paraba de juguetear con su lengua por toda mi planta hasta llegar a los dedos, metiéndose cada uno en la boca, exprimiéndolos, jugueteando con su lengua entre ellos, me estaba poniendo muy cachondo, parecía increíble pero me gustaba. Dejo mis pies y con su juguetona lengua fue subiendo por toda mi pierna hasta llegar a mi polla

– Muy bien cariño, dejamelo todo a mi – me dijo subiendo de nuevo hasta mi polla y cogiéndola firmemente con una mano.

Joder, hoy mi madre estaba insaciable, me estaba dando un día….

Como si fuera la mar de normal, sacó un bote de lubricante del primer cajón de su mesilla ¿porque coño tenia ahí un bote? Algo me ocultaba, echó un poco por mi polla y me empezó a masturbar, lentamente de nuevo ya que quería que durara mi erección para “jugar” por un rato, con la otra mano me masajeaba los huevos como siempre ella quería que me corriera si o si, era como su manía. Poco a poco subía el ritmo, yo ponía una mueca de satisfacción en la cara, ella me miraba y sonreía, en verdad me estaba haciendo sufrir, llevábamos toda la tarde igual ya me dolían los huevos, no podría soltar ni un gramo mas de semen pero eso a mi madre le daba igual, ella tenia razón, en cierta manera era un castigo y amén de que se me estaba haciendo cuesta arriba.

– Mamá, para, me duelen los huevos, llevamos toda la tarde – le dije casi como una suplica.

– De eso nada cariño, nadie dijo que esto fuera a ser fácil pero tenemos que seguir, yo voy a poner todo de mi parte para que lo consigamos – me dijo ella manteniendo su cabezonería y su cruzada personal contra mis ganas de sexo y demás calentones que tenia.

– Ahora vamos a innovar cariño, vamos a hacer cosas nuevas, ya veras como te gustan – me dijo soltando mi polla y mis huevos.

Se recostó, cogió de nuevo el lubricante, me volvió a echar un poco por la polla y se se embarró las tetas, sobandoselas, esparciéndolo bien por todos lados, tocándose sus duros pezones, le gustaba, se le veía en la cara.

– Ahora cariño te voy a hacer una paja con las tetas, lo he visto en muchos de esos vídeos que ves por internet, seguro que te gusta – me dijo mientras seguía frotándose las tetas embadurnadas en lubricante y se acercaba a mi polla todavía tiesa.

En efecto, mi madre me hizo una paja cubana, se acercó con sus grandes y lubricadas tetas a mi polla, me la sobaba con ellas, nos masajeaba mutuamente, me pasaba la polla por sus pezones, se notaban duros, a mi me ponía cachondo sentir sus pechos en mi polla y mis huevos, ella tenia los pezones como una piedra, nos estaba gustando a los dos, se notaba, dejó de masajear y se dispuso a atraparme la polla con sus tetas, no lo conseguía al principio, el lubricante hacia muy bien su trabajo, hasta que por fin consiguió metérsela entre las tetas, puso la mano entre las dos para que no se escapara mi escurridiza polla y empezó con un sube y baja, lentos, sintiendo como resbalaba mi polla por su canalillo, como aquellos grandes pechos se tragaban toda mi polla, era fantástico, nunca me habían echo una, mi madre me dijo que tampoco pero no me lo creo, era como si tuviera mucha practica, en fin, estaba en la gloria, seguía súper cachondo y duro, mis huevos duros también pero no podía parar, seguí sin correrme ni con intención de hacerlo, eso llevo a mi madre a cambiar de táctica

No paraba de hacerme la paja cubana pero subió mucho el ritmo, iba muy rápido, era tremendamente excitante, me encantaba y por si fuera poco cada vez que mi polla estaba mas arriba me lamia la punta, joder era impresionante, totalmente increíble, me excitaba a mas no poder, me dolían mogollón los huevos, me estaba volviendo loco a punto de explotar pero sin poder hacerlo, era muy frustrante.

Mi madre se dio cuenta de mi situación y paró, paró apenas 5 minutos, se levantó, me observó al borde del éxtasis, con un gesto en mi cara de excitación y sufrimiento a partes iguales, mi polla todavía tiesa y palpitante, mis huevos duros, secos de semen del tragín que tuvimos esa tarde, se dio cuenta de que necesitaba a descansar por lo que empezó ella a darse gusto, seguía frotándose los pezones y las tetas, bajo las manos, empezó a sobarse el culo, llevo sus manos a delante y empezó a jugar con su clítoris erecto, jugueteando con sus mojados labios vaginales. Mientras ella disfrutaba yo casi me dormía en la cama parecía increíble viendo la despampanante mujer que tenia enfrente masturbándose pero estaba totalmente agotado mi propia madre me había pajeado durante toda la tarde dejándome los huevos secos.

– ¡Ah, no! ¡De eso nada, no te puedes dormir todavía! – me dijo dándome palmaditas en la cara para espabilarme

– Viendo que necesitas un respiro ahora vas a ser tu el que me de placer a mi

Acto seguido se subió a la cama se puso de pie encima de mi con una pierna a cada lado de mi cuerpo, la observe en su plena desnudez, sus carnosas tetas lubricadas, ese ombligillo, sus caderas, su mojado coño chorreando fluidos por el muslo, sus esculturales piernas y sus pies, fue andando despacio, para que la contemplara entera, de arriba a abajo, hasta que llegó a la altura de mi cara se puso de rodillas, se abalanzo contra mi y puso sus pechos en mi cara.

– Lámelos cariño, lámelos como cuando eras bebé, succiona los duros pezones de tu madre y hazme muy feliz

Eso mismo hice los cogí con mis manos, los lamí enteros, pase mi lengua por todo rincón de aquellas tetas, lamí sus duros pezones, repase sus grandes aureolas y succione fuerte, no perdía detalle de su cara con mi mirada, le gusta, es mas le encantaba, se debía sentir como hace mucho tiempo cuando era joven y follaba a menudo, me alegraba que mi madre fuese feliz mas todavía si era yo el que le daba la felicidad, por ultimo lamí su canalillo y por donde me había echo la cubana. Le di un ultimo lametón a sus pechos y se incorporó, se levantó de nuevo, se puso encima de mi cara, dejándome ver todo su mojado coño, rosado y con bastante vello púbico, dio la vuelta, venia de espaldas a mi polla, ya un poco desinflada, pues ahora estaba justo de cara a ella, me la miraba.

– Ahora cariño, voy a poner mi coño en tu cara, quiero que lo chupes como si fuera un chupa-chups, que lo lamas de arriba abajo, lo succiones, le des placer a mi clítoris, hasta que metas tu juguetona lengua por mi coño, vas a hacer muy feliz a mama y yo te sabré recompensar.

Bajó lentamente, se apoyó en la cama y se puso a cuatro patas, situando su mojado coño en mi cara y mi polla en la suya, acto seguido ella empezó a pajearme de nuevo, alternando con varia chupadas que me daba al glande, yo empecé a lamer los labios vaginales de su coño, mojados y rugosos los sentía en mi lengua, los succionaba, ella disfrutaba, se la oía gemir y estremecerse. Subía la lengua hasta su clítoris, lo repasaba entero, le encantaba, se la oía gemir mas fuerte cuando pasaba por encima de el, volvía con mi legua hasta su coño, la deslizaba por encima, bajando hasta su ano, me dispuse a lamerlo, sentí que le gustaba, nunca imagine que algo tan sucio supiera tan bien, se dilataba mas y mas a cada uno de mis lametones, al poco ya estaba lo suficientemente dilatado para que mi lengua cupiera, la metí por su ano, ella soltó un fuerte gemido, le temblaban las piernas.

– ¡Oh cariño! Mi culo, fóllalo, fóllalo, yo tambien follare el tuyo – me decía gritando entre jadeos.

Me levantó la polla y los huevos y sin dejar de masturbarme metió un dedo por mi culo, no fue difícil ya que aún estaba tierno y dolorido, empezó con un suave y excitante mete-saca a la vez que seguía masturbándome la polla, yo metía y sacaba mi lengua de su ano, lamiéndolo enteró, totalmente dilatado me dejaba lamer lo mas profundo me mi guarra madre, le estaba encantado aquello, hacia mucho que no tenia relaciones y ahora se encontraba haciendo todo tipo de cosas con su hijo. Deje tranquilo su ano para llevar mi lengua de nuevo hasta su coño, esta vez con mis manos abrí sus labios vaginales y empecé a lamer su interior, toda la parte externa, desde su erecto clítoris hasta la entrada de su vagina, pasando por encima y haciendo especial incapié en el agujerito por donde hace pis, lamiéndolo profundamente ella se estremecía y empezaba a subir el ritmo de sus gemidos, la boca se me llenaba de sus deliciosos fluidos. Por fin me dispuse a lamer la entrada de su vagina, mi madre ya estaba totalmente a cien, no tardaría en correrse y fundirse en un orgasmo, lamí cuidadosamente la entrada, se dilataba poco a poco hasta que logre meter toda mi lengua en su maduro y mojado coño de principio a fin, tocando y sintiéndolo en mi lengua, me encantó aquella sensación y a mi madre también y que en ese momento de éxtasis mi madre se corrió con un profundo y sonoro orgasmo.

– ¡¡¡AAAAHHHH!!! ¡¡¡SIII!!!

Yo solo lo había visto en vídeos pero mi madre era un autentica squirt me había bañado literalmente con sus fluidos vaginales, estaba totalmente empapado, había tragado gran cantidad de ellos y había mojado hasta la cama, se retorcía entre gemidos, las piernas y los brazos le temblaban, casi desfallecía.

– ¡Cariño ha sido uno de los mejores orgasmos de mi vida! ¡lo has echo a la perfección, ahora te toca ti!

Seguía masturbándome, ahora con mas insistencia y velocidad que nunca, no pararía hasta que me corriera sobre ellas pero no seria fácil, ya me había corrido dos veces hoy y una tercera iba a costar.

– Parece que va a haber que esforzarse mas aún para que termines corriéndote cariño, me lo estas poniendo muy difícil pero ya se que hacer, terminare la paja con los pies, en los vídeos que te gustan lo hacen mucho.

Me dio un ultimo lametón, me sacó el dedo de mi dolorido ano y se sentó mas alejada en la cama mirándome a mi y colocando sus pies sobre mi pubis

– Nunca he echo esto cariño, sera nuestra primera vez, espero que te guste – dijo mi madre mientras me echa un poco de lubricante en mi polla y otro poco en sus pies

Empezó dándome unos golpecitos en la polla con los pies, luego con un pie me apretó los huevos y con el otro me cogió la polla entre los dedos pulgar e índice, la cogió fuertemente y empezó con un suave sube y baja, haciéndome una paja con el pie, era fantástico nunca me lo habían echo y la verdad es que era muy excitante, me encantaba, el poco de empezar sin dejar de apretarme los huevos con uno de sus pies me soltó la polla con el otro y empezó a restregármelo de arriba a abajo, empujando mi polla hacia mi cuerpo para que no se moviera seguía con el va y ven por toda mi polla.

– Te esta encantando cariño, lo noto en tu tiesa polla – me decía sin parar de pajearme con los pies

En efecto, era la gloria, estaba muy cachondo, era casi como un sueño que mi madre me estuviera haciendo aquellas cosas que hasta el momento solo había visto en vídeos porno y no creí que los viviera, por lo menos no tan pronto y menos con mi madre. Acto seguido me la cogió con los dos pies y siguió lentamente, arriba y abajo con los bordes internos de los pies, sin cesar, nunca me imagine que una paja con los pies fuera tan excitante, encima me la hacia mi madre, con sus pies que yo siempre miraba cuando iba descalza, los que minutos antes había lamido y relamido cada rincón con insistencia.

– Cariño, me esta costando hacer que te corras y no podemos parar hasta que lo hagas, voy a tener que insistir todavía mas, quizá te guste verme masturbándome mientras sigo pajeandote con los pies – me dijo tumbándose entera en la cama, boca arriba, sin apartar sus pies de mi, abriendo bien los muslos y dejándome ver todo su mojado coño maduro.

Ella seguía dando placer a mi polla con los pies insistentemente, pin pan, de arriba a abajo, subiendo el ritmo, cada vez mas rápido. Se llevó una mano al coño y empezó masajearse los labios vaginales, frotándose de arriba a abajo, lado a lado, le gustaba, se le veía lo mojada que estaba, las mujeres no solo pueden hacer dos cosas a la vez, ella estaba frotándose el coño, pajeandome a mi y apretujando sus grandes tetas con sus manos, jugueteando con sus pezones. Empezó a abrirse el coño, frotándose todo el interior, disfrutando, se le alteraba la respiración, se mojaba mas y mas, dejaba su erecto clítoris a la vista, jugaba con el, lo frotaba y pellizcaba, empezó a gemir levemente, yo que la esta viendo en primera plana me retorcía del gusto, me estaba pajeando muy deliciosamente y encima me alegraba la vista con aquel espectáculo, era maravilloso pero yo seguía sin correrme, sin llegar a el clímax, me dolían los huevos, me dolía la polla de todo el trajín que llevaba, me dolía el culo, me dolía el alma de ver a mi madre haciendo esas cosas para mi y yo sin poder corresponderla con una gran corrida sobre sus preciosos y hábiles pies.

Mi madre retozaba en su placer, gemía, se movía, se había corrido hace unos minutos y estaba dispuesta a volver a hacerlo si con eso conseguía llevarme al clímax, mas bien a la desesperación y a la frustración que yo tenia en el cuerpo. Dejo sus tetas y se la llevó también al coño, con una seguía estimulándose el clítoris, mientras introdujo en su mojado y dilatado coño un dedo de su otra mano, lo metía hasta el fondo, palpandose cada rincón de su vagina, metiéndolo y sacándolo de principio a fin, frotándose la entrada, introdujo un dedo mas, ya eran dos dedos los que se metía insaciablemente hasta el final de su vagina, follándose literalmente cambió de postura, se recostó, me lubrico la punta de mi polla y su planta del pie con un poco de saliva y me estimuló cuidadosamente el glande, Dios, me temblaban las piernas, cerraba los ojos sintiendo el placer que me daba, se volvió a tumbar, me aprisionó la polla entre las plantas de sus pies, la tenia totalmente a su merced, abarcando todo desde la punta hasta los huevos, abrió las piernas del todo, pegando los muslos a la cama, no pensé que era tan flexible, ahora si que veía con total claridad su coño, metió de nuevo dos de sus dedos, siguió dilatándose hasta que logro meter un dedo mas.

– Venga cariño, mírame el coño, deséalo. Imagínate que lo follas mientras sigo dando placer a tu polla con los pies

Empezó a toda velocidad a pajearme, sin piedad subía y bajaba por mi polla violentamente a su antojo, mientras ella se follaba brutalmente el coño con tres dedos hasta el fondo de su madura vagina mientras frotaba con fuerza y pellizcaba su clítoris. Ya me dolía la polla y los huevos, de verdad que lo pasé mal, estaba muy cachondo, como en una nube de placer pero no podía terminar, había sido un día muy intenso, no sabia que iba a suceder hasta que llego el momento, mi polla estaba al máximo, estaba siendo follada por los pies de mi madre, la cual se follaba a si misma muy duramente mostrándome en primera plana aquel espectáculo, lo notábamos los dos, se iba a correr en breve.

– ¡Venga cariño, voy a correrme, córrete con tu guarra y salida madre, lléname los pies de tu caliente leche! – me gritaba a pleno pulmón

Me hizo ponerme mas cachondo todavía, me gustaba que mi madre me dijera todas aquellas cosas.

Por primera vez notaba que si podría terminar, mi polla latía insaciablemente, iba a complacer a mi madre, me iba a correr otra vez o por lo menos lo intentaría. Había llegado el momento del clímax, mi madre se apretó fuertemente el clítoris, hundía hasta lo mas profundo de su ser los tres dedos que tenia dentro de su coño mientras bajo fuertemente sus pies, bajando toda mi polla hasta el limite, la piel me tiraba del glande, mis duros huevos eran aplastados por el peso de los pies de mi madre,

Hasta ahí habíamos llegado los dos y al fin

– ¡¡¡AAAHHH!!! ¡¡¡SIII!!! – gritamos los dos mientras nos fundíamos mutuamente en un gran orgasmo.

Mi madre soltó de nuevo gran cantidad de fluidos vaginales, se mojó la mano entera y dejó una mancha en la cama, parecía imposible después de aquella intensa tarde pero por ultima vez me corrí soltando un solo chorro de semen, un semen muy blanco y denso que cayó encima del pie de mi madre, su bonito pie manchado de mi semen.

– Si cariño, lo lograste, este es un gran paso

Nos encontrábamos los dos totalmente inmóviles encima de la cama, totalmente extasiados, sudando y jadeando, había sido totalmente increíble

Todavía con el calentón, totalmente sudada y con las pulsaciones a mil mi madre se recostó cogió aquella densa corrida mía con su mano y se la llevo a la cara.

– Mmmm… que bien huele cariño, es la mas densa y blanca que has echado en todo el día, me encanta – dijo mientras se la acercaba a la nariz para acto seguido lamerla entera – mmmmm……. también es la mas sabrosa cariño, me encanta su textura y su sabor, me estoy volviendo adicta a tu rica leche.

Después de aquello, se volvió a tumbar y descansamos apenas 5 minutos para relajarnos, era ya muy tarde, de madrugada.

– ¡Oh! Que tarde que es, vete a tu cama y duerme porque esta está echa un asco, procura descansar porque mañana viene a comer el que esperemos se el futuro jefe de tu padre y su mujer.

Uff… me costó levantarme y andar, estaba totalmente echo polvo pero conseguí llegar hasta mi habitación y tirarme sobre la cama, se me cerraban los ojos, estaba abatido, me dormiría en un segúndo mas pero de repente se acercó mi madre a la puerta.

– Cariño ¿puedo dormir contigo? es que hemos dejado mi cama echa un asco – me dijo acercándose totalmente desnuda, bamboleado sus caderas y sus tetas, hipnotizándome con sus movimientos

Yo asentí con la cabeza, ella se puso en el otro lado de la cama se sentó lentamente para posteriormente tumbarse de lado mirándome, yo no lo veía a ella, estaba de cara a la pared pero me la imaginaba con su cara dulce, sus pechos reposando en la cama, mostrando su coño y con las piernas entrecruzadas.

– Esta noche hace un poco de frío ¿verdad cariño? – me dijo mientras ponía su mano sobre mi estomago y se aceraba a mi esta estar totalmente pegados.

En ese momento no dije nada, sentía sus tetas empujando mi espalda sus pezones clavándose en mi, todo su cuerpo pegado en el mio, hasta el vello de su pubis acariciándome. Todavía tenia su mano en mi estomago y la fue bajando poco a poco, deslizándose poco a poco por mi cuerpo, casi masajeándome hasta llegar a mi pubis, me lo acarició tiraba jugetonamente de mi vello, no la veía pero estaría riendo, calentona y juguetona de nuevo como un colegiala adolescente. Siguió bajando hasta mi polla, la cogió con dos de sus delicados dedos, empezó muy despacio a subir y bajar la piel de mi polla intentando pajearme de nuevo, no lograba nada yo estaba totalmente flácido y seco totalmente de semen, no desistía, aligeraba el ritmo, sus pezones se ponían duros, los notaba en mi espalda, mi polla se infló poco a poco, volvía a estar cachondo y empalmado de nuevo, bajó una mano a mis huevos, los masajeaba en pos de que hicieran mas semen para ella, seguía pajeandome, mas y mas deprisa, estaba muy duro pero también mas flojo que nunca, totalmente agotado, a toda velocidad paró y me la bajó hasta el fondo.

Había llegado al orgasmo muy rápido debido a mi debilidad, soltando un casi mudo gemido pero no solté ni una gota de semen, totalmente lógico, mi madre debió sonreír profundamente, me había echo llegar al orgasmo de nuevo por enésima vez aquel día pero en cierto modo estaba algo decepcionada ella quería mi leche a toda costa.

– Ahora a dormir cariño, ha sido un día agotador – me dijo sin apartar ni su cuerpo ni su mano de mi polla

Yo tenia los ojos de par en par, no me creía que fuera a parar, Tic – Tac, el tiempo pasaba, la habitación en silencio, mi madre no se inmutaba debía ser verdad que había parado.

Por fin me quede durmiendo, durmiendo pegado a mi tremenda madre después de una intensa y lujuriosa tarde incestuosa.

(CONTINUARÁ)

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